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Capitulo tres o "LA ANTIGUA BANDA DE MI HERMANO"

La semana había pasado perfectamente para Shun, incluso se sentía aliviado de que su examen no hubiera sido tan complicado, ahora podía tener el sábado libre para así ayudar a su hermano con los preparativos para la pequeña reunión. Él y Seiya habían decidido ayudar, aunque para Ikki era un poco molesto tener que recordarle al amigo de su hermano que aún no podía comer los platillos. Después de un tiempo lo entendía, así que le dio unos cuantos mochis para que se tranquilizara. Shaka mientras tanto trataba de limpiar todo, ya sabía que su buen primo Mu era demasiado quisquilloso, y también tuvo que recordar que él iría al aeropuerto a recogerlo.

—Ikki, —decía Seiya mientras ayudaba con la mesa. — ¿sabías que tu hermano se ha enamorado? —sonrió para Shun.

—Oh, vaya. ¿Alguna chica de la universidad?

—No, no, era una chica que vimos en el metro.

—Seiya, no tienes que mencionarlo, y no estoy enamorado. Solo la vi dos veces.

Ikki le despeinó un poco y sonrojó.

—Yo solo vi dos veces a Shaka cuando él empezó a tratar de conquistarme.

—Me gustaría saber la historia de cómo alguien tan violento y varonil encontró a un hombre tan tranquilo y pacifista… —Seiya se ponía a pensar. —Y por qué dejaste a un chico que es hermosa como una chica.

Shun e Ikki lo volteaban a ver con diferente rostro, Shun un poco nervioso y su hermano un poco curioso.

— ¿Disculpa? —preguntó.

—Ah, el otro día en el metro Shun y yo nos encontramos con… —trataba de recordar el nombre de la chica. —Creo que era algo así como Venus, Athena.

—Afrodita. —respondió Ikki mientras reía a carcajadas.

Incluso Shun le sorprendía su reacción. Creía que sería enojo o quizá un poco de desprecio, pero sólo eran risas… hasta ese punto.

—No vuelvas a hablar de ese hombre en esta casa, ni siquiera en manera de broma. —decía con una sonrisa pero un tono muy serio.

Shun tenía que salvar a su hermano así que cambió el tema mientras llegaba Shaka del aeropuerto. Ikki siempre regresaba a ser el hombre duro y violento cuando su novio no estaba, así que Shun sabía que tenía que tranquilizarlo hablando de otras cosas, como de cocina o el hecho de que la chica del metro no era más que una bella mujer que no creía volver a ver. Después de casi dos horas, Ikki se acercaba a la ventana para ver como llegaba el carro de Shun enfrente del edificio. Sonreía al ver a Shaka ayudándole a Mu con las maletas.

—Iré a ayudarle. —dijo pero entonces su hermano ya estaba en la puerta.

—No te preocupes, iré yo. Mejor tú quédate para que Seiya no se coma nada.

Ikki volteó a ver a Seiya que apenas iba a tocar otro mochi.

Shun corrió al elevador y estaba justamente saliendo cuando Mu se acercaba a él. Se parecía un poco a Shaka, cabello largo y una sonrisa en el rostro, igualmente se vestía de manera fresca, incluso si llevaba un chaleco.

—Oh, debes de ser Shun. —sonrió para darle la mano. —Shaka me habló de ti. Me da gusto conocerte.

—Sí, así es. Soy hermano de Ikki.

—Me llamó Múrice, pero me dicen Mu. —tomó una maleta y señaló a Shaka. —En un momento vendrá, si quieres ayúdale a él.

—Ok. Es el piso cinco, departamento…

—Lo sé, no te preocupes. Los veo haya.

Mu ya había subido al elevador cuando Shun daba la vuelta para ayudar a Shaka, pero no podía moverse, incluso sintió como el nerviosismo pasaba por su cuerpo. Se podía ver que su cuñado abrazaba a una chica rubia. La saludaba con mucha emoción e incluso le besó la mejilla. Era la chica que Shun había visto en el metro. Él le decía algo señalando la puerta del edificio pero ella decía que no con su rostro. Shaka entonces le dio un beso en la frente y se retiró diciéndole adiós.

—Hey, Shun, discúlpame. —le decía mientras le daba una maleta. —Quería presentarte a mi primo, pero alguien más se atravesó.

— ¿Quién es ella? —sonreía.

—Oh, ella es Junet, hija del hombre que me enseñó todo lo que sé. No sé si lo recuerdas, él era el que me pagaba las clases en la universidad.

—Sí, creo que alguna vez lo mencionaste. —parecía que terminaba su trance para entonces dirigirse al elevador.

—Dice que vive por aquí cerca pero decidió ir a comer algo con un amigo. —Shaka se recargaba en la pared del elevador para descansar. —Una chica linda como ella quizá tenga muchos pretendientes. ¿No es así?

Shun asentía sintiéndose un poco mal. No estaba enamorado, eso lo sabía, pero ahora incluso no podía tener muchas posibilidades de invitar a la chica a salir. Además, Junet era un hermoso nombre para él.

Después de un tiempo los demás invitados llegaban. La mayoría eran amigos en común de Shaka e Ikki, incluso de Shun. Shura, un amigo que Shaka conoció al visitar España para aprender el idioma, ahora decidía viajar de vez en cuando a Japón para hacer lo mismo. Aun así se podían comunicar sin problema. Ahí llegaba también un maestro de box que conocía muy bien a Ikki, no le gustaba decir su nombre pero todos ya lo conocían por "Deathmask" ya que igualmente era artista, y adoraba hacer rostros demasiado expresivos en sus obras. Incluso llegó un gran escritor llamado Camus, él y Shaka trabajaban juntos muchas veces para lograr ilustraciones que fueran a la mano con su escritura. Todos ellos estaban ahí además de Mu y Seiya que ya habían llegado con tiempo de anticipación.

—Así que nuestro buen amigo se quedará, me ayudaría mucho en mi trabajo. —comentaba Camus a Shaka.

—Aún no lo sabemos, quiero ver cómo es la vida aquí. Pero sé que quizá en algún momento regrese a la India junto con Ikki.

El hermano mayor trataba de ignorar esos comentarios que venían de pronto, pero el hermano menor veía en su rostro un poco de enojo mientras se iba a la recamara principal por alguna razón. Rápidamente tomó su teléfono celular para así mandar unos cuantos mensajes, incluso Seiya le decía qué escribir, aun si no le habían pedido ayuda. La respuesta casi fue inmediata y sonreía de alivio, en realidad si quería ayudar a su hermano a lo que fuera que estuviera pasando y sabía quién podía ayudarle.

Después de unos minutos se empezó a escuchar una motocicleta, muy ruidosa en verdad. Shaka y Mu se asomaron por la ventana para ver a dos chicos en una motocicleta azul con negro opaco. Shun corrió para tocar la puerta del cuarto de Ikki, quería darle la noticia de que Shiryu y Hyoga habían llegado. De pronto solo escuchó como si su hermano se apurara a vestirse o acomodar algo del cuarto, y en realidad había sido eso ya que salía de él mejor vestido y con una sonrisa que nadie olvidaba de él. Se escuchó que tocaban a la puerta y Shaka abrió, sabía que tenía que ser amable con los mejores amigos de su pareja, ya era algo que había decidido tiempo antes así que no era algo nuevo.

Ahí estaban ellos dos. Shiryu siempre se vestía bien pero aun así se veían su estilo con un poco de rock n' roll como le gustaba decirle Hyoga, y él, bueno, él era otra cosa. Se había cortado el cabello hasta por los hombros, tenía unos cuantos piercings y adoraba cargar unos cuantos anillos y pulseras. Su chaqueta de motociclista y sus pantalones desgastados harían que cualquier chica lo viera al pasar. Pero eso no era lo que sorprendía, si no su camiseta. Los presentes veían una combinación rara de chico malo, rock y quizá Greenpeace. La camiseta era azul pastel y en medio se podía ver un adorable pingüino sentado y abajo una tipografía que decía "I love penguins". Algunos querían reír pero sabían que no era necesario, así era él. De pronto Ikki corrió a abrazarlos con una gran sonrisa.

—Pero si aquí está el mejor guitarrista. —decía Hyoga al tomarlo del cabello.

Shiryu igualmente lo molestaba, parecían niños pequeños. Ikki se alejó un poco de ellos y los presentó a los demás. Camus se acercó a Shun para preguntar por qué el rubio le parecía tan conocido, sentía que lo había visto antes.

—Quizá es porque él antes estaba en una banda conocida, la cual terminó después de apenas grabar un disco.

—Igualmente siento que lo he visto antes. —se preguntaba a él mismo. —Pero… demonios, ¿cómo pude olvidarlo?

Rápidamente Camus se acercaba al chico rubio y lo saludaba con un gran apretón de manos. Hyoga no entendía bien pero de pronto lo reconoció.

—Maestro Camus. —lo abrazó. —Pero, que increíble coincidencia.

— ¿Ya se conocían? —Shaka preguntaba con una leve sonrisa.

—Cuando vivía en Europa, era maestro de literatura y este joven era el mejor de mi clase. Incluso si las demás materias eran horribles…

—Pero al final terminé usando mejor su clase, maestro Camus.

Shaka se acercó a Ikki para abrazarlo mientras sus amigos conversaban. La felicidad del más joven podía verse, incluso si él trataba de ser serio como siempre.

La pequeña fiesta siguió sin ningún problema. Todos amaban el buen sazón de Ikki e incluso Shun y Shaka presumían que eran suertudos al tener un chef tan cerca. Después de la comida y que los invitados platicaban, Hyoga decidió que sería mejor ir a algún bar. Lamentablemente ni Seiya ni Shun podrían ir pero para el hermano menor no había problema, ya que quería descansar después de la reunión.

— ¿Quién te traerá a casa? —preguntó Shaka a Ikki mientras este se colocaba su chaqueta. —Al menos, ¿sabes llegar en metro?

—No te preocupes, Shaka. —sonreía Hyoga al darle un casco a Ikki. —No tomaremos mucho, es solo para darle una bienvenida a nuestro amigo.

—Déjalos ir. —comentó Deathmask.

—Después de todo, no se han visto durante mucho tiempo. —dijo Camus mientras se despedía de Hyoga.

Shaka suspiró y entonces le dio un beso a Ikki en la mejilla para dejarlo ir. Shiryu se acercó a él y le dio la mano.

—Yo los cuidaré… como siempre.

—Gracias. —sonrió Shaka y los dejo ir junto con Seiya y Shun.

Shaka no quería mostrarse como el sobre protector y, además, era cierto. Hyoga y Shiryu quizá extrañaban salir con su amigo al igual que él con ellos. Decidió quedarse y platicar con sus amigos que después de quizá medianoche se irían. Mu fue el único que se quedó así que él presenciaría algo que Shun, al dejar a su hermano cerca de las cuatro de la mañana, tuvo la suerte de no ver.