Hola! :D Bueno ya desde este cap prometo dejarlos sin intriga :) ya no más.
Gracias por pasar a leer y Criminal Minds no me pertenece.
Capítulo 5: Mad World.
All around me are familiar faces
Worn out places, Worn out faces
Bright and early for the daily races
Going nowhere, Going nowhere
Their tears are filling up their glasses
No expression, No expression
Hide my head I want to drown my sorrows
No tomorrow, No tomorrow
Emily dio algunos por el horrible lugar y se detuvo al oír un ruido, Jennifer chocó contra su espalda.
-Escuchaste eso? – preguntó ella.
-Debió ser alguna rata. – contesto la rubia – Sigamos, no tenemos mucho tiempo.
-Cierto. – asintió y siguieron caminando – Aquí apesta, huele horrible. – comentó mientas doblaba en la esquina.
-Pobre Jack, como es posible que esté aquí atrapado? He de estar desmayado por el olor.
-Me pregunto si habrá comido algo… - dijo preocupada – Mi pobre campeón.
-Lo adoras cierto?
-Demasiado J.J. todo este tiempo que hemos convivido juntos, han pasado tantas cosas. – contestó la pelinegra mientras entraban por una puerta – Jack…. Jack? – susurró llamándolo pero no obtuvo respuesta.
-Emily mira. – señaló hacia la derecha donde se encontraron con el pequeño inconsciente.
-Jack! – gritó Emily corriendo hacia el – Cariño… - colocó sus dedos índice en la muñeca del niño y suspiro de alivio al notar que tenía pulso – Tenemos que sacarlo de aquí Jennifer. – rápidamente entre ambas lo desataron y la Prentiss lo tomó entre sus brazos.
-Rapido, la bomba puede detonar en cualquier minuto. – exclamó la rubia y en eso la puerta se cerró de repente – Rayos! Que paso?
-Zugzwag. – la voz distorsionada salió de la maquina.
-J.J. toma a Jack. – la agente le dio el pequeño a su amiga y se quitó un prendedor negro que tenía en el cabello para desarmarlo – Saldremos aquí a como de lugar. – lo introdujo en la cerradura y tres minutos después salieron por la puerta con el niño en brazos.
-Cuanto nos queda? – preguntó Jennifer mientras corría por la alcantarilla.
-Como diez minutos, vamos J.J. tenemos tiempo, ya casi salimos. – luego de unos minutos vieron la luz de la calle y el equipo de rescate las ayudó a salir al tiempo que la alcantarilla explotaba sin herir a nadie.
Rápidamente los paramédicos atendieron a el pequeño y Emily se subió al la ambulancia para llevarlo al hospital….
La gente abrió los ojos y vio a Jack acostado en la cama del hospital con Hotch. Casi lo pierde hoy, piensa mirándolos a ambos, probablemente Hotch hubiera enloquecido si algo le pasara a su pequeño y entonces los hubiera perdido a los dos, ambos son lo único lindo que ella tiene y la idea de perderlos es angustiante, nunca supo en que momento llegó a ese punto. Solo sabe que adora a ese niño y a su padre y que jamás dejaría que algo malo les pasare. Siente que daría la vida por ambos y no sabe hasta que punto...eso es bueno.
-OO-
Su corazón se detuvo al escuchar como la comunicación se cortaba y los siguientes momentos que inundaron la sala fueron los más intensos de toda su vida, la incertidumbre creció por el cuarto mientras aguardaba por una respuesta, mala o buena, solo quería escuchar la respuesta.
Sentía el tiempo correr y aún no tenía respuesta, ya había contado 150 segundos y empezaba a pensar en lo peor.
-Reid! – García entró a la sala corriendo –Alguien acaba de llamar a una ambulancia hacia la dirección en la que están, lo acabo de ver. – le dijo la rubia. El genio se quedó callado mirándola sin hacer ni un gesto, realmente no sabía cómo actuar, ni todos sus conocimientos lo preparaban para algo así.
Justo en eso el teléfono del chico sonó – Aló? – contestó de inmediato.
-Chico soy yo Morgan, Laura está aquí conmigo. – el joven sintió como el alma le volvía al cuerpo, ella estaba viva, era todo lo que necesitaba – Pero está inconsciente, acaba de llegar la ambulancia y… - justo en eso el teléfono se cortó. El doctor tomó las llaves del auto y se dirigió al hospital.
-Spencer Reid? – un medico se acercó hacia el joven doctor y lo sacó de sus pensamientos.
-Sí, soy yo. – asintió levemente.
-Bueno soy el doctor de la señorita Grey. – le dijo mientras miraba sus papeles – Lamentablemente le traigo malas noticias, el impacto que ha recibido por la explosión ha sido muy fuerte y aunque ella está bien dentro de lo que cabe el bebé es el que me preocupa, si en 48 su estado no evoluciona favorablemente tendremos que practicarle un aborto o la vida de Laura correrá peligro. –se explicó el hombre, Spencer sintió como su estomago caía por un guindo.
-Hay algo que… - tragó hondo sin saber qué hacer y meditó sus siguientes palabras – Pueda hacer para que mejore?
-No, por ahora solo queda esperar. – le dijo con cierto pesar, era un jovencito con su novia y bebé tendiendo de un hilo.
-Bueno gracias doctor. – asintió y volvió su vista por hacia el cristal por el que veía a Laura – Puedo entrar a verla?
-Claro. – asintió y le abrió la puerta para dejarlo entrar – Los dejaré solos. – dijo antes de salir.
Tomó asiento en el verde sillón al lado de su cama y miró a la chica, tenía un semblante tranquilo, como si durmiera, unos cuantos cortes interrumpían su piel blanca y sus mejillas que siempre solían verse rosas parecían tan blancas como la nieve. Su mano tenía una vía con suero, pensó en tomarla, pensó en decirle una y mil cosas pero algo en su pecho lo detuvo y supo perfectamente la emoción que no lo dejaba hacerlo. Estaba molesto, muy molesto, molesto por que ella le mintió, molesto por que puso en peligro su vida, molesto por que no le dijo lo que sucedía y aún más molesto por que no había pensado en el bebé y ahora podía perderlos, a ambos.
-OO-
El joven salió del cuarto de la chica en dirección a la sala de espera donde se encontraban sus amigos, llegó ahí con la vista clavada en sus zapatos y las manos metidas en sus bolsillos, lucía desabrido, como siempre pero esa vez tenía un aire de tristeza, como si anduviera perdido sin nada que hacer, una parte de él sabía que estaba perdido sin ella, su niña mimada. Siempre había sido muy independiente pero desde el momento en la encontró y se acostumbró a tenerla a su alrededor se había hecho dependiente, dependiente de alguien que no era él.
-Cómo está? – preguntó Emily acercándose a él junto a Hotch, todos esperaron la respuesta expectantes.
Spencer levantó la vista y arrugó las cejas mientras presionaba sus labios al pensar, un gesto típico de él – Pues el doctor dice que ella, en sí está bien pero el bebé corre peligro.
-Él bebé? – exclamaron todos al unísono, más de una mandíbula se calló al piso.
-Sí el bebé. – asintió levemente – Tiene 11 semanas. – dio un largo suspiro y se desplomó en el sofá mientras pasaba una mano por su cara. Jennifer se acercó y le tomó la mano.
-Por qué el bebé está en peligro Spence? – cuestionó preocupada, Laura era una muy buena amiga.
-El impacto alteró la condición del bebé y si no evoluciona en 48 horas deberán practicarle un aborto terapéutico o ella podría morir. – contestó sin dejar de ver sus manos.
-Reid …– García l abrazó por los hombros – Cariño todo estará bien, Laura es una luchadora, saldrá de esto, sabes por todas las cosas que ha pasado y sigue con esa sonrisa que suele tener, ella lo logrará y el bebé también, ya lo verás.
-Desde cuando sabe que está embarazada? – preguntó Hotch intrigado.
-No tengo idea, nunca me dijo nada hasta hace unas horas.
-Mi pobre ángel. – pronunció aún sorprendido aún sin creer que la joven muchacha pasara por todo eso.
-Y no lo notaste? – Morgan miró atentamente al doctor.
-Pensé que estaba enferma…Dios soy un estúpido. – se dijo así mismo jalándose el cabello, se sentía como un idiota, ni sus conocimientos más profundos pudieron notar que su novia estaba embarazada.
-Spence…No te pongas así. – Jennifer posó su mano en el hombro del chico – No fue tu culpa no saber, tal vez lo ocultó muy bien.
-Pronto se recuperará y volverá a fastidiarte la vida como antes Reid y será peor por que estará embarazada. – trató de animarle Morgan – El conejito estará bien, le diré a Savannah que la cuide bien.
-Él tiene razón muchacho. – asintió Rossi – No pierdas la esperanza.
-OO-
Hotch dobló en la esquina y siguió su paso hasta el cuarto 203,el cuarto de Jack en donde estaba su hijo con la mujer de su vida dormidos sobre la cama. Un segundo que fue a traer café y cuando volvía se habían desconectados, dejó el café que traía en la mesa y se cruzó de brazos mirándolos.
Su hijo descansaba el pecho sobre el pecho de la agente mientras se abrazaban, nunca habría de gustarle nada más que eso, el hecho de que ambos se llevaran también y de que fueran tan amigos, ambos se adoraban y les gustaba pasar el tiempo con el otro, solían hablar mucho de autos, le encantaba escucharla, probablemente sabría más que él mismo. Recuerda una vez que se fueron de día de campo y el auto se descompuso, él estuvo a punto de llamar un grúa cuando ella ya estaba cerrando el capó lista para andar de nuevo, era estupenda.
Justo en ese instante la agente se despertó y trató de incorporarse pero al tener a Jack no pudo.
-Hace cuanto estás ahí? – preguntó con la voz adormilada.
-No mucho. – contestó él tomando el café de nuevo – Mira lo que te traje. –le mostro el embace, ella se incorporó con cuidado de no despertar a Jack y lo tomó.
-Oh Dios... – inhaló el aroma de café – Per-Fec-To me hacía falta ya. – bebió un poco – Estas cosas son necesarias. – Hotch rió ante su comentario y dio unos pasos para sentarse junto a ella.
-Mañana le dan de alta. – comentó él mientras miraba a Jack – Y todo esto se habrá acabado.
-Esa es una muy buena noticia.
-Lo es. – asintió – Mañana será el juicio de ese tipo. – le dijo de manera despectiva – Espero que pague por todo lo que nos hizo pagar.
-Estoy segura de que lo hará cariño. – Emily acarició la mejilla de su jefe – Pero no quiero pensar en ese idiota ahora, todo está bien gracias a Dios. – dio un largo bostezo.
Hotch la observó, ella no se había despegado de Jack desde que lo habían encontrado – Por qué no vas a descansar? A la casa de tus padres tal vez? Tu madre no para de decirme que quiere verte y mírate…estas cansada. – pasó una mano por el cabello de su novia.
-No, le prometí a Jack que estaría aquí cuando despertara. – negó levemente. Dios como amaba a esa mujer, pensó Hotch.
-Te he dicho queeres lo mejor que me ha pasado?
-No hoy. – contestó ella con una leve sonrisa y él la besó, un pequeño roce de labios pero bastaba, entre ellos siempre bastaba.
-OO-
-Y entonces Daniel me lazó la pelota de béisbol y yo la atrapé! Tío Spencer yo la atrapé! – Henry le contaba a su padrino una maravillosa historia sobre un juego pasaba mientras los dos estaban sentados en la cama de hospital de Henry.
-Amigo eso es genial! – lo elogió Spencer – Seguro eres el mejor del equipo.
-Pues no tanto, pero si soy muy bueno! Tú y Laura deberían venir un día a verme jugar…qué te parece? – preguntó el niño ilusionado, el joven doctor bajó la mirada al escuchar el nombre de su novia.
-Sí…tal vez…
-Oh y por cierto donde está ella Tío Spencer? – Reid miró al rubio unos segundos sin saber qué hacer ni decir.
-Cariño Laura está dormida en este momento. – contestó J.J. que estaba apoyada en el marco de la puerta escuchando la conversación.
-Y cuando despierta? – cuestionó preocupado.
-Pues eso depende de ella…Lo que sucedió es que al ir a rescatarla una bomba la golpeo y resulta que Laura tenía unos huesitos en el vientre y esos huesitos de ella y el tio Spencer corren peligro ahora, si esos huesitos no mejoran tendrán que sacárselos lastimosamente. – concluyó sentándose junto a él en la cama.
-Huesitos? Como cuando yo era los huesitos en tu estómago?
-Sí exacto cariño! Esos huesitos. – Spencer sonrío un poco al escucharlos – Y cuando los huesitos estén fuera de peligro Laura despertará y todo será como antes.
-Eso no es cierto! – dijo el pequeño haciendo un puchero – El si el tío Spencer va a tener unos huesitos como yo, ya no va a querer jugar conmigo o leerme o ir al museo conmigo!
-Henry… yo jamás dejaría de hacer esas cosas contigo, lo único que cambiaría sería que esos huesitos, cuando nazcan va a acompañarnos a hacer todas esas cosas amigo. – el joven le revolvió el cabello al chico – Laura y yo te queremos mucho, jamás podríamos dejar de hacer cosas contigo.
-Lo prometes?
-Lo prometo – Reid asintió y el pequeño le dedico una sonrisa.
-Bueno cariño ahora debes dormir si? Ya es tarde. – la rubia besó la cabeza de su pequeño, lo arropó y con Spencer salieron de la habitación no sin antes decirle buenas noches a Henry.
-Si sabes que los huesos del bebé se forman hasta el tercer trimestre de gestación? – preguntó el doctor divertido, Jennifer le golpeó el brazo.
-Claro que lo sé! Pero como le dices eso a un niño? – ambos se sentaron en la cafetería – Fue él quien dijo que los bebés eran huesitos en los estómagos de las mamás, no lo vayas a corregir.
-No lo haré, suena divertido decir lo huesitos en el estómago que Laura está embarazada, no suena tan pesado. – dio un largo suspiro.
-Parces no estar feliz. – comentó Jennifer mirándolo – Qué sucede?
-Cómo se supone que voy a hacer padre si ni siquiera puedo cuidar a Laura?
-Es algo que solo se aprende Spence. – le contestó ella y se encogió de hombros.
-No creo que yo pueda….
-OO-
-Y mi primer auto fue un *NDAV* era…hermoso, tenía un color azul como desgastado por que era de segunda y yo lo adoraba llevar a todos lados, le puse Han Solo. – Jack soltó una carcajada al oírla – Es enserio! No te ría de mí Jacky, solía averiarse mucho pero yo lo sabía reparar, mi amigas y yo fuimos a la playa en el una vez.
-Genial! Y tú segundo auto? – preguntó interesado.
-Oh ese era mejor, Han solo se descompuso sin arreglo cuando yo tenía como… – Emily se quedó pensando – Cuando yo tenía 21 y mi padre me compró un *NDEAV* que era un agasajo! Me encantaba, era un poco rápido y de color rojo, le puse David, David ha sido el mejor hasta ahora, era hermoso y brillaba, yo lo amaba tanto, nuca lo voy a olvidar…
-A quien nuca vas a olvidar? – preguntó Hotch entrando con las cejas arrugadas, Prentiss y Jack rieron muy fuerte al ver la actitud de Aaron – De que se ríen?
-Por que Em está hablando de autos papá!
-Nuca voy a poder olvidar a mi segundo auto, le puse David, no era nadie en especial. – le contestó ella entre risas, Aron los miró y terminó riéndose con ambos.
-Bueno que auto más afortunado. – dijo mientras se sentaba junto a Jack en la cama – Hablas maravillas de el.
-Pues es que era una maravilla. – ella asintió – Pero solo lo tuve por 4 años.
-Y por qué? – preguntó Jack.
-Mi mamá tuvo que vender el de ella y se dejó el mío y además no lo usaba tanto en la universidad. – la pelinegra se encogió de hombros.
-Papá cuando me compre mi primer auto….cual será?
-Pues no lo sé, tendremos que ver cuál será el mejor para ti cuando saques la licencia de conducir. – respondió Hotch – Pero te prometo que será uno bueno.
-Sí! Tendré un auto genial! Y lo conduciré por todos lados, a la juguetería y a la tienda de comics y pasaré junto a las chicas y le diré: "Hola nenas, miren mi auto" – Hotch y Emily soltaron una gran carcajada al escucharlo, era un niño lleno de sorpresas, muy tímido algunas veces pero encantador. Emily lo adoraba, adoraba a Hotch y le encantaba vivir con los dos en ese lindo apartamento que tenían, era la vida perfecta, se sintió afortunada de tenerlos, de ser tan feliz. Si algunas veces las cosas podían hacerse difíciles pero esos eran lo momentos perfectos que compensaban todo.
-OO-
El sonido de las burbujas de la máquina de capuchinos hacía eco por toda la habitación, se volteó a ver y una joven preparaba un café que terminó dejándole a un lado. No recordaba cómo había llegado ahí, a esa cafetería, era su favorita pero no recordaba cuando había salido del apartamento y había llegado ahí, tampoco recordaba pedir el café que tenía al lado, ella odiaba el café. Volvió a mirar hacia atrás y cuando se volteó una mujer estaba frente a ella en la mesa. Era delgada, de cabello café, su tez era blanca y vestía con un suéter, por alguna razón se le hizo conocida.
-No te gusta el café cierto? – preguntó la mujer., Laura negó, dudaba de la legitimidad de aquel momento y la probabilidad de que fuera un sueño aumentaba con el tiempo – Me escuchaste?
Sí. – asintió – Uh…no, no me gusta, como lo sabe? – preguntó ella.
-Por que sé mucho sobre ti. – se encogió de hombros – Siempre te estoy vigilando o bueno no específicamente a ti Laura, la verdad suelo cuidar a Spencer. – la joven arrugó las cejas al escuchar el nombre de su novio.
-A Spencer? Por qué? Cómo lo conoce?
-Yo en realidad lo conocí antes que tú. – contestó la castaña – El es una persona muy especial, en el tiempo que nos conocimos no pude evitar caer perdidamente enamorada de él. – Laura sintió una punzada en el estómago, por que se encontraba sentada con esa mujer que le decía que amaba a su novio? Qué tan extraño podía ser eso? La mujer de repente rió, Laura la miró extrañada – Tranquila, no te lo voy a quitar, él y yo tuvimos algo lindo que terminó de manera trágica pero ahora él te ama Laura, de manera única e inigualable, así como él. – le sonrió levemente – Y ahora que tienen algo más que los une debes luchar Laura, por ti, por el bebé, por Spencer, no te dejes ganar.
-Pelear, como pelear? – Cuestionó la chica.
-Por tu vida y la de tu bebé, Spencer está esperando por ti, alcánzalo, rápido, no pierdas tiempo. – la joven le tomó la mano – Que no te pase como a mí.
-Lo haré, lo prometo. – la pelinegra asintió y miró a la mujer.
-Yo siempre lo estaré cuidando desde aquí arriba.
-Gracias, en serio. – Laura le devolvió la sonrisa – Pero a quien agradezco estas palabras?
-Tú sabes a quien niña. – le respondió burlona – Mándale mis saludos a él por mí.
-No me lo creerá. – negó divertida – Pero gracias Meave, espero verte después, mucho después.
-Igual yo Laura, igual yo.
-OO-
El joven doctor fijó su vista en los niños del parque que se observaban por la ventana, se veían felices, unos en familia y otros con sus madres o padres…se volteó hacia la chica que estaba detrás de él postrada en una cama.
-No quiero hablar contigo, aún no creo que me hicieras esto pero…no me siento listo para esto y lo peor de todo es que no estás para calmarme, no hay nadie que me diga algo que me tranquilice. – dio un largo suspiro y se sentó junto a la mesa de noche, tomó el teléfono y le dio la vuelta a la rueda para marcar un numero – Espero que conteste. – sonó un par de veces y a la tercera contestó – Aló?
-Quién habla? – preguntó la mujer del otro lado de la línea.
-Soy yo mamá. – contestó el joven – Spencer.
-Cariño, que sucede? Por que tan apagado?
-De qué hablas mamá? – cuestionó el joven.
-Cariño te conozco desde que naciste, eres mi hijo, crees que no voy a saber cuando tu voz suena como de que estás mal cariño? – Dianne sonrió – Ya enserio que sucede?
-Mamá, Laura está embarazada. – soltó de una vez.
-Spencer Reid! – chilló su madre y el joven contuvo el aliento – Me vas a hacer abuela cariño? Que buena noticia! – el joven sonrió levemente, jamás creyó que le diría esa frase a su madre.
-Sí, supongo…
-Supones? Que quiere decir eso? – cuestionó extrañada.
-Mamá Laura sufrió un impacto por una bomba y el bebé corre peligro, si no mejora en las próximas horas deberán practicarle un aborto. –le dijo con pesar, odiaba pensar que a su niña le pasara algo.
-Oh Spencer….lo siento tanto, pediré mucho por ella. – la voz de la mujer paso de alegre a triste, le dolía en su corazón la situación que si pequeño y Laura estaban pasando – Ya verás que saldrá de eso, es una luchadora, mira por todo lo que ha pasado, lo de Melody, su madre, la enfermedad de su padre…no le a tocado fácil pero mírala, sigue sonriendo después de todo.- el joven lo meditó unos segundos, su madre tenía razón y después de todo él amaba eso de ella, que nunca se rendía.
-Gracias mamá. – susurró – Te amo.
-Y yo a ti mi pequeño, va a ser un gran padre cariño, estoy muy orgullosa de ti. – le contestó ella – Avísame cuando despierte por favor.
-Lo haré, lo prometo, te llamaré pronto, espero.
-Lo harás cariño, lo harás. – la mujer colgó y Spencer dejó el teléfono sobre su base mientras volvía a mirar a su novia.
-Esto no hubiera pasado si no me hubieres mentido Grey… - se dijo mientras se levantaba y salía de la habitación.
-OO-
-Cuánto ha pasado ya? - preguntó Morgan mirando al resto de su equipo en la sala de espera.
-27 horas, aún no se cumplen las 48. – contestó Jennifer mirando al moreno.
-Y no nos han dicho nada sobre la condición del conejito y el mini- conejito. – cerró los puños – Rayos! Deberíamos tener respuestas ahora.
-Cariño…solo dale tiempo al tiempo, deja que Laura haga lo suyo, saldrá de esto. – la hacker miró a Spencer de reojo – Todo bien genio? – preguntó al notar que no había dicho nada. Estaba concentrado en el libro que tenía en las manos pero su pulso temblaba, sabía que eso solo lo hacía para emparentar, quería hacerse el fuerte pero después de todo estaba desesperado.
-Uh…sí. – asintió levemente – Tú lo dijiste, debemos darle tiempo al tiempo, ella lo logrará. – Penelope no se creía ni la mitad, su tono falso destacaba en sus palabras.
Unos pasos se escucharon por el pasillo hasta la sala, todos estuvieron atentos y al ver la silueta del doctor Spencer sintió que le faltaba el aire, de inmediato todos se levantaron y acudieron a escuchar lo que tenía que decir.
-Doctor, por favor díganos, cómo está mi angel? – preguntó Rossi, el joven castaño lo observó con atención.
-Déjenme decirles que… - el hombre revisó sus papeles con el ceño fruncido mientras dejaba que entre cada uno de los presentes creciera la incertidumbre y el silencio, finalmente levantó la vista y sonrió.- Laura está totalmente fuera del peligro.
-Y el bebé? – preguntó Spencer aún preocupado.
-Oh su estado a mejorado en estas horas favorablemente y gracias a su madre que es una peleadora también está fuera de peligro, los dos están bien de hecho, se podría decir que ha sido una recuperación rápida y que han logrado salir en condiciones optimas, en unas cuantas semanas la madre estará como nueva. – contestó con amabilidad y los suspiros de alivio y celebraciones se hicieron presentes en la habitación.
-Oh gracias a Dios y cuándo podrá volver a casa? – preguntó Emily.
-Como en tres días, los tendremos en observación a ella y el bebé por unas horas para chequear que todo esté bien y con gusto firmo el permiso de salida pero por favor Laura debe estar en reposo por una semana y después de eso alterarse lo menos posible. – pidió serio.
-Yo me encargo de eso. – afirmó Hotch – Gracias Doctor.
-Puedo pasar a verla? – preguntó Spencer de manera impaciente.
-Me parece que aún está dormida pero sí, sí puede, solo déjeme firmar el permiso. – le contestó corriendo a traerlo, el chico era insistente.
-OO-
Hacía frío en la habitación, fue lo primero que notó al entrar, que hacía más frío de lo que debería hacer, probablemente ella se estaría congelando. Caminó hasta el termostato y subió la temperatura varios grados, a continuación se sentó en el sillón verde que había hecho prácticamente suyo en los últimos días y miró la mano de su novia. Aún seguía sin poder tomarla, una parte de él estaba saltando de alegría por que su novia y bebé había sobrevivido pero otra aún seguía molesto, exageradamente molesto.
Justo en ese instante su dedo índice se movió hacia un lado y poco a poco la joven fue despertándose, sus ojos se abrieron y la blanca luz del hospital le pegó directamente en la cara por lo que tuvo que taparse con su mano, miró alrededor y buscó a Spencer con la mirada, al encontrarlo una sonrisa se extendió en su boca, amaba el poder estar cerca de su genio, simplemente lo amaba a él. Trató de tomarle la mano pero de inmediato él la quitó.
-Spence… - susurró ella herida al ver su reacción, él la miró directamente a los ojos.
-No entiendo por que me mentiste. – fue lo único que dijo en tono seco.
-Spencer…
-No Grey. – el joven negó – Sé que fue una pequeña mentira pero mira todas las repercusiones que ha traído, casi te pierdo por eso, casi pierdes al bebé, una vida humana que deberías cuidar con la tuya por el hecho de tenerla dentro de ti pero decidiste violar el código de los derechos, pagina 5, sección 9, artículo numero 17, el derecho a la vida y ponerla en peligro, como se supone que vamos a formar una familia si ni siquiera puedes cuidarte sola? – el joven se levantó de su sillón y se aproximó a la puerta con toda velocidad-
-No, Reid! – gritó pero el joven ya había cerrado la puerta – Dios! – exclamó enojada, era demasiado que asimilar luego de pasar tanto tiempo inconsciente, no estaba lista para eso.
And I find it kind of funny, I find it kind of sad
These dreams in which i'm dying, Are the best I've ever had
I find it hard to tell you, I find it hard to take
When people run in circles its a very very
Mad World, Mad World
MAD WORD - GARY JULES
Bueno ese fue el cap de hoy! :D Nada de intriga pero si drama, ahora se vino el drama...La pobre Laura y los huesitos están bien y no pienso poner sus vidas en peligros jamas xD
Gracias a: Ari FitzSimmons (te dedico este cap :3) - Shesnimmy (Gracias eh! :D) - Comadreja-chan (Jajajajjaj si Morgan está embarazado, okno xD jajaja con Laura embarazada basta, ya será mucho drama jejejeje) - Gio y Kami :3 (a quien prometo darle Hotchly a cantaros en los proximos capítulos ;))
Bueno pues me traje a Maeve por que...la amo y no quería hacer el tipico sueño de coma de siempre, quería algo especial y recordé cuando Spencer soñó con ella so...
(Paréntesis gigante es sábado y aquí en CR son la 6:03 y están dando Criminal Minds *-* es perfecto!Spencer sale locamente guapo *_*)
Otra cosa, de hecho dos:
Primero que me agreguen en FB soy Samantha Aderson (Foto de Zooey Deschanel) dejaré en el link en mi perfil, es mi FB de fangirl y estaré contenta de aceptar opiniones y demás, le puedo dar adelantos y conversar de la historia, de lo mucho de lo que amo a Spencer xD no sé jejejej y de mis próximas historias.
Lo segundo que quería decirles es que si les gusta el ROLEPLAY se UNAN al mío que es el único role de Criminal Minds en español, nos falta de todo excepto Reid y JJ pleasee únanse, quiero a una Emily *-* y pues resulta que en el role está Laura,sí soy yo, pero bueno veamos como resulta enserio les pido que se unan :3 dejaré el lin en mi perfil pero nos llamamos Criminal Minds Role Play y de perfil está el logo del cerbro con letras rojas :)
Eso fue todo, di les gustó no olviden dejarme un comentario...
Los ama Clau*
