Me complace decir que hoy; 13 de Diciembre, he concluido con un proyecto más. No ha sido fácil, y cada seguidor de esta historia puede constatar eso. Yo no estoy para contarles, ni ustedes para juzgarme… Por ello es que en mi perfil hago una clara advertencia y promesa que quizás muchos ignoran. "Tengan mi palabra de que quizás tarde semanas, meses o años, pero pondré lo mejor de mí para darles un capitulo hasta que la historia llegue a su final, no importa cuánto tarde."

En efecto como yo lo señale en un principio, y recientemente un usuario también, esta fue la primera historia Jori que se publico en español. Me siento orgullosa, puesto que en aquel entonces cuando el programa aun se transmitía, muchos lectores como yo, buscaban algo sobre esta pareja en nuestro idioma. No había… hasta que un día cansada de esperar un milagro, me dije a mi misma:

"Tienes que intentarlo. Si resulta bien, felicidades. Pero si ocurre lo contrario, no desistas. Al menos lo intentaste." Y esa es mi filosofía personal cada vez que emprendo un proyecto nuevo. Aquí y en mi vida.

Tengo claro a estas alturas que no soy capaz de complacer a todos, pero sí de ofrecer lo mejor de mí como autora. Muchos no entenderán lo que escribo, otros lo comprenderán, y quizás hasta lleguen a publicarme un comentario de apoyo que siempre he apreciado. Por ello, por todas esas personas que empezaron a leer esta historia y le dieron una oportunidad, es que dedico este ultimo capitulo.

Gracias!

~BREAK APART HER HEART~

Capítulos: (15/15)

A/N: Ninguno de los personajes me pertenece.

~x~

Capitulo anterior:

-"No es una crueldad, ella rompió su corazón." –Se consoló así misma la mayor de las Vega cerrando la puerta. Sin saber que cierta chica en su habitación llegaba a un acuerdo con sus sentimientos.

~x~

Tori inhalo profundamente tratando de controlar las lágrimas que humedecían su mirada. Cat le abrazo con fuerza intentando consolarla, pero la chica estaba destrozada. Finalmente ella rompió en llanto sin importar lo que sucediera, Trina yacía inmóvil con su mirada fija en el suelo.

-Tenía derecho a saberlo. – Exclamo Victoria con voz quebrada.

La pelirroja permaneció en silencio sin atreverse a interferir.

-Solo estaba tratando de protegerte. Ella te hizo demasiado daño. –Argumento la mayor de las Vega.- Creí que estaba haciendo lo correcto, pero claramente me equivoque.

Su admisión disminuyo un poco el sentimiento de culpa, sin embargo no lo desapareció. Trina alzo su vista y noto como las lágrimas resbalaban por las mejillas de su hermana. Internamente deseo haber actuado de forma diferente, pero ya el tiempo había transcurrido y nada más podía hacer.

-Todo este tiempo creí que ella se había dado por vencida.

-Tal vez lo hizo después de un tiempo. –Susurro la chica mayor jugueteando con sus manos. Si Tori escucho, decidió ignorarla y no continuar discutiendo.- Admito que nunca debí involucrarme, pero yo no quería seguir viéndote sufrir. Pensé que la ausencia de Jade era lo que más querías, además tú…

-Eso fue antes de que decidiera volver a intentarlo.

-Sabes Tori, si nada de esto hubiese ocurrido jamás habríamos vuelto al pasado.

Cat asintió de acuerdo, pero permaneció en su asiento observando la esquina más alejada de la habitación. Las dos hermanas continuaron mirándose mutuamente hasta que la menor de las Vega tomo su abrigo y salió sin mirar atrás.

-¿Crees que vaya a buscarla? –Pregunto Cat con preocupación.

-Ella está muy molesta, pero no lo suficiente para cometer una tontería.

La pelirroja suspiro por lo debajo antes de ponerse de pie para marcharse. Si tan solo Tori supiera que su contacto con Jade jamás desapareció, quizás estaría en la misma situación que Trina.

~x~

-Necesito un poco mas de luz a la izquierda. –Exclamo la mujer pálida, con sus manos sobre su cintura.

Los técnicos inmediatamente acataron su orden dejando una sonrisa satisfecha en la cara de Jade.

-Perfecto, Markus. Eso era lo último que faltaba, Shapiro debería preocuparse por su puesto. –Dijo la ojiazul en voz alta provocando un gruñido de su compañero.

-Estoy aquí, ¿recuerdas?

La mujer rio burlonamente y tomo sus cosas dispuesta a marcharse.

-Y tú sabes que estoy bromeando, ¿no?

-A veces me parece surreal que lo hagas. Quizás es una prueba de que el apocalipsis esta cerca.-Concluyo Robbie con una sonrisa.

Jade resoplo causando que su compañero riera. Sin embargo, el sonido disminuyo abruptamente mientras observaba a la figura que entraba al lugar. Su mirada inmediatamente se dirigió hacia la mujer pálida, pero esta se encontraba leyendo un mensaje nuevo en su teléfono.

-Eh... West, creo que me iré a casa por mi propia cuenta. –Dijo con torpeza tratando de ocultar su nerviosismo.

-¿Qué hay de la cerveza que me debes?

Robbie medio sonrió hasta que ya no pudo soportar los ojos azules sobre él.

-Sera para otro día, lo prometo. –Susurro apresuradamente antes de besar su frente.

Jade lo contemplo mientras se alejaba hasta que el sonido de la puerta resonó por todo el lugar ya vacio. Markus y los demás se habían ido en algún momento dejándola a solas en la enorme sala de teatro, o al menos eso creía.

-Nunca imagine que Robbie llegaría a ser tu mejor amigo.

La voz de Victoria rompió el silencio, provocando un escalofrió por todo su cuerpo. La mujer pálida parpadeo sorprendida, al mismo tiempo que contenía la respiración.

El eco de pasos acercándose resonó por todo el lugar.

-La vida da muchas vueltas. –Respondió Jade, ignorando el nudo en su garganta.

Tori medio sonrió con amargura al escucharla. Finalmente estaba frente a frente con la persona que había marcado una etapa importante en su vida. Los sentimientos continuaban arremolinándose en su interior… La ira, la confusión, la tristeza y la sorpresa.

-Creo que no las suficientes para que tu y yo nos olvidáramos.

Jade contemplo el rostro de Victoria con preocupación, sabía que la mujer había llorado, y su repentina aparición en el lugar solo podía significar algo.

-Somos dos desconocidas ahora. Es lo más parecido a ello, ¿no?

-No si todavía recuerdo lo que paso. –Susurro la castaña cabizbaja.- Trina me confesó lo que sucedió. Todo este tiempo yo…

-No puedo juzgarte por culparme. –Interrumpió.- Hace años era una persona distinta. Era temerosa y egoísta. Herí a mucha gente, pero a la que más daño le hice fue a ti… Rompí tu corazón, y tal vez te sirva de consuelo saber, que el mío también fue roto. Si me aleje no fue porque me diera por vencida, sino porque a veces es lo único que puedes hacer para detener el sufrimiento.

La mitad latina asintió con lágrimas en los ojos, mientras escuchaba la sinceridad pura en la voz de Jade.

- Me alegro de haber tomado esa decisión, sabes. –Exclamo la ojiazul con nostalgia, obteniendo una mirada llorosa de Tori.- Siempre supe que alcanzarías tu sueños, que te convertirías en un ídolo para muchos, y lo más importante que encontrarías a alguien que te hiciera feliz.

Las lágrimas se deslizaron lentamente por las mejillas de Tori, al mismo tiempo que dirigía su vista hacia el anillo de compromiso en su mano izquierda. El sollozo que escapo de sus labios estrujo el corazón de Jade, pero esta se mantuvo inerte en el mismo lugar. Las ganas de consolar a la chica y suplicarle por una nueva oportunidad se fueron por la borda al pensar en lo que eso significaría.

-Tal vez no signifique nada para ti, pero… por la misma razón que me marche, hoy te digo que solo quiero que seas feliz. No mires atrás, Tori, olvídalo.

-¿Es lo que realmente quieres, Jade? – Cuestiono la mujer poniéndose de pie. - ¿Vas a dejar que nuestra historia termine de esta manera?

-Hace mucho tiempo que lo hizo, es demasiado tarde para cambiarla.

La respuesta sin flaqueo y con aparente indiferencia, hizo que Victoria sintiera ganas de abofetear a la otra mujer. Aunque cierta parte de ella ya anticipaba que algo así ocurriría.

- Si tú estas dispuesta a volver a intentarlo, sabes dónde encontrarme.

Su relación era imposible, y lo mejor era continuar cada quien por su camino sin importar lo que sentían. Pero Jade lo considero mucho después que Tori se fuera. Las horas transcurrían, así como las ganas se incrementaban.

Si la oferta era tomada en cuenta, ¿significaba que Tori dejaría a Christian plantado? ¿Iniciarían una relación? O ¿Jade seria solo su amante? … Una tras otra pregunta se formulaba en su cabeza haciéndola estallar en una migraña insoportable. La oscuridad de su apartamento le brindo la soledad que necesitaba, aunque su mente cruel no detenía sus pensamientos.

Mientras tanto cierta mujer castaña entraba a su apartamento con pesadez. El sonido de música en su habitación la obligo a detenerse con inseguridad, no era necesario ser adivinadora para saber que su prometido esperaba por ella.

El pensamiento envió escalofríos involuntarios por todo su cuerpo, hasta que se volvió temblorosamente hacia la puerta del estudio. Sus pasos silenciosos en medio de la oscuridad la hicieron pasar desapercibida, al mismo tiempo que apagaba su teléfono. Aun no podía asimilar todo lo que había ocurrido durante el día.

Si Trina hubiera sido sincera desde un principio las cosas serian diferentes. No habría más corazones rotos e inocentes involucrados.

Tras aquel fatico día de su separación, Tori se propuso alcanzar sus sueños, y durante el trayecto conoció a muchas personas que la ayudaron. Una de ellas fue Christian, su compañero universitario y pareja de baile en sus clases particulares. La química que ambos tenían sobrepasaba cualquier trama descrita, algunos aseguraban que la imagen de ellos juntos era el de una pareja ideal. Él era agradable y con una sonrisa encantadora. Fue paciente y un gran oyente cuando ella lo necesito, su familia lo amaba y además Trina insistía en que necesitaba continuar con su vida.

Christian sabia hasta cierto punto lo mucho que ella había sufrido, sin embargo nunca la presiono para contarle la verdad de las cosas. Y fue así con simple mal entendido, que las cosas tomaron un rumbo diferente. La amistad quedo olvidada y algo mas intimo empezó a unirlos, Tori siempre dijo amarlo, pero omitía el pequeño gran detalle de verlo solo como un hermano. Si Jade se había marchado para nunca volver, ¿Qué caso tenia dejar la seguridad que él le brindaba?

Era una fiel creyente del tiempo, pero al ver de nuevo a Jade todo eso había quedado en el pasado. Las ganas de estar nuevamente a su lado, habían traicionado su orgullo. Esa barrera entre una mentira y la realidad finalmente se vino abajo, junto con todos sus planes. Sin saber cómo actuar, Tori estaba incierta y asustada.

-No debí buscarla. –Lamento frotando sus ojos hinchados.- Estúpida Trina y sus mentiras.

El sonido de pasos acercándose la hizo encogerse en su asiento, sabía que Christian aguardaba impacientemente. La música se había detenido y sus pisadas en la sala resonaban cada vez más. Su mirada se poso en el Iphone apagado, pero rápidamente desvió su atención hacia el techo blanco de la habitación.

Ocultarse no desaparecería sus problemas, pero al menos retrasaría lo inevitable un poco más.

-Te odio, Jade. –Murmuro antes de cerrar sus ojos.

~x~

El sonido de unos golpes la hizo gruñir con molestia, así como la posición incómoda en el sofá tampoco fue de gran ayuda para su estado de ánimo.

-Lárgate. –Dijo la ojiazul ocultando su rostro bajo un cojín.

-Jade, ábreme… no me iré hasta hablar contigo. –Insistió Cat apoyándose en la puerta.- Si no lo haces empezare a cantar y…

-Bien, bien. Ya voy, solo dame un segundo.

La incómoda sensación de vértigo la hizo caer de nuevo en el sofá, hasta que logro recomponer su respiración.

-¿Quieres recordarme porque no aceptas una llave de este lugar? –Espeto con sequedad abriendo la puerta. La pelirroja frunció el ceño tan pronto como apareció y eso no paso desapercibido para la chica.- ¿Qué?

-Estuviste bebiendo. –Señalo Cat con molestia evidente. Sin importar que su voz adquiriera un tono más agudo que estremeció a su amiga.

-Has adivinado, Sherlock. Ahora dime porque estás aquí.

La recién llegada cruzo sus brazos con indignación y se sentó frente a Jade observándola acusatoriamente.

-¿Por qué no se lo dijiste?

Un resoplido molesto fue la única respuesta que la mujer pálida dio. Sus ojos ardían, y su cabeza parecía que iba a estallar en cualquier momento. En efecto ese no era el momento adecuado para un interrogatorio, pero Cat no la dejaría tranquila con facilidad. Algo grave había ocurrido, de eso no había duda.

-Tori no responde su teléfono y Christian está a punto de volverse loco.

-Vaya! Me parece que no habrá boda en un futuro cercano. –Exclamo Jade con una sonrisa fingida.

-No creo que sea justo para ella… Tú prometiste que no interferirías en su vida de nuevo.

El ceño de la ojiazul se arrugo ante la acusación, pero la pelirroja le resto importancia mientras se ponía de pie para acercarse a ella.

-Lo prometiste. –Repitió.

-Y he cumplido mi palabra, Cat. –Aseguro la mujer con incomodidad.- Ayer apareció en el teatro, pero le deje claro que solo quería que fuera feliz

-Oh Jade… Tú eres su felicidad, ¿acaso no lo sabes? No niego que Christian sea un buen hombre, pero el corazón de Tori te pertenece.

-¿Y que se supone que debo hacer? Yo prometí alejarme de ella para que fuera feliz, pero…

-¿La amas? –Interrumpió la pelirroja con una sonrisa.

Las mejillas de Jade se tiñeron de un color rojizo hasta que una lágrima resbalo.

-Es demasiado tarde, Cat. Yo no puedo volver a herirla.

-La herida más grande que puedes causarle, es no luchar por ella sabiendo que te ama. –Afirmo la chica abrazándola.-… Solo te pido que no rompas su corazón. Esa es la única condición.

~x~

Hay ocasiones en la vida donde el futuro parece muy lejano, otras, en las que no puedes evitarlo. Está ahí, justo frente a ti… pintando como quisiste, o quizás como nunca lo imaginaste. Para Jade resultaba extraño observar a su alrededor y ver lo que alguna vez deseo, quiso sonreír y gritar cuan feliz era, si tan solo no fuera porque todo aquello era un sueño ajeno.

Era una intrusa, posiblemente una ladrona por lo que estaba a punto de hacer. Pero era la última oportunidad que tenia.

La voz familiar de Trina llego a sus oídos, e involuntariamente se estremeció. Sin importar algunos cuantos roces con varios invitados, la ojiazul se oculto en una de las habitaciones más cercanas. Su respiración irregular continúo por varios segundos, hasta que logro recuperar su compostura.

-Estuvo cerca. –Musito colocando su frente contra la puerta.

Sin embargo, la mujer no se había detenido a observar a su alrededor. Ella era ajena a la otra presencia que la observaba entre sorpresa y nerviosismo. Justo cuando Jade creía que todo saldría de acuerdo al plan, una voz temblorosa irrumpió sus pensamientos.

-Hey, ¿estás bien?

La sensación de vértigo la agobio por un segundo mientras se volvía con brusquedad. Su pobre corazón yacía latiendo apresuradamente, al mismo tiempo que sus pulmones contenían el aire.

-Me pareces familiar, ¿eres amiga de Tori? –Pregunto nuevamente el hombre confundido.

La mirada de Jade lo estudio detenidamente hasta que finalmente cayó en cuenta de lo que sucedía. De todos los lugares donde pudo haberse escondido, ¿tuvo que acabar en la misma habitación que él? …El destino la odiaba y lo peor es que el hombre creía que era una amiga de Tori!

Christian entrecerró sus ojos antes de soltar una carcajada nerviosa. La ojiazul por otra parte, se limito a sonreír incómodamente buscando la manera de desbloquear la puerta con discreción.

-Lo siento, no quise interrumpir. Yo solo…

-Entiendo, estas buscando a Tori. -Interrumpió con una sonrisa que empezaba a irritar a Jade.- Ella debe estar al final del pasillo. Trina insistió en que estuviéramos alejados para que yo evitara verla antes… Es de mala suerte según las mujeres.

Jade asintió con rigidez y medio sonrió con falsedad. Si era honesta consigo misma, no podía negar que el prometido de Tori era atractivo. Su pelo era castaño oscuro, y sus ojos eran un azul más claro que los suyos. Sin olvidar la sonrisa brillante y encantadora que poseía. La mujer gimió interiormente y su mirada se clavo en el suelo de la habitación.

-Debo irme. Lamento haber entrado así, disculpa.

Christian asintió y extendió su mano hacia ella sin dejar de sonreír.

-Olvide mis modales, soy Christian Aldridge.-Jade contemplo su gesto por varios segundos, antes extender su mano temblorosa e insegura.- Ahora que Tori será mi esposa supongo que nos veremos seguido, ¿no?

La mujer de piel pálida se limito agitar su mano y rápidamente volverse hacia la puerta para salir apresuradamente. Christian se mantuvo en el mismo lugar un poco desconcertado, antes de seguir la acción de la misteriosa chica.

~x~

Tori mantuvo su mirada en el patio del lugar, lejanamente había escuchado a Trina decir que se iba. La multitud de invitados estaba ya tomando sus lugares para que la ceremonia iniciara, pero la sensación de vacío todavía oprimía su pecho. Desde ahí podía distinguir el pelo de Cat junto a Andre, ambos hablaban entre sí frenéticamente y no parecían muy felices.

La mujer frunció el ceño con interés hasta que la puerta a sus espaldas se abrió.

-Estoy lista, Trina. –Dijo, a sabiendas de lo desesperada que su hermana se encontraba.

No fue sencillo, mucho menos algo que fácilmente aceptara, pero tenía que intentarlo al menos una vez más. Nunca sería demasiado tarde para el amor, ya sea correspondido o no. La pequeña distancia que las separaba finalmente se convirtió en nada. Tori contemplaba los ojos azules que tanto amaba, admiro aquellos labios y mejillas pálidas. Todo lo que quería y necesitaba, estaba frente a ella, aunque su mente quisiera engañarla.

No era un sueño, Jade estaba realmente frente a ella sonriendo con timidez. Avergonzada de su inoportuna aparición, pues sabía que no había llegado hasta ahí solo para decirle lo hermosa que lucía ese día. Aun detrás de toda la fachada insegura, Victoria podía distinguir su determinación.

-Jade, ¿tu…?

La mujer inhalo profundamente antes de sacudir su cabeza afirmativamente. Su cuerpo se estremeció de manera involuntaria cuando se acerco. Victoria parpadeaba una y otra vez, rogando que aquello no fuera un producto de su imaginación.

-No puedo cambiar nuestro pasado, pero si nuestro futuro. –Espeto la mujer entrelazando sus manos. Apreciando el contacto íntimo que durante años echo de menos.- Hare lo que me pidas, solo… no me apartes de tu lado nunca más.

-¿Cómo…? Yo,… Jade, esto no puede estar pasando. –Concluyo Victoria, con cierta alteración en su voz.- Quiero decir,.. Está pasando pero… Oh dios! Debemos salir de aquí.

Después de algunos momentos, Jade finalmente volvió a la realidad. Su semblante de tristeza y decepción desapareció tan pronto como Tori la arrastro hacia la puerta. Sus palabras eran incomprensibles a causa de la velocidad con que las pronunciaba, pero él: "Debemos salir de aquí", fue claro y firme… Lo único que ella podía pensar con una sonrisa boba.

~x~

-Y por supuesto eso fue solo el principio de su historia.

-Creí que el inicio había sido en Hollywood Arts. –Exclamo una joven de cabello negro.

-Bueno, si… pero a partir de ese día, ellas jamás volvieron a separarse. No fue fácil, mucho menos fue un matrimonio perfecto, pero se amaban y eso era más que suficiente para que resolvieran sus problemas.

La joven arqueo una ceja en señal de insatisfacción, pero nada más menciono.

-Hanna, lo que estoy tratando de decirte, es que nunca debes jugar con los sentimientos de una persona. La confusión y el miedo pueden hacer que tomemos decisiones equivocadas. Que a la larga solo van a terminar rompiendo tu propio corazón.

-Gracias mamá. –Espeto la joven, cabizbaja.- Yo… Lo siento.

-Estamos aquí para ti, cariño. Escucha a tu corazón, él es el único que tiene la razón.

La chica asintió y envolvió sus brazos alrededor de su cuerpo. Jade suspiro con alivio al ver como su hija se alejo y bajo del auto con tranquilidad. Su cabeza se estampo contra el volante, pero poco importaba si al siguiente día lucia con un moretón.

El repentino sonido de un golpe contra su ventana la obligo a enderezarse, Tori le observaba con preocupación y una sonrisa tambaleante.

-Se que hará lo correcto, Jade. –Afirmo Victoria abrazándola con fuerza.- Nuestra hija no hará lo mismo que nosotros.

-Lo sé. Es solo que tengo miedo que alguien rompa su corazón.

La mujer latina exhalo lentamente mientras continuaba con sus brazos alrededor de Jade.

-No trates de entender que para aprender amar, tienes que romper algunos corazones. A veces, incluyendo también el nuestro.

~X~