Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.
CHAPTER 6
BREE POV.
Bella, Alice y Emmett se tomaron muy bien la noticia de que pasaría a ser su hermana, Emmett se portaba muy protector conmigo, era su hermanita pequeña y según él tenía que espantar a los vampiros que me asecharan, además me enseñó a jugar video juegos y ahora me estaba dando clases de manejo, lo cual Alice y Bella catalogaron como una catástrofe, pero dentro de lo que cabe nos ha ido bien o eso creo, al menos el coche aún enciende.
Alice por su parte a diario me da clases sobre cómo combinar mi ropa y cómo maquillarme, cosa que por cierto no era tan fácil como yo creía, la primera vez que traté de maquillarme sola fue un desastre. Bella en tan sólo unos días se convirtió en una gran amiga, pasábamos horas charlando sobre cualquier tema y poco a poco me fui ganando su confianza, a tal punto que me confesó no quería casarse con Demetri, está de más decir que esa noticia me hizo inmensamente feliz.
—Bree, se nos hace tarde. ¿Ya estás lista? Charlie y Renée ya se fueron —la voz de Alice me sacó de mis pensamientos, me giré y al verme sonrió ampliamente—. ¡Dios! Te ves hermosa, no cabe duda que eres una excelente alumna.
—Pues claro, teniendo a la mejor maestra algo tenía que aprender —ella movió sus manos restándole importancia a mis palabras y salimos de la habitación.
Hoy los padres de Demetri daban una gran fiesta a modo de celebración por su aniversario de bodas, celebración a la que obviamente fuimos invitados. Alice lucía hermosa enfundada en un elegante vestido color rosa pálido que resaltaba su esbelta figura a la perfección, yo por mi parte me había decidido por algo no tan llamativo, un sencillo vestido en tono verde oscuro me pareció la mejor opción ¡ah! Y mis cómodos zapatos sin tacón, digamos que en tan sólo un par de horas había adquirido cierto rechazo por los tacones.
—¿Listas chicas? —preguntó Emmett en cuanto nos vio entrar a la sala, mi... hermano se veía guapísimo con ese traje color gris claro, los primeros botones de su camisa negra abiertos le daban ese toque juvenil a su atuendo y obviamente no llevaba corbata.
—Claro, pero ¿dónde está Bella?
—Aquí estoy Alice, y vámonos antes de que me arrepienta —Alice estuvo a punto de desmallarse al ver a Bella, Emmett soltó una sonora carcajada y yo fruncí mi ceño confundida, ¿por qué Bella estaba vestida así?
—¡Por Dios Isabella! Sube en este mismo momento a cambiarte —Bella cruzó los brazos y negó firmemente—. Bella, vamos a una cena, a casa de tus suegros... ¡no a un jodido funeral!
Así es, Bella usaba un sencillo vestido con botones al frente, largo hasta un poco más abajo de las rodillas y completamente negro, zapatos negros y su cabello recogido en una pulcra y bien alisada coleta. Está de más decir que no llevaba encima ni una sola gota de maquillaje, aunque no lo necesitaba.
—Alice, respira y relajate. Si nuestra hermana quiere ir vestida así, pues dejala y vámonos que ya es tarde.
Bella le sonrió a Emmett por su apoyo y salimos de la casa, el recorrido a casa de los padres de Demetri fue en completo silencio, Alice aún seguía molesta por el atuendo de Bella y no había apartado la vista de la ventanilla en ningún momento.
Al llegar Alice se bajó rápidamente del coche y se alejó a grandes zancadas adentrándose a la casa, una chica que recién llegaba le sonrió a Emmett al pasar junto a nosotros y él se fue detrás de ella, como mosca tras la miel. Un suspiro de melancolía abandonó mis labios al recordar a Rosalie, ¿será que podré reunir a los Cullen con los Swan de nuevo? Hace ya varios días desde la visita de Lili y aún no sé qué hacer para reunirles. Bella enganchó su brazo con el mío, me sonrió y comenzamos a caminar dentro de la casa.
—¿Sabes Bree? Creo que necesito unos días de paz y tranquilidad antes de la boda, no sé, tal vez irme a un retiro espiritual o algo así. Estoy a punto de volverme loca —me solté de su agarre y me planté frente a ella, obligándola a detenerse.
—Cancela la boda, no amas a Demetri, entonces ¿por qué seguir adelante con esto? —bajó la mirada y suspiró con pesadez.
—He intentado hablar de eso con mis padres, incluso con el mismo Demetri, pero siempre hay algo que no me deja cancelar el compromiso. ¡Diablos! Demetri viene para acá con su hermano —me situé de nuevo al lado de Bella y, al ver quién era el hermano de Demetri, mi corazón dejó de latir por un momento para después latir de forma frenética.
—Hola cariño, te vez... te vez... —Bella rodó los ojos al ver que Demetri no encontraba la palabra adecuada.
—Encantadora. Hermanito, mi cuñada luce simple y sencillamente encantadora —sus ojos azules se clavaron en los míos y cuando sonrió mis rodillas temblaron—. Es un gusto volver a verte, Bree —me saludó con un beso en la mejilla y mi sonrojo no se hizo esperar.
—¿Ustedes se conocen? —abrí la boca para responder a la pregunta de Bella, pero no fui capaz de formular una sola palabra así que sólo asentí.
—¡Diego! Te he estado buscando como una loca, necesito que me acompañes a ultimar un par de cosas —una hermosa chica rubia lo tomó del brazo y comenzó a tirar de el.
—Nos vemos después —fue todo lo que dijo antes de irse a toda prisa con esa. ¿Será su novia? ¡Por Dios, Bree! Eso a ti no tiene que importarte, lo único que debe importarte es tu misión ¿está claro?
En tan sólo un parpadeo y sin que me diera cuenta me quedé sola, había tanta gente que me era imposible encontrar a alguno de los Swan.
Estuve parada en el mismo sitio por varios minutos, me sentía completamente fuera de lugar y con desesperación comencé a buscar una forma de escape. Me encontré con una puerta abierta y llegué hasta allí, la puerta daba al jardín y salí a caminar un poco. Después de unos minutos me senté en una banca y clavé mi mirada en el cielo, las estrellas brillaban de una forma singularmente hermosa y no sé por qué pero una luz de esperanza se encendió dentro de mí.
—Podré hacerlo, podré cumplir con mi misión.
—¿Puedo saber qué misión es esa? Tal vez pueda ayudarte —brinqué de susto y giré mi rostro para ver a Diego sentado a mi lado. ¿En qué momento llego hasta aquí sin que lo notara?
—No creo que quieras ayudarme, digamos que estoy buscando la forma de reunir a Bella con el amor de su vida. Que no es precisamente tu hermano —asintió un par de veces y se puso en pie.
—Sé que mi hermano no ama a Bella y ella tampoco a él. Así que si puedo hacer algo para ayudarte, sólo dímelo —comenzó a alejarse y con rápido movimiento me puse en pie, corrí para alcanzarlo sujeté su brazo.
—¡Espera! ¿Lo dicen es serio? —pregunté sonriendo y asintió.
—Por supuesto, sólo dime que planeas y cómo puedo ayudarte —mi sonrisa se borró de golpe con sus palabras, y con lentitud solté su brazo.
—Ese es precisamente el problema, todavía no tengo un plan. Edward está al otro lado del mundo y Bella aquí.
—Ven, se me acaba de ocurrir algo que puede ser de ayuda —tomó mi mano y algo así como cosquillitas recorrió mi cuerpo entero.
Entramos a la casa y me guió hasta el inicio de las escaleras. Abrió los ojos con pánico cuando la chica rubia de hace rato apareció de la nada bajando las escaleras, y me llevó hasta la pista de baile para perdernos entre las parejas que bailaban. Sus manos suavemente se posaron en mi cintura y yo llevé mis temblorosas manos hasta su cuello, y nos comenzamos a mecer al compás de las notas de la suave música que en ese momento sonaba.
Nuestros ojos se encontraron y para mí todo desapareció, en ese momento sólo existíamos él y yo sin nada ni nadie más a nuestro alrededor. La música seguía sonando pero de pronto él de detuvo, acuñó mi rostro entre sus manos y se comenzó a acercar lentamente, nuestros labios casi se rozaban y mi corazón latía desbocado, ¡por todos los santos me va a besar!
—¡Diego! ¡Diego ven acá! —masculló algo que no pude entender y me arrastró lejos de allí.
Aprisa subimos las escaleras y entramos a una habitación, su habitación supongo. Diego encendió su ordenador y se sentó en la silla frente a este, tecleó unas cuantas cosas y arrastré una silla para sentarme a su lado.
—¿Por qué huyes de esa chica? —pregunté y sonrió negando.
—Mi hermana puede ser un tanto fastidiosa, está organizando una sorpresa para nuestros padres y ha pedido mi ayuda en varias ocasiones, creo que es justo que Demetri la ayude también —su hermana, esa chica es su hermana, ¡genial!—. Ahora necesito que me digas un par de cosas ¿de acuerdo?
Asentí y le di la información que me pidió, estuvimos por horas dándole forma al plan hasta que todo quedó perfecto. Al final de cuentas nos perdimos la cena, y creo que nadie se dio cuenta de nuestra ausencia, pues cuando bajamos de nuevo a la fiesta y me reuní con Bella y Emmett ellos no comentaron nada respecto a mi desaparición.
Poco a poco las personas presentes se comenzaron a retirar, Renée vino con Alice y Charlie a buscarnos para irnos, Bella suspiró aliviada ante eso y fue la primera en comenzar a despedirse. Me disculpé y le dije a los chicos que los esperaría en el coche mientras ellos se despedían, salí sin prisas de la casa y me apoyé en el coche a esperar. La primera fase del plan estaba en marcha, ahora sólo queda esperar que Edward responda afirmativamente para continuar con la segunda.
…
BELLA POV.
Ya habían pasado unos días desde la fiesta en casa de los padres de Demetri, y no sé qué haya pasado, pero desde ese día Bree está distinta, la veo algo triste y melancólica. ¡Claro! Cómo no me di cuenta antes, estoy casi segura de que Diego tiene mucho que ver con el estado anímico de mi hermanita.
—Hola Bella. ¿Puedo pasar? —y hablando del rey de Roma, bueno, en este caso reina.
—Sí, pasa Bree.
—Mira, me encontré con estos folletos, recordé que tú quieres ir a uno de esos retiros espirituales y pues te los traje —tomé los folletos que Bree me ofrecía y les di un rápido vistazo
—Pues sí, parece que es lo que necesitaba. Vamos con Alice para decirle, podríamos ir las tres.
—¡No!... es que... lo que pasa es que... yo... yo llamé para pedir informes, sí eso, me dijeron que sólo había cupo para una sola persona más y pues hice la reservación para ti —es mi imaginación o Bree está muy nerviosa—. Tu vuelo a Forks sale mañana a las diez.
—¿Forks? ¿Dónde jodidos queda Forks? —Bree resopló y se sentó junto a mí en la cama.
—En el estado de Washington, es un lugar muy pintoresco.
Después de un rato leyendo la información terminé por aceptar, después de todo era lo que quería, alejarme de todo lo relacionado a la boda. Bree se ofreció para ayudarme a hacer mi maleta, según me dijo el clima de Forks es frío, así que metí ropa abrigadora.
—Voy a hacerte una pregunta y quiero que me respondas con total sinceridad, ¿de acuerdo? —Bree asintió cerrando la maleta—. ¿Tú estás enamorada de Diego?
—Yo no puedo enamorarme, no puedo —me respondió y salió de la habitación.
¿Por qué no puede enamorarse? Todos podemos enamorarnos, no es cómo si fuera un ser de otro planeta.
Por la mañana Bree y Alice me llevaron al aeropuerto, me despedí de ellas y me desearon suerte. El viaje fue muy pesado, pero afortunadamente habían mandado un coche a recogerme; a donde quiera que volteara veía verde, verde y más verde. El clima no era frío, era helado y además no dejaba de llover, algo que a Bree se le olvidó comentar.
—Señorita, lamento decirle esto pero va a tener que llegar hasta la casa caminando —el hombre aparcó el coche a la orilla del bosque y no voy a negar que me asusté, y mucho.
—¿Por qué? No puede dejarme aquí y decirme que me vaya caminando bajo la lluvia.
—El coche no entra hasta allá, aquí es lo más que la puedo acercar. Estas son las llaves de la casa y este es un mapa para que le sea más fácil llegar —¿llaves? ¿No hay nadie que me abra la puerta?, esto en definitivo no me estaba dando buena espina. Enfadada tomé las llaves y el mapa, salí del coche y el hombre me ayudó a bajar mi maleta.
Sin más se fue dejándome tirada en medio de la nada, busqué en mi bolso mi móvil y vaya sorpresa me llevé al no encontrarlo. Por un momento estuve debatiéndome entre ir a la casa esa o quedarme a esperar que alguien pasara y me ayudara, pero en lo que tenía aquí no había pasado ni un sólo coche, así que al no tener más opción revisé el mapa, tal parecía no era tan difícil llegar a la dichosa casa y como dicen por allí: al mal paso darle prisa.
Di gracias a Dios de que llevaba puestos unos muy cómodos Converse y comencé a caminar adentrándome en el bosque, cargar mi maleta no era una tarea fácil y estuve tentada en varias ocasiones a dejarla tirada. Dos horas después toda mojada, cansada y helada hasta los huesos llegué a la casa, o mejor dicho cabaña. Abrí la puerta y con cautela entré, no se escuchaba ningún ruido y tal parecía que no había nadie, pero no estaba cien por ciento segura de eso.
—¿Hola? ¿Hay alguien aquí? —los apresurados pasos de alguien, bajando por las escaleras, me alertaron de que no era la única habitante en el lugar.
—Vaya, estaba comenzando a creer que esto había sido una broma —por todo lo santísimo, frente a mí estaba un verdadero Dios bajado del mismísimo Olimpo, de cabello cobrizo y ojos verdes—. Tú también estás aquí por la convención ¿cierto?
—¿Eh?... no. Yo vengo al retiro espiritual —su ceño se frunció y pasó su mano por su cabello, acto que me pareció lo más sensual del mundo.
—Creo que hay una confusión, aquí se llevará a cabo una convención medica y no un retiro espiritual —¡ay Bree! ¿Dónde me fuiste a meter?
—El hombre que me recogió en el aeropuerto me dejo tirada en medio de la nada, con tan sólo un mapa de cómo llegar aquí y las llaves con las que entré. Además no traía mi móvil conmigo y... mira, estoy mojada, cansada y realmente te agradecería si me dejaras descansar y cambiarme de ropa, te juro que después me iré. ¿Hay algún teléfono que pueda usar?
—No veo por qué no puedas quedarte. Y con respecto al teléfono, no, no hay y yo tampoco tengo mi móvil aquí —maldije por lo bajo y él soltó una risita, por lo que le di una mala miraba y levantó las manos en señal de rendición—. Pero tranquila, tal vez alguien más venga y te pueda ayudar. Por cierto, mi nombre es Edward Cullen.
—Isabella Swan, pero llamame Bella —respondí tomando la mano que me ofrecía y algo parecido a una suave descarga eléctrica recorrió mi cuerpo.
Continuará...
¡Hola! Les dejo un nuevo capítulo y espero les haya gustado. Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, ahí estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's así como noticias sobre futuros proyectos, si quieren unirse encontraran el Link en mi perfil.
Cualquier duda, queja, sugerencia, etc, haganmela saber...
Muchas gracias a quienes han agregado la historia a alertas y favoritos, así como también a quienes se toman un poquito de su tiempo para alegrarme el día con sus lindos review's, no los respondo por falta de tiempo pero sepan que leo todos y cada uno.
¿Algún review? =)
Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:
Lunes: Volver a Sonreír.
Martes: Juegos del Destino.
Miércoles: Odio o... ¿Amor?
Jueves: Siempre te Amaré.
Viernes: Caminos Cruzados... ¿De Nuevo?
