Gracias a todas las personas que dejaron un review en el ultimo capitulo! Nunca me olvide de esta historia, lo juro… pero bueno, espero que disfruten de la continuación. Tres capítulos más y "Break Apart Her Heart" llega a su final ;)!
A/N: Ninguno de los personajes me pertenece.
~x~
La tensión en el ambiente era cada vez más sofocante. Tori observaba las calles concurridas a través del cristal, buscando una forma de distraerse o al menos evitar pensar en lo inevitable. La vergüenza cubría sus mejillas mientras retorcía sus manos con nerviosismo, por un momento quiso que Jade detuviera el auto y así poder huir, pero en su lugar guardo silencio apretando sus labios en una línea delgada.
La gótica aparco el auto frente a un edificio aparentemente abandonado, sin embargo, la vieja cafetería seguía funcionando desde hace años. Victoria no podía estar más de acuerdo con la elección del lugar, era perfecto para la situación. Los clientes en su mayoría eran adultos y personas de la tercera edad, pero lo más importante era que cada quien se mantenía en sus asuntos. No había miradas curiosas u oídos entrometidos.
Tras ordenar dos cafés y un jugo, Robbie se movía en su asiento con inquietud, no dejaba de observar a Tori mientras esperaba ansiosamente la verdad de todo el lio.
Por otra parte Jade parecía indiferente ante la situación y Victoria no podía evitar envidiarla. Aunque la joven pálida permanecía tranquila a su lado, sus ojos eran el reflejo de ira y desesperación. Afortunadamente la odiosa marioneta descansaba en paz desde hace una semana, cuando Tori accidentalmente la aspiro e hizo pedazos. El recuerdo trajo una sonrisa maliciosa a los labios de la ojiverde y la chica mitad latina resoplo pensando lo peor.
-Bueno, el tiempo es oro. –Mascullo Robbie agitando su pierna con ansiedad.- ¿Quién será la valiente en decir cómo llegaron hasta aquí?
-Cállate Shapiro, tu tiempo vale todo menos algo valioso.
El joven sacudió su cabeza al mismo tiempo que sonreía irónicamente.
-Jade, puedo cambiar de opinión y exponerlas.
-Tú no me vas a …
-Ya basta! –Exclamo la morena observándolos con desprecio.- Robbie nada esto es fácil así que permítenos buscar la forma de explicártelo, y tu Jade no hables, a menos que vayas a ser de utilidad.
-Parece que he descubierto quien lleva las riendas de su relación. –Dijo el chico burlonamente
La ojiverde apretó su mandíbula con enojo al mismo tiempo que el color carmesí cubría gran parte de su cara. La ira se incrementaba dentro de ella, pero fiel a la petición de Tori decidió guardar silencio. Robbie se las pagaría y no tendría piedad de él.
-Antes que nada necesito que me des tu palabra de que no dirás nada. –Espeto Victoria sosteniendo la mirada que su compañero le dirigía.- Y tan pronto como terminemos desaparecerás los videos.
-¿Quién me garantiza que me han dicho la verdad?
-Eres un imbécil, Shapiro. La imaginación de Vega no es suficientemente creativa como para inventar una historia creíble.
A pesar de que la joven morena moría por protestar y no sentirse ofendida, sus esfuerzos fueron en vano. La mirada fulminante se enfoco en Jade deseando que cayera inconsciente, o al menos quedara muda. Sin embargo, cuando una mano traviesa se coloco en su muslo inmediatamente comprendió todo. Por primera vez la realización la golpeo como una fuerte bofetada que la dejo estoica.
Robbie observaba a ambas con desconfianza hasta que finalmente exhalo con resignación.
-Bien, supongo que no hay más remedio que creer en tu palabra, Tori.
La castaña trago saliva al sentir el nudo en su garganta cada vez más grande, por un segundo los ojos azules se encontraron con los suyos con preocupación, pero la determinación de la chica mitad latina era más grande que cualquier otra cosa. Sobre todo si se trataba de proteger algo que ama.
-Todo fue culpa de Sikowitz.
Esas no eran las palabras que Robbie esperaba escuchar, pero de igual forma se sorprendió. Desconcertado y ansioso frunció el ceño prestando atención a cada gesto de Tori, si bien era cierto el profesor parecía tener una extraña obsesión en emparejar a ambas. Desde hacerlas actuar como una ama – mascota hasta ser un matrimonio. Siempre ligadas de alguna forma, a pesar del conocido odio de Jade hacia la castaña
-Todos sabían del evidente desprecio de ella hacia mí. –Señalo Victoria a su compañera sin mirarle.- Pero siempre hubo una especie de tensión entre nosotros que poco a poco iba incrementándose cada vez que estábamos cerca. No importaba cuanto quisiéramos ignorarlo, el deseo estaba ahí… aunque quizás de distintas formas.
Los ojos de Jade se ampliaron por un segundo al mismo tiempo que sus mejillas se teñían de un color carmesí. Su mano lentamente se deslizo fuera del muslo de la chica para colocarse en el borde de la mesa. El remordimiento nuevamente perturbaba su mente haciéndola sentir miserable.
-Jade siempre dejo claro que Beck era el amor de su vida, que todo lo que ocurría era simplemente un juego sin compromiso. Pero para mí siempre fue más que eso. Fue la única oportunidad que tuve para de estar cerca de ella como su compañera… y como su amante.
Tori se detuvo tratando de ocultar su tristeza, pero Robbie se dio cuenta de lo duro que estaba luchando para no romper en llanto. Por un momento vacilo y quiso detener la tortura, pero no tenia la voluntad de hacerlo, no aun. Si Jade iba a matarlo, que lo hiciera, pero no sin antes probar un poco de su misma medicina.
La gótica desvió su mirada hacia la superficie de la mesa, dudaba que Tori estuviera actuando como lo acordaron.
-Vega, simplemente ve al grano. –Espeto Jade con incomodidad.- Robbie no necesita saber todos los detalles de la historia.
-De hecho, creo que es más interesante de esa forma. –Hablo el joven apresuradamente. Sus manos se colocaron en la mesa con ansiedad.- Así que…
La castaña permaneció en silencio hasta que el nudo en su garganta comenzó a disminuir su tamaño, lo último que deseaba era perder la poca dignidad que tenia. Para ser una estudiante de actuación empezaba a creer en las palabras de Jade, si ni siquiera era capaz de mentir al menos debería mantener su postura.
La obra finalmente concluyo con una ovación de pie, el público aplaudió con entusiasmo mientras Jade y Tori entrelazaban sus manos. La cortina rojiza cayo y el elenco se retiro a sus respectivos camerinos, pero Tori y la gótica permanecieron de pie en el mismo lugar. La ojiverde seguía observando hacia el frente con una sonrisa, la más real y verdadera que la mitad latina había visto en sus labios.
Temerosa de cualquier comentario mordaz que Jade lanzara contra ella, Tori comenzó a retroceder. Sin embargo, su compañera apretó su agarre sin hacerle daño. Un nuevo tipo de contacto a la que no estaba acostumbrada, y que definitivamente la tomo por sorpresa.
-Gracias. –Dijo la joven de cabello negro en voz baja.
Tori sacudió su cabeza sin dejar de sonreír, por primera vez sintió la calidez de un afecto inexistente o mejor dicho pasajero. Aunque durara tan solo unos segundos, ella disfrutaría de la tranquilidad que Jade le ofrecía
-Tú y yo somos perfectas juntas. –Respondió con valentía.
La risa nerviosa de Jade rompió el silencio y la castaña sintió la vergüenza cubrir sus mejillas. Espero a que llegara el cruel sarcasmo, pero jamás llego, o al menos en ese momento. Cuando su compañera se coloco frente a ella sin dejar de mirarla, la sensación de calor invadió su cuerpo, quiso retroceder ante las campanas de advertencia en su cabeza, pero lo único que consiguió fue ahogar un gemido al sentir los brazos de Jade rodear su cintura.
El aroma de cítricos y lavanda inundo sus sentidos. Sus brazos actuaron por si solos y se apropiaron del cuello pálido de la chica, la respiración de la ojiverde rozo su cuello provocando un escalofrió que recorrió todo su cuerpo. Sus ojos se cerraron lentamente mientras se permitía disfrutar de la posición tan cómoda e intima.
Después de lo que pareció una eternidad, Jade se fue separando poco a poco. Su rostro pálido todavía reflejaba satisfacción y algo más que no pudo identificar.
-¿Quieres tener algo de diversión esta noche?
Jade quiso protestar, o al menos intentar negar todo lo que la castaña decía. No porque estuviera dejándola en ridículo, sino porque de verdad estaba diciendo lo que paso. Ella sabía que no debía avergonzarse, al fin de cuentas el chico sabía que no solo habían compartido besos, pero eso no disminuía el sentimiento extraño de pesadez en su interior. Ojala todo hubiera empezado de forma diferente, de esa manera podría tratar de remediarlo. Todavía había tiempo, pero con una sonrisa amarga ignoro su pensamiento.
Ambas necesitaban tiempo para cicatrizar las heridas que permanecían abiertas, había tantas cosas que hablar y olvidar, Jade no estaba segura de que era lo correcto. Después de varios momentos en silencio, Robbie aclaro su garganta con torpeza. Sus ojos se movían entre la cara angustiada de Tori y el rostro cabiz bajo de la ojiverde, aun sin saber los detalles más importantes podía imaginar el inicio del juego cruel de jade. Su mirada se desvió hacia el rincón del lugar mientras trataba de ignorar la tensión, si era difícil e incomodo escuchar, no podía imaginar lo que su compañera estaba experimentando.
La realización golpeo su mente y una idea surgió, tras ver discretamente a su alrededor, Robbie se inclino hacia el frente con vergüenza.
-Debo ir al sanitario, ya vuelvo. –Susurro antes de marcharse.
Jade frunció el ceño desconcertada y estuvo a punto de lanzar un comentario mordaz, pero recordó nuevamente la petición de la castaña. La visita al infierno todavía no terminaba.
-No se suponía que debías decir…
-¿Querías que mintiera?-Interrumpió la castaña con aprehensión.- Discúlpame pero creo que mi imaginación no es capaz de inventar algo creíble.
-Tori, lo que dije no era cierto.
-Pero lo que yo estoy diciendo sí. Así que si de verdad te importo tanto como dices, una vez que esto termine... -Dijo señalando ambas.- quiero que me dejes en paz y te olvides de mi
Jade apretó la mandíbula mientras trataba de alejar la humedad en sus ojos. Probar de su misma medicina no era muy grato, por no decir doloroso. Victoria permaneció observando hacia el frente o cualquier otro lugar, menos a la persona sentada a su lado. Una especie de satisfacción se apropio de su mente al sentir la rigidez de su compañera.
Tan pronto como Robbie entro al baño saco su celular, las cosas no podían salir mal. Debía borrar los videos comprometedores tan pronto como fuera posible, no podía correr el riesgo de que alguien los viera. El timbre de Max sonó varias veces hasta que el buzón de voz se activo, sin embargo el chico no se detuvo y al pasar los segundo se sentía mas frustrado. Dándose por vencido guardo el teléfono en su bolsillo y observo con atención su reflejo.
-espero salir ileso de esto.- murmuro para sí mismo antes de regresa a su lugar en la mesa
La escena frente a él era más deprimente que la anterior, Tori se limitaba a mirar la mesa como si fuera lo más interesante del mundo, mientras la joven de cabello negro miraba por la ventana con su rostro enrojecido a causa del llanto contenido. El chico lamento una vez más las circunstancias pero sabía que todo el dolor que atravesaban sus compañeras era necesario para reparar sus errores.
-Quise detenerme. Lo juro. Pero cuando la persona que te interesa de pronto reconoce tu existencia… – la voz de la mitad latina flaqueo antes de continuar.- Lo único que quieres es aferrarte al mínimo gesto de atención. Me deje llevar, y cuando volví a la realidad, todo no era más que un juego que empezó a carcomerme lentamente.
-Esto no puede repetirse, jade.
-Esa es la frase más estúpida que has dicho. –Espeto la joven de piel pálida rodando sus ojos. Sus brazos estaban cruzados sobre su pecho mientras una sonrisa se abría paso en sus labios.- Aunque quieras negarlo, Vega, disfrutaste de esto.
Tori resoplo y se apresuro a recoger su ropa por toda la habitación del hotel. De alguna forma la noche anterior mientras festejaban, su compañera logro hacerla caer en su juego, era quizás divertido si tu mente era traicionada por el alcohol, pero estando sobria la culpa era una gran carga para poder soportar. Y lo peor de todo era la verdad en las palabras de Jade.
-¿Puedes escucharte a ti misma por un segundo? Soy Tori, la chica que repudias con todo tu ser.
-Si te sirve de consuelo, solo tu actitud, porque tu cuerpo…
-Maldición Jade! Todo esto es tu culpa – Exclamo la castaña con frustración.- ¿Por qué lo estás haciendo? ¿Tan siquiera recuerdas a Beck? El es tu novio y mi amigo, no sé cómo diablos podre verlo de nuevo.
-Cállate.- ordeno la gótica enojada. Al paso de los segundos su ira fue aumentando en su interior, y la mención de su novio solo había acabado con la poca paciencia.- si tanto te importara no te hubieras acostado conmigo.
Victoria frunció el ceño dispuesta a protestar, pero el estado de desnudez de su compañera hizo que sus palabras se transformaran en murmullos incoherentes. Con mejillas sonrojadas y un nudo en la garganta, la chica dio media vuelta aferrándose a la sábana blanca.
-yo no quería que esto pasara.
-eres una mentirosa terrible. Has estado deseando estar entre mis brazos desde que nos conocimos, no lo niegues. – La acusación de jade rompió el silencio y aumento la tensión incomoda en el lugar.- Lo que ocurrió fue solo por diversión y tu lo disfrutaste.
-Admito que siempre me has parecido atractiva, pero nunca quise que las cosas llegaran tan lejos.
-Sabes, para alguien que no quería realmente lo aprovecho al máximo. Pero si quieres que esto no vuelva a ocurrir así será, pero si cambias de opinión también está bien.
-¿acaso estas insinuando…?
-Cálmate, solo estoy siendo equitativa. Tú anhelas sentirte deseada y yo disfruto del sexo, así que ambas saldríamos ganado en este juego.
-Eso será estar engañando a Beck y yo no…
-No me digas Sherlock! – Replico Jade con ironía.- Creo que olvidaste que hemos terminado, así que técnicamente no hay engaño.
La morena se burlo amargamente de las palabras de su compañera.
-¿Durante cuánto tiempo, Jade? –Cuestiono sin dejar de sonreír con falsedad.
-¿Cómo?...
- Apuesto a que para mañana ustedes volverán a estar juntos. –Interrumpió la mitad latina dejando caer la sabana. Ya no importaba su desnudez, lo único que quería era salir de esa habitación lo más pronto posible.- Lo mejor es que olvidemos lo ocurrido.
El gruñido de Jade resonó por todo el lugar, Tori decidió ignorarlo pero unos brazos pálidos rodearon su cintura por detrás, haciéndola estremecerse involuntariamente. A pesar de sus intentos por alejarse, la gótica mantuvo un férreo control sobre ella.
-¿Y si no quiero olvidarlo? –Dijo la ojiverde en su oído.
-Jade, por favor, solo…
-Es cierto que no puedo dejar a Beck, pero al menos hemos encontrado la manera de llevarnos bien. –Termino susurrando la joven de piel pálida- No arruines este juego, Vega.
Robbie abrió sus ojos al máximo mientras contemplaba los rostros de ambas chicas. Estaba más que sorprendido, claramente confuso, pero un poco decepcionado por sus acciones. Todo mundo lo señalaba de no ser inteligente, quizás tenían razón al hacerlo, pero lo cierto es que él podía ver más allá de la fachada falsa de odio de Tori. Sus sentimientos hacia Jade estaban aun presentes después de todo el daño que le había hecho, sin embargo, la chica de pelo negro parecía ignorarlos a propósito.
Era humillante, pensó Victoria mientras apretaba su mandíbula. No podía continuar mas, si lo hacía perdería el control de sus emociones y terminaría a merced de la chica a su lado. Esa satisfacción no se la brindaría, durante mucho tiempo guardo la esperanza de llegar a ocupar un lugar en el corazón de Jade, pero aunque le costara admitirlo sabía que nunca lo haría.
Después de todo lo que empieza mal termina de la misma manera.
Si la ojiverde hubiera reaccionado a tiempo no estaría en ese lugar, nunca habría escuchado el dolor que durante meses infringió en la castaña. Era egoísta por quererla luego de todo el daño que había causado en ella, Jade suspiro temblorosamente sin molestarse en ocultarlo. Era cobarde por no decirlo en voz alta, pero; Ella lo lamentaba.
Al paso de los minutos, Robbie decidió concluir con la extraña y dolorosa conversación. Admiro a la castaña por mantener sus lágrimas a raya, y sintió lastima por la gótica al notar su angustia. Mantenía su fe en cuanto a lo que podría ocurrir después, tal vez ambas recapacitarían y reconocerían sus sentimientos. El amor puede encontrarse entre las más inesperadas circunstancias, el de ellas no fue como el de un cuento de hadas por desgracia.
Sin decir una palabra, el chico alzo su mano izquierda en dirección hacia la barra. La camarera reconoció su señal y asintió, minutos más tarde a pesar de las protestas de ambas mujeres, Robbie pago la cuenta. Ninguno se atrevió a romper el silencio mientras salían de la cafetería, el auto de Jade estaba frente a ellos y esta vez fue Tori quien se apresuro a entrar en el asiento de atrás, alejada lo más que pudo de la joven de piel pálida.
La ojiverde permaneció inmóvil durante unos segundos y Robbie se atrevió a colocar una mano sobre su hombro.
-No trates de entender que para aprender amar, tienes que romper algunos corazones. –Dijo antes de alejarse en dirección al asiento del copiloto.
Jade le observo desconcertada por unos momentos, hasta que comprendió la verdad detrás de esas palabras. Ella había roto varios corazones,… incluyendo el suyo.
~x~
Gracias estimado lector por haber entrado.
