La sorpresa fue gigante para ambos, ya se habían resignado a perderse, carlisle estaba en un shock que lo dejo inmóvil, por el contrario ella sin pensarlo dos veces corrió directo hacia él, y justo cuando estaba en frente de su hermano el dolor invado su cuerpo, la hizo caer de rodillas y retorcerse en el piso, mientras veía como la joven rubia la miraba directo a los ojos, carlisle volvió en sí y con un grito ordeno a Jane que parará, lo cual no hizo hasta que aro quien miraba fascinado se lo pidió. Carlisle levanto a Mabel del suelo y sin importar quién se encontrará allí la agarro fuertemente y ambos se fundieron en un abrazo que sólo dos hermanos que se aman pueden darse.
- vaya chicos, ¿qué pasa?, ¿qué es todo esto?, me permites. Dijo aro ofreciéndole su mano a Mabel, quien extrañada miro a su hermano confundida
- dale la mano, podrá ver todos tus recuerdos. Mabel un poco asustada le dio su mano a aro, quien con la mirada perdida y como extasiado le acariciaba su pequeña y delicada mano.
- así que son hermanos de sangre, vaya, vaya, y ustedes creían que estaban muertos, jaja, fascinante, es una lástima que tu hermana deba morir carlisle.
Así era aro había decidido que todos deberían morir, la reacción de Mabel fue mirar a su hermano como pidiendo auxilio, lo cual carlisle no dudo dos veces y rogó por la clemencia de aro con su hermana y tras una exhaustiva súplica logro que le perdonarán la vida a Mabel quien tuvo que ver morir a sus amigos en frente suyo.
Esa noche Mabel y carlisle salieron a la ciudad a hablar sobre todo lo que había pasado, esa era probablemente la primera y la última noche que pasarían juntos, pues al otro día Mabel tendría que desaparecer del mapa si quería que le perdonarán la vida, no la desaprovecharon y recordaron todos los momentos y aclararon todas sus dudas, habían pasado muchos años desde la última vez que se vieron y ninguno podía creer que el otro estuviese "vivo", me voy a España fue lo último que Mabel le dijo a carlisle, y se fue.
Era 1700 y Mabel llevaba varios años resistiendo la tentación y alimentándose de animales tal como le había insistido su hermano, era de noche y caminaba en las solitarias calles de un barrio de Sevilla y una anciana caminaba en dirección contraria directo hacia ella, a varios metros de distancia la pudo oler, jamás había sentido ese olor, y le resultaba fascinante, a medida que la mujer se acercaba la adrenalina empezaba a subir por su cuerpo y cuando estuvo lo suficientemente cerca se abalanzo sobre ella, y mordió su cuello, mientras chupaba su sangre miro la cara de la anciana, quien con su horrible rostro la miraba a los ojos y se reía burlona sin mostrar atisbo de dolor y Mabel comprendió "es una bruja" la soltó inmediatamente y salió corriendo podía ver a tres mujeres tras ella en sus escobas mientras se reían. Vaya error matar a una bruja ahora nunca podría librarse de la venganza de sus hermanas, Mabel sólo corría escapando de las brujas, a lo lejos pudo ver un barco a punto de zarpar y arriba podía ver los rayos del sol saliendo, no lo pensó dos veces y salto dentro del barco, se escondió en unas cajas y el barco zarpó, sabía que las brujas no podrían perseguirla, pues la luz del sol las mataría, pero ahora estaba en un barco sedienta y sin saber a dónde iba.
Ocho días después el barco llega a su destino en las costas de sur América, Mabel había llegado a Cartagena en la nueva Granada.
