Consejo 5: "Apoyar a los nuevos miembros cuando lo necesiten"
Watanuki aun iba reflexionando todo lo que pasó. Sabe que quizás fue grosero al decirle a Doumeki que no lo acompañara, pero no podía permitir que este idiota quedara bien, mientras todos piensan que él es solo una molestia que va pegada al chico. Todo estaba bien antes de que Yuuko-san decidiera casarse. ¿Por qué tuvo que tomar esa decisión tan egoísta?
Bueno… quizás no debería decirlo así. Después de todo, ahora él estaba siendo egoísta al querer que Doumeki saliera de su vida. Shaoran claramente estaba interesado en Sakura-chan, y Kurogane parece estar haciendo migas con Fye (si perseguirlo por toda la calle puede llamarse "migas"). Watanuki suspira. Soportar a Doumeki parece que será el sacrificio que le tocará, para ver a sus hermanos felices. Si tan solo él tuviera a Himawari-chan…
- Watanuki-kun – interrumpe Fye sus pensamientos - ¿Generalmente cuánto es lo que compras?
Watanuki comienza a explicarle al rubio sobre lo que acostumbra a adquirir para que sus hermanos no pasen hambre. Yuuko-san es mala administradora (y mala cocinera, mala contadora, mala madre…), así que Watanuki se encarga de llevar el control de las cosas.
Siendo así, Fye y Watanuki se dividen y comienzan a adquirir productos. Kurogane se queda recargado cerca de las cajas de cobro, esperándolos. No tenía intención de escuchar a Fye y sus idioteces. Y nunca había ido de compras con Watanuki, así que tampoco iba a empezar solo porque el rubio lo obligó a ir con ellos.
- ¡Kuropon! ¡Tenemos que comprar esto!
Kurogane abre sus ojos, suspirando. Ya va a tener que meter orden en la situación. Al ver a Fye acercándose, se queda de piedra. Trae en la mano… unos condones.
- ¿PERO QUE DEMONIOS ES ESO?
- Oh, pensé que lo sabías – Fye suspira – Kurochan, ¿Qué Yuuko-san no te ha enseñado que siempre debes protegerte cuando quieres a un chico y quieres demostrarle ese afecto de manera física?
- ¡DEJA DE ACTUAR COMO UN IDIOTA! – Kurogane se sonroja, notando como la gente a su alrededor los ve con cierto azoro.
- Tu eres el que esta gritando – ríe Fye – mira, estos son de sabores…
- ¡Ya basta! – Kurogane arrebatar de la mano de Fye el paquete embarazoso - ¡Watanuki está aquí!
- Oh, no te preocupes por eso. Watanuki-kun te lleva una clara ventaja.
- ¿Qué quieres decir con eso? – Kurogane frunce el entrecejo.
- No hay de que alarmarse, son adolescentes, asumo que Yuuko-san ya les ha hablado de cómo llegan los bebés. O algo parecido, dudo que a como vamos, haya muchos bebés en la familia. Quizás solo Sakura-chan y Shaoran-kun. Pero seriamos los tíos consentidores, y compartiríamos custodia de Moko-chan y Moko-kun…
- Deja de decir idioteces – interrumpe el pelinegro, sin entender ni la mitad de lo que dijo Fye – y deja de…
- Hola, Fye.
Kurogane ve como el rubio se congela en el acto, la sonrisa borrándose en automático de su rostro. Al levantar la mirada, ve a un hombre alto, con cabello largo agarrado en una coleta. Kurogane puede oler que habrá problemas. Desde que Fye entró a su vida, ha detectado esa constante.
- Ashura-san – Fye parece estar en trance.
Kurogane nunca imaginó que la voz de Fye pudiera escucharse tan apagada.
- Veo que no pierdes el tiempo…
El tal Ashura ve con cierto reproche a Fye, y eso provoca que Kurogane apriete los puños, con furia. ¿Pero quien demonios es este imbécil, y con que derecho cuestiona a Fye? No que a Kurogane le importara, pero detestaba a los tipos que se sentían con la superioridad de exigir explicaciones.
- Pensé que…
- Pensaste mal – Ashura ni siquiera deja terminar al rubio - ¿Y no me vas a presentar a tu amigo?
Kurogane no sabe quien demonios es este tipo, pero definitivamente se estaba buscando un buen golpe. Es grosero dejar a los demás con la palabra en la boca. Lo peor es que Fye parece que se desmayará en cualquier momento, como si no pudiera enfrentar a este idiota. Kurogane ha enfrentado a hombres más grandes y rudos. Puede con este si las cosas se ponen feas.
- Claro – dice Fye finalmente – el es Kurogane-san, es hijo de… Ichikara Yuuko.
- No soy su hijo – aclara rápidamente Kurogane – soy mas un inquilino que detesta vivir ahí. ¿Y tu quien demonios eres?
- Oh, muy dinámico. Tus gustos no han cambiado – Ashura sonríe maliciosamente, y Kurogane está tan tentado a quitarle la sonrisa de un puñetazo.
- Déjalo fuera de esto – advierte Fye en voz baja.
- Eso debiste verlo cuando…
- ¿Ya están listos? – Watanuki se acerca a ellos con calma – oh, no sabía que estaban acompañados. Soy Watanuki Kimihiro.
Ashura ve a Watanuki con calma, y sus ojos se abren rápidamente, como si reconociera al chico. Sin embargo recupera la compostura casi de inmediato, acercándose a Fye.
- No te olvides de mi, Fye – Ashura trata de tomar el mentón del rubio, el cual da un paso atrás – te estaré vigilando.
Kurogane, que había dado un paso adelante para defender a Fye si se necesitaba, apenas si puede contener el enojo que tiene. ¿Con que libertades toca ese imbécil a Fye? Y sobretodo le extraña que el rubio no se defendiera, sino que solo se hiciera atrás. ¿Acaso le tenía miedo a ese? ¿Es parte de ese pasado que nunca quiere discutir?
Watanuki parece salir primero de su sorpresa.
- ¿Quién era? – el chico ve a Fye con duda.
- Mi tutor. Yo nunca fui a una escuela, así que mi tío contrató a alguien para que me diera los conocimientos básicos.
- Pues fue muy grosero – se queja Watanuki – ni siquiera se presentó.
- Créeme Watanuki-kun… no quieres conocerlo.
Sin decir nada mas, el rubio se dirige a una de las cajas, mientras Watanuki y Kurogane intercambian miradas. El camino a casa es bastante silencioso, considerando como Fye se la pasa siempre hablando tonterías. Kurogane frunce el entrecejo. ¿Quién será ese hombre, para causar este impacto en el rubio? Tiene que averiguarlo. No porque le importe o algo así. Pero si sus hermanos están en peligro, es su deber saberlo para protegerlos. No perderá más familia por pensar que están a salvo. No morirá nadie más si puede evitarlo.
- ¡Bienvenidos a casa! – los recibe Sakura con una sonrisa.
- Gracias, Sakura-chan – corresponde Watanuki, alegre.
Sakura parece notar la desolación en Fye, y se acerca a él con rapidez.
- Fye-san ¿Qué pasa? ¿Por qué estas triste?
- Oh, no, no estoy triste, es solo que Kurowon aquí presente me tiró al piso, y me lastimé el tobillo.
- ¿QUÉ? ¡YO NO HICE TAL COSA! – Kurogane esta a dos comentarios de echar lumbre por la boca.
- Si lo hiciste – Fye lo ve con calma, y Kurogane cierra su boca en automático. Es como si el rubio le pidiera de favor no preocupar a Sakura.
Watanuki parece entender también pues no aclara la situación.
- Si Kurogane tuvo la culpa, lo correcto es que te cargue a tu habitación, ¿no? – Yuuko aparece detrás de Sakura, sonriendo maliciosamente.
- ¡YO NO…! – Kurogane recuerda que por algo el rubio inventó esa idiotez, y suspira – puede hacerlo solo.
- No, de hecho necesito que me cargues Kuropuppy – Fye sonríe por primera vez desde el incidente con Ashura – después de todo me lo debes.
- ¡Te voy a…! – al observar la mirada de azoro de Sakura, Kurogane se contiene de nuevo, y finalmente gruñe un "está bien"
Al momento de poner su brazo en la cintura del rubio, Kurogane siente como si su corazón palpitara más fuerte. Se estaba convirtiendo en una mujer. No tiene nada de malo cargar a un hombre. Después de todo él lo ha hecho muchas veces cuando Shaoran se queda dormido en la sala, o cuando Watanuki se ha lastimado. No es diferente. No es diferente. No es diferente.
Excepto que lo es, porque Fye tiene la piel muy suave (y no quiere ni imaginar por que razón está sintiendo la piel del rubio). Su rostro está muy cerca del suyo, y le hace ver que tan azules son sus ojos. No había notado que profundidad tenían. Además, viéndolo así de cerca, se podría decir que Fye es… casi atractivo. Tiene algo especial. Algo que llama la atención.
El chico hubiera seguido analizando mas cosas de Fye, pero una explosión de confeti interrumpe sus pensamientos, y al mirar al frente nota que Yuuko y las bolas de arroz (tanto la blanca como la quemada) han hecho explotar unos conos de fiesta, y están sonriendo animadamente.
- ¡Es oficial! ¡Mi hijo y Fye se van a casar!
- ¿QUÉ? – Kurogane, de la sorpresa, deja caer a Fye, el cual solo trata de amortiguar la caída.
- ¿Estás bien, Fye-san? – Watanuki se acerca preocupado.
- Wooo, Kuropan es un mal esposo – se queja el rubio.
- ¡Cállate! ¡No soy tu esposo! ¡Y tu, deja de decir idioteces!
- Mira Kurogane, entiendo que no te gusten las demostraciones públicas de afecto, pero sabes muy bien que cuando cargas a alguien debajo del muérdago, es un compromiso matrimonial.
- ¿¡Qué!
Yuuko señala hacía el techo, y al voltear, Kurogane nota una flor de cerezo con un letrero que dice "soy un muérdago de incógnito".
- Esto es tan repentino – Fye decide seguir el juego – ni siquiera llevamos un mes de conocernos… fue todo a primera vista…
- No te preocupes Fye-san, serás una excelente esposa. Y Watanuki se encargará del festín cuando lo celebremos.
- ¡Oye! ¿Y yo por qué?
- Es lo justo. Cuando tu te cases con Doumeki-kun, Fye-san hará tu festín.
- ¡Yo no voy a casarme con Doumeki! YO ODIO A DOUMEKI. DOUMEKI ES EL ÚLTIMO HOMBRE CON EL QUE ME CASARÍA.
- Ohh, entonces hay otro. Doumeki, tienes un rival – Yuuko guiña el ojo al arquero, que está viendo todo con calma desde el comedor, acompañado de Shaoran-kun.
- Podría ser una boda doble – sugiere Sakura – para que ninguno tuviera que cocinar…
- ¡Excelente idea, Sakura-chan! – celebra Yuuko.
- Y podremos ponerle cola a Kurogane – festeja Moko-chan.
- Y cuernos – Moko-kun agrega.
- YA DEJEN DE HABLAR TONTERÍAS – exige Kurogane, agachándose para volver a tomar a Fye entre sus brazos - ¡NO QUIERO ESCUCHAR NINGUN COMENTARIO DE ALGUNO DE USTEDES! ¡NI UN SONIDO!
- Puuu – dicen las Mokonas al mismo tiempo.
Con una mirada de furia, Kurogane desaparece llevándose a Fye en sus brazos, a lo que el rubio solo responde con una sonrisa amplia.
- No creo que a Kurogane-san le agrade mucho mi hermano – se preocupa Sakura.
- No te preocupes Sakura-chan – consuela Yuuko – Kurogane así es. Es muy rudo por fuera…
- Y muy tonto por dentro – agrega Moko-chan.
- ¡ESCUCHÉ ESO, BOLA DE ARROZ! – dice Kurogane a lo lejos.
- Como sea – interrumpe Watanuki – se ve que se llevan bien Sakura-chan…
- ¿Lo crees, Watanuki-kun?
- Así es, los vi cuando íbamos de compras, y se han adaptado. No tienes que preocuparte por ellos… ¡Y dejen de ensuciar la casa! – Watanuki toma la flor de cerezo que pegaron en el techo con molestia.
- Bien, bien, aguafiestas… ¡Haz de cenar!
- ¡No soy tu esclavo!
Mientras siguen discutiendo, Sakura se acerca a Shaoran, sonriendo. Al menos ella se sentía como en casa. Y aunque es un poco más ruidoso que cuando vivían solo Fye, Shizuka y ella con su papá, ahora siente que ha conocido a personas muy buenas. Es divertido.
En la habitación de Kurogane y Fye, en cuanto abrió la habitación que comparten, el pelinegro tira en la cama a Fye con molestia.
- Hey, no es forma de tratar a tu esposa, ¿Eh?
- Cállate. Y dime porque demonios le inventaste eso a Sakura. ¿Por qué no le dijiste que te encontraste a tu tutor?
- Oh. Bueno, Sakura-chan no sabe mucho de mi vida antes de que papá decidiera adoptarme. Y no quiero que se entere sobre Ashura. No es una bonita historia.
- Claramente. ¿Tuviste algo que ver con ese tipo? ¿Qué no te triplica la edad?
- No es tan viejo…
Al escuchar como Fye parece defender al idiota ese, la mirada de Kurogane se ensombrece.
- … pero no tuve nada que ver con él. Solo… momento… ¿Estás celoso, Kurowanwan?
- ¿QUÉ?
- ¡Si lo estás! – Fye se levanta rápidamente de la cama, acercándose a Kurogane - ¡Oh, que bello! ¡Estás admitiendo que te importo! ¡Voy a llorar de la emoción!
- ¡Ya deja de fastidiar! ¡Olvida que te pregunté algo! ¡No me interesa saber de cualquier manera!
- Puedo asegurarte que soy puro e inocente, Kurochan. Al menos físicamente. No negaré que he tenido pensamientos pecaminosos de ti. Especialmente cuando saliste de bañarte.
- ¿CUANDO ME VISTE BAÑÁNDOME?
- Mira que deberías cerrar con llave la puerta – Fye sonríe pícaramente – no que tengas algo de que avergonzarte. Al contrario.
Kurogane se sonroja rápidamente. ¿Pero que creía este idiota, haciendo esos comentarios? ¿Acaso no tenía ningún límite, o al menos algo de decencia?
Fye sigue riéndose abiertamente, y el chico se ha quedado sin palabras. Está indeciso entre golpearlo, matarlo, o simplemente ignorarlo. Y lo que mas le molesta es que todo el asunto no le desagrada en lo mas mínimo. Yuuko le había dicho que cuando llegara la chica o chico correcto a su vida, lo sabría.
Y contra toda fibra de su ser, Fye parecía estar entrando a su mente y a sus sentimientos poco a poco. Aun sin saber absolutamente nada del rubio.
Durante la cena, Watanuki y Sakura hablaban sobre la salida del domingo, mientras Yuuko los ve con calma. Pronto las cosas van a cambiar drásticamente. La mujer le dirige a una mirada a Clow, el cual solo asiente levemente.
- Watanuki, ¿Algo relevante en el día? – Yuuko decide hablar de repente.
- ¿Qué no sabes que es de mala educación interrumpir? ¡Sakura-chan estaba hablando! – Watanuki la ve con molestia.
- Oh, no te preocupes Watanuki-kun, ya había terminado.
- ¿Ves? Tu solo buscas un pretexto para gritarme – Yuuko lo ve devastada.
- Todos buscamos ese pretexto – murmura Kurogane entre dientes.
- ¿Entonces? ¿Pasó algo? – Yuuko ignora a Kurogane por esta ocasión.
- No… - Watanuki decide no mencionar el incidente con Fye. El rubio parecía querer ocultar el tema por alguna razón, y Watanuki siempre ha sido muy discreto.
- ¿Seguro? ¿Sabes que les pasa a los niños mentirosos, Watanuki?
- Probablemente tu lo debes saber muy bien – Kurogane la ve con molestia – deja a Watanuki en paz.
- Watanuki-kun nunca miente – intercede Shaoran – si dice que no pasó algo, es la verdad.
Yuuko ya veía esto venir. Cuando confronta a uno de sus "hijos", los otros dos en automático se meten a defenderlo. Es divertido y a la vez le da confianza de que al menos algo salió bien en los planes.
- Me encontré a mi tutor – habla finalmente Fye – Watanuki-kun no dijo nada porque yo se lo pedí.
Kurogane ve con sorpresa a Fye. No esperaba que se atreviera a decir la verdad. Después de todo, por alguna razón quería ocultar lo que pasó, y no parecía importarle quien se viera perjudicado con eso.
- ¿Ashura-san? – Clow habla con calma - ¿Estás seguro?
- Si, no es como si no recordara todos sus años de… instrucción.
- ¿Quién es, Fye-san? – Sakura ve con duda al rubio.
Fye no sabe que contestar. El único que sabe todo sobre Ashura es Clow. Después de todo, tuvo que enterarse cuando decidió adoptar a Fye. Pero se prometió que no dejaría jamás que Sakura o Shizuka se vieran involucrados en esa historia.
- Watanuki, ¿Podrías traerme tres manzanas?
Todos ven con duda a Yuuko, sin entender la razón del cambio de tema. Watanuki sabe que la expresión en la cara de la mujer indica que no es momento de cuestionar sus locas peticiones, así que se levanta en silencio, trayendo las manzanas que solicitó.
- Muy bien. Hoy hay luna llena, y se dice que por ser el mes del amor…
- Febrero fue hace meses – interrumpe Kurogane.
- … oh, no seas ingenuo Kurogane. Febrero no es el mes del amor.
- ¿Y entonces por qué las chicas dan chocolates ese día? – Shaoran frunce el entrecejo.
- Te recuerdo que Watanuki también da chocolates ese día – sonríe Yuuko pícaramente – oh, es cierto. Dijiste CHICAS… continuemos…
- ¡YA TE DIJE QUE NO SOY UNA CHICA! – Watanuki la ve con furia.
- … el punto es que hoy es un excelente día para la adivinación.
Shaoran, Kurogane y Watanuki intercambian miradas de resignación. La mujer se ha puesto mística. No hay paso atrás. Yuuko da una manzana a Sakura, otra a Watanuki, y la última a Fye.
- Pelen la cascara con el cuchillo, y tírenla a este recipiente con agua – indica la mujer.
- No sé a que hora trajiste este bol lleno de agua. ¡Es el bol del ponche! ¡No se debe usar a la ligera!
- Si, si, luego me regañas, hijita, ahora haz lo que te digo.
A regañadientas, Watanuki sigue las instrucciones, junto a Sakura. Fye parece dudar en hacerlo, pero finalmente comienza a usar el cuchillo para sacar un poco de la cascara.
- Dicen que las manzanas están conectadas a las almas – Yuuko sonríe – así que cuando pongan la cascara en el agua, se formará la inicial de su alma gemela.
- Pero que montón de idioteces – Kurogane bufa indignado - ¡Y estás desperdiciando comida!
- Bueno, puedo hacer un postre con las manzanas – sugiere Watanuki.
- ¿Ves? Aprende a disfrutar la vida, Kurogane.
- Aprende a estar sobria un día, bruja.
- ¿Qué dijiste?
- Nada, nada.
- ¡Ya está! – Sakura sonríe ampliamente - ¿Qué es lo que se ve?
Watanuki, que también ha tirado su cascara, se acerca al bol, intentando descifrar la forma de las cascaras lanzadas.
- Que curioso. Las cascaras de Watanuki y de Sakura-chan se han juntado. ¿De que le ven forma? – Fye ve con sorpresa el recipiente de agua.
- Yo veo una "m"…
- No, no… es… ¡Es una "s"! – Moko-chan salta entusiasmada.
- ¡Si! ¡Es una S! – apoya Moko-kun.
- Eso significa que tanto la alma gemela de Sakura-chan, como la de Watanuki-kun, es una persona que tiene como inicial en su nombre una "s".
Todos miran a Shaoran y a Doumeki con picardía, exceptuando a Sakura, que esta totalmente sonrojada, y Watanuki, que esta al borde del colapso.
- ¡No es verdad! ¡Me rehúso a admitir que esto tiene algo de credibilidad! – objeta Watanuki.
- Las manzanas han hablado, Watanuki – Yuuko dice con solemnidad – debes respetarlo.
- La cascara de Fye-san parece una "k" – Sakura dice lentamente.
Ahora todos ven a Kurogane, el cual resopla indignado.
- Déjenme fuera de esto – exige el pelinegro.
- Es el destino, Kurotan – sonríe Fye, pero Kurogane puede ver su incomodidad.
- Boda triple – anima Moko-chan.
- ¡Le podremos poner cola también a Shaoran-kun! – planea Moko-kun.
- ¿Se puede saber quien les dijo a ustedes que en las bodas se les pone cola a los novios, eh? – Watanuki ve a las Mokonas con enojo.
- No molestes a tus hermanos, Watanuki – regaña Yuuko.
- ¡No son mis hermanos! ¡Ni siquiera son personas!
- Pero que grosero – señala Moko-chan – tu eres raro, y no hemos dicho nada.
- Lo acaban de decir… - Shaoran dice en voz baja.
Mientras la discusión sigue, Yuuko levanta su mirada, y nota como Clow le sonríe agradecido. Ella sabe que el tema de Ashura es privado, y que tanto como Clow, como Fye, se han esforzado en mantenerlo en secreto. No va a permitir que ahora salga a relucir, solo porque algunas personas han decidido jugar sucio. Fue la mejor forma de distraer la atención, y que todos asumieran que es por la excentricidad de la mujer.
Sin embargo al ver como uno de los amuletos que ella ha puesto en la casa para "adornar" (aun cuando ella sepa que tienen otra función vital) se cae de manera violenta, sabe que las cosas no pueden mantenerse en equilibrio. Afortunadamente todos siguen discutiendo sobre el asunto de las manzanas, así que no han notado eso.
- Es tiempo – Yuuko le dice a Clow moviendo apenas sus labios.
Por toda respuesta, su nuevo esposo frunce el entrecejo. El sonido del timbre corta la plática que se está teniendo, dejando a todos en un silencio total.
- Yo voy – sugiere Watanuki, levantándose.
Doumeki se levanta también sin decir palabra.
- ¿Y tu a donde vas? – Watanuki lo ve con molestia.
- A cerciorarme de que no tropieces en el camino.
- ¿QUÉ? ¡Como te atreves! ¡Puedo abrir la puerta sin tu ayuda, engreído!
Mientras se dirige a la puerta, Watanuki sigue gritando a Doumeki todo lo que el chico puede hacer sin la necesidad de que él le ayude. Y se da cuenta de que sacar de su vida a Doumeki será más difícil de lo que esperaba.
Al abrir la puerta, Watanuki no puede evitar dar un paso atrás al ver a la persona que está al otro lado. No es como si lo conociera, pero hay algo en él… instintivamente le causó al muchacho sentir la necesidad de retroceder. Y al hacerlo, choca con el pecho de Doumeki, lo cual es aun peor.
- ¿Qué pasa? – le susurra Doumeki al oído.
Muy bien, es MUCHO PEOR. Ahora entendía porque las chicas dicen que Doumeki huele muy bien. Y le perturba aun más que este oliendo a Doumeki. ESTA OLIENDO A DOUMEKI.
- B-buenas noches – Watanuki decide que tratar de ignorar a Doumeki y su olor es la mejor opción ahora.
- Buenas noches. Busco a Clow.
- Ah… claro, pase por favor… ¿Quién lo busca?
Al entrar a la casa, Watanuki nota como el rostro del hombre se torna casi rígido, sonriendo de manera sarcástica.
- Pero donde están mis modales, ni siquiera me he presentado. Soy Fei Wong… Clow es mi primo.
