Disclaimer: Todo es obra de Tolkien, y por tanto a él (y a sus herederos) le pertenece. Relato en respuesta al desafío al foro El Poney Pisador lanzado por Ivorosy.

.

- Simbelmynë: el sino de la estirpe de Eorl-

.

Capítulo 2. La espiga dorada de Rohan.

.

.

¿Por qué estaba tan nervioso? No podía evitarlo, los pensamientos en su cabeza volaban a mil por hora. Ni siquiera prestaba atención a las palabras de Théodred, que intentaba tranquilizarlo y darle ánimos. Sólo pudo reparar en la falta de ellas cuando calló.

-Théodred…

-Lo siento- se disculpó con vehemencia- pero las palabras se desvanecen en el aire como por encanto cuando nuestra querida Éowyn honra con su presencia a todos en ésta sala.

-Sois amable en exceso querido primo- contestó ella con una sonrisa correcta. Su hermana resplandecía como una espiga dorada al sol- Pareces sorprendido de verme Éomer, cualquiera pensaría que no me esperabas…

-Porque no te esperaba. No era necesario que te arreglaras tanto Éowyn, sólo es un mero…

-Un mero nada. No digas tonterías Éomer. Hoy se le concede un gran honor a nuestra familia, y un gran regalo al hermano que más quiero. Es mi deber representar dignamente al pueblo de Rohan, a mi familia y a mi rey.

-Y los asistentes a la reunión os deberán estar agradecidos, prima- Théodred tomó su mano y la hizo dar una vuelta para observar el traje en todo su esplendor- No todos los reinos cuentan con una princesa con un aire tan alegre como la de Rohan… Padre me reclama. No dejes que se evada de nuevo, Éowyn, o te encontrarás tan perdida como yo mismo antes de tu llegada.

Théodred caminó con presteza hacia su padre, que ya estaba sentado en el trono del gran salón con la mirada perdida entre un grupo de nobles. Quería mucho a su tío, pero a veces, cuando ponía ésa mirada le daba miedo.

-Estás muy guapo- le confesó su hermana tomando su brazo en un signo de velado apoyo, trayéndole de nuevo de vuelta de sus pensamientos- y muy nervioso, Éomer.

-Es una gran responsabilidad…

-Sí que lo es. Y por ello hemos de estar agradecidos al rey por confiar en ti para ése cargo.

-Agradecido al rey estoy. Y a Théodred, si como pienso influyó más en el rey que Grima para llevar a cabo mi nombramiento. Míralo ahí agazapado entre los señores ilustres, observándonos como si enemigos fuéramos. Me pregunto qué tendrá en contra nuestra…

-Éomer…

-Hoy es un día importante, no me regañes Éowyn. No podría soportar verte enojada en un día tan feliz.

-¡Como si alguna vez pudiera enfadarme contigo!-Le dedicó una nueva sonrisa, sin su primo delante, más natural y espontánea, más ella.

-¿Te apetece que luego asaltemos las cocinas en busca de chocolate?- Las palabras abandonaron su boca sin darle tiempo a su cabeza a pensar demasiado en ellas. Ya no eran unos niños, ni siquiera eran las mismas personas que un día muy atrás fueron acogidas por Théoden. Echaba de menos ésa felicidad, su relación con Éowyn y con su tío, ésta última plagada de malentendidos en los últimos tiempos.

-¿Cuándo te he dicho yo que no?- Rio de nuevo- Pero ahora, hemos de comportarnos. Dejo al siguiente que te felicite, que ya te he acaparado para mí sola durante demasiado tiempo. No estés nervioso, lo vas a hacer muy bien. Serás un gran Tercer Mariscal, como padre, y le harás sentirse muy orgulloso de su hijo como yo ya me siento muy orgullosa de mi hermano.

Éowyn tomó una de sus manos entre las suyas más pequeñas y depositó un beso cálido en ellas. Acto seguido caminó muy estirada hasta el lugar donde habría de aguardar a la celebración. Mientras tanto, él reunió el valor y el coraje suficiente para alejar sus miedos, pensar en Éomund y acercarse al rey. En unos minutos dejaría de ser Éomer de Rohan para convertirse en Éomer, el Tercer Mariscal de la Marca.

.

.

.


-La cuenta de los años-

.

3014TE: La salud de Théoden comienza a decaer y el rey empieza a depender más de Grima.

3017TE: Éomer se convierte en Tercer mariscal de la Marca a los 26. Théodred 39. Éowyn 22.