Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la trama a Tany Cullen y la adaptación a mí.
CHAPTER 2: LA NOTICIA II
ALARIC POV.
Espero que este viaje resulte como espero y sirva para que la relación de mis hijos con los Cullen sea al menos tolerable, que comprendan que lo sucedido en el pasado fue sólo un juego de niños. Sé que las constantes bromas de los Salvatore hacia mis hijos los dañaron, pero deben aprender a dejar el pasado donde pertenece y seguir adelante sin mirar atrás.
— ¿Llamaste a Giuseppe? —preguntó Jenna sentándose junto a mí.
—Sí, justamente acabo de colgar.
—Bien, ahora queda la parte peligrosa de este asunto: decirle a los chicos —un suspiro involuntario abandonó mis labios.
— ¿Cómo crees que reaccionen nuestros hijos anta la noticia? —su reacción es algo que me preocupa demasiado.
—No te voy a mentir cariño, Katherine se pondrá histérica y dirá toda clase de improperios dignos de un marinero, Jeremy y Elena se lo tomaran un poco mejor, al menos eso espero —me respondió encogiéndose de hombros.
— ¿Crees que se rehúsen a venir con nosotros?
—De principio... sí, al menos Katherine, pero terminaran aceptando ya verás. Voy a ver si ya está lista la comida, los chicos llegarán por la noche —me dio un suave beso en los labios y salió del despacho.
Suspiré pesadamente y aflojé el nudo de mi corbata, espero que Jenna tenga razón y los chicos acepten realizar este viaje, o al menos que no me quieran asesinar cuando se los diga.
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ELENA POV.
Sin duda Alaric se volvió loco, al menos esa es la única explicación que encuentro a su descabellada idea, ¿por qué diablos quiere que vallamos de viaje ahora? ¿Por qué no esperar a que sean vacaciones? Si sólo faltan poco más de dos meses para que llegue el verano, tengo el presentimiento de que algo trama, pero en fin, es mejor que termine mi maleta ya que mis hermanos y yo tenemos que viajar a Napa esta tarde. Mis padres viven ahí desde hace siete años cuando Alaric compró un viñedo.
Yo vivo en San Francisco con mis hermanos Jeremy y Katherine, Jeremy terminó la carrera de arquitectura hace unos meses, Katherine estudia leyes, con el carácter que tiene acertó al escoger esta carrera, y yo pues, leer y escribir es mi pasión por eso estudio literatura.
— ¿Ya terminaste de hacer tu maleta? —le pregunté a Katherine que venía entrando a mi habitación.
—Sí, sólo tenemos que esperar a que llegue Jeremy —respondió sentándose en mi cama.
— ¿A dónde fue?
—Fue a una entrevista de trabajo —desde hace un par de semanas Jeremy comenzó a buscar ofertas de empleo, hasta ahora no ha tenido mucho éxito.
—Bien, he terminado —dije cerrando mi maleta—. Vamos a preparar algo para comer —caminé hacia la puerta y Katherine soltó un gruñido en respuesta.
—Tengo una idea mejor: pidamos algo a domicilio, así no tendremos que limpiar la cocina.
Media hora después estábamos en la sala esperando que el repartidor llegara con nuestra comida, Katherine tenía el control remoto en sus manos buscando un programa que llamara su atención, yo estaba adelantando un trabajo que debía de entregar cuando volviéramos de estas vacaciones "forzadas". De pronto, se escuchó como la puerta principal era abierta y segundos después Jeremy entró a la sala.
—Encontré al repartidor en la puerta —dijo mostrándonos las bolsas que traía en sus manos.
—Ya era hora, me muero de hambre —Jeremy dejó las bolsas en la mesa de centro y se sentó junto a mí.
—Kat, no entiendo cómo es que puedes comer tanto —Jeremy ocultó su risa con un "repentino" ataque de tos mientras Katherine me lanzaba dagas con la mirada.
—Chicas, mejor comamos que no quiero que se nos haga noche por el camino.
— ¿Cómo te fue en la entrevista? —le pregunté a mi hermano.
—Bien, en dos semanas me avisan si me dan el empleo o no —se encogió de hombros restándole importancia al asunto, señal de que no quería ahondar más en el tema. —Estoy segura que sí te darán el empleo, serían unos idiotas si dejan ir al mejor arquitecto de San Francisco —Jeremy rió divertido por el comentario de nuestra hermana.
Después de terminar de comer, comenzamos a subir las maletas al coche de Jeremy que fue el elegido para viajar a Napa.
—Bien es la última —Jeremy rodó los ojos, Kat llevaba equipaje como para un mes y sólo serían dos semanas.
—Ya que Kat subió su armario entero al coche, ¿nos podemos ir?
—Hermanito, si quisiera llevar todo mi armario, tendrías que alquilar un camión —Kat se subió en el asiento del copiloto lo que me dejaba a mí en la parte trasera, oh genial, con lo que me gusta viajar en la parte trasera.
Durante el viaje hablamos de cosas triviales, lo cual lo hizo un poco más llevadero. Una hora y media después estamos en la estrada de la casa en Napa, Alaric y Jenna salieron a recibirnos y no me pasó desapercibido el nerviosismo de papá.
—Los esperábamos antes —dijo Jenna mientras me abrasaba.
—El tráfico —fue la respuesta de Jeremy que ahora era prisionero de los brazos de Jenna.
—Vallamos adentro los estábamos esperando para cenar —nos dijo Alaric y todos comenzamos a caminar hacia el interior de la casa.
La cena transcurrió tranquila, Alaric nos habló acerca del viñedo, Kat y yo les contamos como nos iba en la universidad y Jeremy de su posible nuevo trabajo.
Ahora estamos sentados en la sala tomando café, Alaric párese incluso más nervioso que cuando llegamos, ¿será que algo malo está pasando? No, no debo sacar conclusiones adelantadas, tal vez sólo nos quiere comentar algo acerca del viaje.
—Chicos hay algo que debemos decirles su madre y yo —los tres esperábamos que continuara, pero al ver que no agregaba nada más, Jeremy rompió el tenso silencio que de pronto nos había rodeado.
— ¿Qué sucede papá? —Alaric se aclaró la garganta, oh no, esto no será nada bueno.
—Verán, hoy hablé con... con Giuseppe y yo... pues le comenté de nuestro viaje y nos invitó a comer pasado mañana con su familia.
— ¿Los Salvatore viven en Nueva York? —Alaric asintió con un poco de temor en respuesta a la pregunta de mi hermana.
Pasaron largos minutos sin que nadie dijera nada, el silencio que nos envolvía se volvía más y más tenso conforme los segundos pasaban. De pronto, Katherine se puso en pie como impulsada por un resorte.
— ¡¿Te volviste loco?! ¡Yo no pienso ir a esa estúpida comida, y desde luego, no quiero volver a los Salvatore ni en pintura por lo que me resta de vida! —decir que mi hermana estaba furiosa, era quedarse corto.
—Kat, cariño cálmate —las palabras de Jenna no fueron de gran ayuda, al contrario, sólo sirvieron para que el enfado aumentara.
— ¡¿Qué me calme?! ¡No puedo calmarme, joder! ¡Parece que ya se olvidaron de lo que esos idiotas nos hicieron! —gritaba mientras caminaba frenéticamente por la sala sin dejar de maldecir a los Salvatore hasta en chino, Jeremy y yo nos manteníamos en silencio.
— ¡Es suficiente Katherine! —mi hermana vio a Alaric con los ojos entrecerrados y bufó—. ¿Podemos discutir esto como personas civilizadas y no a gritos?
—Papá no creo que esa reunión se buena idea —hablé por primera vez.
—Nosotros sabemos del problema con los Salvatore, pero deben olvidarse de eso ¡por Dios han pasado diez años!
—Para ustedes es muy fácil decirlo mamá, pero al menos yo no puedo olvidar su última broma —contestó Katherine un poco más tranquila, y sobre la última broma de esos niñatos he de decir que yo tampoco la he podido olvidar.
—Nuestros padres tienen razón chicas, debemos dejar atrás el pasado —Katherine veía a Jeremy como si de pronto se hubiese vuelto loco.
—No lo puedo creer, ¡la locura es contagiosa! —exclamó mi hermana sacudiendo los brazos pues no podía creer las palabras de Jeremy y la verdad yo tampoco.
—Mañana tomaremos el vuelo a Nueva York, ya decidirán si nos acompañan a la comida con los Salvatore o no —la voz de Alaric era firme, se levantó y salió de la sala. Bueno, al menos nos estaba dando la oportunidad de elegir.
—Piénselo chicos, es mejor que vallamos a dormir —Jenna se levantó y salió tras de Alaric.
—Mamá tiene razón, es mejor que descansemos —les dije a mis hermanos y ellos asintieron.
— ¿Por qué apoyaste a Alaric? —cuestionó Katherine a Jeremy.
—Ya no somos unos niños Kat, si ellos siguen con su espíritu bromista podemos defendernos —una sonrisa se extendió por el rostro de Katherine ante las palabras de Jeremy.
—Bien, iremos a esa "reunión" con los Salvatore —dijo marcando las comillas en el aire y con una sonrisa en su rostro que me causo escalofríos.
Después de esa charla con mis hermanos cada quien se fue a su respectiva habitación, sólo espero que los Salvatore hayan cambiado, o de lo contrario, tendrán serios problemas.
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KATHERINE POV.
Dí vuelta por milésima vez en la cama sin poder dormir, no podía dejar de pensar en esa maldita reunión con los Salvatore, no estaba muy convencida de asistir pues no quería volver a verlos y abrir viejas y dolorosas heridas, todas las bromas que nos hacían a mis hermanos y a mí sin recibir un justo castigo por ello, pues siempre se las ingeniaban para que pareciera un "inocente accidente".
Flash Back.
Ese verano iríamos con nuestros padres y los Salvatore de vacaciones juntos como siempre, yo y Elena teníamos diez años y Jeremy tenia once años.
Damon, Stefan y Anna eran mis amigos y de mis hermanos todos nos llevamos muy bien, hasta ese día.
Estábamos todos en la playa, Elena y yo construíamos un castillo de arena con la ayuda de Jeremy, estábamos por terminarlo cuando Damon se dejó caer a propósito sobre el destruyéndolo, Anna y Stefan reían junto con su hermano mientras Elena lloraba inconsolable y yo hacía lo posible por retener mis lágrimas, le dijo a sus padres que había sido un accidente, que él sólo quería ver cómo nos estaba quedando y al acercarse se había tropezado.
—¿Por qué no tuviste cuidado? —lo reprendía Pearl.
—Fue un accidente Mamá, yo solo quería ver cómo les estaba quedando, de verdad —le dijo a Pearl a punto de llorar.
—Está bien, pero espero que la próxima vez tengas más cuidado —Damon asintió y nos dio a mis hermanos y a mi una mirada de triunfo.
End The Flash Black.
Desde ese día las bromas habían continuado, mis hermanos y yo siempre terminábamos con helado en nuestra ropa, mojados con jugo o cualquier otro líquido, así como también en ocasiones con parte de su comida sobre nosotros, y claro, siempre eran "accidentes".
Pero ahora todo era diferente, muy diferente; una sonrisa se extendió por mi rostro y con este último pensamiento me quedé profundamente dormida.
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ELENA POV
Estábamos en el aeropuerto esperando a que nuestro vuelo fuera anunciado, realmente me sorprende que Katherine esté tan tranquila como si se hubiese tomado un bote entero de tranquilizantes, supongo que se debe a lo que Jeremy dijo o tal vez esté comenzando a planear la forma de vengarse de los Salvatore.
—Kat, ¿piensas buscar una forma de vengarte? —Jeremy espero ansioso que nuestra hermana me respondiera.
—Por el momento no, al menos, que ellos den el primer paso —me respondió con una sonrisa pícara en el rostro.
—Kat tiene razón, además recuerden que estaremos en su territorio así que debemos estar alerta.
—Ustedes dos me dan miedo, no quiero ni imaginar lo que planearán si algo sucede —los tres reímos lo que llamó la atención de nuestros padres.
— ¿Qué es tan gracioso? —preguntó Jenna, mientras Alaric sólo nos observaba con el ceño fruncido.
—Pasajeros con destino a Nueva York favor de abordar por la puerta tres —se escuchó por los altavoces, salvados por la campana y nunca antes mejor dicho.
—Si no queremos que el avión nos deje debemos abordar —comentó Kat levantándose y comenzando a caminar ignorando la pregunta de Jenna.
El vuelo fue tranquilo, aproximadamente a las 8:00 de la noche habíamos aterrizando en Nueva York y bajamos del avión. Jenna, Katherine y yo esperábamos a Alaric y Jeremy que fueron por nuestras maletas, después de quince largos minutos llegaron.
—Katherine sabes que estaremos solamente dos semanas ¿verdad? —la pregunta de Alaric nos sorprendió a todos.
—Sí, ¿a qué viene tu pregunta? —Katherine veía a Alaric con el ceño fruncido.
—Si lo sabías, entonces ¿para que trajiste tanto equipaje? —todos estallamos en carcajadas llamando la atención de las personas que pasaban a nuestro lado.
—Dejen de reírse —prácticamente gruño—. Y si traje tanto equipaje es por que lo necesito, una nunca sabe lo que pueda llegar a necesitar —sin más comenzó a caminar hacia la salida y nosotros la seguimos.
Tuvimos que usar dos taxis, pues en uno seria imposible que lográramos entrar cinco personas y al menos una decena de maletas.
Llegamos al hotel en el que nos hospedaríamos y Alaric fue por las llaves de nuestras habitaciones.
Mientras desempacaba mi maleta no podía dejar de pensar en la dichosa comida de mañana, cuando termine tomé mi pijama y mi neceser, entré al baño y después de lavarme los dientes me puse el pijama, una vez de regreso en la habitación prácticamente me tiré sobre la cama; había sido un día un tanto pesado y será mejor descansar. Mañana sería la comida con los Salvatore, nos volveríamos a ver después de diez años y se sorprenderán al ver que hemos cambiado, que ya no somos los mismos niños que eran blanco de sus bromas.
Gracias a LoveDamonSalvatore por poner este fanfic en sus favoritos.
