15. Una última sonrisa
Ella… ¿realmente seguía con vida después de eso?
"¡Historia, Historia! ¿¡Tu estas bien!? ¡Carajo!" –Cargue a la rubia en brazos con cuidado–
Para mi suerte, ella aun presentaba signos vitales, seguía respirando, de manera lenta… pero seguía con vida.
"E-eren… yo no creo… resist-"
"¡Cállate! ¡¿Qué te has hecho Historia!? En que estabas pensando… Tu venir sola hasta acá, ¡Te dije que permanecieras con nosotros! ¿Por qué eres tan terca?..."
"Escúchame Eren… yo no viviré, ¿lo entiendes?, es imposible que resista a estas heridas, son graves… fui casi masticada por los titanes…"
Mis ojos se expandieron al escuchar las palabras de la pequeña, ella. ¿Acaso se estaba despidiendo de mí?
"No, Historia… ahora soy yo quien te pida por favor… ¡Cumple tu promesa! ¡Quédate a mi lado! ¡¿Es que acaso piensas morir tan fácil!? —Su rostro negaba en varias ocasiones, trataba de decirme que no lograría seguir con vida, yo no estaba dispuesto a dejarla morir, no en aquel oscuro y triste lugar. —
"Escucha Eren, no está en tus manos salvarme, ni en las manos de nadie… incluso ni mías… las personas tenemos un triste ciclo que cumplir en esta vida, algunas deciden pasarlo con las personas que aman, otras deciden simplemente pasarlo por vivir, algunos, por su parte se adelantan en el camino de la vida, por mucho que desean seguir viviendo, el destino no está de su parte, mientras otras tiran su tiempo a la basura, algunas buscan un motivo para sobrevivir y ver una vez más el rostro de las personas que más han amado.. Por eso te digo yo esto, no viví una vida muy buena, pero puedo asegurarte que fue la más maravillosa cuando tu estuviste a mi lado… ¿lo recuerdas? Cuando sonreíste, cuando mencionaste que era una persona completamente normal me hiciste muy feliz, incluso siempre parecías molestarte cuando yo intentaba buscar un motivo cualquiera para desaparecer de este mundo, ahora el tiempo para mí se ha detenido, para ti el tiempo se.. ¿Qué es esto Eren… acaso tu herida se abrió? Eren.. Por favor respóndeme y deja de observarme con ese rostro… Eren yo.. No puedo acompañarte, sálvate.. Te lo ruego, huye, Mikasa y Levi no tardaran tanto, mi hermoso castaño… promete que jamás me olvidaras… ¿Sí?".
"¡No, No y no! ¿Qué clase de persona dejaría morir a la persona que ama sola?, si al menos piensas desaparecer de este mundo, si piensas que tuviste una buena vida porque yo estuve en ella… Al menos déjame acompañarte en ella hasta el final, no soy la clase de persona que abandona a un compañero herido y mucho menos si es la persona que estimo… ¡Yo no te dejare sola! Así que has lo que quieras, pero no escapare como un cobarde, ni aunque lo ordenes, implores o pidas, déjame mostrarte que puedes contar conmigo aun al final de estos momentos, mi herida no importa."
Al rodar los ojos hacia unos cuantos arboles destruidos, una extraña brisa pego en mi rostro, eso era acaso… ¿lo que Armin mencionaba? Sus grandes olas, su color azul y aquel extraño ambiente lo delataba, en realidad, el maravilloso lugar que se encontraba frente a nosotros era el inmenso "mar" del que tanto Armin nos había comentado emocionado en sus libros.
"¡Historia mira, mira!, por favor aun no cierres los ojos, aún tengo algo que mostrarte, espera un poco más. –Sujete sus manos con fuerza y la cargue con las pocas fuerzas que aun mi débil cuerpo tenia–
"¿Mos-trarme? ¿Qué podrías mostrarme que mis ojos no hayan visto ya...?" –Aun en aquel estado de gravedad la pequeña tenía ánimos para bromear–
El transcurso entre llegar al mar y donde nosotros nos encontrábamos no era muy largo, el verdadero problema sería lograrlo, los pequeños pasos que tenía que dar con ella en brazos eran similares a recibir unas cuantas acuchilladas en mi herida abierta, mi único objetivo fijo en ese momento era lograr mostrarle a aquel ser tan importante para mí, un último hermoso paisaje, se lo merecía, todos los merecían después de esa lucha a muerte contra aquellos monstruos, todos teníamos merecido ese premio, pero más ella en ese momento y ese estado de salud. Mi vista no ayudaba a mucho por lo nublosa que se tornaba, ¿era acaso que el destino siempre nos jugaría una broma macabra? Lo más importante de todo, ¿nunca podríamos estar juntos? ¿Nunca..?
"Solo falta un poco. Así que escúchame.. Escucha mi voz… no te duermas…" –Susurre sin muchas energías, ni aliento, me sentía realmente cansado –
Si de mí dependiera y fuera cualquier otro compañero seguramente me rendiría en el momento en que se abrió mi herida, pero no era cualquiera, era Historia Reiss, la única persona con la que había convivido los últimos días, con quien también pasaría probablemente los últimos días, pero si me dieran a elegir a pasar mis últimos días con una persona, sinceramente sin dudarlo mucho, diría el nombre de la bella rubia, sería un tanto egoísta de mi parte, pero preferiría ver sus azules ojos por última vez que cualquiera otros. No eran solo sus ojos, también su sola presencia, cuando una persona se vuelve indispensable en la vida de la otra es difícil separarse de ella, era por la misma razón que siempre trate de ser distante de algunas personas… para evitar eso. Debí haber hecho algo muy malo en mis vidas pasadas para recibir ese destino, pero no importaban esas cosas en ese momento, lo importante era llegar a aquel paradisiaco lugar. Unas pisadas más y estaríamos apunto de tocar la tierra color dorada que el libro llamaba arena.
"Historia.. Hemos llegado, ¡Mira es el gran mar! ¿Te dije que era grande recuerdas?" –Mencione sosteniendo el cuerpo de la pequeña rubia que cada vez se sentía más helado–
"Oh.. Vaya.. Es muy hermoso Eren.. Sabes, es del mismo color que tus ojos…" –Ladeo el rostro tratando de contemplar la majestuosidad de aquel paisaje–
"¿Mis ojos? No.. Lo creo, pero si lo dices… supongo que debe ser verdad Historia…"
"Que tranquilidad… se siente… es una pena que no podamos volver aquí, Eren aun tu puedes"
La interrumpí apegando su cuerpo al mío sin querer soltarla nunca más, no sabía que palabras utilizar con la pequeña rubia para hacerla entender, que no la dejaría sola, no en ese estado, si los dos pasamos por todas esas innumerables cosas, también ambos estaríamos juntos hasta el final, esa era la ley de vida de todo soldado, o al menos yo la entendía así.
"Hey Eren… ¿ya viste el cielo? Es como aquella noche, ¿lo recuerdas? Heh.. Incluso en un momento como estos pude recordar algo tan borroso de mi mente." –Hablo con unas cuantas gotas de sangre que tenía en los labios–
"Aquella noche donde prometiste quedarte a mi lado y no irte como los demás… ¿cierto?"
"Si, exactamente, pero… para lograr un avance tienen que haber perdidas, todo tiene un bien y un mal ¿no?" –Observo a mis ojos con algunos pequeños brotes de lágrimas–
"Así es, lamentablemente, pero te prometeré una cosa, no tengo idea de cómo lo hare, pero te reencontrare, nuestro amor no es como los otros, el nuestro es como una flama, puede intentar apagarse pero jamás se extinguirá… ¡Mira Historia eso es… ¿una estrella fugaz?!" –Pregunte mirando de reojo al cielo, en ese momento parecía adornar la noche un par de destellos luminosos, era una hermosa lluvia de estrellas–
"Son realmente hermosas, si pudiera pedir un deseo..." –Cerré sus labios con uno de mis dedos y le sonreí–
"No te esfuerces más… por favor, pero yo pediré ese deseo por ti, deseo volver a verte Historia." –Termine diciendo melancólicamente–
"Eso es tan improbable…"
"No lo es, ¿Por qué tu… estas temblando?" –Sujete sus manos firmemente–
"Porque t-tengo miedo.. Eren, no sé qué me espera.. Tengo mucho miedo… –Sus brazos rodearon mi espalda temblorosos–
La aparte sujetando sin mucha fuerza sus hombros, no quería que la persona que más me importaba sufriera de ese modo, no en esta situación. Al menos no sola.
"Historia, no estás sola, yo estoy contigo, escúchame. No te iras sola… yo estaré contigo hasta el final de este maldito día."
Oh no… ella acababa de toser con cierta fuerza, note que de su boca salieron unas gotas de sangre caer hasta su cuello, el rostro de la mujer más bella se había puesto de un color pálido, sus manos, su rostro, su piel ya no tenía la misma calidez, ¿Qué podía hacer yo en ese momento? Sentía unas horribles ganas de llorar, gritar y desesperarme, pero nada de eso cambiaría la situación en que ambos estábamos, yo veía ciertamente nubloso, pero ¿ella como se sentía? Estaba en peores condiciones que yo en ese momento.
"Ya es suficiente Eren… yo, mi cuerpo… no resiste más nada de esto, incluso… puedo ver algunos de nuestros momentos juntos… Eren… ¿Qué significa eso?" –Preguntaron los pálidos labios de la rubia–
"Eso significa… que debes descansar, por un largo tiempo, nuestros ex compañeros e incluso mi madre Carla… te esperan allá, junto con Frieda…"
"Entiendo… mi hermana me espera, espero reencontrarte pronto Eren, te esperar…e"
"¿Hi-Historia..? ¡¿Historia!?..." –Trate de tranquilizarme y con mis dedos cerré lentamente los ojos sin brillo del ser que más había amado. –
¿Pero que era lo que observaba?... al cerrar los ojos de la rubia note en la comisura de sus labios una pequeña sonrisa que aun permanecía en su rostro, ella a pesar de todo pudo regalarme una sonrisa… su última sonrisa… para ser precisos. Abrase con mis últimas fuerzas el cuerpo sin vida de la chica hasta que mis ojos se fueron cerrando por la debilidad, había perdido mucha sangre al cargar a la menor, no me arrepentía de nada de todos modos. Lo más importante ya había pasado, pude estar mis últimos momentos con Historia Reiss, espero nunca olvidar su nombre… ni tampoco su última sonrisa, porque… ella no volverá a sonreír de nuevo… o al menos no aun para mí.
Al amanecer llegaron al lugar efectivamente Levi y Mikasa encontrando sin vida los cuerpos de ambos jóvenes, la muchacha de cabellera negra se sentía destrozada por la pérdida de a quien ella consideraba su hermano, Rivaille por su parte apoyo a Mikasa en todo el momento. La noticia llego hasta Armin y los demás compañeros de la legión, el más triste por la noticia era el rubio, quien no pudo decirle a su amigo por última vez lo mucho que lo quería y lo había ayudado, pero el chico estaba seguro de algo, su amigo en el fondo lo sabía, lo mucho que Mikasa y él lo apreciaban.
"Así que te nos fuiste gran amigo… pero… no te culpo, tú no eres una persona que abandona a un compañero, y mucho menos si era Historia… al menos están juntos… ¿Cierto.. Eren?"
Los últimos en recibir la noticia fueron Ymir y Reiner, Ymir se veía realmente mal, a Reiner no parecía importarle demasiado, a fin de cuentas la rubia nunca se supo con exactitud que significaba para el rubio.
"¿Cómo pudiste aceptar que se quedara Christa con Eren, Ymir?"
"Cuando ames a una persona entenderás, que no importa con quien quiera estar… solo te importara su felicidad."
"Eso no suena tan a ti…"
"Todos hemos cambiado, ¿no lo crees? Ya han pasado 2 años desde la muerte de Historia, aún sigo pensando en lo feliz que estaría al lado de Eren."
"¿Hasta aprendiste a llamarlo con respeto acaso?"
"Si, el hizo feliz a Historia, por eso lo merece."
"Oye Ymir por cierto… ¿ya leíste el libro de Armin que trata sobre ese par?
"Ya lo hice, realmente describe a Historia como ella siempre era… algún día visitare a ese rubio para agradecerle ese gesto."
"Dos años han pasado, desde el incidente de Eren e Historia, cada mes doy una vuelta al mar con la esperanza de volver a ver a Eren despedirse o llamarme, pero no es así, esta vez he venido a dejar unas flores en la arena para ambos, pienso que les gustaran… ¿Qué será de Eren..?"
Fin…?
