-¿Sucede algo? -le pregunte al ver que quitaba su casco y buscaba en sus bolsillos del jean. Imite su acción, dejando mi cabello libre.

-No, solo, es mi celular.

-¿Tu qué? - ¿Qué diablos era celular?

-Es un aparato de comunicación muggle, es como un correo de lechuzas instantáneo -saco un aparato táctil de su bolsillo y comenzó a inspeccionar- Valla, un mensaje de Hermione- Me puse un poco celosa, si, pero algo inevitable, vi como fruncía su ceño al ir leyendo y a ratos soltaba risitas.

-¿Y? -pregunte, valla si era chismosa. De todas formas Harry comenzó a leer el mensaje desde su aparato.

"Harry: Ron se entero de lo de Ginny y la volvió a buscar a su casa, resulta que ustedes aun no llegaban. La señora Weasley se entero de lo de Ginny, entro en la rabia-pánico y todos los Weasley se enteraron. Resumidamente, estoy en una misma sala con demasiadas cabezas pelirrojas abrumadas esperando que aparezca su casi abusada hermana-hija ¿Dónde diablos estas metido?"

-Uh, esto no se ve bien- hice una mueca y Harry asintió.

-En marcha -dijo poniéndose nuevamente el casco de protección.

En unos 15 minutos llegamos a casa. Apenas toque la puerta que toda mi familia se me abalanzo haciendo preguntas. Hermione y Harry se escurrieron un poco alejados, tratando tal vez, de no estorbar.

Cuando al fin nos dejaron entrar a casa tuve que contarles todo lo ocurrido.

-Entonces Harry lo golpeo hasta casi dejarlo inconsciente -finalice exhausta.

-Harry ¡Si tú no hubieras estado, no sé qué habría pasado! -Se lamento mi madre abrazando a Harry durante largos minutos- Eres como un héroe.

Harry, Hermione y Ron se dieron miradas sospechosas.

-¡Pero tú, Ronald Weasley! ¿Cómo no estabas ahí con tu hermana? Se supone que eres el mayor, el protector -lo regaño con el dedo- No te culpo a ti, Hermione, tranquila, es este…chico poco responsable -le sonrio de manera dulce a mi cuñada pero luego le dirigió una fría mirada a Ron. Fijo su vista en mí y me señalo con el dedo: oh, Merlín, se venía un regaño- Y tú, Ginevra Weasley ¿Cómo no se te ocurrió golpear al tipo en sus partes bajas? Debes aprender a defenderte y no quedarte ahí, parada mirando. Ay Harry, sin ti, todo esto hubiera terminado en tragedia, te debemos muchísimo.

-No se preocupe, señora Weasley, no me debe nada -le sonrió calmadamente a mi madre- Ahora, no seguiremos interrumpiendo en su hogar, muchísimas gracias por recibirnos. Vamos Hermione -indico mi universitario comenzando a despedirse. Al llegar a mí, beso tiernamente mi mejilla- Que duermas bien, Ginny.

Me sonrió. Casi me derrito, literalmente.

Abrió la puerta con Hermione detrás, ella seguía con su polera a brazos descubiertos o sea, sin mangas. Una ráfaga de viento congelado entro a la casa haciendo que todos nos estremeciéramos, aun más Hermione por su falta de abrigo.

-Esta heladísimo aquí afuera -inspecciono Harry y comenzó a sacarse la chaqueta de cuero, quedando ahora él con solo una camiseta blanca, sin mangas ¿Qué demonios estaba haciendo? Estaba helando allí afuera. Cubrió a Hermione con su chaqueta haciendo un ademan para que se la pusiera.

-No Harry, no es necesario, morirás de frio -se negó la castaña devolviéndole la chaqueta.

-Vamos Hermione, yo quiero dártela. No quiero que enfermes -le hizo un puchero que hace que casi me desmaye ¿Podría alguien decirle que no a esa carita? Algo me dice que aunque él me pidiera que me tirara de un puente, si pone sus labios y ojos de esa manera me veré tirándome de 7 puentes variados.

-¡Harry! ¡Sabes que no soporto que hagas esa cara! -Dijo Hermione en berrinche cerrando sus ojos, pero en fin, Harry no dejo la cara-Te detesto -rugió la castaña y fulmino con la mirada a Harry, aceptando la chaqueta.

Harry hizo un último ademan de despedida, cerrando la puerta. Vaya noche.