Debidas explicaciones


Capítulo 9: El padre y las serpientes


La cicatriz le dolía, seguía fresca. La serpiente le advirtió que reposara pero no podía darse ese lujo, viviendo donde vivía, de la manera en la que lo hacía y con gente…como él mismo.

Urdió un plan bastante similar al que lo había llevado antes a la oficina de su padre en el laboratorio subterráneo. Con variaciones.

—Kano, ¿no tienes dinero para un celular? Llamar, por segunda vez, habría sido suficiente. Y estoy seguro de que debes estar al borde de desangrarte.

Kano no disponía de tiempo para la plática burlona con la serpiente.

—¿Dónde están? Eran once, ¿no es cierto?

La serpiente en el cuerpo de Kenjiro Tateyama suspiró, usando, claro está, las facciones de su amo y huésped.

—Baja el arma. La acabas de robar, ¿no es cierto? Tras dañar dos de las cámaras de seguridad. Debo admitir que eres ágil. A estas horas no tengo tanta vigilancia porque cambia el turno.

Kano se abstuvo de anunciarle a la serpiente que había leído sobre metodologías de agentes en inteligencia, conformándose con observarlo con dureza.

—No me iré sin ellos.

Era suicida, sin duda. Tal vez estaba matando al Dan mismo pero actuaba poseído por una mezcla de inseguridad, resentimientos y hormonas alteradas.

—Bueno, allí están. Sobre la mesa, en unas bolsas. Iba a tirarlos al incinerador pero…

—¿Qué?

La serpiente se encogió de hombros, masajeándose las sienes, como si Kano no representara amenaza alguna.

—Diez de ellos, al menos. Algo es algo, ¿no? Eran huevos, como debes recordar. El Maestro tuvo que abrir uno para analizar sus células. Resulta que son la cura misma para el cáncer. Hemos hablado con farmacéuticas de diversos países y recibido cuantiosas sumas para deshacernos de todos.

Un vacío se formó en el estómago de Kano. A decir verdad, poco le importaba el faltante pero, ¿qué diría Konoha? Y su propia indiferencia lo apabullaba.

—¿Y me los das sin más?

—En tanto prometas no usarlos para desarrollar un suero inyectable que acabe con la leucemia en horas. Y mientras te largues ahora mismo.