Todo por ti

Capitulo 4

Serena se despertó al día siguiente con una resaca horrible, no entendía por qué bebió como loca, no acostumbraba a hacerlo. Se levanto y se dio una larga ducha. Al parecer hoy faltaría a clases, no podía ir hecha puré y con un dolor de cabeza que la estaba matando.

Se envolvió en una bata y se dirigió a su armario, lo mejor que podía hacer era ir a una farmacia comprar unas pastillas para el dolor de cabeza y luego pasaría por un café, ya después iría a ver a los chicos, después de una gran siesta, claro.

Estaba eligiendo su teñida del día cuando golpearon a la puerta de su habitación.

—vaya! Ahora sí golpeas a la puerta— Dijo antes de cerrar la puerta

Setsuna Meiou miraba a su hija de pies a cabeza, parada en la pequeña sala que tenia serena en la habitación.

Estaba vestida con traje de alta costura de dos piezas, color melocotón. Sonrió con arrogancia antes de soltar un sobre, encima de la mesita de centro.

—Les has cerrado la puerta en la cara a mis Guardaespaldas— La voz de la mujer era dura, hablaba con frialdad, tanto que daba escalofríos, pero con serena no sucedía.

—Y esta es una habitación de señoritas, así que a fuera se quedan— Respondió antes de tomar el sobre que su madre había dejado en la mesa.

— ¿Una señorita? — Sonrió con arrogancia—Estas segura de que esta habitación es de alguna…

— ¿Que insinúas mamá?

—No lo sé, dímelo tu misma— dijo apuntando el sobre que se encontraba en las manos de su hija.

Serena la miro unos segundos antes de rasgar el sobre y encontrar unas fotografías en el interior.

Tomo las fotografías en sus manos y comenzó a observarlas una por una de manera rápida, presa de la ira y la rabia. En ellas se encontraba en el bar bebiendo, en las siguientes, estaba bailando sola, en otro cuando diamante se le acerco por la espalda, otra cuando golpeo a los tipos y la ultima cuando estaba con Diamante en el callejón. Confundida llevo una de sus manos a su cabeza, no recordaba ninguna de estas escenas, molesta lanzo las fotografías sobre la mesa dejándolas todas esparcidos.

—Me estas espiando! —le reprocho presa de la ira

—Llámalo como quieras— mirándola con frialdad—Crees que esas actitudes son dignas de una señorita!

—yo… solo Salí a diverti…

—No digas nada! Calla!— La interrumpió—Crees que con esta actitud la recuperaras?

Serena sintió que su corazón se le saldría del pecho, no pudo evitar el dolor que sintió, llevo su mano a su pecho, sus ojos ardían, mas ninguna lágrima derramaba.

—Dime donde esta! —dijo acercándose a ella— por favor! Te lo suplico, ¿dime, donde esta?

—Quieta ahí—dijo parándola con una mano—no des un paso más… No te diré donde está. Crees que te diré después de ver estas escenitas tuyas, sigo pensando que eres una zorra, ¿crees que eres digna de ella? Por favor! No eres más que un desastre. He hecho todo lo posible para enseñarte a comportarte como es debido, pero te empeñas en desafiarme!

—Yo no intento desafiarte! Soy así, debes entenderlo de una vez, no soy la hija que esperas que sea, no lo fui, no lo soy y nunca lo seré. Entiéndelo por favor.

—Claro que no lo serás, si tu padre tiene toda la culpa de esto! El siempre me impedía que te enseñara modales, yo quería una hija normal. No una niña que se comportara como un cavernícola.

—Dime donde esta! —dijo esta vez gritando

—nunca! Nunca lo sabrás, serena.

— ¿Por qué me odias?

—Si sigues con ese maldito comportamiento no la volverás a ver — dijo antes de pesar a su lado y dirigirse a la puerta— Se…

—No lo nombres— la interrumpió serena

—Bueno, el está dispuesto a cuidar de ella

—No tienes ningún derecho a apartarme de ella Maldita sea! —grito molesta y dolida a la vez.

—Ya te lo dije, serena. No eres digna de ella, si no cambias, jamás volverás a saber de ella.

—ni siquiera la conozco—susurro con la voz ahogada

—ya sabes que hacer…—respondió antes de marcharse.

Serena cayó al suelo, su corazón estaba a mil por horas, no entendía por que razón su madre la odiaba tanto, y mucho menos como podía sobrevivir con un dolor tan grande en el pecho, quería llorar pero no sabía cómo, no podía, tenía que ser fuerte. Solo así la tendría de vuelta.

No podía evitar la rabia y el dolor, comenzó a lanzar cosas contra la pared, solo, hasta que sintió que alguien la abrazaba por detrás y le susurraba cosas en el oído para calmarla, estaba agitada, el cabello sobre la cara, la respiración le faltaba, solo quería gritar.

—Calma… aquí estamos—susurraban a su oído

—Haruka… ella… ella no quizo decirme donde…

—Lo sé, lo escuchamos todo desde afuera—la interrumpió Haruka

—¿Por qué me hace esto?

—No lo sé Cabeza de bombón, no lo sé— Haruka al cargo en brazos y se sentó en el sofá con ella en sus piernas.

—ten, toma un poco de agua estas muy alterada, preciosa. —le hablo Andrew

—gracias…—susurro recibiendo el vaso con agua

—te ayudaremos a encontrarla serena, lo haremos—le prometieron Haruka y Andrew.

—Gracias—dijo levantando la cabeza, luego nota que alguien más faltaba en la habitación— ¿dónde está Darien?

—En clases supongo— respondió Andrew

—le pedimos que se quedara cuando vimos a tu madre dirigirse a las habitaciones con sus dos gorilas tras de ella—dijo Haruka

—Lo bese…—dijo de repente serena al recordar lo sucedido anoche.

—vaya! Eso sí que es…nuevo—murmureo Andrew

—Que tiene Darien—dijo Haruka con una sonrisa— Dos besos en una sola noche..

—Y de dos chicas diferentes, he— al escuchar esto serena se molesto. Se levanto de las piernas de Haruka y se acerco al armario para sacar la ropa.

—Serena… que sucede—pregunto Haruka. Serena se detuvo y miro fijamente la prenda que tenía en sus manos.

—Me… creo que me gusta Darien— dijo algo apenada lo que no era muy común en ella.

—lo sabíamos! —dijeron Haru y Andrew al mismo tiempo, chocando manos.

—oigan! —los regaño serena

—Lo siento… pero ya lo sospechábamos— Haruka tenía una sonrisa pegada en la cara —y… cuando se lo dirás…

—si.. Cuando—pregunto Andrew con ojitos de corazón

—nunca…

—¿Por qué? —pregunto Haruka molesto

—Por qué no puedo y lo saben. Tengo que encontrar a Hotaru, no puedo perder mi tiempo en un… —se detuvo, dio un largo suspiro y luego continuo—un chico.

—Está bien, lo entendemos serena, pero no es justo que dejes de lado tu felicidad por algo que tu madre ha hecho— dijo un Andrew enojado

—Drew tiene razón serena, tienes que…

—Hotaru es mi felicidad y la encontrare— grito antes de adentrarse al cuarto de baño.

Haruka y Andrew negaron con la cabeza y se marcharon de la habitación dejando a su amiga, tal vez le faltaba un tiempo a solas.

*~*~ S & D ~*~*

Setsuna Meiou se encontraba molesta, serena se le estaba escapando de las manos y eso no lo podía permitir, tenía que hacer lo que ella pidiera o de lo contrario su plan se iría al maldito infierno.

Su celular comenzó a sonar y de mala gana contesto la llamada haciendo estremecer a la otra persona del otro lado.

—¡Quien es! —grito

—se…señorita Meiou, soy yo Lita—hablo una voz dulce desde el otro lado

—Qué demonios quieres Lita! Estoy ocupada

—Lo siento señorita Meiou es solo que… La pequeña Hotaru se ha quedado sin pañales y quería ver la posibilidad de si usted…

—Bien, enviare a algún criado a dejarlos—la interrumpió— Maldita escuincle solo trae problemas, ella y Serena solo me complican la vida—susurro para sí misma

—yo…—murmuro la otra chica

—donde esta Michiru— la corto

—Esta con la niña, no ha parado de llorar, puede que este Enferma—Dijo la muchacha preocupada.

—y que esperan para llevarla a un medico! —la regaño esta

—Lo haremos señorita, pero también puede ser que…—se detuvo, tenía que tener mucho coraje para lograr prenunciar las siguientes palabras— extrañe a su madre…

—bobada… pues su madre sucede que no puede verla! Y más te vale que no vuelvas a prenunciar esas palabras—respondió enojada

—pero señorita, yo pienso que usted debería…

—ni una palabra más Lita, o tendré que despedirte bien? Por algo les pago a ti y a Michiru para que se encarguen de ella, yo no la quiero en mi vida ¿Quedo claro?

—si señorita…

—Bien, no vuelvan a llamarme si no es para algo que necesite la mocosa— dijo antes de colgar.

Apretó el teléfono es sus puños, esa niña solo llego a complicar todo, maldice el día en que llego al mundo, fue una gran equivocación suya, la detestaba al igual que ha Serena, la detestaba.

*~*~ S & D ~*~*

Después de una semana que Serena y Darien se evitaran mutuamente, debido a aquel beso, que cambio algunas cosas en sus vidas. Darien tomo la decisión de decirle a Serena lo que sentía por ella, sabía que le gustaba y mucho, primera chica que de verdad quería, tal vez ella sintiera lo mismo o, tal vez no. Pero tenía que intentarlo, su madre siempre le dijo "nunca consiguieras nada si no lo intentas ".

Así que ahí estaba recorriendo cada rincón del campus buscando a su sirena de cabellos dorados. Hasta que logro verla a unos pocos metros.

—Hola, serena—hablo un Darien sumamente nervioso y de mejillas sonrojadas, se sentó junto a ella temblando como una gallina.

Serena se encontraba en una de las mesas que el casino tenia al aire libre, estaba sumida en sus pensamientos cuando el peli negro llego a su lado, se le quede viendo, antes de sonreírle.

—¿Cómo estas, Darien? —pregunto de manera Casual, o al menos lo intento.

—muy bien, gracias. Emm yo…—dijo nervioso, se rasco la nuca con la mano— yo quería decirte una cosa…

—Claro dime…—dijo esta, rogando al cielo que la suerte estuviera de su lado y Darien no haya ido hasta ella para hablar de aquel beso.

—Si… es que yo…—comenzó diciendo— quería decirte que tú me…

—Oh! Ahí están! Los estuve buscando por todas partes— dijo Andrew interrumpiendo a Darien.

Este se sintió idiota, si no fuera por Andrew que los interrumpió le hubiera confesado lo que sentía. Dándole las gracias a su amigo mentalmente, se levanto de su lugar dispuesto a irse.

—¿a donde vas? —pregunto Serena—ibas a decirme algo

—he.. Se me ha olvidado, tengo que… tengo que ir al baño— dijo antes de salir prácticamente corriendo de aquel lugar.

—Y a este que le pasa—dijo Andrew Extrañado mirando en la dirección donde Darien había desaparecido

—no, no lo sé. Para que nos buscabas—dijo esta cambiando de tema

—Cierto… dijo Haruka que si querías ir al parque de diversiones este sábado—le sonrió de manera dulce— ya sabes, para distraerte un poco de la visita de tu mamá

—Aprecio tanto lo que hacen por mi chicos, pero es difícil olvidar una visita de mi madre— dijo con una sonrisa forzada— pero si, acepto. Creo que tienen razón necesito distraerme un poco.

—Genial! Emm creo que iré a… avisarle a Darien— dijo este animado— está bien, si te dejo un momento sola?

—Claro, tu ve. Yo estaré bien

—bien, adiós! Guapa— dijo antes de correr tras de su amigo

Serena sonrió y negó con la cabeza, miro sus manos entrelazadas sobre la mesa y su sonrisa se desvaneció.

—Lo siento mi príncipe de ojos azules— hablo para sí misma— pero tú y yo no creo que podamos estar juntos…

Estaba molesta con si misma por sentir miedo, miedo a enamorarse otra vez, pero esta vez de manera pura e inocente, Darien era un chico dulce se grandes sentimiento, ella solo lo arruinaría. Solo podía pensar en alguien nada más, en Hotaru. Tenía que encontrarla fuera lo que fuera, tenía que dar con ella.

—Hotaru…

Bueno hermosas aquí les dejo un nuevo capítulo se que estaba prometido para ayer pero aquí se los dejo, un beso!