Ya habíamos aparecido fuera de la fiesta (si quieren mi opinión, aparecerse es horrible, solo piensas que vas a vomitar) Esperábamos a Harry y Hermione ya hace 10 minutos.
-¿Y si les pasó algo? –pregunte asustada.
-No, tranquila, Hermione está con Harry y Harry no dejara que le suceda nada- me aseguro mi hermano- Es bastante fuerte y nunca le han ganado una pelea. Nada de qué preocuparse.
A lo lejos se escucho un potente motor y luego apareció a la vista un chico con una chica abrazada a su cintura y ambos riendo estruendosamente. Se quitaron el casco (aun reían) y eran Harry y Hermione
-Llegamos –informo el moreno, tranquilizando la risa. Bajo de la motocicleta y tomo a Hermione por la cintura para ayudarla a bajar.
El paso estaba obstruido de personas, mayormente hombres que voltearon a ver a Hermione como hacían con todas las chicas. Ron y yo habíamos conseguido una pequeña esquina sin personas ni hombres babosos; pero los chicos debían atravesar toda una montaña de personas para llegar aquí.
Harry tomo de la mano a Hermione en forma protectora y comenzó a abrirse paso entre las personas. Y bueno, "Abrir el paso" para Harry es empujar a todos hasta despejar el camino. Muchos protestaron con palabrotas pero una mirada amenazadora de Harry basto para callar hasta a el matón mas grande. Valla chico. Llegaron al fin a nuestro lado y Harry soltó la mano de Hermione con confianza, sin vergüenza, nada.
-Listo –asintió Harry- Ahora, entremos.
Harry y Ron se hicieron señas que no comprendí, Ron tomo la mano de Hermione para entrar y así no ser separados por la multitud.
Harry me sonrió seductoramente (como es su sonrisa en general) y me extendió una mano. ¿Qué debía hacer? ¿De verdad quería que le tomara la mano? ¿O estaba soñando? Y no es que haya soñado con el…si es que lo preguntan…claro que no.
-Vamos, tómala que no muerdo –me guiño un ojo y mis hormonas adolecentes se alteraron.
Tome su mano, tibia al contacto, suave, muy suave para ser un hombre, su mano era…perfecta y parecía que mi mano estuviera hecha para ser tomada por la suya. Un escalofrió recorrió mi espina dorsal.- Cuidado Ginny, no te separes de mi y por nada del mundo sueltes mi mano –me indico, no era problema, de hecho, yo no tenía planes de soltar su mano nunca más.
Camino con mi mano tomada hacia el interior de la fiesta, donde a la entrada había un hombre corpulento, altísimo y moreno, como esos policías que parecen gorilas. Era el que vigilaba la entrada. Vio a Harry, asintió levemente y luego me observo a mí.
-Hey, no se permiten la entrada de menores –indico con voz ronca acorde con su aspecto y puso una mano violentamente para evitar mi paso.
-Disculpe amigo, creo que no nos estamos entendiendo –dijo Harry con aspecto furioso por el trato del hombre hacia mí. Le dijo algo al oído del guardia de seguridad, a lo que este abrió los ojos desmesuradamente y luego se fijo en un punto de la cara de Harry ¿Qué sería? No tenía idea. Pero lo puso nervioso.
-Lo…lo siento señor, no volverá a ocurrir –dijo temeroso el gorila gigante; me observo, ahora, con respeto- Disfruten la fiesta.
Harry asintió conforme y tiro levemente de mi mano para avanzar.
Nos alejamos lo suficiente del gorila.
-¿Cómo lograste eso? –pregunte impresionada.
-Son…tácticas –me sonrió, de su forma sensual de sonreír.- Ahora vamos.
