Hoy si que tendríamos visitas. Bill vendría con su novia Fleur, Charlie, bueno, Charlie aun no es hombre de una sola mujer, solo conquistas, así que vendrá solo, Percy con su novia Audrey, Vendrá Katie, la novia de Fred, Angelina, la novia de George, probablemente vendrá Hermione para ser presentada a la familia y luego venia yo, sin nadie a quien presentar, otra junta más.

El partido de Quidditch seria a las 15:00 y solo eran las 13:17, teníamos tiempo de sobra.

Me puse un lindo vestido blanco decorado con algo de flores. Enseguida comenzaron a llegar las visitas. Salude a mi hermano Charlie, quien llegaba de Rumania. A mis cuñadas, ya conocidas por mí, Angelina y Katie.

-Chicas -las salude con cariño. Ya hace casi 2 años que eran novias de Fred y George.

-Ginny -me abrasaron coordinadas, ambas eran mejores amigas y salían con un par de gemelos ¿Qué mejor?

Pronto llego Percy de la mano con Audrey.

-Ginny -dijo Percy con su tono de siempre, formal. Pero desde que había comenzado a salir con Audrey, había comenzado a tener mejor humor.

-Percy -lo bese en la mejilla en forma fraternal.

-Ginny -exclamo Audrey, tendría 24 años pero era tan infantil como una chica de 16. Salto sobre mí en un abrazo que le devolví gustosa- Vaya, pelirroja, yo no te veo desde hace meses, debes contarme todo, la escuela, los planes, los novios…

-Ella no tendrá novios -interrumpió Bill llegando de la mano con su Fleur Delacour, una guapa francesa.

-Bill -exclame alocada. Para Bill, yo era la niña de sus ojos, me consentía cada arranque infantil que se me diera la gana.

Salte encima de él como koala.

-Ya suéltalo, Ginny -exclamaron los gemelos desde el comedor. Solté a Bill para luego mirar a su novia.

-Ginny -me sonrió de forma brillante- Un gusto volver a verte.

La salude con un cariñoso beso de mejilla. Aunque a veces tenía sus arranques caprichosos, Fleur era una excelente cuñada en cuanto a compras se trataba.

La junta familiar, en otros tiempos, estaría completa, pero ahora faltaba la llegada de Hermione.

Estas juntas Weasley, eran lo máximo.

Conversaba animadamente con mis 4 cuñadas hasta que sonó la puerta.

Entro una Hermione nerviosa, se notaba desde millas. Pero para su suerte, los Weasley aceptábamos a los nuevos miembros de las juntas.

Ron la presento a la familia, que la acogieron con cariño. La acercamos hasta donde estábamos nosotras.

-Bueno, Hermione -saludo Audrey- Bienvenida al club de las chicas.

Si bien no éramos un "club" siempre nos juntábamos a burlarnos de distintas cosas, hablar aquellos temas que no se pueden hablar con un varón Weasley, etc.

Hermione entro en sintonía rápidamente.

Tal vez 15 minutos después, volvió a sonar la puerta y Ron se levanto casi saltando para abrir la puerta ¿Quién diablos seria?

Entonces la puerta se abrió dejando ver a mi fabuloso Harry. Vestido con su chaqueta de cuero negra, camisa blanca, los jeans ajustados negros y las Supras blancas.

Harry parecía pensar que no había llegado en el momento correcto pues todos nosotros lo veíamos atentos.

-Harry, pasa -sonrió Ron, pero de esas sonrisas maliciosas cuando planeaba algo.

-Permiso, buenos días -saludo Harry con su sonrisa seductora.

-Familia, el es Harry -presento Ron, aumentando su sonrisa maliciosa -El novio de Ginny.