Hola! Como están?Guess What? Estoy actualizando hoy! Pero es que tenía tiempo y me dije: Se lo merecen! por que son todas tiernas con sus comentarios :3 Bueno espero que les guste, aquí se los dejo.
Criminal Minds no me pertenece...
Capítulo 7: The Reason.
I'm not a perfect person
There's many thing I wish I didn't do
But I continue learning
I never meant to do those things to you
And so I have to say before I go
That I just want you to know
El ascensor se abrió en su piso, ella se bajó mientras sostenía su bolsa de papas y su soda, últimamente esa era su merienda, nada sana pero deliciosa. Caminó hasta su cubículo y comenzó a comerlas, miró su estómago y una pequeña curvatura resaltaba en el, se veía bonita, pensó ladeando la cabeza, pero aún era muy pequeña, probablemente solo ella la notaba, siempre había sido muy delgada por lo tanto no se veía a simple vista.
Oficialmente había cumplido cuatro meces aquel día, un mes de que Spencer y ella estuvieran en lo que le gustaba llamar "tiempo fuera" y tres semanas de vivir con Penelope. Sí la hacker le había dado asilo ya no quería que estuviera sola dado a su condición y ella realmente no lo dudo dos veces para irse, estaba cansada de lidiar con aquello por su cuenta.
Si se sinceraba ya todo en su vida estaba mejorando, sus nauseas se habían ido y el departamento de Penelope tenía un lindo aire acondicionado que le aliviaba mucho los calores nocturnos, aunque si quería ser totalmente honesta tenía que decir que todavía lloraba y mucho, todas las noches sin falta, solía justificarlo con que eran las hormonas pero después de unas noches comenzó a notar que solo lo hacía por que la mayoría del tiempo no sabía qué hacer. También leía mucho, demasiado de hecho, todas las veces que no debía irse en el jet con el equipo se sentaba en su cubículo con un libro sobre bebés y aprendía una cosa nueva lo malo era que esos libros no le instruirán en cómo actuar si el papá del bebé está molesto lo cual era una lástima.
Todavía debía resolver unos cuantos problemas pero no le molestaba por que siempre iba a tener a alguien apoyándola excepto la persona que ella deseaba. Justo en ese instante su teléfono sonó, era su padre….le había estado huyendo por semanas para no tener que decirle lo del embarazo pero ya no quería ocultarle más por lo que decidió que era hora, le diría a su papá la verdad y aguantaría la regañada que venía con la noticia.
-Lizzie! – la saludó animado – Cómo estás mi princesa? Todo bien?
-Sí, algo así papá… - susurró pasando una mano por su cabello.
-Algo así? – repitió el hombre – Qué sucede Lizzie? Es Spencer? Te hizo algo? Te echaron del trabajo?
-No…bueno… - la joven ladeó la cabeza y arrugó la nariz. – Debo decirte algo papá pero…promete que no te enfadarás.
-Está bien princesa, no me enojaré. – negó su padre por el teléfono.
-Papá…estoy embarazada. – soltó cerrando los ojos muy fuerte.
-Como puedes? Pero tú eres mi pequeña? Y Spencer y tu no se han…Laura Elizabeth Grey!
-Papi lo siento, en serio lo siento, perdóname. –comenzó ella mientras retorcía sus manos.
-Laurita, Laurita solo tienes 24, no creo que me vallas a hacer abuelo, jamás creí que te gustaran los niños. – el hombre sonrió levemente – Mi pequeñita se hizo mujer.
-Oh papá…– comentó ella con voz débil.
-Y como se lo tomó Spencer? – preguntó intrigado, sabía que el tipo era algo extraño.
-Está muy molesto y no quiere ni verme. – contestó ella rompiendo en llanto.
-Qué rayos? Pero cariño cómo es posible? Voy a matar a ese muchacho! Tom, Charlie debemos ir a golpear a cierto doctor, preparen las maletas! – gritó a su hijo y amigo, no dejaría que eso se quedara así.
-Papá…no. – le pidió ella – Él es el papá de mi bebé después de todo.
-Pero cariño el no puede dejarte sola en este momento, vas a tener un bebé, a mi nieto o nieta. – le replicó molesto – Tú eres una niña, quien te va a cuidar? Quiero que te vengas a Londres en este momento, ahora mismo Lizzie!
-Papá…no soy una niña!
-Y qué? Aquí estarás mejor cuidada que allá, sabes que Tom, Charlie y yo te consentiremos a ti y a tú bebé, por que no vuelves querida? Será lo mejor para ti ya que ese tipo no lo hace.
-Papá es que aquí está mi trabajo. – le replicó ella.
-Sabes que John te conseguirá otro, uno en el que puedas ver a tú bebé y con un horario más amplio, por favor Lizzie, piénsalo, estarás mejor aquí. – hubo un gran silencio entre ambos – Al menos promete que lo considerarás. – ella dio un largo suspiro y limpio las lagrimas de su cara.
-Lo prometo papá. –contestó finalmente – Te amo mucho, cuídate si?
-Siempre lo hago cariño pero eres tú quien debe hacerlo ahora, por mi nietecillo o nieta. – la joven sonrió levemente – Yo también te amo, si necesitas algo no dudes en llamarme.
-No lo haré, gracias. – ella negó y colgó el teléfono.
Si se ponía a meditarlo su padre tenía mucha razón verdaderamente ella estaría mejor en Londres donde los tres la cuidaría muy bien que en Quántico donde realmente no le quedaba nada.
-OO-
-Un "vigilante" lo más común es que ya trabaje en un lugar cerca de la justicia donde pueda ver miles de injusticias diariamente y quiera cobrar venganza. – comentó Laura mirando los perfiles que ella y García organizaron. Esa semana en especial había llegado un caso de varios asesinatos en Washington, habían llegado a la conclusión de que el ignoto trataba de cobrar "venganza" a gente que había sido liberada de homicidios culposos.
-Eso no reduce la lista aunque debemos tomar en cuenta que es organizado por lo tanto debe estar en un alto rango de la justicia pero no un juez por que no es su trabajo juzgar, debe estar disconforme con un veredicto. – aportó Reid entrando a la sala.
-Entonces debe ser un abogado de una víctima cuyo agresor fue libre? – preguntó JJ al lado de Grey.
-Eso tampoco reduce la lista. – negó García – Saben cuántos casos así hay aquí en DC?
-De eso no cabe duda, trata de buscar quien fue el abogado de personas que demandaron a las víctimas de esta semana. – dijo Reid mientras se cruzaba de brazos.
-Entendido. – por la sala solo se escuchaban las teclas de la computadora ser presionadas rápidamente por la rubia – Lo tengo ese sería el licenciado Howard O'Malley, 37 años, soltero y trabaja como abogado desde hace 12 años.
-Encaja perfectamente en el perfil, tengo su dirección justo aquí. – Grey alzó la nota y se la pasó a Jennifer.
-Le diré a Morgan y Rossi, si me disculpan debo ir a atrapar alguien. – soltó una leve risa y salió de la sala que quedó en silencio.
-Umm yo…tengo que…hacer algo. – comenzó Penelope mientras comenzaba a levantarme, Laura la miró con ojos suplicantes – Llamar a Kevin o algo. – dijo rápidamente y salió corriendo de la sala, se las cobraría después, pensó ella al levantar la mirada y encontró con cierto doctor leyendo un libro que casualmente era el que ella tenía en la mano: "Los Crímenes de la Calle Morgue" no puedo evitar sonreír recordando lo mucho que ambos se parecían.
-Por qué parte vas? – preguntó ella esperando poder escuchar su voz.
-Casi termino. – fue lo único que dijo pero a ella le bastaba, solo dos palabras típicas de él era lo que necesitaba – Por dónde vas tú? – preguntó mirando la copia de ella.
-Por la mitad… no puedo leer tan rápido como tú.
-Nadie puede leer tan rápido como yo. – mencionó cerrando el libro, como lo odiaba, ese ego de genio era insoportable, rodó los ojos y cerró su copia también.
-Spence…podemos hablar? – preguntó con disimulo tratando de ocultar su molestia.
-No. – respondió el joven levantándose para irse pero ella le tomó la muñeca.
-Reid deja ya de tener esa estúpida actitud de infantil, vamos a tener un bebé, no puedo tenerlo sola. – la chica trató de sonar lo más tranquila posible pero no pudo evitar descargar todos sus sentimientos en las 4 últimas palabras.
-Pensé que tú ya habías decidido eso cuando me mentiste. – el castaño se soltó del agarre y salió por la puerta. Laura tragó muy hondo y lo miró alejarse, era definitivo, ya no podía más con eso.
-OO-
-P…por favor debes venir conmigo. – le rogó Laura mientras caminaba por la oficina – Qué es esa reunión tan importante? Por qué no puedes venir?
-Cariño, en serio discúlpame pero la mamá de Kevin no para de hablar, no creo que salga pronto de aquí, perdóname pero no voy a poder ir. – se disculpó la rubia.
-Entonces no iré, no iré sola. – se cruzó de brazos y colgó el teléfono, se negaba a ir sola, era caprichosa (O estaba hormonal) y no iría sola, era ridículo , la gente se le quedaría mirando y ella no lo permitiría.
Se sentó en su cubículo con un paquete de galletas de chocolate y se lo comenzó a devorar, últimamente había decidido sustituir su enojo, ansiedad y demás sentimientos con comida, sabía que no era lo mejor pero tomaba mucho líquido y comía cosas saludables generalmente, aunque cuando estaba más molesta las papas o las galletas no eran tan saludable pero sin embargo deliciosas.
-Grey, levántate, vamos a ir a tu cita. – ordenó Emily mirándola.
-Penelope te dijo? – pregunto la chica mirándola.
-Sí, vamos. – le ofreció su mano – Ya es tarde.
-No voy a ir.
-Morgaaan. – lo llamó Prentiss y en un segundo el moreno la cargó en su espalda y comenzaron a caminar.
-Bájenme!, no voy a ir! – replicaba la chica pataleando en la espalda del moreno.
-No, lo siento conejito baby girl nos dijo que hicieras, lo que hicieras te lleváramos a esa cita, no quieres conocer al mini-conejito? – preguntó mientras entraban al elevador donde se encontraron a Hotch.
-Qué están haciendo con Grey? – les preguntó extrañado mientras miraba la escena.
-Llevamos a Laura a su cita de control prenatal. – contestó Emily marcando el piso – Puedes conducir? – le arrojó las llaves que de inmediato el atrapó.
-De acuerdo. – se encogió de hombros y le sonrió a su novia.
-No, Hotch! No te unas a su legión del mal. – se escuchaban los gritos de la pelinegra mientras el elevador bajaba.
-OO-
Hotch miró alrededor, eran demasiadas persona las que había en esa sala de espera, ellos a duras penas habían conseguido un lugar para sentarse. Los niños corrían por todos lados, parejas esperando poder ver a su bebé y una que otra madre sola, tal vez sus esposos estaban trabajando, a él le pasaba con Haley, muy seguido.
-Un centavo por tus pensamientos. – comentó Emily mientras lo miraba por encima de su revista, el rió un poco y se volteó.
-Pensaba en cuantas citas de Jack me perdí. – le respondió, ella alzó las cejas.
-A cuantas?
-Muchas. – él torció la boca – Desearía que no hubiera sido así.
-No fue tú culpa. – ella le tomó la mano – Eso no impidió que Jack sea quien es ahora y déjame decirte que es el niño más dulce del planeta, has sido un gran papá, te salen bien cariño. – le dijo bromeando, la miró divertido, se acercó a besarla levemente.
-Habrá que intentarlo un día. – se le escapó después de besarla, pudo notar que se quedaba pálida, simplemente soltó una risa y negó – Tranquila eh, solo era una broma, no es para que te desmayes.
-Lo siento es solo que… - bajó su mirada hacia las manos – Sabes que esa no es mi materia, me imaginas embarazada? No me soportarías. – sonrió ampliamente.
-Sabes que no me molestaría…
-Sí has pensado en eso? En que hay una posibilidad de tener un mini tú. – arrugó las cejas mientras le hablaba, él asintió levemente.
-Claro que sí Em, yo siempre lo pienso tondo contigo. – volvió a besarla pero esta vez ella se lo devolvió y se separaron cuando Laura carraspeó.
-Hay niños. – les dijo Morgan divertido.
-Señorita Grey? – preguntó la doctora buscando por la sala.
-Soy yo! – Laura alzó la mano – Tengo que entrar sola?
-No, puede traer a quien usted desee. – la chica miró a todos suplicantes.
-No,yo… - comenzó Hotch pero Emily lo jalaba del brazo hacia adentro.
-OO-
-Y aparate de ver al bebé que se hace aquí? – preguntó Morgan mirando alrededor, ese consultorio le daba bastante asco, tenía demasiadas fotos de partos y fetos por doquier, eso no era lo suyo.
-Deben chequear que todo esté en orden conmigo y blah, blah,blah… - le respondió la joven mientras se estiraba en la camilla y bostezaba.
-No estás ansiosa?
-Un poco la verdad Em, quiero saber cómo es, sé que la ecografía no es tan explícita pero… - Grey sonrió levemente – Quiero verlo o verla. – justo en ese instante la doctora entró.
-Valla que trajiste compañía Laura. – le dijo amablemente – Usted es el padre del bebé? – le preguntó a Morgan que abrió los ojos asustado.
-Oh no no no. – negó rápidamente al tiempo que Emily y Hotch dejaban escuchar una carcajada – El conejito y yo solo somos amigos, trabajamos juntos.
-No quería venir sola. – habló Laura apenada – Ellos son mis amigos. – señaló a Derek y Emily – Y él es mi jefe. – la doctora abrió los ojos impresionada – Ah comprendo, bueno prosigamos. – se acercó al la maquina, tomó el trasductor y lo pasó por el abdomen de la chica – Dice aquí que empezaste pesando 55 kilos y que ahora estás pesando 59, aumentaste 4 kilos en un mes. –la mujer miró a Laura seria.
-Lo siento, he estado muy ansiosa. – contestó arrugando las cejas.
-Pero la comida no es la solución a tus problemas todo lo contrario de hecho…
-Sí ya sé que puede causarme hipertensión, soy doctora también eh. – la joven rodó los ojos.
-Bueno y si eres doctora por qué no te cuidas? – la doctora se cruzó de brazos alzando la ceja.
-Pero de qué habla? Al conejito y apenas se le nota el embarazo. – comentó el moreno ganándose una mirada asesina de la mujer.
-Es que Laura es de contextura delgada, los organismos son diferentes pero eso no cambia que ha subido de peso rápidamente, solo debe de cuidarse más, tomar muchos líquidos y comer saludable. – explicó la mujer.
-Nada que yo no sepa. – replicó Laura para sí misma.
-Perdón? – la doctora miró a la joven.
-Qué cuando podremos ver al bebé? – habló Emily de inmediato, no quería que Laura tuviera problemas con la mujer.
-Pues ya…ahí, ahí está bebé. – dijo la doctora señalando la pantalla – Quieren saber qué es? – Laura que estaba concentrada en la pantalla y apenas asintió al tiempo que la mujer movía el trasductor por el abdomen de Laura. – Bueno… es una niña, una linda princesita y este…es su corazón. – de repente salió el sonido por una bocinas invadiendo el consultorio.
La chica estaba ida en la pantalla y el hermoso sonido que hacía el corazón de su bebé, se preguntó si alguna vez escucharía algo tan hermoso y luego pensó en su voz, en el día que escuchara la voz de su pequeña, pensó en lo hermosa que era, en lo mucho que quería tenerla en sus brazos y que desde ahora en adelante daría hasta su propia vida por darle lo mejor a ella, su pequeña bip solo se merecía lo mejor.
-DIOS! Es igualita a…
-No Derek! No lo digas. – lo reprimió Emily – Nadie debe arruinar este momento.
-OO-
JJ caminó por la oficina sonando sus caros tacones mientras buscaba a cierto genio en especial, revisó en la sala de café, en su cubículo, la oficina de Penelope y finalmente llegó a la sala de conferencias donde lo encontró sentado leyendo un libro, caminó hacia quedar enfrente de él y le puso el teléfono en frente mientras se cruzaba de brazos.
El joven doctor tomó el teléfono y lo observó atentamente – Qué es eso? – preguntó confundido.
-"ESO" – la rubia hizo comillas – Es tú hija, resulta que Laura tuvo su primera cita de control prenatal hoy y adivina quien la llevo? – lo miró expectante – Pues no fuiste tú, hasta Hotch fue Spencer, HOTCH FUE!
-Jennifer…
-No no no, te callas, esta vez me vas a escuchar! – lo interrumpió molesta – No puedo creer que te estés perdiendo la vida de tu bebé por ser un orgulloso! La vida de tu hija, la bebé que tú y Laura formaron.
-Espera, es una niña? – cuestionó sorprendido – Cómo lo sabes?
-Por que Morgan que estaba junto a Laura en la cita me envió esta foto diciéndome que era una niña y tú? Tú estabas aquí, leyendo un libro sin apoyar a Laura, ella no puede tener esta bebé sola y tú te empeñas en rechazarla? Spence…te gustó no tener un padre? – le preguntó con un tono más calmado y Reid negó – Te gustó que se fuera y los dejara a ti y a tu mama solos? – el chico bajó la mirada y volvió a negar – Entonces por que le haces esto a esta niña? Ella que es sangre de tu sangre, ella que no te ha hecho nada. – la rubia dio un largo suspiro.
-Tengo miedo JJ. – susurró sin alzar la mirada.
-Lo sé… - la JJ le acarició el cabello a chico – Pero no dejes que el miedo te quite momentos como esos. –señaló la foto – Momentos en los que podrías estar con ambas, con Laura y tu bebé, con tu familia…así como tu padre no lo hizo.
Ried se quedó mirando la foto y no dijo nada, JJ salió de la sala y ni se movió, no podía dejar de mirarla, era hermosa, sabía que no podía apreciarse bien en la ecografía pero no le importaba, era su bebé y había sido un idiota con Laura, jamás volvería a serlo otra vez.
-OO-
-Puedo pasar? – la voz de Grey lo sacó del papeleo que estaba llenando – Necesito hablar con usted, es algo privado. – asintió en señal de aprobación y la chica se sentó enfrente suyo.
-Puedes hablarme de tu Grey, soy tu jefe, no el presidente del FBI. – la joven sonrió levemente y retorció las manos en su regazo.
-Gracias Hotch. – tomó un largo suspiro y levantó la mirada.
-Que necesitas Grey? – preguntó con curiosidad.
-Yo me preguntaba si podía solicitar un traslado. – soltó si más.
-Qué? - cuestionó abriendo los ojos – Por qué?
-Yo no puedo estar más agradecida por como ustedes me han acogido aquí pero…Ya no solo soy yo Hotch, ahora debo velar por el bienestar de mi bebé y creo que lo mejor será que me devuelva a Londres con mi padre y mi hermano, sé que ellos me cuidarán y apoyaran durante todo este proceso. – concluyó mientras tragaba muy hondo.
-Estás segura?
-Totalmente, por ahora debo asegurar el bienestar de mi bebé que es más importante que cualquier cosa. – dijo segura, Hotch la miró con seriedad y luego le sonrió levemente.
-Va a ser un lastima perderte Grey, valla que eres buena, complementaste todo el equipo aquí pero la cosa es…te comprendo totalmente, sé lo importante que es cuidar de un hijo, después de todo ellos son lo mejor que uno puede tener y yo sé Grey que vas a ser una gran mamá por que desde ya estás poniendo a tu bebé primero. – Laura le devolvió la sonrisa, Hotch probablemente era el mejor jefe del mundo.
-Gracias de verdad. – susurró mientras dejaba que una lagrima bajara pos su mejilla – Ustedes son…como la familia que nuca tuve y dejarlos probablemente sea la cosa más difícil pero volver a Londres será lo mejor. – la limpió rápidamente, no quería verse como una margarita llorona frente a Hotch.
-Prometo conseguirte un buen puesto, cerca de la casa de la casa de tu padre y con buenos horarios, tengo un amigo que adorará tenerte allá Grey. – Hotch buscó entre sus papeles la planilla de traslado y luego la miró – Uh…ya puedes irte. – Laura asintió rápidamente, se levantó y salió de la oficina, a veces le daba miedo, bastante de hecho, pero quería a Hotch con su mal humor y todo.
-OO-
La pelinegra estacionó el auto justo enfrente de la escuela, tenía que buscar a Jack aquel día y el tráfico no la dejó llegar temprano. Se bajó corriendo y llegó a la entrada de la escuela donde estaba sentado con una niña charlando animadamente, no quiso llamarlo por que esa sonrisa que él tenía en la cara le decía todo pero justo en ese instante volteó y se acercó a ella, no sin antes despedirse de la niña.
-Mami! – sonrió al verla y corrió a abrazarla. Ya solía decirle así casi siempre a excepción de cuando estaban enfrente de Hotch, ella no lo iba a corregir, jamás podría pero si prefería que fueran cautelosos frente a su novio aún que fue el propio Jack quien lo decidió así.
-Campeón! – ella le devolvió el abrazo y le tomó la mano – Cómo estuvo tu día?
-Bien. –contestó mientras se subían al auto – No me quejo.
-Ah… - lo miró de reojo – Y dime una cosa cariño…Cómo se llama la chica con la que hablabas antes? – las mejillas del niño se tornaron rosados – Jaaaackyyy…
-Ok,ok…se llama Annie, es linda. –sonrió embelesado y a Emily se le estrujó el corazón, era tan tierno – Y somos amigos, muy buenos amigos, quiere ser chef cuando sea grande y yo le prometí un día ir a comer a su restaurantes.
-Wooah! Eso suena genial cariño. – comentó ella mientras veía el camino y justo el pequeño bajó su vista – Qué sucede príncipe?
-Ella es la novia de mi mejor amigo…
-Uh que mal . –ella arrugó la nariz e hizo un puchero – Lo siento mucho pequeño.
-No importa mami, me gusta que seamos amigos, eso es mejor. – el niño suspiró volviendo sus ojos en dirección de la ventana.
-Que tal si hace una parada? – le dijo tratando de animarlo.
-A donde? – la miró extrañado.
-Ahh…vas a ver. – le sonrió divertida.
-OO-
Tres golpes resonaron en su oficina haciéndolo salir de sus pensamientos, ya era la segunda visita que le hacían aquel día, debía ser uno único pensó divertido – Pase… - informó sin dejar sus papeles.
-Papiii! – chilló su hijo entrando mientras corría a abrazarlo.
-Jack! – dijo sonriendo – Qué agradable sorpresa, que haces aquí?
-Yo lo traje. – respondió Emily mientras los miraba desde el marco de la puerta – Quería animarlos un poco, a veces es bueno salirse de la rutina.
-A veces es bueno salirse de la rutina. – repitió alzando a su hijo y sentándose en la silla con el pequeño en brazos – Y cómo te fue en la escuela hoy campeón?
-Genial papá, hoy jugamos al fútbol americano y anote papá! El entrenador dice que soy rápido corriendo. – le contó el pequeño mientras empezaba a jugar con las cosas de la oficina – Y la otra semana la maestra dice que nos tocará exponer sobre la profesiones de nuestros padres! Será genial llevarte papá!
-Me encantará ir campeón prometo dejarte bien enfrente de todos tus compañeros.
-En especial enfrente de Annie. – comentó Emily divertida y el niño sonrió tontamente.
-Quien es Annie? – preguntó Hotch sin entender.
-Nadie papá. – contestó el pequeño apenado.
-Cariño…dile a tu padre él no le dirá nada a ella. – lo animó la pelinegra sonriéndole, el pequeño miró a su padre de reojo.
-Es la niña que me gusta. – dijo finalmente. Hocth lo miró sonriente, ese era su pequeño.
-Y tú le gustas a Annie? – el niño negó mirando sus manos – Oh campeón esa es una pena…
-Y cómo sabes que no le gustas? – Emily miró al niño curiosa – Ella lo dijo? – este volvió a negar – Y entonces cómo lo sabes?
-Por que es la novia de mi mejor amigo. –respondió el pequeño encogiéndose de hombros.
-Yo creo que deberías esperar a que ella lo diga amiguito y luego tomar conclusiones. – lo animó Hotch.
-Bueno tienen razón. – asintió el castaño levemente – Papá puedo dar vueltas en tu silla? – preguntó cambiando de tema.
-De acuerdo campeón. – Aaron lo dejó en la silla al tiempo que el pequeño comenzaba a dar vueltas entretenido y se acercó a su novia – Gracias por traerlo.
-No fue nada. – negó ella sonriente y le besó la mejilla – Sabías que adoro a tu hijo tanto como a ti?
-Creo que me pondré algo celoso de él en ese caso. – dijo bromeando y ella lo empujó un poco a lo que él respondió tomándola de la cintura – Solo bromeaba.
-Eres un tonto. – negó ella divertida mientras rodaba los ojos, él lo era pero después de todo era su tonto.
-OO-
-QUÉ!? – el gritó que dio el joven doctor se escuchó por toda la oficina tanto que Laura que se encontraba en la sala de conferencias con las chicas casi pega al techo – Eso no puede ser así!
-Que estará sucediendo? – preguntó Penelope mirando por las persianas hacia la oficina de Hotch donde se encontraba su castaño amigo. Ya se ha de haber enterado, pensó Laura rodando los ojos y justo un alboroto se escuchó por la oficina – Aquí viene. – justo en ese instante un muy alterado Spencer Reid entró a la oficina seguido de Hotch, Morgan y Rossi.
-Te vas a ir? – preguntó mirando a Laura esta se levantó de su silla y puso bien arriba su mentón.
– Sí, algún problema?
-No puedes irte y llevarte a mi hija en tu vientre. – negó el doctor mirándola.
-Ah ahora si te importa? – canturreó la chica irónica.
-Laura…ya si? Lo siento metí la pata, lo acepto, no soy perfecto a comparación de lo que todos creen, lo siento en serio… - se acercó a ella y la tomó de las manos – Fui un idiota, lo sé, mis comportamientos estuvieron totalmente fuera de mis conocimientos, acepto que no tuve la capacidad de usar mi coeficiente en estos días, pero me arrepiento, realmente lo hago. – Grey lo miró en silencio y se apartó de él.
-Ya es mi hora de salida. – susurró ella tomando sus cosas, él la tomó de la muñeca, no la dejaría ir tan fácil.
-Perdóname, ya no quiero estar en tiempo fuera, Laura…te quiero a ti, vuelve conmigo, vuelve conmigo como, te necesito como el mutualismo obligatorio, somos como el liquen y el hongo de protección, Laura por favor no te vallas. – le pidió el doctor mirando los verdes ojos de la muchacha, probablemente aquello era lo más romántico que alguien le había dicho, pero no ella no sucumbiría tan fácilmente.
-No puedo. – negó ella – No puedo, que hay si un día cometo otro error y tú ya no quieres verme de nuevo? Spencer ya no soy solo yo, está ella de por medio no me voy a arriesgar a que crezca en un ambiente donde su padre hace berrinche cada vez que su madre comete un error,sabes como le influenciaría eso en su vida? – volvió a negar – No, eres inestable emocionalmente y lo que más necesito ahora para ella es estabilidad.
-No te vayas. – volvió a pedirle mientras le tomaba de las mejillas y acariciaba la nariz de la pelinegra con la suya – Seremos felices, tendremos a nuestra hija y todo estará bien, le enseñaremos de buena literatura, será nuestra pequeña genio. – susurró apenas audible – Esto no volverá a pasar te lo prometo. – la chica miró a su genio y caminó hacia atrás con sus ojos llenos de agua.
-Yo ya tomé mi decisión. – fue lo único que dijo antes de salir de la sala de conferencias dejando a todos en silencio que habían estado observando toda la discusión entre los jóvenes.
-Lo siento mucho Spence… -JJ fue la única que decidió habla mientras le apretaba el hombro, el castaño no dijo nada solo se dirigió hacia la puerta y miró como su niña mimada doblaba en la esquina en camino al elevador. Pasaron unos segundos en los que nadie se movió ni dijo nada.
-Spencer! – se oyó la voz de la muchacha por el pasillo y unos pasos corriendo – Spencer! – volvió a gritar doblando la esquina, el doctor corrió a su encuentro y ella prácticamente se tiró a los brazos de Reid. – Sí quiero, sí quiero. – susurraba en el pecho de él – No vuelvas a dejarme sola…
-Nunca más. – musitó el castaño tomando el mentón de la chica y estampándole un beso en los labios al tiempo que ella le rodeaba el cuello, no se apartaría de ella de nuevo, sería un idiota si lo hiciera.
-OO-
El timbre de su apartamento sonó cuando la hacker hacía la cena, el olor a comida olía por todo el lugar, estaba esperando a su extraño novio. Corrió a la puerta y la abrió sonriente para encontrarse con sus dos genios amigos – Oh mirá si son Cleopatra y Julio Cesar. – se burló antes de dejarlos pasar.
-Uhg que buena comparación. – sonrió Laura entrando con su novio de la mano – Nos halagas, Cleopatra fue mi reina favorita de Egipto, se dice que ella encantaba con sus conocimientos y no su belleza.
-Y Julio Cesar fue un líder militar y político de la era tardorrepublicana y un Romano noble, bueno…relativamente. – comentó el chico encogiéndose de hombros .
-Dios. – Penelope rodó los ojos – Ustedes son el uno para el otro, ya imagino a esa niña parloteando al estilo Grey-Reid. – ambos sonrieron – Pero en fin, imagino por que están aquí, cariño tus cosas están listas. – señaló las cajas.
-Gracias por dejarme quedar aquí. – dijo Laura mientras Spencer las tomaba y ella cogía su enorme maleta.
-Sí es cierto García, gracias por cuidarla. – afirmó el doctor.
-No ha sido nada, fue lindo tenerte aquí Grey, ahora te toca cuidarla a ti Reid. –miró seria a su amigo – Si vuelve a venir aquí, date por muerto.
-No volverá. –negó este y besó la mejilla – Lo prometo. –Laura le miró de reojo.
-Te voy a extrañar amiga. – la rubia abrazó a la chica y suspiró – Ven a visitarme en la noche, prometo hacerte los antojos de cenas.
-Si me dices eso vendré todos los días. – rió Grey mientras se dirigían a la puerta – Adios P!
-Los veo mañana chicos. – se despidió la hacker antes de cerrar la puerta. Los dos genios se dirigieron hacia el apartamento del genio, bueno su apartamento.
-Este lugar está hecho un asco Spencer. – lo regañó Laura al entrar – Y no pienso limpiarlo.
-Lo sé, yo lo limpio. – el joven rodó los ojos y la envolvió de la cintura – Pero eso no importa ahora, sabes…quisiera que…hiciéramos algo. – la miró a los verdes ojos al tiempo que la chica soltaba una carcajda.
-Que quieres hacer? – le preguntó divertida cuando el genio la guió hacia el sofá hasta recostarla.
-Cosas. – le respondió este mientras la abrazaba por atrás, cinco minutos después se encontraban dormidos y probablemente era la posición más incomoda del mundo pero estaban juntos, que más daba?
-OO-
-Quiero que compremos una casa. – susurró Aaron en el oído de su novia mientras se encontraban en la cama, justo segundos antes de que ambos conciliaran el sueño, Emily se incorporó de inmediato y le miró.
-Ah? – repitió confundida.
-Quiero que compremos una casa. – reafirmó seguro.
-Ya? Son las 11 de la noche. – la agente señaló el reloj algo perdida y su jefe soltó una carcajada.
-No Em. – negó un poco – Más adelante, en unos meces, creo que necesitamos un lugar más grande. – Prentiss volvió a recostar su cabeza encima del pecho de él y suspiró con alivio.
-Me parece bien, Sergio quiere una novia. – comentó divertida.
-Sergio quiere una novia? – preguntó entretenido – Pues yo quiero un perro, Jack y yo queremos un pero, no otro gato.
-A Sergio no le gustan los perros y convenceré a Jack de que es mejor una gatita para tener gatitos.
-No puedes hacer eso! – negó él entre risas – Jack estará de tú lado!
-Lo sé, tengo poderes persuasivos, te acuerda cuando te persuadí de que Sergio debía vivir con nosotros? – le recordó mirándole entre la oscuridad.
-Lo recuerdo, sí. – asintió ladeando la cabeza – Pero déjame persuadirte esta vez yo.
-Para qué? – preguntó confundida y segundos después la mano de su jefe comenzó a ascender por sus muslos jalando el camisón que traía puesto aquella noche – No me tienes que persuadir para eso tonto. –contestó ella sentándose encima de él – Déjame ayudarte. – ella se quitó el camisón de una jalada, Aaron la miró sorprendido y luego comenzó a llenarla de besos, era increíble lo que amaba a esa mujer, era perfecta y cada día lo llenaba con más y más sorpresas pero lo que más le gustaba…ella era suya y de nadie más.
I've found a reason for me
To change who I used to be
A reason to start over new
And the reason is you
THE REASON - HOOBASTANK
Bueno espero que les haya gustado *-* Trate de arreglar todo por acá :) Ya Laura y Spencer están juntos y Jack y Emily siguen acercándose :3
Gracias a: Ari FitzSimmons (Espero que este te gustara :3) - Vicky ket-sujen (No te voy a mentir si leí la trilogía xD but no son mis favoritos :$ aún que amo que Ana le diga Bip a su bebé y el apellido Grey siempre lo he amado en especial por Nora Grey de Hush Hush *-*) - Comadreja-chan (Ahí te ví en FB xD) - Shesnimmy :3 - Kami :3 - Luchita y Nicky.
Bueno realmente no sé cuando vuelva a actualizar pero prometo será pronto y tal vez me apure y lo haga el sabado, no prometo nada :$
En fin búsquenme en FB y eso :D
Los quiere Clau*
