Capítulo 4: "No creer en los rumores"

Yuuko observa detenidamente a todos los miembros de la nueva familia. La mujer sabía que las cosas se iban a complicar más para todos. Por eso Clow finalmente le propuso matrimonio. El sueño de toda mujer es casarse, sin embargo a ella le daba igual. Mientras hubiera vino y diversión, todo estaba bien. Además el lazo que la unía al hombre era mas profundo que el amor. Para muchos no tiene sentido. Incluyendo a sus "hijos". Lo único que importaba es que Clow y ella estaban juntos, y que el destino ya estaba en movimiento.

- Touya-kun – dice finalmente ella, cuando el silencio ya es muy pesado - ¿Llevas mucho tiempo viviendo en la ciudad?

- Dos años – contesta secamente.

- Touya siempre viajaba mucho para ir a trabajar – interviene Yukito – por eso fue más práctico vivir cerca.

- Ah, claro, claro – sonríe ella – Clow me dice que eres muy trabajador, Touya-kun.

- Me gusta ser independiente.

- Mi hermano ha tenido toda clase de empleos – Sakura sonríe – sabe hacer de todo. Es muy hábil.

- Debe ser muy útil saber todo eso – suspira Watanuki – así no gastan en reparaciones, como nosotros cuando Yuuko-san descompone las cosas.

- Me ofendes, "hijito" – para nadie paso desapercibido el tono irónico de Yuuko – yo no descompongo nada.

- Claro – se burla Kurogane – las cosas solo explotan cuando las tocas.

- Pues si – Yuuko finge tristeza – son como mis hijos: No me quieren.

- Al menos una cosa es cierta en esa afirmación.

- Kurogane, no seas grosero.

- Sakura-chan ¿Qué te parece tu nuevo hogar? ¿te gusta?

Todos miran a la chica, como si su respuesta fuera a definir las acciones de los presentes. Sin embargo, ella no parece percatarse de esto.

- Claro que si, Yukito-san, es muy divertido. Apenas van 3 días, pero Watanuki-kun es muy amable, y Kurogane-san muy respetuoso. Me trata como una princesa, es muy lindo. Y Shaoran-kun…

Al escuchar el nombre del pervertido, Touya lo fulmina con la mirada.

- … es el mejor de todos, siempre atento y me ha ayudado a adaptarme. Todos me han tratado muy bien – sonríe Sakura – me gusta mucho vivir aquí.

Clow levanta su vaso frente a Yuuko, sonriendo. Como si las palabras de Sakura era lo que esperaban escuchar.

- Me alegra – Yukito sonríe también – así Touya estará mas tranquilo ¿Verdad?

Por toda respuesta, el aludido solo suspira, negando con la cabeza.

- De cualquier modo Sakura, si necesitas ayuda, sabes que puedes vivir conmigo y Yukito, estaremos…

- Touya… - Clow lo interrumpe de forma seria.

- Ya te dije papá, si Sakura quiere vivir con nosotros, no tienes porque impedírselo.

- Si no estas conforme con que yo sea feliz…

- Esto no es por tu felicidad, y lo sabes…

Todos intercambian miradas ante la recién desatada discusión. Aun con Yuuko como madre, a Watanuki no le había tocado presenciar esta clase de altercados. Touya-kun realmente debe estar en desacuerdo con toda la situación, para querer llevarse a Sakura de lo que la niña ya considera su hogar. Pero no debe ser apropiado para ella ver como se discute sobre su futuro, sin considerar que esta presente y escuchando todos los argumentos.

- Sakura-chan… ¿Podrías hacerme el favor de ayudar en la cocina? – Watanuki interrumpe, considerando la mejor opción para distraer a la chica.

- Claro, Watanuki-kun.

Ambos se levantan, y para sorpresa de Watanuki, la chica no parece afectada por la plática. Ni siquiera parece tener en cuenta que estaban discutiendo sobre ella. Debe ser muy inocente entonces.

- ¿Te parece que dejemos esta conversación para después? Estamos cenando – advierte Clow, al ver que Sakura y Watanuki desaparecen en la cocina.

- Solo le doy a Sakura opciones, no veo nada de malo en ello.

- Touya… - ahora es Yukito quien parece advertirle al chico que modere sus argumentos.

- Te aseguro que todo está bien, Touya-kun – trata de convencer Fye.

- Quizás. Pero quiero que Sakura sepa que puede estar conmigo, no necesita estar aquí solo porque mi papá piensa que puede tomar decisiones sobre su vida sin considerar que…

- Entiendo tu renuencia, Touya-kun – Yuuko habla finalmente, interrumpiendo a Touya – pero lo has escuchado de la misma Sakura. Mis hijos y yo la hemos hecho sentir como en casa. Todos respetamos a los nuevos miembros, y los hemos recibido con los brazos abiertos. ¿No merecemos el mismo respeto por tu parte? Desde que llegaste, solo has atacado la decisión de tu padre. Creo que si Sakura-chan no estuviera cómoda en esta casa, te lo diría. Es una chica muy honesta. ¿No crees que en lugar de estar buscando obtener lo que tu consideras es lo mejor para Sakura-chan, es tiempo de dejarla a ella decidir? Si quiere irse, sabe que puede recurrir a ti. No vamos a tomar tu lugar en su corazón. Ella tiene mucho cariño para todos.

Todos se quedan en absoluto silencio. Kurogane y Shaoran ven a Yuuko con cierta admiración. La mujer parecía siempre tener los mejores argumentos, y sobretodo, leer las intenciones de las personas con total exactitud. Hasta ahora ninguno había considerado que Touya pudiera sentirse reemplazado, hasta que ella lo mencionó. "Bruja", piensa Kurogane. Quizás no este tan equivocado en eso.

- Creo que tiene razón – le susurra Yukito a Touya – ¿Podrías dejar de atacar a tu papá?

Touya solo asiente, suspirando. Solo alguien lo puede hacer ceder, aparte de Sakura, y ese es Yukito. Aunado a que la mujer tiene sentido en sus argumentos, Touya no tiene muchas opciones, solo observar como evoluciona todo este asunto "familiar".

- Además Touya-kun, Doumeki-kun y yo jamás dejaríamos que algo le pase a Sakura. Es nuestra hermanita pequeña. La queremos mucho, y haríamos cualquier cosa por ella – asegura Fye.

- Si, lo sé, creo que todo esto me tomó por sorpresa, es todo.

- Disculpa aceptada – sonríe Clow, sabiendo que Touya jamás va a decir las palabras "lo siento".

- Muy bien, entonces ¿A qué hora nos vemos el domingo? – Fye cambia el tema.

- Touya estará libre a las 4, pero si no les importa que yo los acompañe, podemos vernos desde la mañana. A Sakura-chan le encantaría recorrer todo el lugar, eso llevará todo el día.

- Estoy de acuerdo, Touya-kun nos puede alcanzar cuando termine su turno.

Touya no sabe que lo desconcierta más. Que la discusión haya quedado zanjada por la nueva esposa de su padre, o que ahora hablen de otro tema como si nada.

- ¿Alcanzarnos en donde?

Sakura se acerca al comedor, seguida de Watanuki. Como si el chico supiera que ya es seguro que la chica escuche la conversación.

- Hablábamos de este domingo – Yukito sonríe - ¿Qué tal si nos vemos a las 10, en la feria?

- ¡Si! – Sakura salta emocionada - ¡Será genial! ¡Las ferias son muy divertidas! ¿Verdad, Shaoran-kun?

- B-bueno…

Es la primera vez que Shaoran abre la boca en toda la noche, ya que ni siquiera había tocado bocado. Tal vez porque sentía que era juzgado en cada movimiento que hacía por parte de Touya.

- No hemos ido nunca a una feria – interviene Kurogane – la bruja no nos ha llevado.

- ¿Quién? – pregunta Yuuko con tranquilidad.

- Nadie, nadie – se retracta Kurogane, antes de que decida "castigarlo".

- ¿Nunca? – Sakura parece sorprendida - ¿De verdad?

- No se ha dado la oportunidad – Watanuki agrega – después de todo Yuuko-san tiene la tienda…

- Que Watanuki administra – Kurogane frunce el entrecejo.

- … y Kurogane-san trabaja medio tiempo en el café…

- Pudiste omitir esa parte – se queja Kurogane.

- ¿Café? ¿En que café trabajas, Kurochan?

- KUROGANE. Y no es de tu incumbencia.

- Pero no te he visto ir a trabajar, ¡Te van a despedir por irresponsable! – Fye parece alarmado.

- No es que te importe, pero el dueño esta de vacaciones.

- ¡Este domingo podrán divertirse! ¡Hay muchas cosas que hacer!

Todos sonríen al ver el entusiasmo de Sakura. Watanuki encuentra que la chica es muy parecida a Himawari-chan. Por alguna razón, ellas contagian su entusiasmo a los demás. Y al ver la mirada de Shaoran en la chica, entiende perfectamente como pudo enamorarse de ella. Después de todo Himawari-chan solo tuvo que decirle "Hola, mi nombre es Himawari Kunogi, un placer conocerte" para caer rendido a los pies de la chica.

Después de despedirse de todos, Touya y Yukito van camino a su hogar en total silencio.

- ¿Aun estás enojado por el matrimonio y por la nueva familia de Sakura-chan? – Yukito decide no dejar que su pareja siga con ese ceño fruncido.

- No estoy enojado. No entiendo como alguien va de viaje, y regresa con una esposa. Es todo.

- ¿Qué es lo que te preocupa, Touya? Y no uses a Sakura-chan como pretexto. Sé que algo me ocultas.

- No es nada. Solo… no perdemos nada con tener vigilada a Sakura ¿Verdad?

- Eres un hermano muy sobreprotector.

- No tienes idea.

Mientras tanto, en casa de la nueva familia, todos se alistaban para dormir. Con Kurogane y Fye:

- Ahora les tocó conocer el lado oscuro de Touya-kun – Fye sonríe, mientras se acomoda en su futón – pero no te preocupes Kurowanwan, solo es así con Sakura-chan. Puedes propasarte con el resto de la familia si quieres.

- ¡No digas esas cosas tan perturbantes! ¡Y ES KUROGANE!

- Solo digo que si pensabas que Touya-kun es así de sobreprotector con todos… pues no.

- Obviamente solo se preocupa por la niña, es el deber de todo hombre cuidar a la mujer siempre.

- ¿En serio? ¡Hyuuu! Entonces Kuropupy es un caballero en toda la extensión de la palabra.

- A diferencia de ti, fui educado para respetar a los más débiles y no aprovecharme.

- Ohh, no, yo también fui educado así Kurowon… aunque debo admitir que no tuve tanta energía femenina a mi alrededor… hasta que llegue a vivir con Sakura-chan.

- ¿Qué? ¿Ibas a un colegio de hombres o que?

- Oh, no… ¿Qué no te dije que fui educado en casa? Mi tío no me dejaba interactuar… bueno, es una historia aburrida. Mejor dime Kuropon ¿Es por eso que te gustan los hombres? ¿Por qué respetas mucho a las mujeres?

- ¡NO TIENE NADA QUE VER UNA COSA CON LA OTRA! ¡Y es Kurogane!

- Ahhh, entonces si te gustan los hombres – Fye comienza a saltar, emocionado - ¡Lo sabía! Tienes el perfil gay ¿Sabes?

- ¡No tengo el perfil gay! ¡Y no dije que me gustaran!

- Oh, no tienes que negarlo, yo no juzgo a los demás.

Kurogane observa detenidamente al rubio. Claro que había notado que lo provocó con ese tema para que olvidara que mencionó algo de su pasado, que es tan renuente a detallar. A menos que haya sido asesino a sueldo, a Kurogane no le importa el pasado del chico. Pero eso no significa que no este intrigado en porque se esfuerza tanto en ocultarlo.

- Aunque debo decir que la tensión de esta cena fue familiar. Fue como estar de nuevo en casa, donde crecí. Ahí siempre había ese silencio incomodo seguido de discusiones.

- Debió ser divertido – dice Kurogane con sarcasmo.

- Era mas triste, que divertido – suspira Fye – en ocasiones… oh, no, no voy a aburrirte con esto Kurochan. Mejor vamos a dormir, ya es tarde. Mañana podremos conversar en la noche, veo que eres mas simpático de noche. Que curioso…

- ¿Qué insinúas con eso?

- Nada, nada… mañana tendremos otra pijamada.

Sin esperar respuesta, Fye apaga la luz y se acuesta en su futón, dándole la espalda a Kurogane, el cual lo observa en plena oscuridad. Algo le dice que los problemas apenas comienzan, y el rubio es el imán perfecto para las dificultades.

Con Watanuki, el chico seguía peleando con Doumeki sobre el espacio en la habitación.

- TU eres quien esta invadiendo mi cuarto. Lo justo es que duermas en el suelo.

Doumeki solo se encoge de hombros, acostándose en la cama sin decir una palabra.

- No, no, no – Watanuki se acerca al chico, y trata de empujarlo - ¡No vas a dormir de nuevo en mi cama! ¿Sabes lo que pelee con Yuuko-san para tenerla? ¡No vas a venir tu a quitármela! ¡HEY! ¿ME ESTAS ESCUCHANDO?

Una vez mas, Doumeki se ha quedado profundamente dormido. Esto no tiene caso, simplemente tendrá que ser mas rápido que Doumeki para poder recuperar su cama. Pero por ahora, tendrá que quedarse en el suelo. No va a arriesgarse a que Fye o alguien mas los encuentre de nuevo juntos, en la misma cama. Eso da mucho de que hablar, particularmente a Yuuko-san.

Analizando toda la situación, Watanuki suspira. Jamás imaginó tener al chico mas popular de la secundaria ahí, acostadote en su cama. No entendía como todos amaban a Doumeki, cuando a él le era sumamente antipático. Sin embargo, cuando Shaoran-kun le preguntó "¿Por qué no te cae bien?" no supo que contestar. No había una razón realmente. Que tenía sonrisa de idiota. Y ojos de idiota. Y pose de idiota. Pero así como él odia a Doumeki por… nada… sus compañeros se alejan de él, a pesar de que trata de ser amable y servicial.

Como Doumeki atrae gente, Watanuki la repele. Y eso es lo que odia del chico. Que siempre tenga gente a su alrededor, cuando Watanuki está solo. Mas bien, cuando Watanuki, al ver a su alrededor, se siente solo. Sus padres se fueron, sin recordarlos siquiera. Y ahora que tenía una "familia", también quería algo más. Quería tener amigos. Lo que Doumeki siempre ha tenido.

Pero la razón primordial de su odio a Doumeki es su idiotez, si alguien pregunta. Es la única que puede externar sin sentirse un completo inadaptado.

Clow y Yuuko estaban sentados cómodamente en la sala, reflexionando los eventos del día.

- A Touya-kun no le caigo muy bien – sonríe Yuuko.

- No lo tomes personal. Para él, Sakura es todo.

- Me lo imaginé. ¿Y que va a pasar cuando…?

- No pasará. Estamos previniendo eso.

- Pero me temo que fue tarde Clow… Kakei me llamó hace unos momentos.

- ¿Qué sucede?

- Tu primo viene a visitarnos…

Aun cuando el gesto de Clow se mantuvo tranquilo, Yuuko sabe muy bien que estas palabras lo desconcertaron totalmente.

- ¿Cuándo?

- Cuando menos lo esperemos…

Clow sonríe. Él siempre habla de manera criptica, y ahora entiende porque los demás se desesperan ante eso. Nadie como Yuuko para darle una probada de su propia medicina.

- ¡Que emoción! ¡Se divertirán mucho!

Sakura le contaba a Tomoyo sobre los planes para el domingo, haciendo que la chica se emocione también.

- ¡Ven con nosotros, Tomoyo-chan! ¡A mis hermanos no les importará!

- ¿En serio? ¡Ay, si! ¡Quiero filmar todo!

- A tu hermano no le simpatizo mucho – dice finalmente Shaoran.

- Ay, claro que si. Lo que pasa es que mi hermano es muy enojón, pero le caíste bien…

Shaoran sonríe tímidamente. Mejor no le aclara a Sakura que esas miradas que le dirigía Touya no eran precisamente de agrado. Tomoyo ríe ligeramente.

- Veo que la tendrás difícil – le susurra a Shaoran la chica.

- ¿Qué?

Por toda respuesta, Tomoyo le guiña un ojo, mientras Sakura los ve extrañados.

- ¿Pasó algo?

- Nada, nada, Sakura-chan ¿Y que llevarás a la feria?

- P-pues no sé… aun no lo he pensado…

- ¡Ay, déjame vestirte! ¡Por favor! ¡Ya quiero imaginar como te verías en uno de mis atuendos, que emocionante!

Mientras Tomoyo describe como va a vestir a Sakura, Shaoran suspira. Si que la tiene difícil.

- ¡Y DORMI EN EL SUELO!

Watanuki hacía aspavientos a Himawari-chan para narrarle su calvario al lado del idiota de Doumeki, el cual solo comía como cerdo, para variar.

- Oh, Watanuki-kun, pudiste dormir con Doumeki-kun, ¿No?

Si hubiera una forma de morir de manera instantánea, ésta sería para Watanuki. De hecho comienza a ponerse tan rojo, que Himawari se preocupa y se acerca a él.

- ¡Watanuki-kun! ¡Watanuki-kun! ¿Estás bien?

Finalmente tomando algo de aire, el chico logra respirar de nuevo. ¿Cómo pudo la chica decir tan natural algo así?

- ¡Himawari-chan! – dice finalmente el chico aun recuperándose - ¡Es un idiota! ¡No soporto ni respirar el mismo aire que él!

- ¡Se nota que se llevan muy bien! – sonríe la chica.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Y claramente por mas que le dijera a la chica, ella no entendería ese odio que le tiene a Doumeki.

- Oh, Watanuki-kun, ¿No te tocaba llevar los papeles para la siguiente clase?

Dándose cuenta de su olvido, Watanuki se levanta de golpe.

- ¡Cierto! Bien, me adelantaré. Mas vale que trates bien a Himawari-chan, ¿Eh, bastardo?

Doumeki, por toda respuesta, se encoge de hombros, como acostumbra. Watanuki se debate entre ahorcarlo, o ir a cumplir su deber. Gana el cumplir con su deber, pero no significa que no lo estrangulara luego.

Al recoger los papeles, Watanuki comienza a caminar, pero se percata que se olvido de recoger su credencial de estudiante, que había dejado en uno de los mostradores. Sin embargo, al acercarse para tomarla, escucha la conversación de las chicas encargadas de los materiales de clase.

- Nunca lo había visto… ¿Quién dices que es?

- Watanuki Kimihiro. Es muy raro. De hecho últimamente se ha dado a notar por juntarse con Doumeki-kun.

- ¿¿Doumeki-kun?? ¡¡Pero si él es tan popular!! ¿Cómo se junta con un don nadie como ese tal Watanuki?

-¿Sabes? Los de su grupo dicen que Watanuki es raro… que ve cosas. Y que su mamá es una bruja.

- ¿En serio? ¡Entonces embrujó a Doumeki-kun! ¡Es la única explicación!

- Como eres, ¿Qué no puede agradarle a Doumeki-kun la compañía de ese chico?

- Por favor, si en lo que he visto se la pasa gritándole – interviene otra chica – de hecho se porta muy grosero con el pobre de Doumeki-kun. Le haría un favor al alejarse de él, ¿Qué no entiende que lo molesta?

- Exacto, Doumeki-kun es muy amable para decir algo, y este tipo se aprovecha. Por eso nadie quiere convivir con él, es un raro, y claramente se aprovecha de la bondad de Doumeki-kun. Debería alejarse de él.

- Que se quede con Kunogi, así nos quitamos una rival por el afecto de Doumeki-kun…

- Pero aun así la competencia es mucha…

Sin querer escuchar mas, Watanuki se aleja, olvidando por completo su credencial. Ya sabía que esa imagen tenían sus compañeros de él. No era nada nuevo. Pero el escucharlo realmente le afectó. Y aumento su rencor a Doumeki.

Ahora resulta que era su culpa. Que él contaminaba a Doumeki, y que se aprovechaba de la bondad del arquero. Bueno, pues entonces al demonio. No importaba lo que Yuuko dijera. Para él, Doumeki no existía más. Lo sacará de su vida, porque desde un principio nunca debió entrar.

A la hora de salir de clases, Watanuki ve a Shaoran, Sakura, Tomoyo y Doumeki en la puerta, esperándolo. Bien, comenzaba su plan "Extirpación de idiota mezquino de mi vida".

- Shaoran-kun, dile a Yuuko-san que llegaré tarde, voy a comprar algunas cosas para la cena…

Shaoran se extraña. Sabe que Watanuki es una persona llena de rutina. Para él, los miércoles eran días de compras. Y los domingos. Nada mas. Y que vaya a comprar en viernes le preocupa un poco. Y al parecer es notado por Watanuki, el cual solo sonríe.

- Ahora somos mas, Shaoran-kun, no he calculado todavía bien la cantidad de lo que debo comprar.

Al parecer esto fue suficiente, pues Shaoran sonrió también, y asintió.

- Entonces te veremos en casa.

- Voy contigo – se anota Doumeki.

- ¿Qué?

- Que voy contigo. No vas a poder con todo.

- SIEMPRE he podido con todo, y no quiero que me acompañes.

- No te pregunte si querías.

Watanuki ve con detenimiento a Doumeki. Realmente parece querer acompañarlo, pero si quería sacarlo de su vida, no podía ceder. Lo que aun le preocupaba más: ¿Por qué pensaba en ceder?

- ¿Qué hacen todavía aquí?

Kurogane y Fye se acercan al grupo de chicos.

- Watanuki-kun va de compras…

- ¿En viernes? – Kurogane se extraña.

"Debo ser muy rutinario para que se pongan así cuando voy de compras otro día", piensa Watanuki.

- Aun me falta calcular bien cantidades, Kurogane-san – se justifica Watanuki.

- Por culpa de la bruja – se queja el chico.

- ¡Pero así nos conocimos, hermanito! – Fye se cuelga del cuello de Kurogane.

- Si, eso solo me recuerda que fiasco es todo esto – Kurogane suspira.

- Fye-san… - Watanuki decide buscar una forma de evitar que Doumeki lo acompañe – me preguntaba si podrías venir conmigo de compras. Tu eres quien cocina en tu familia, y podría servirme tu punto de vista.

- ¡Claro, Watanuki-kun! ¡Kurowowo y yo iremos con gusto!

- ¡OI! ¡Yo no accedí a ir con ustedes!

- Pero Kurotama, necesitamos un perrote como tu para que nos ayude a cargar las cosas…

- ¡NO SOY UN BURRO DE CARGA!

- Claro que no… eres un PERRO de carga…

Fye comienza a correr, seguido de Kurogane. Todos se percatan que se dirigen a donde generalmente Watanuki realiza las compras.

- Bueno, asumo que me acompañaran entonces – sonríe Watanuki – nos veremos en casa.

Al momento que Watanuki comienza a caminar, Doumeki también se dispone a seguirlo. Al darse cuenta de esto, Watanuki voltea con rapidez y lo ve calmadamente.

- No es necesario que me acompañes. Con Fye-san y Kurogane-san es mas que suficiente. No te necesito de niñera.

Sin saber si fue por la dureza de las palabras, o su mirada fría, Doumeki se detiene inmediatamente, y ve como se aleja lentamente.

- ¿Te enojaste con Watanuki-kun, Shizuka-kun? – Sakura se ve triste.

- Watanuki-kun suele ser muy paciente… espero que este bien.

Por alguna razón, Doumeki sabe que no es así. Pero tendría tiempo para averiguarlo. Ahora que Watanuki había entrado a su vida, no iba a dejar que se saliera tan fácil.