Nota introductoria: Quizás debí aclararlo desde el principio, pero es un fic slash, con relaciones yaoi, así que si no les gusta eso, mejor no lo lean. Y aparte, CRACK!Fic, por lo que no tendrá mucho sentido o coherencia.
Consejo 2: "Siempre hay que hacer sentir a los nuevos integrantes, bienvenidos"
¡¡SORPRESA!!
Todos ven como Yuuko, Mokonas y Fye están usando sombreros de fiesta.
- Bienvenidos a su nuevo hogar – sonríe Clow, el cual está sentado tranquilamente observando todo.
- ¡Una fiesta! – sonríe Sakura - ¡Que amable!
- ¡Si! ¡Watanuki cocinará! ¡Nadie es mejor en la cocina que mi niña!
- ¡QUE NO SOY TU NIÑA! – Watanuki entra furioso a la cocina - ¿Y por qué tengo que cocinar yo? ¿Qué la fiesta no es también para mi?
- Ya, ya, Watanuki, si tanto te pesa, podemos pedirle a Doumeki que te ayude…
- ¡NO! ¡Lo haré solo!
- ¡Yo te ayudaré! – Nmokona salta a la cabeza de Watanuki.
- Bájate – pide el chico – no soy un taxi.
- Watanukiiii, Mokona solo quiere ayudar.
- Bien…
- ¡Y quiere vino! – NMokona empieza a saltar encima de Watanuki - ¡Vino, vino, vino, vino, vino, vino…!
- ¡No! ¡No más vino para ti! No puede hacerte bien tomar tanto.
- ¡¡VINOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
- ¡Está bien! Solo deja de gritar.
- ¡Mokona ayudará a Watanuki, entonces!
"Eso es chantaje", le escuchan decir a Watanuki antes de cerrar la puerta de la cocina. Yuuko y BMokona comienzan a poner sombreros de fiesta a todos.
- ¿Y Kurogane-san? – pregunta Shaoran.
- Tu grosero hermano – Yuuko finge limpiar unas lágrimas – nada mas llegó, y fue a encerrarse en su cuarto. Sin tener consideraciones por nuestros invitados.
- Ya, ya, Yuuko-san – consuela Fye – si quieres yo voy por él.
- Si Fye, debe empezar a integrarse a la familia.
- ¿Sabes cual es su habitación? – Shaoran lo ve extrañado.
- Lo seguí para ver a donde iba – Fye sigue sonriendo como si no hubiera dicho nada fuera de lo normal.
- Ahh, Sakura-chan, vamos, te mostraré tu habitación, el cuarto de huéspedes es el mas bonito de esta casa – Yuuko toma de los hombros a la chica, para guiarla.
- Vamos, Sakura-chan – salta BMokona a los brazos de la chica.
Fye los acompaña, hasta que se desvía a la habitación de Kurogane.
- Kurotan – toca suavemente la puerta - ¿Puedo pasar?
- ¡NO!
- ¡Gracias!
Fye abre la puerta por completo, y entra dando saltos.
- ¿Qué demonios quieres?
- Kurotaaaan, ¿Por qué tan agresivo con tu hermanito?
Kurogane no puede evitar fruncir el entrecejo al ver la cara de Fye. Nadie debería ser tan molesto con solo verlo.
- Largo.
- Nah nah – Fye sigue saltando por toda la habitación – ya es mi cuarto también, ¿Recuerdas?
- Desafortunadamente.
- ¡Wo! ¡A Kurotan le gustan los hombres! ¡Nos llevaremos muy bien!
Al escuchar eso, Kurogane se divide entre gritar, matar al rubio, o exigir una explicación. Gana la primera.
- ¿QUÉ DIJISTE?
Fye señala uno de los posters colgados en la pared cerca de la cama del pelinegro. Es uno de sus actores favoritos de películas de acción.
- No tiene nada de malo, Kurochanchan. Que romántico que tengas tapizado tu cuarto del amor de tu vida, es tan tierno, ¡¡HYU, HYU!!
- ESCUCHAME BIEN IDIOTA, ESOS SON POSTERS DE HEROES DE ACCIÓN, NO TIENE NADA QUE VER CON MIS PREFERENCIAS ¿ENTENDISTE? ¿O DEBERE GOLPEARTE PARA QUE TE ENTRE BIEN EN ESA CABEZA LLENA DE TONTERÍAS?
Todo lo había dicho tan rápido, que Kurogane se quedó sin aire, sonrojándose, y Fye lo observaba con picardía. Que reacción tan interesante había tenido su nuevo "hermanito".
- Ahhh – Fye chasquea la lengua – entiendo… ¿Y entonces?
- ¿Entonces? – Kurogane lo ve aun con el entrecejo fruncido.
- ¿Cuáles son tus preferencias? – dice Fye como si nada.
- ¿¿Qué clase de pregunta es esa?? – se queja Kurogane.
- Tú sacaste el tema, Kuropipi.
- ¡Tu fuiste el que empezó a decir tonterías, como siempre lo haces!
- Te diré que. Tú contesta eso, y yo te dejo en paz… TODO lo que resta del día.
- ¿Qué?
- Si, solo contesta, y no sabrás que existo en lo que queda de este día.
Demasiado tentador para dejarlo ir. Pero también, ¿Por qué querría el rubio saber sus preferencias? Esa información debía servirle para algo, ¿Estaba dispuesto a decirla, y arriesgarse a que la usara después para fastidiarlo? Pero de esa manera, podría tener un poco de paz y tranquilidad. Lo que mas molestaba a Kurogane era el hecho de que debía ser una decisión sencilla, y por alguna razón seguía pensándolo detenidamente.
- ¿Entonces? – presiona Fye - ¿Qué será?
- Tsk…
- ¿Qué significa eso, Kurotan?
- Yo… mi… la verdad…
- ¡¡FYE-SAN!!
Ambos chicos voltean asustados, viendo a Sakura sosteniéndose en la puerta.
- Sakura-chan ¿Estás bien? – se acerca Fye a la niña.
- No sé a cual de los dos contestarle – hace un puchero la chica.
- Sakura-chan, ¿Estas ebria? – Fye parece divertido.
- No sé… solo tome ponche… pero eso explica porque todo el cuarto se mueve…
- Esa bruja – se queja Kurogane – me va a escuchar.
Fye ve como el pelinegro sale furioso de la habitación. Mientras ayuda a Sakura para regresar al comedor, Fye sonríe. Esto era más interesante de lo que pensaba.
- ¡¡COMO LES DAS ALCOHOL!! ¡SOMOS MENORES DE EDAD! – Fye y Sakura llegan justo en el momento en el que Kurogane grita fuertemente.
- No les di nada – responde Yuuko tranquilamente – ellos tomaron ponche.
- Pero el ponche no tenía alcohol – agrega Watanuki – yo lo preparé…
- Ah, Watanuki… pequeña niña traviesa, ¿Acaso querías jugarle una mala pasada a tus hermanos?
- ¡¡YA TE HE DICHO QUE NO ME TRATES COMO MUJER!!
- ¿Es mi culpa que hayas sido una mala niña? – la mujer parece estar a punto de llorar.
- Si no le pusiste alcohol al ponche – interrumpe Kurogane – lo cual dudo bastante ¿Entonces quien fue?
- No tengo idea – Yuuko pone su mejor mirada de inocencia – quizás los duendes.
- ¿Los mismos duendes que dejaron esas botellas en tu cuarto? – chasquea la lengua Watanuki.
- No sé si los mismos, nunca los he visto – sonríe Yuuko – pero son muy traviesos ¿No?
- Yuuko-san – suspira el chico - ¿Estás ebria también, verdad?
- Si sabes la respuesta ¿Para que preguntas? – la mujer se levanta rápidamente – además todos ustedes necesitan soltarse, se ven tan tensos. Hasta pareciera que no quieren ser una familia.
- ¡NO QUEREMOS! – dicen Kurogane y Watanuki al mismo tiempo.
- Clow, ¿Te das cuenta con lo que tengo que lidiar?
- Lo veo, Yuuko – el hombre solo sonríe – hay que darles tiempo.
Mientras Yuuko se dirige a Clow para llorar sobre la ingratitud de sus hijos, Watanuki la ve con el cejo fruncido. Nunca sabía cuando hablaba en serio, y cuando no. El punto era que si ella en verdad no había adulterado su ponche, ¿Entonces quien?
Kurogane vio como Fye estaba tomando ponche. Ese estúpido, ¿Qué no escuchó toda la conversación?
- ¿Qué rayos haces?
- Tomando ponche, Kurotaaaaaan.
- ¡YA SABIAS QUE TENÍA ALCOHOL!
- Si, pero no quería despreciar a Watanuki-kun… se esforzó tanto en hacernos este ponche… eso sería grosero, Kurosanton, y esa es tu especialidad.
- ¡No tenías que tomarte todo un litro de ponche!
- ¡Estaba rico! Watanuki-chan es una gran ponchera.
- ¿Qué? – Kurogane no entiende ni la mitad de lo que dice el rubio.
- No él también – se queja Watanuki – ya tengo suficientes problemas, como para que me traten como una maldita niña ¬¬
- Watanooo, necesitas relajarte – Bmokona salta frente a Watanuki.
- Mi nombre es Watanuki.
- Watasooo – Nmokona se acerca con un vaso – toma, anímate.
- No es del ponche adulterado ¿Verdad?
- Noooo – Bmokona y NMokona rien pícaramente.
- ¬¬…
- ¿Saben? Es difícil decir Mokona cuando las dos se llaman Mokona ¿No? – reflexiona Fye en sus 5 minutos de profundidad.
- ¡Ya sé! ¡Ya sé! – Sakura aplaude - ¿Por qué no a Mokona le decimos Moko-chan? Y a Mokona… ¡Moko-kun!
- ¿Cuál sería chan y cual kun? – Shaoran ve a las Mokonas con duda.
- Chan sería yo – dice BMokona – porque soy una chica, como Sakura-chan.
- Y yo Kun, porque soy un chico, como Shaoran-kun.
- Ebrios – suspira Kurogane.
- ¡Vamos a dormir! – sugiere Fye - ¡Ya es tarde! Mañana hay escuela.
- ¿Van a ir a la escuela? – se extraña Kurogane - ¿Así?
- ¿O como quieres que vayamos, Kurowanwan? ¿Desnudos? ¡No sabía que te gustara eso!
- ¡CLARO QUE NO, IDIOTA!
- ¿Cuántas Mokonas hay? – Shaoran pregunta – yo veo cuatro…
- Creo que la sugerencia de Fye-san es buena – dice Watanuki – ya están muy ebrios… y pues no es bueno…
- Si, a dormir todos – ríe Yuuko - ¿Qué tal la fiesta de bienvenida? ¿No fue la mejor?
Todos la miran, unos con duda, unos con enojo, y Clow solo sonríe.
Watanuki y Kurogane se encargan de llevar a todos a sus habitaciones, ya que eran los únicos coherentes en esos momentos, dejando a Yuuko, Clow y Moko-chan y kun en la sala.
- Lleva a la niña y a tu compañero de cuarto – le dice Kurogane a Watanuki – yo me encargo del mocoso y del idiota.
Watanuki asiente, y le sonríe a Sakura, tratando de guiarla a su habitación, cosa difícil, porque se caía cada tres pasos, a pesar de que la iba sosteniendo el chico.
- Sakura-chan, ya vamos a llegar.
- ¿Por qué se mueve todo, Fye-san?
- No soy Fye-san, soy Watanuki….
- Ah… ¿Sabes? Fye-san es un gato… shhhh, es un secreto…
- ¿Oh, si?
- ¡Si! ¡Y maúlla así… MIAU!
- Ahm….
- Así es cuando ella y Fye-san se emborrachan – dice Doumeki calmadamente.
- ¿Qué acaso es algo común? ¿Qué clase de padre tienen? – se alarma Watanuki.
- Ceremonias solamente.
- Pero igual… bueno, si, admito que quizás ustedes tengan otras tradiciones, pero alcohol en menores es un delito…
- Hablas mucho.
- ¡PUES DISCULPA, ESTOY EN MI CASA, Y HABLO LO QUE QUIERO!
Doumeki se tapa los oídos, frunciendo el entrecejo. Watanuki lo ve con detenimiento.
- ¿No me digas que también estas ebrio?
- Oi.
- Genial, ¿Puede esto ponerse peor?
Después de mucho batallar, Watanuki deja recostada a Sakura, la cual se había quedado dormida en pleno pasillo, por lo que Doumeki la llevo hasta su habitación, siendo seguido de cerca por el chico para evitar que le hiciera daño ("Un ebrio llevando a otro, que irresponsabilidad", refunfuñaba Watanuki).
- Lo siento, Sakura-chan – se disculpa Watanuki, antes de cerrar la puerta – espero no te enfermes.
Finalmente al llegar a su habitación, Doumeki se acuesta en la cama, quedándose profundamente dormido.
- ¡Oye! ¿Qué crees que haces? ¡ESA ES MI CAMA! ¡BAJATE!
Pero es inútil. Doumeki simplemente se movió, y la única opción de Watanuki era dormir con él… o en el suelo. Lo cual era tentador, a no ser que aun había cajas porque su nuevo compañero de cuarto no había tenido la delicadeza de desempacar.
Suspirando, Watanuki se recostó lo mas alejado posible de Doumeki, incluso poniendo una barrera de cobijas entre ellos. Todo por culpa de Yuuko y sus ideas. Todo iba bien, hasta que decidió casarse, y ahora todo era un caos.
A Kurogane no le iba mejor. Shaoran había obedientemente ido a su habitación, pero ahí no podía hacer que se acostara.
- No tengo sueño, Kurogane-san… ¡Practiquemos con la katana!
- No sabes manejar la katana – dice Kurogane molesto – además ya es muy tarde para que estés dando lata.
- Estoy aburrido – se queja el chico.
- ¡Te apoyo, Shaoran-kun! – Fye estaba colgado del cuello de Kurogane, el cual solo pretendía ignorarlo.
- Fye-san, ¿Qué hacemos?
- ¡Juguemos a preguntas y respuestas! ¡Verdad o atrevimiento!
- ¿Cómo se juega?
- Tu haces una pregunta, y si no la quiero contestar, me pones un reto, ¿Qué te parece, Shaoran-kun?
- ¡Bueno!
Kurogane suspira. Esto va a ser largo.
- ¡Empiezo yo! Shaoran-kun, ¿Kurotan aquí presente tiene novia?
- ¡Yo sé esa! – sonríe Shaoran - ¡No tiene!
- ¿Y novio? – suelta una risita burlesca Fye.
- ¡YA BASTA! – interviene Kurogane - ¡TÚ! ¡A DORMIR!
- ¡Si, señor!
Shaoran, trastabillando, se dirige a su cama, y se acuesta rápidamente.
Aun con Fye colgado a su cuello, Kurogane sale furioso de la habitación.
- Wooo, Shaoran-kun es un hermano muy obediente – ríe Fye.
- Escúchame bien, no quiero que estés metiendo al mocoso, o a Watanuki en tus idioteces. Si quieres saber algo, pregúntalo directamente, detesto a los cobardes.
- Muy bien – Fye se suelta de Kurogane, y camina a su lado - ¿Entonces?
- ¿Qué?
- ¿Tienes novia?
- ¿QUÉ?
- Dijiste que te preguntara directamente – Fye sonríe, pero sus ojos parecen reflejar una gran tristeza.
- ¿Por qué te interesa saber tanto sobre eso?
- Curiosidad, Kurotan. Si vamos a ser hermanos, tenemos que conocernos.
- Muy bien –concede Kurogane – entonces dime, ¿Por qué te adoptó ese hombre? ¿Cómo es que llegaste con él?
Fye se detiene de golpe, pero solo sonríe, y comienza a caminar rápidamente.
- Esa es una historia aburrida, Kurowanwan… algún día la sabrás…
Sin decir nada mas, ambos se dirigen a su habitación en completo silencio, y finalmente cada uno va a dormir, con diferentes pensamientos en su mente. Fye no podía ser sincero. No sabía como. Kurogane aborrecía a los mentirosos, pero aun así no podía quitarse al rubio de su cabeza.
En la sala, mientras veían dormir a Moko-chan y a Moko-kun, Clow y Yuuko conversaban en voz baja.
- ¿Crees que lo lograremos a tiempo? – pregunta Yuuko, sonriendo.
- Hay limitaciones en lo que hacemos… lo demás depende de ellos solamente.
- Solo espero que no haya sido muy tarde.
- Dependerá de ellos…
- Salud, Clow.
- Salud, Yuuko.
Ambos ven a través de la ventana, la luna llena.
Al otro día, Kurogane despierta extrañado. Pareciera mas tarde de lo que usualmente se despierta. Al ver el reloj, se da cuenta que así es.
- ¡Maldita sea! – se levanta rápidamente - ¡¡Llegaremos tarde!!
- ¿Qué pasa, Kurotan? ¿Por qué haces tanto ruido?
- ¡Levántate, idiota, es tarde! ¡Hay que ir a la escuela!
- ¿Escuela?
- ¡SI! ¡Despierta a Watanuki, yo despertaré a la niña y al mocoso!
Fye se pone de pie, sonriendo, y obedeciendo a Kurogane. Vaya que era alguien muy responsable. Era algo nuevo en su vida.
Al abrir la puerta de la habitación de los chicos, Fye los ve aguantando la risa. Ambos duermen plácidamente, y podría jurar que la mano de Watanuki esta en la cintura de Doumeki. Que interesante.
- Watanuki-kun… hora de levantarse, ya es tarde…
Watanuki se levanta lentamente, y ve como esta al lado de Doumeki.
- ¡¡QUE HACES EN MI CAMA!!
- Oi, no grites…
Watanuki nota como Fye los ve con picardía.
- F-fye-san… no pienses… esto no es…
- No te preocupes Watanuki-kun, yo lo entiendo – guiña un ojo Fye – pero apúrense, que llegaremos tarde… ya habrá tiempo para esas actividades recreativas….
Fye sale riendo, mientras Watanuki se queda totalmente rojo.
- ¡¡TODO POR TU CULPA!! ¡¡DEBISTE DORMIR EN LA CALLE!! ¿¿ME ESTAS ESCUCHANDO??
Doumeki solo se levanta, y sale de la habitación sin decir nada.
- ¡Bastardo! – Watanuki aprieta los puños, furioso.
Finalmente todos bajan, viendo a Yuuko y a Clow sentados en el comedor, y a Moko-chan y Moko-kun desayunando.
- Justo a tiempo – Yuuko los ve con alegría – Alcanzarán a desayunar.
- ¿Cómo te sientes, Sakura? – Clow la ve con ternura.
- Bien, papá, ya no me duele la cabeza – sonríe la chica.
- Eso es bueno…
- ¿Y? ¿Algo interesante que haya sucedido? – Yuuko los ve con curiosidad.
- Tsk, deberían meterte a la cárcel por pervertir menores, bruja.
- ¡Que cruel eres! Yo que me esforcé en darles una fiesta tan bonita – solloza Yuuko.
- Oh, no llores, Yuuko-san – pide Sakura – la fiesta fue muy bonita.
- El ponche estaba delicioso – sonríe Fye.
- Al menos alguien aprecia mi esfuerzo – Yuuko gime – en fin, volviendo al tema, ¿Entonces? ¿Algo interesante?
- Watanuki-kun y Doumeki-kun durmieron juntos – sonríe Fye.
Esto causa reacciones diversas. Kurogane abre los ojos con sorpresa, mientras Watanuki deja caer su tenedor de manera estruendosa. Sakura y Shaoran se encogen de hombros, y Yuuko ríe pícaramente.
- ¿Ah, si? Watanuki, niña traviesa.
- ¡Ya te dije que no me trates como mujer! ¡Y no fue ESO que estas pensando!
- Doumeki-kun – dice Yuuko solemne – temo decirte que lo que te apropies de esta casa, tienes que pagarlo. En este caso, comprenderás que has hecho que mi única hija pierda su inocencia. Ahora deberás casarte con ella.
- ¡Ya deja de decir eso! – Watanuki se molesta - ¡Solo nos quedamos dormidos, porque este tipo no tiene idea del espacio personal, ni mucho menos en respetar mis cosas, y se acostó en mi cama sin siquiera pedir permiso! ¡Fue grosero, y desconsiderado!
- ¿Así que Doumeki-kun inicio eso? Mira, tan serio que se ve – Yuuko le guiña un ojo al chico, el cual solo se encoje de hombros.
- ¡¡TEN UNA REACCIÓN MAS NORMAL, BASTARDO!! – lo sacude Watanuki.
- Vaya, Watanuki, no sabía yo que fueras tan agresivo… Doumeki-kun, te llevaras una gran ama de casa, y aparte ve que energía tiene, imagina lo que puede hacer con ella…
- ¡Me largo! – Kurogane se pone de pie – ¡Y más vale que ya dejes en paz a Watanuki!
- Oh, el hermano mayor entra a defender a la damisela en peligro… cuidado Doumeki-kun, tendrás que pasar la aprobación de Kurogane, y eso no te será fácil…
- Se nos hará tarde, andando – señala Kurogane a los chicos.
- Hyuuu, Kurotan es un hermanote responsable.
- Idiota…
Justo al abrir la puerta, Kurogane se encuentra con dos personas. Un chico alto, con cabello oscuro, y otro delgado, de lentes.
- ¿En que podemos ayudarles? – pregunta cordial Watanuki, acercándose.
- ¿Es la tienda de antigüedades de Yuuko Ichihara? – pregunta cordial el chico de lentes.
- Si, pero la tienda abre a las 9… si gustan regresar….
- ¡Hermano!
Sakura corre a abrazar al chico alto, mientras el chico de lentes sonríe.
- ¡Yukito-san! ¡Que bueno que vinieron!
- ¿Sakura-chan? ¿Ellos son…?
- Si… ellos son mi hermano Touya, y su novio, Yukito Tsukishiro.
To be continued…
