Akakuro, la OTP, ¿qué más puedo decir?

Kuroko no Basket es propiedad de Fujimaki Tadatoshi.

Victoria primordial

Miraste al espejo, sin saber quién eras.

¿Quién fuiste exactamente?

No lo sabías, estabas confundido. Cada vez que lo pensabas más, un dolor profundo te atravesaba el pecho.

¿Por qué?

Conocías la razón, más no querías aceptarla. No querías aceptar que habías alejado furtivamente a una de tus personas más preciadas, pero poco a poco aquello penetraba tu mente.

Ah, el pasado.

"Akashi Seijuro se encontraba solo, pero alguien le tendió su mano, sacándole de la inmesa oscuridad. Un fantasma; alguien invisible, con una personalidad sencilla y extravagante al mismo tiempo."

―Tetsuya, eh… ―murmuraste en el silencio, con tu sonrisa siempre ególatra y superior.

Tus ojos heterocromáticos analizaron todo el lugar, encontrando un pequeño canino revoloteando por todos lados, mostrando una pizca de desorientación.

Observaste con algo de gracia cómo eran sus ojos parecidos… No, exactamente iguales a los de Tetsuya.

Creíste ya haber visto a ese perro.

¿Nigou? La mascota de su Tetsuya.

"Alejó a la débil sombra, sin querer, dejándolo tirado como un muñeco."

El perro se acercó hacia él reconociéndolo. Ni perezoso, rápido saltó a su lado y se acomodó en sus piernas. Reíste sin ocultar tu diversión por la gran similitud que tenía con su dueño.

Pasos se escuchaban más fuertes junto con una respiración agitada, una cabeza celeste se divisaba cada vez más cerca.

―Ah, Akashi-kun…―suspiró al ver a Nigou entre sus piernas y se sentó a su lado, recuperando el aliento.

―Buenas tardes, Tetsuya. ―el mismo hizo una reverencia en su lugar.

―¿Cómo has estado, Akashi-kun? ―una pequeña curva se asomó entre los labios de la sombra, produciendo lo mismo al otro.

―Bien, como puede estar cualquiera, Tetsuya. ―con sus manos acarició las mejillas de su pareja y le depositó un beso profundo, siendo correspondido al instante.

"A pesar de aquello, la sombra nunca se rindió.

Trato.

Desapareció.

Se reencontraron.

Pelearon con todas sus fuerzas.

Y ganó éste fantasma, recuperando algo preciado."

―A-Akashi-kun… ―recuperándose del anterior beso, dio otro casto.

Solo por Tetsuya.

Porqué Akashi Seijuro era su verdadera luz, y Tetsuya, era la sombra.

Su sombra, su Tetsuya…

―¿Pasa algo? ―preguntó levantando la mirada, al ver que el emperador se detuvo por un momento. Este mismo rio ante la pregunta y negó con la cabeza.

Nuevamente acercaron sus rostros, uniendo sus lenguas y boca.

Tetsuya era propiedad de Akashi Seijuro, ni más, ni menos.


Oh, cierto, este drabble es como un especial de San Valentín -adelantado, pues- sin girarse en torno a eso. Ya.

【De pie, reverencia, ¡AYE SIR!】