Hola! Cómo están? Espero que bien Amiguis :) gracias por todos los comentarios! siempre me animan a seguir escribiendo, aquí otro cap, espero que les guste y siento dejarlos con la intriga otra vez xD

Criminal Minds y sus personajes no me pertenecen...


Capítulo 3: Runaway.

Call you up in the middle of the night
Like a firefly without a light
You were there like a slow torch burning
I was a key that could use a little turning

Aaron se miró al espejo del baño. No sabía cómo actuar, su hijo estaba desaparecido, estaba secuestrado por un psicópata que tenía algo contra el equipo, no sabía cómo actuar, era claro que si no fuera por su trabajo Jack estaría con él, no sabía cómo actuar, por qué no escogió otra profesión? Por qué no pudo ser profesor o gerente en alguna compañía? Hayley estaría viva si él no hubiera tenido aquel problema con Foyet, si no trabajara en la UAC su vida sería normal, no sabía cómo actuar, pero él amaba la UAC debía atrapar cada día un bastardo diferente para proteger a su hijo y sin embargo no pudo protegerlo de uno, de ese que lo tenía cautivo y en ese momento no sabía cómo actuar. Mojó su cara con agua fría y volvió a mirar el espejo al tiempo que la puerta sonaba.

-Hotch? – una voz delicada lo llamó, una voz que él conocía perfectamente, solía darle calma siempre pero no en un momento como ese – Hotchner? Estás bien? – preguntó preocupada, él simplemente se apoyó en la pared dejándose caer al piso, no quería verla en ese momento, él era débil, no quería que ella viera eso de él – Hotch por favor abre la puerta. – le pidió ella mientras comenzaba a asustarse – Hotch! – finalmente tomo una prensa de su cabello y abrió el cerrojo de la puerta, lo encontró con las manos en su cara mientras trataba de esconderla – Aaron… – susurró acercándose a él – Todo va a estar bien, lo prometo. – lo abrazó muy fuerte – Salvaremos a Jack , iré hasta el fin del mundo por él y no te dejaré solo.

-Emily es mi hijo, lo único que me queda. – repetía él mientras se aferraba a ella, a la agente se le estrujaba el corazón cuando lo vio así, su hombre, su jefe, él, que siempre la protegía, se desmoronaba a pedazos, por aquél pequeño que ella misma adoraba.

-Lo encontraremos, amor lo encontraremos. – tomó las mejillas de el pelinegro – Mírame, Aaron mírame – el levantó la vista y se encontró con esos ojos que adoraba, con esos ojos que eran lo primero que veía cada mañana – Te juro por lo más valioso que tengo en mi vida, que eres tú que cueste lo que me cueste encontraré a Jack, me oíste? – Hotch le creyó, a ella siempre le creería, ella era la mujer de su vida, su persona en el mundo, había pasado tanto tiempo esperándola, primero Hayley y luego Beth, creyó que ambas eran lo que buscaba, incluso se casó con la rubia pero después de todo su corazón o más bien él siempre había pertenecido a ella, a ella que había estado a su lado desde siempre.

-No sé que haría sin ti. – le susurró luego de unos segundos – Emily…

-Sí?

-Te amo. – le dijo antes de besarla. Ella era lo que necesitaba, ya sabía cómo actuar.

-OO-

Levantó su cara del retrete, jaló la cadena y pasó una mano por su boca mientras se aproximaba al lavabo. Algo estaba mal, odiaba vomitar de esa manera, solía hacerlo cuando estaba en la escuela, cuando quiso ser como los demás, cuando sucumbió ante la presión social, cuando las porristas tontas sin neuronas en la cabeza la convencieron de que si quería ser como ellas, delgada, debía vomitar, debía hacerlo luego de comer demasiado y ella por alguna estúpida razón les creyó, luego lo hizo por varias semanas hasta que su familia lo descubrió y terminó en terapia. Siempre reprime esos recuerdos por que los odia, al igual que vomitar y en ese momento después de haber vaciado su estómago se sentía como una basura de persona. Estaba volviendo a lo mismo, comía, comía y comía para después botarlo todo por el retrete, no entendía como había vuelto a caer, tenía tantos años sin hacerlo…

Solo recuerda estar sentada comiendo su desayuno, que ese día había sido dos tazas de cereal, una manzana, un emparedado y jugo, ella nunca desayunaba tanto y fue cuando sintió las peores nauseas de la vida, quiso detenerse pero no pudo hacerlo, en el momento que se dio cuenta todo lo que acababa de comer se iba con el agua.

Negó, sabía que había algo más, no era bulimia, cuando estaba en la secundaria y vomitaba lo hacía porque quería, esa vez…esas veces (no era la primera vez que le pasaba en esa semana) habían sido involuntarias, ella solo sintió las nauseas y tuvo que correr al baño. Estaba enferma? No, creyó estar refriada porque sentía una molestia, como un dolor de cuerpo cuando llegaba a casa después de un día agotador, también había tenido mucho calor en esos días y pensó que era fiebre...pero las nauseas, no eran parte del resfrío y justificarlo con la bulimia era aún más estúpido.

-Laura en que te metiste? – se preguntó mientras se lavaba la boca.

Recordó cada una de las veces que lo había hecho en los últimos 2 meces, recordó lo descuidada que había sido, recordó como perdía la cabeza junto a él y muy en especial recordó que todas la veces había faltado algo, algo que…por que era la primera vez que hacía algo como aquello había olvidado o tal vez más bien por tonta. Cerró los ojos y salió del baño,no, no era verdad, eso no podía pasarle a ella.

Caminó por el lugar hasta la oficina de García y alejó esos pensamientos de su cabeza, era imposible.

-P… – la llamó al no verla sentada con sus computadoras – Penelope. – dio unos pasos entre la habitación hasta que la encontró, su rubia amiga hecha un ovillo en el piso llorando, de inmediato se acercó preocupada – Penelope, que sucede? – le preguntó al notar que temblaba, la rubia alzó la mirada hacia su amiga.

-Kevin ha sido secuestrado. –susurró mientras volvía a llorar.

-OO-

Su equipo se desmoronaba a pedazos, uno por uno y Morgan se daba cuenta. Primero Prentiss, luego J.J, Hotch y ahora su pobre rubia Garcia, él debía hacer algo, no podía quedarse con los brazos cruzados y dejarlos solos en ese momento, él lucharía y traería a sus seres queridos de vuelta, por su equipo, por su familia, por la desesperación de J.J. al no saber de Henry, por la mirada perdida de Emily al no poder hablar con su madre, por las ansias de Hotch de ver a su hijo y finalmente por las lagrimas que derramaba su rubia por el paradero de su extraño novio.

-Sé que la mayoría está mal. –dijo mientras miraba a cada uno de sus amigos en la sala de conferencia – Sé que no tienen cabeza para nada pero…necesitamos encontrarlos, a su familia, a sus seres queridos, ustedes son los mismos que resuelven ese tipo de casos todos los días, ahora debemos solucionar este, así que hay que pensar que este es solo un caso más, un caso más que saldrá muy bien como todos los anteriores.

-Morgan tiene razón. – susurró García limpiando sus lagrimas – Es lo que él quiere, hacernos caer para que no podamos levantarnos, pero no lo dejaremos. – negó levemente – Debemos meter a ese bastardo a la cárcel, no lo dejaremos ganar!

-Así se habla cariño! – el moreno beso la mejilla de su amiga y les sonrío a todos con positivismo – Reid, Grey que tenemos?...

Aaron lo escuchó atentamente, Derek era un líder inato y en se momento más que nunca daba las gracias porque él estuviera tomando las riendas del asunto ya que él mismo no podía.

-El ignoto no cambia su M.O. – explicó la chica – Sigue dejando las citas de los libros después del secuestro, aún son de Stephen King, con Jack ha dejado una del libro "IT" y con Kevin de "23/11/52.

-"IT", todos sabemos es sobre un payaso, extraterrestre caníbal que se come a los niños. – hablo Ried – Y " 23/11/52" sobre un viajero en el tiempo que trata de evitar el asesinato de Kennedy.

-Aún no sabemos en qué se relacionan los libros con las víctimas pero tenemos una hipótesis de donde pueden estar las víctimas. –aseguró Grey.

-Bueno…creemos que se pueden encontrar en un escenario parecido al de el libro… - Derek escuchó a sus compañeros con atención hasta que su teléfono vibró en su pantalón, se alejó y lo contestó de inmediato, le extrañó ver el número de la mamá de su novia en el identificador.

-Señora Haynes todo está bien? – preguntó preocupado.

-Derek! – chilló la mujer con la voz quebrada - Savannah ha sido secuestrada. – el moreno dejó caer su teléfono al suelo, después de todas las víctimas de esa semana había sido tan tonto de olvidar a su novia, era un grandísimo idiota.

-OO-

-Mamá?

-Oh hola Spencer! – la mujer sonrío del otro lado del teléfono al escuchar a su hijo – Qué tal todo cariño? Ya volviste a trabajar?

-Sí hace dos días. – contestó mientras jugaba con el cable del aparato, por alguna razón no usaba inalámbricos, era algo solo de él, sentía que le quitaba humanidad a la acción de llamar a una persona que se quiere poder levantarse y andar por todos lados haciendo cosas, usaba su celular siempre, sí pero para llamar a su madre no lo hacía, quería estar lo más conectado con ella que pudiera. Él era bastante raro.

-Genial cariño! Y Laura, como está ella? – Spencer pudo notar el cambio de voz de su madre, lo había notado cuando fueron a visitarla en vacaciones, ambas tenían un vínculo, especial que habían creado solas sin la necesidad de él como mediador.

-Está bien, un poco enferma me parece… -comentó ladeando la cabeza.

-Que tiene?

-Ha estado con algunas molestias, fiebre y algo cansada, siempre está durmiendo, dice que se va a resfriar. – el joven se encogió de hombros.

-Espero que se mejore pronto! – la mujer torció la boca levemente, realmente esperaba que no fuera nada de qué preocuparse – Dile que me he leído el libro que mando por correo la semana pasada, estuvo encantador!

-Cuál te mando? – preguntó con curiosidad.

-La Vida de Pi, fue hermoso cariño, lo enviaré de vuelta para que lo puedas leer también.

-No, tranquila. – negó levemente – Déjatelo, ese te lo compro Laura no puedo quitártelo, lo leeré en la biblioteca – el castaño guardó un largo silencio.

-Cariño…siento que me has llamado por otra cosa, sucede algo?

-Nuestro caso de esta semana es sobre secuestros, secuestros a nuestros seres queridos, ha desaparecido la novia de Morgan, Henry, la mamá de Prentiss, Jack y el novio de García…tengo miedo de que te pueda pasar algo mamá. – le susurró con un tono que a Diane le recordó cuando su hijo estaba pequeño y la llamaba por que le tenía miedo a la oscuridad.

-Amor estoy en una clínica totalmente segura las 24 horas del día…realmente crees que me pasará algo? – preguntó la mujer sintiendo compasión por su hijo.

-Yo…no lo sé. – Spencer se encogió de hombros.

-No me va a pasar nada cariño, te lo prometo, quien querrá raptar a una señora loca? – le preguntó tratando de hacerlo sonreír. Reid se quedó callado meditando unos segundos.

-Igual enviaré refuerzos para que te cuiden, quiero asegurarme de que estés bien. – dio un largo suspiro y miró el techo.

-Sí te hace sentir más seguro por mí está bien . –el joven sonrío aliviado, no quería tener problemas con su madre por su seguridad – Mándale un saludo a Laura de mi parte.

-Lo haré…te amo mamá. – le susurró cerrando los ojos.

-Y yo a ti mi pequeño, ve y salva muchas vidas. – pidió ella sonriente.

-Lo prometo mamá.

-OO-

Spencer se encontraba leyendo "IT" en su cubículo mientras hacía anotaciones en una libreta, estaba a punto de terminarlo y lo había comenzado hacía unos 5 minutos cuando unos sonidos lo desconcentraron, eran como golpes, como cosas rompiéndose. Se extrañó de oír eso en la UAC por lo que decidió buscar de donde provenía el sonido lo que lo llevó a la oficina de Morgan. Sin pensarlo dos veces abrió la puerta y se encontró a su moreno amigo destrozando el lugar.

-Morgan! – lo llamó para que detuviera – Morgan para! – el moreno ni se inmutó y siguió destrozando todo a su paso mientras gritaba sin control.

-Por qué fui tan estúpido? – decía desesperado – Esto es mi culpa, si la hubiera cuidado ella estaría aquí!

-Morgan! – Reid con temor a ser golpeado se acercó a su amigo y le tomó las manos con potencia tratando detenerlo pero Derek era mucho más fuerte por lo que lo hizo estampado contra la pared.

-Chico! – gritó el agente al darse cuenta de lo que acababa de hacer, corrió hacia él y lo levantó del piso – Lo siento.

-Está bien, a estas alturas de mi vida tengo que tener más que claro que no debo acercarme a ti tratando de detenerte. – el moreno ayudo al doctor a sentarse mientras este se sobaba la espalda.

-Eres muy debilucho. – podía no estar bien pero Morgan nunca perdería oportunidad para burlarse de él, jamás, estuvieran muriéndose en el desierto de Atacama, él se burlaría de Ried, en esa vez el joven lo toleró, le alegró saber que seguía siendo el mismo.

-No me digas. – el castaño negó – Pero te entiendo.

-No, no lo haces .

-Sí claro que sí, sé que es tener a alguien muy especial por el que te perderías si algo le pasare, por supuesto que lo sé…tal vez no antes pero ahora sí. –Derek se sentó en el sillón al lado del chico mientras lo escuchaba atentamente – Si algo le sucediera a Laura….no sé qué haría.

-Me asusta pensar en que no la volveré a ver. – susurró el moreno mientras escondía su cara en las manos – Que la última vez que le dije te amo fue rápido y no hubo respuesta porque ella iba tarde para el trabajo, yo quería una vida junto a ella sabes chico? y esta incertidumbre me está matando…no sé si podré cumplir todas las promesas que le hice, en especial la de que la mantendría segura por siempre ahora que por mi culpa está en peligro.

-Sabes que no es tu culpa, que te ibas a imaginar que la raptarían hoy?

-Pude avisarle de los secuestros, de decirle que permaneciera en casa y se cuidara. – el agente apretó los puños.

-Pero no lo hiciste…y lo mejor que puedes hacer ahora es salvarla, salvarla de donde quiera que esté – Reid posó su mano en el hombro de su amigo – Y para eso debes ser fuerte.

-Tienes razón chico, no la encontraré así. – Morgan dio un largo suspiro recuperándose – Desde cuando eres tan listo?

-Desde siempre. – Reid se encogió de hombros al tiempo que el moreno reía, era su mejor amigo.

-OO-

-Qué es lo que hace que este ignoto ame a Stephen King? – pregunta Emily mientras todos investigaban.

-El terror? Probablemente sea el terror. – contestó Morgan – Es un sádico o psicópata que quiere inspirar a la gente como Stephen King lo inspiró a él.

-Es inteligente, muy inteligente…estamos hablando de alguien que debió estar observándonos, por meces y meces pero no nos dimos cuentas. – dijo Jennifer mirando sus manos.

García cierra los ojos y un recuerdo invade su mente – Yo lo noté… - susurra apenas para que nadie pueda oírla, todos la miran de inmediato.

-Cómo? – le cuestiona Hotch, está desesperado y no sienten que estén cerca de hallar a Jack.

-Ustedes saben que me gusta que mi cabello este perfecto…Voy a la estética todas las semanas. – hizo un breve silencio tratando de acordarse – Cuando volví de la playa mi cabello estaba muy dañado, ya saben el clima seco le hace mal, por lo tanto comencé con un tratamiento intenso de tres día y recuerdo que estacioné el primer día y había un tipo detrás de mí, o único que pensé fue: Es lindo y luego entre al salón, él se dirigió a la tienda de repuestos que estaba enfrente, luego pasó al día siguiente y al día siguiente hasta que terminé el tratamiento y seguí topándomelo varias veces…pensé que eran coincidencias pero ahora me doy cuenta que probablemente no fue así. – se explicó pasando una mano por su cara – No sé cómo pude ser tan tonta. – negó – Siempre se me quedaba mirando y yo pensaba que le gustaba.

-Como era él P? – preguntó Laura.

-Alto, rubio pero como oscuro, delgado. – dio un largo suspiro – Siempre usaba Jeans y esos zapatos para montaña…como se llaman?

-High – Tec? – dijo Reid.

-Sí de esos – la rubia asintió – Era de piel blanca, muy blanca, sus ojos eran celestes, en sus treintas, casi cuarentas tenía un auto Geo Tracker, rojo, Chevrolet…Eso es todo lo que recuerdo.

-Recuerdas su matrícula?

-No…Emily – negó levemente – La verdad no la recuerdo.

-Podrías hacer un retrato hablado? – preguntó Hotch.

-Sí, por supuesto. – contestó de inmediato.

-Perfecto, así podremos hacer un comunicado de prensa y buscarlo por lo público, si sale tanto alguien debe de haberlo visto. – comentó Jennifer.

-Esto demuestra que se siente cómodo entre grande grupos de personas, no es retraído…no suena al tipo de persona que se refugia en los libros de Stephen King para crear un secuestro. – meditó Laura.

-Y lo más importante, por qué a estas víctimas, porque a ellas? Por qué a nosotros? Gacía ya revisó a todos los criminales que hemos atrapado en todo este tiempo y ninguno está libre – dijo Spencer mirando los apuntes en la pizarra que tenía enfrente.

-Esto es tan extraño…no cuadra en ninguno de los perfiles. – negó Morgan.

En ese instante Rossi entró a la oficina agitado de correr.

-Que pasa Ros? – le preguntó Grey al ver su cara.

-Han…han secuestrado a una amiga muy cercana - respondió mientras se sentaba.

-OO-

Tocó la puerta del baño preocupado – Laura…todo bien? – preguntó mientras escuchaba el estruendoso sonido de las arcadas, no obtuvo respuesta. Lo tenía de un hilo, realmente no sabía que le pasaba a su novia, el agua corriendo llamó su atención y se abrió la puerta – Qué te sucede?

-Estoy enferma. – contestó de inmediato – Te dije que no estaba sintiendo bien. – se pasó el dorso de su mano por la boca y arrugó la nariz.

-Deberías ir al doctor…

-No seas dramático Reid. – negó mientras seguía su camino al cubículo.

-Habló en serio tienes semanas así. – se sentó frente a ella.

Laura lo miró directamente a sus verdes ojos, su genio se preocupaba por ella…no entendía por qué estaba siendo odiosa con él – Esta bien cariño. –le tomó la mano y entrelazó sus dedos – Haré una cita apenas encontremos a todos, debemos resolver este caso primero. – el castaño sonrió de lado, no era lo que quería pero era algo, tenía una novia obstinada pero después de todo él era insistente no se rendiría fácilmente – Además tenemos que esperar aquí a que alguien llame.

-Nadie va a llamar no creo que lo reconozcan. – negó el doctor.

-Reid! No seas pesimista, mejor sigue leyendo y yo me quedo esperando.

-Esto es inútil, he leído todos estos libros de Stephen King unas…15 veces cada uno y no me dicen nada. – dio un largo suspiro mientras miraba la pila de libros frente a él.

-Sí te comprendo…tampoco logro encontrar nada. – Spencer posó sus ojos en su pelinegra novia por unos segundos.

-Cómo es que estamos trabajando juntos y no podemos encontrarlo? O aún que sea a una de las víctimas?

-No tengo idea. – ella se encogió de hombros – Será que solo funcionamos si estamos peleando? – preguntó ella ladeando la cabeza.

-No lo creo, debe ser la presión. – se explicó mientras se quedaba pensando – Nos peleábamos mucho cierto? – cerró los ojos y recodó sus largas e interminables discusiones, podía escuchar los gritos de ella aún.

-Demasiado! – ella rodó los ojos con una sonrisa.

-Me sigo preguntando cómo terminamos juntos? Éramos improbables.

-La psicología nos dice que a veces usamos mecanismos de defensa para ocultar nuestros sentimientos, puede que sea eso. – dijo ella pasando la pagina del libro que tenía en las manos.

-Pero nosotros nos peleamos desde que nos conocimos, tú no me querías desde que me viste. – contradijo divertido.

-Entonces te recordaré que entre el odio y el amos hay solo una fina línea cerebral…ambas son fuertes pasiones que nos llevan a cometer actos impuros. – concluyó ella mirándolo con una ceja en alto.

-Tushé Grey… – él le sonrió de manera traviesa, adoraba escucharla decir cosas inteligentes, era tan…ardiente y sí el doctor Reid acababa de tener ese pensamiento. Justo en ese instante el teléfono sonó, ella lo contestó de inmediato, Spencer la miró hasta que la chica colgó – Algo bueno?

-Equivocado – respondió decepcionada – Pensé que tendríamos noticias pero no. – se encogió de hombros y volvió a lo suyo.

- No te da miedo que seamos los únicos que no tienen una víctima en el caso? – preguntó él con disimulo.

-No.

-Por qué?

-Mi papá y Tom viven en Londres, ellos son las únicas personas importantes para mí el ignoto no dejará de observarnos para ir a Inglaterra a secuestrarlos. – se encogió de hombros – Charlie los está cuidando también, ya sabes él es muy bueno en su trabajo. – el joven doctor arrugó las cejas al oír el nombre del rubio, recordaba como el tipo solía tratar a su novia y le daba una punzada en el estómago, lo odiaba, Laura lo notó – Además tú estás aquí conmigo y yo misma puedo cuidarte. – él no alejó sus ojos del libro que tenía en las manos pero sonrío y ella sabía que lo compensaba, adoraba saber manipularlo.

-OO-

-Crees que vuelva a ser el mismo después de esto? – preguntó Hotch sin quitar la vista del té tranquilizante que ella le había traído.

-Sí. – asintió levemente – Es un niño fuerte. – se explicó – Ha pasado por muchas cosas y aún tiene ese espíritu tan animado, es un gran niño y tú lo has educado bien.

-Tal vez debería renunciar, tener un trabajo normal y dedicarme solo a él. – susurró cerrando sus puños.

-Hotch… - ella le tomó la mano – Si es lo que quieres está bien, yo te apoyaré en todo lo que quieras pero recuerda por qué haces esto, recuerda que es por él.

-No sé si hago suficiente.

-Lo haces y aún más, esto no es tu culpa, deja de echártela. – le dio un apretón a sus mano – Todo estará bien.

-Emily es lo que me repito pero no lo logro creer, es mi hijo, mi único hijo, lo último que me queda de Hayley, si lo pierdo a él lo pierdo todo, no me queda nada. – la pelinegra soltó su mano y bajó la mirada, entendía que él estaba en un momento terrible y no quería ser egoísta pero no podía evitarlo, eso había dolido.

-Todo estará bien. – fue lo único que dijo antes de salir de la oficina. Aaron la siguió con la mirada y notó que algo estaba mal por lo tanto fue tras ella y le tomó la muñeca.

-Em? Sucede algo? – preguntó preocupado, ella negó y fijó su vista en otro lado, no quería sonar dramática.

-No, para nada.

-No mientas. – le pidió él – Te conozco demasiado, sé que cuando me estas mintiendo no me miras a los ojos, por favor dime la verdad. – ella dio un largo suspiro antes de hablar.

-Es solo que no quiero ser egoísta, sé que estás en un momento difícil y estas tratando de encontrar a tu hijo pero…cuando dices que él es lo único que te queda y que si lo pierdes a él lo pierdes todo realmente no sé donde quedo yo. – contestó ella sin dejar de mirar sus manos.

Hotch de inmediato se dio cuenta de las burradas que había estado diciendo esos días, sí su hijo era importante pero eso no significaba que ella no lo era, todo lo contrario era de las cosas más importantes para él, ella lo había traído a la vida de nuevo, después de la muerte de Hayley solía pensar que nunca iba a volver a sentir el amor por nadie hasta que ella le dijo que lo amaba y el calor volvió a invadir su pecho.

-Em. – dijo antes de abrazarla – Tú eres lo mejor que me ha pasado y discúlpame por no decirlo o hacerte sentir como si no lo fueras.

-La agente suspiró en el pecho de su jefe y se abrazó más a él – Dios Aaron Hotchner me volverás loca.

-Si eso pasa yo te cuidaré. – le dijo con una sonrisa de lado, ella se alejó y le golpeó el brazo.

-Eres un idiota. – le dijo divertida y él volvió a envolver la cintura – Te amo, no lo olvides. – susurró en su oído. Ella sonrío porque él era suyo y porque también lo amaba, mucho y él era mejor de lo que siempre soñó.

-OO-

-De acuerdo recapitulemos. – dijo Laura mientras miraba sus apuntes – Tenemos…"Misery" con la mamá de Emily, "El Resplandor" con Henry, "IT" con Jack, "23/11/63" con Kevin, "La chica que amaba a Tom Gordon" con la novia de Morgan y " Ojos de Fuego" con la amiga de Rossi.

-Sí y las citas fueron: "Un hombre valiente podía pensar. Un cobarde, no." Luego "Hola Danny. Ven a jugar con nosotras. Ven a jugar con nosotras, Danny. Para siempre, siempre, siempre,..." la de Jack "Cuando la gente ve fantasmas, siempre se ve primero a sí misma" , con Kevin "No hay nada como una historia en una noche ventosa cuando la gente ha encontrado un lugar caliente en un mundo frío", la de Savannah fue:" —Señalo porque la naturaleza de Dios consiste en manifestarse al final de la novena —dijo Tom." Y finalmente "Hubo una época en que este hombre tenía una imaginación prodigiosa, desbordante" de Ojos de Fuego…que nos quiere decir todo esto? – se preguntó Spencer mirando la pizarra donde tenían todo apuntado.

-Esto es demasiado confuso, tal vez algo sobre los hombre, su valentía, la humanidad….cada una debe de significar algo diferente para él. – Laura de encogió de hombros – Es muy listo puesto que nada se parece.

-Absolutamente nada. – negó el doctor, mientras ambos seguían pensando cuando escucharon unos sollozos – Vas tú o yo?

-Spencer tú eres amigo de J.J. desde hace 9 años, tú debes apoyarla. – lo regañó Laura.

-Tienes razón, tú quédate junto al teléfono. – el joven salió de la sala y fue a consolar a su amiga.

Laura se quedó analizando las citas cuando sorpresivamente el teléfono sonó – Aló? – contestó ella de inmediato – Sí es la BAU, dónde? – sacó una libreta y apuntó la dirección – Está bien muchas gracias, iré ahora mismo. – al fin alguien había llamado diciendo que uno de sus empleado encajaba con el perfil. Laura se levantó de su silla y salió de inmediato en busca de que alguien la acompañara pero al verlos a todos tan mal por sus familiares decidió ir sin nadie, no quería molestarlos y además así aprovecharía para comprar algo que la sacaría de dudas.

-Lau? – la llamó Reid al verla salir – Dónde vas?

-A comprar algo de comer, en 20 minutos vuelvo. – le mintió y se sorprendió al oír lo creíble que sonaba.

-Me traes un café?

-Claro cariño. – le dio un corto beso en los labios y se aproximo a la salida, tenía que hacer algo y debía hacerlo sola.

-OO-

Miró sus manos en el volante y su estómago se le revolvió, no podía creer lo que estaba haciendo, debía ser una broma, ella no podía ser tan tonta y descuidada pero sin embargo si lo había sido. Estacionó junto a una farmacia y se bajó rápidamente, cuando salió con la bolsa blanca en las manos cruzó hasta el restaurante que había enfrente, supuestamente ahí trabajaba el tipo.

-Disculpe fue usted quien llamó? – le preguntó a la señora de la caja.

-Sí pero James ha salido a traerme una cosa, llegará en unos minutos y usted podrá entrevistarlo. – le contestó la mujer – Si gusta se sienta a esperar.

-Me presta el baño antes?

-Sí claro, es la última puerta del pasillo. – Laura asintió, se dirigió a la puerta, la abrió y entró al baño.

-Muy bien Grey…solo es una prueba, como las de la universidad, así de fácil, te sacarás una A+ y todo quedará ahí. –se dijo así misma mientras sacaba las cajas de la bolsa.

Ella no estaba preparaba para eso, su madre había muerto cuando ella estaba niña, nunca tuvo una figura materna que le enseñara como serlo, su vida estaba más concentrada en asesinos y crímenes que en una familia, y sí tenía a Spencer pero estaba segura de que le daría un infarto si ella le daba la noticia.

-Aquí voy. – entró al baño y se hizo las cuatro pruebas que había comprado, salió y las puso sobre el lavabo cubriéndolas con una toalla desechable. Y si lo estaba? Se preguntó mirando a su reflejo, que iba a hacer? Tirarse de un puente, pensó irónica y negó divertida, era una doctora, sabía muchas cosas y era bastante lista pero nunca se imaginó en esa posición, tenía un gato en la casa y esa era la única cosa que ella había cuidado en su vida, su padre probablemente le diría que lo regalara por ese rumor sobre que los gatos no son buenos pero entonces ella le explicaría que : Los gatos no tienen la culpa. La toxoplasmosis no se transmite tan fácilmente como piensa la gente, tendría que tocar directamente los desechos de un gato infectado y además llevárselo a la boca...negó riendo. Spencer sería genial en esa materia, él era tan bueno con Henry, tan dulce, él incluso la cuidaba a ella…

Y por un momento en su vida Laura quiso que algo de él estuviera dentro de ella, esa unión perfecta de los genes de ambos, una parte igual de ella y él, se imagino a los tres sentados en el parque leyendo un libro, o en el museo, o en el zoológico. Miles de momentos se le vinieron a la mente hasta que la alarma de su celular le avisó que ya era hora. Temerosa se fijó en cada una de las pruebas, las tiró al basurero y se lavó las manos.

-Bueno. – se susurró encogiéndose de hombros antes de salir del baño – Así es la vida. –cerró la puerta y se dispuso a buscar al tipo pero en ese instante un pañuelo cubrió su boca. Al olerlo se sintió pesada y pensó que caería al piso pero unos brazos la atraparon y cargaron hasta un auto.

Runaway train never going back
Wrong way on a one way track
Seems like I should be getting somewhere
Somehow I'm neither here no there

RUNAWAY TRAIN - SOUL ASYLUM


No me maten T.T jajajajajaj es enserio! solo es la trama, prometo, yo así como Claudia, autora, TODO va a estar bien jejejej bueno...creo que me van a querer matar por un par de caps más jajajajaj, pero recuerden que los amo (?

En fin Gracias a: Shesnimmy (jajajaj debes esperar, vamos a ver como nos va) - Ari FitzSimmons (Ops lo siento, debo dejarte con la intriga un par de caps más) - giovanetta-celeste :3 - Petit Nash (jajajajaj vamos a ver como nos va) - Comadreja-chan (Eres adivina O_o jajajajajajaj espero que te guste!) - ochoagaribay (Tranqui, gracias por leer, espero que estés bien :3 ) - Kami :D - Raque *-*

Um,bueno otra vez todos los libros mencionados son de el perfecto Stephen King, Los Hihg Tec son unos zapatos, bueno un marca, muy chiva, Chevy, una marca de auto, nada de esto me pertenece...

Espero que les haya gustado, o odiado :$ nos leemos el otro martes :3

No olviden comentar, los quiere...

CLAU*