Disclaimer: La mayoría de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, sólo aquellos fuera de la Saga y la trama son de mi completa autoría.


"EPÍLOGO"

—Anda, por Dios mujer ¡apurate! —la rubia al ver que su amiga no se movía de su sitio, la tomó del brazo y la tuvo que jalar para que caminara.

—No, espera —murmuró soltándose del agarré de la chica, que bufó exasperada por la reacción de la pelinegra—. Lo mejor es que volvamos, no estoy segura de esto y no quiero...

—¡Por toda la corte celestial, Bree! Deja de comportate como una chiquilla. Haber dime, ¿qué es lo que te preocupa?

—¿Qué que me preocupa? Lili, han pasado más de nueve meses. ¡Nueve! Tal vez... tal vez ellos ya se olvidaron de mí —confesó bajando la mirada y sintiendo su corazón encogerse.

—Eso no lo sabrás a menos que muevas tu perezoso trasero de aquí. Anda, que me estoy congelando y no quiero pescar un resfriado en mi primer día como humana —repuso acomodándose el abrigo y frotando sus brazos para entrar un poco en calor, estar paradas a media calle una fría noche a finales de diciembre, no era idea de lo más acertada.

Bree suspiró con pesadez y terminó por asentir. Después de todo, y aunque no quisiera tener que admitirlo, Lili tenía razón, no podía saber si los Swan y Diego aún la recordaban, quedándose parada en la acera.

Después de que dejara la tierra y retomara su puesto como ángel guardián, Bree no nunca volvió a ser la misma, sentía que una parte de ella faltaba y aunque estaba feliz con el resultado de su misión, no podía alejar esa punzada de tristeza que se clavaba como una daga en su pecho. Su Señoría confiaba en que con el paso del tiempo la antigua Bree regresaría, pero no lo hizo.

Su Señoría, al ver que la tristeza en los ojos de la ángel no desaparecía, le ofreció volver a la tierra y tener una vida como humana, en un principio Bree se negó rotundamente, una parte de ella quería volver con los Swan y sobre todo tener una oportunidad con Diego, pero la otra no quería dejar a Lili; había sido como una hermana para ella, por años había sido su única familia y no le parecía justo abandonarla. Lili le insistió hasta el cansancio para que aceptara, y al ver que Bree no daba su brazo a torcer, se presentó frente a Su Señoría.

Le pidió que la dejara bajar a la tierra con Bree, a la rubia ángel siempre le había parecido extraordinaria la labor que los doctores humanos realizaban para salvar vidas, y secretamente, deseaba tener la oportunidad de algún día ser parte de ello. El permiso le fue concedido a Lili, dejando a Bree sin escusas para negarse a aceptar la propuesta de Su Señoría.

Después de varios minutos ambas chicas pararon frente a la casa Swan, Bree sentía que sus piernas temblaban y sus manos sudaban, quiso dar media vuelta y echarse a correr pero Lili no lo permitió; la arrastró hasta la puerta y con decisión hizo sonar el timbre un par de veces. La puerta fue abierta por Emmett, que al ver a Bree soltó una exclamación de sorpresa.

—¡Bree, volviste pequeña renacuaja! —gritó, con una enorme sonrisa en su rostro, envolvió a la pelinegra entre sus grandes brazos alzándola del piso varios centímetros y comenzó a girar, provocando las risas de Lili que divertida observaba la escena.

—¿Emm, quién e... ? —Bella se quedó muda al ver a la chica, soltó el vaso que tenía en sus manos y llorando se acercó a Bree, que una vez liberada de los brazos de Emmett, abrazó a Bella.

—Hola Bells —susurró emocionada—. ¡Dios, vas a tener un bebé!

La castaña asintió con una enorme sonrisa y acarició con dulzura, su abultado vientre de cinco meses. Un par de chillidos se escucharon y segundos después Bree se vio envuelta entre los brazos de unas emocionadas Renée y Alice, después fue el turno de Charlie y por último también Rosalie, Jasper y Edward la saludaron.

—No sabes cuánto nos alegra que hayas vuelto, Bree. No tienes idea de la preocupación que nos hiciste pasar jovencita, y ya hablaremos al respecto —dijo Renée en tono de reproche.

—Lo lamento mucho, pero yo... yo debía regresar a donde pertenecía —respondió mirando sólo a Bella, pues era la única que sabía que lugar era ese.

—¿Pertenecías? Eso quiere decir que... —dejó la frase inconclusa esperando que Bree la completara.

—No tengo que volver, ahora es aquí adonde pertenezco. Claro, si aún hay un lugar para mí en su familia —alguien se aclaró la garganta llamando la atención de los presentes, Bree le dio una mirada de disculpa a la rubia chica antes de presentarla—. Ella es Lili, mi hermana.

—Es un gusto al fin conocerlos, Bree me ha hablado mucho de ustedes —dijo sintiéndose de pronto un tanto tímida, sabía que Bree era parte de la familia Swan, pero ¿qué pasaría con ella? "Debí pensar en ese pequeño detalle, antes de tomar mi decisión" se regañó mentalmente.

—El gusto es nuestro, querida. Y Bree, por supuesto que aún hay un lugar para ti en nuestra familia, un lugar para ambas —comentó Renée, emocionada ante la idea de haber recuperado no sólo a Bree, sino de haber ganado una hija más: Lili.

Después de las presentaciones correspondientes, las cuales no eran necesarias pues Lili los conocía a todos y cada uno de ellos, aunque claro esto los Swan no lo sabían; todos se reunieron en la sala, con excepción de Emmett, que se quedó atrás para hacer una importante llamada.

Alice acaparo la atención de Bree y Lili, por media hora les estuvo hablando de todo lo relacionado a su pronta boda con Jasper, la cual se celebraría en una semana. Bree no podía estar más contenta, los Swan al completo la habían recibido con los brazos abiertos y a Lili también, pero lo que más feliz la hacía, era comprobar que todo estaba como siempre debió ser. Según le contó Bella, Tanya se había divorciado de James, un par de meses atrás se casó con Alec y eran muy felices junto a sus hijos; Victoria se mudó a Nueva York para darse la oportunidad de conocer mejor a James, ahora tienen una relación oficial desde hace unas semanas. Pero aún le faltaba algo para que su felicidad fuese completa, o mejor dicho, alguien.

El timbre comenzó a sonar de forma insistente, Emmett sonrió misterioso y corrió a abrir la puerta, Alice tomó a Bree de la mano, la hizo levantar del sofá y tiró de ella para que la siguiera. Frente a ella se encontraba un sorprendido, pero sobre todo, feliz Diego; que de dos zancadas terminó con la distancia que los separaba y abrazó a la chica como si su vida pendiera de ello.

—No puedo creer que estés aquí, que hayas vuelto —le dijo separándose lo suficiente para verla a los ojos.

Sin importarle nada ni nadie a su alrededor la besó, beso que Bree no dudo en corresponder, había anhelado tantas veces sentir de nuevo sus labios sobre los suyos, y ahora que estaba sucediendo le parecía algo casi irreal. Alice y Emmett volvieron a la sala con una sonrisa en sus rostros, dándoles a los chicos un momento a solas.

Diego terminó con el beso un momento después, unió sus frentes y suspiró sonoramente, aún esperaba el momento en el que la chica entre sus brazos desapareciera.

—No voy a permitir que desaparezcas otra vez, no sería capaz de soportar tu ausencia de nuevo. ¡Dios! Temo estar soñando y que al despertar ya no estés —Bree acarició con suavidad la mejilla del chico y le sonrió.

—No estás soñando y no iré a ningún lado, esta vez no me marcharé.

—Te amo, Bree. No sé cómo fue que pasó, pero te amo —el corazón de la chica latía tan fuerte que temía en cualquier momento se saliera de su pecho, sus ojos se llenaron de lágrimas y tuvo que tragarse el nudo que se formaba en su garganta para poder hablar.

—Yo también te amo —respondió con voz temblorosa antes de que sus labios fueran sellados por los de ése chico, que logró robarle el corazón.

Si alguien le hubiese dicho a Bree, las consecuencias que su decisión de cruzar los caminos de Edward y Bella aquella lluviosa noche tendría, tal vez no lo habría hecho; pero justo en ese momento no se arrepentía en los más mínimo. Gracias a su decisión Edward y Bella estaban juntos y felices, ella descubrió a dónde pertenecía realmente, y lo más importante: gracias a su decisión encontró a su verdadero amor.

Tal vez esta no sea la última vez que un ángel tomé una decisión "equivocada", nunca se sabe dónde, cuándo o a quién le pueda tocar volver a vivir la maldición de los Caminos Cruzados, tal vez la próxima seas tú.


¡Hola! Pues ahora sí, esto fue todo y de corazón espero que les haya gustado. Millones de gracias a todas por su apoyo a lo largo de esta loca travesía, cada alerta, favorito y review fue muy importante para mí, de igual manera quiero agradecer a mis lectoras fantasma, si es que las hay, por leer. Les invito a pasarse por mi perfil y darse una vuelta por mis otras historias.

Les recuerdo que tengo grupo en Facebook, allí estaré publicando imágenes y adelantos de mis Fic's así como noticias sobre futuros proyectos, si quieren unirse encontraran el Link en mi perfil.

¿Algún último review? =)

Por cierto, estaré actualizando de la siguiente manera:

Lunes: Volver a Sonreír.

Martes: Juegos del Destino.

Jueves: Siempre te Amaré (últimos capítulos)