Bueno, subo un capítulo más corto porque no he tenido tiempo de escribir y no me han visitado las musas...


Apagó el televisor y cogió el teléfono. Marcó el número uno y le dio al botón de llamada.

- Kate.

- Sí, Rick, soy yo. Has… has… ¿Has visto las noticias?

- Sí. Y Alexis también. Ha salido corriendo al baño, supongo que a vomitar.

- ¿Está bien? ¿Y Martha?

- Aún no lo sé, me ha pedido que me quedara en el salón. Mi madre aún no se lo cree. Kate, eso eran…

- Zombies.

- Que conste que los has dicho tú. Kate, sé que dijimos que iríamos lentamente, pero creo que… que…

- ¿Que qué?

- Has de mudarte con nosotros. No pienso dejar que estés en tu apartamento sola.

- Castle, en el caso de que los… - hizo una breve pausa y suspiró. Su cerebro le decía que no eran reales, pero sus ojos no coincidían en eso – zombies – volvió a suspirar - salgan del hospital, que está acordonado y tiene un gran dispositivo alrededor, estarían a más de un día de distancia…

- Kate, me da totalmente igual. Haz las maletas, coge todo lo que necesites y trae toda la comida que puedas. Si es un apocalipsis zombie, quiero tener a toda mi familia unida. Además, si todo el país ha visto lo mismo que nosotros, no me quiero ni imaginar que va a pasar en cuestión de horas. Siempre he tenido un plan por si esto pasaba y lo acabo de poner en marcha.

- Pero… ¿Y mi padre? Castle, no pienso encerrarme en un piso sin…

- Ya le he llamado, está empaquetando y viene de camino. Haz las maletas y ven. – Kate abrió la boca, pero antes de que pudiera pronunciar palabra oyó la voz de Rick – Ni una palabra, señorita Beckett. No te voy a dejar ahí. Te quiero.

- Y yo a ti, Castle… – Colgó y soltó todo el aire que llevaba acumulando durante las palabras de Richard. – Y yo a ti.

Al otro lado del teléfono, el escritor se dirigió al baño. Picó a la puerta y se oyó un solloz mientras algo se movía dentro del cuarto. El pestillo cedió. Rick vio a su madre, que le sonrió y salió de la estancia. La adolescente se encontraba sentada en el borde de la bañera con la cara entre las manos, las lágrimas cayendo por sus mejillas. Sus ojos se encontraban cerrados, y se notaba que estaba en estado de shock y su padre lo entendía, la adolescente acababa de ver el cadáver de una de sus mejores amigas desfigurado y atacando a una persona inocente. Eso claramente no se veía todos los días.

- Papá…

- Tranquila. ¿Cómo te encuentras?

- Confundida.

- Lo entiendo.

- Papá, no puede ser. Allie murió, no sobrevivió al ataque. ¡Si la vi en el ataúd! – Hizo una pausa, intentando controlar los sollozos – ¿Cómo ha podido pasar? ¿Cómo puede ser que personas que están supuestamente muertas se levanten de la tumba y empiecen a atacar a la gente?

- No lo sé, supongo que será un virus o un experimento fallido, como en esas novelas de zombies que tengo en la oficina.

- ¿Pero qué perturbado le haría eso a una persona? No es ético, y en el instituto nos decían que para hacer un experimento debe ser considerado "ético y moral", ¿no?

- La ética es subjetiva. Igualmente, no creo que sea bueno que pienses tanto en ello. Haremos una cosa, vamos a ir a la cocina a tomarnos un chocolate caliente mientras esperamos a Kate, nos iremos todos a dormir y mañana te haré tortitas. – Dijo el escritor con una sonrisa en sus labios. Era esa habilidad la que Alexis admiraba más de su padre, la habilidad de sonreír y sacar lo mejor de las situaciones más horribles. – Venga, lávate esa cara y vamos con la abuela.


Espero que os haya gustado :)