Ok, se que soy una mala persona, lo siento por eso, y por que no había tenido la inspiración suficiente para terminar este capitulo hasta hoy, por lo menos, así que lo siento y muchas gracias a los que van a leer esto y dejarme sus reviews, y las personas que ya me han dejado sus reviews antes, muchas gracias por dejar sus comentarios y decirme que les gusta lo que escribo :D cada vez que lo hacen me hacen muy feliz y con ganas de seguir escribiendo, así que espero que el siguiente capitulo venga mucho más rápido que este último.
Cap IV
-Pequeña mocosa – Severus Snape se encontraba caminando de un lado a otro de su despacho –pero esto no se va a quedar así, uh-oh no lo hará…
Con una sonrisa en los labios y una imagen de venganza en su cabeza Snape decidió irse a dormir pues mañana seria un día muy interesante.
Para Hermione era una suerte que ese día fuera domingo, el único día de descanso, completamente de descanso; sin clases, sin deberes, sin ninguna preocupación, o al menos eso quería que la gente pensara, pues aunque muchos la habían felicitado por su ensayo y hasta lo habían puesto en el tablero de anuncios de Gryffindor. La verdad es que Hermione estaba aterrorizada por culpa de ese ensayo, toda la noche estuvo imaginándose las cosas que Snape la pondría a hacer, las cosas mas horribles y repugnantes cruzaban cada 5 minutos su imaginación.
-Muy bien, esto es suficiente – Hermione se levanto del sillón en donde estaba tratando de leer –iré a dar una vuelta.
Sin mas explicaciones y sin mas preguntas de sus amigos que se encontraban demasiado absortos en la elaboración de sus tareas retrasadas; Hermione se apresuro fuera de la sala común de Gryffindor sin saber muy bien a donde se dirigía hasta que llego a los limites del bosque prohibido, que después de todo no era tan prohibido pues siempre entraba y se acostaba bajo la sombra de un árbol, no muy lejos de los limites para disfrutar de un momento a solas, momentos que a veces eran sumamente necesarios para despejar su mente, como la vez que decidió terminar con Ron. Llevaban saliendo medio año, un momento importante para ella, nunca había salido con nadie mas por más de dos semanas, se sentía muy bien y aunque Ron no era el mejor de los novios lo quería. Ese día había preparado una clase de comida romántica para dos en la sala de los menesteres, ella se había esforzado mucho, y cuando todo estuvo listo y fue a buscar a Ron fue ella la quien se encontró sorprendida, en mitad del pasillo, recargados sobre el marco de una ventana estaban Lavender y Ron, prácticamente tragándose, la mano de Ron subiendo y bajando por su pierna izquierda y su otra mano en el cuello de ella, acercándola más hacia él.
¿Que otra cosa podía hacer Hermione sino correr? Y eso fue lo que hizo, corrió tan lejos, con lágrimas en los ojos que no le permitían ver nada, solo pequeñas manchas negras, tropezó con alguien en su camino, le murmuro un ligero "lo siento" y siguió corriendo, no fue hasta que tropezó con una raíz que se detuvo y dejo que las lágrimas corrieran completamente, y ahora ese lugar era su pequeño santuario, bajo un enorme árbol, entre dos de sus enormes raíces, era ahí donde se escondía y escapaba de todos, era ese lugar al que necesitaba ir ahora.
-¿Y bien Hermione? ¿Qué se supone que vas a hacer mañana? –como otras tantas veces que Hermione iba a su pequeño santuario ella se puso a hablar en voz alta expresando sus pensamientos - Puedes disculparte con Snape, pero no, esa es una mala idea, por no decir malísima, que le dirías:"Querido profesor Snape, estoy realmente avergonzada por lo del ensayo, pero vera, todo esto es su culpa. ¿Mi culpa se preguntara? Pues si, lo es. ¿Cómo espera que reaccione una mujer con la que tuvo relaciones, por no decir el mejor sexo de su vida habida y por haber, y que después simplemente la ignora? Creo que ese ensayo se lo tiene bien merecido y además debería de añadir que usted es un… un… ¿Maravilloso Dios del sexo?" Ay Hermione ¿Por qué no puedes dejar de pensar en eso? Es mas que obvio que para él no significó nada, ¡Ya déjalo pasar! O te vas a volver loca… es mejor regresar, no se cuanto tiempo me he quedado aquí y no ha servido de mucho, además seguramente a él no le va a importar ninguna disculpa absurda y de igual manera te hará hacer algo asqueroso como sacarle los ojos a los sapos o alguna pavada así, mejor preocuparte por eso mañana que lo veas…
Sin mas Hermione se levanto y se dirigió a los limites del bosque prohibido sin darse cuenta que detrás de ella aparecía una sombra enfundada en negro.
-Con que un Dios del sexo Granger… Este mes va a ser sumamente divertido.
-Granger, no se le olvide que hoy tiene detención conmigo, la quiero aquí a las 5:30 en punto, y esta vez no tolerare ni un minuto de retraso.- dijo Snape con una sonrisa perversa en su rostro.
Muy bien, la ultima clase del día y tenia que ser pociones junto con los de Slytherin, sino me había bastado con la sonrisa perversa de Snape, Malfoy no tardo en dirigirme una.
-Muy valiente ¿No? Sangre sucia.- todos los de Gryfindor se quedaron callados mientras los de Slytherin me miraban arrogantes. ¿Que se supone que debía de hacer? Bueno, tal vez Malfoy no tuviera modales, buen gusto, sentimientos, sensatez, o alguna otra que hacer, pero yo si, así que en lugar de seguir su pequeño juego infantil seguí mi camino -Oye, te estoy hablando a ti, eh Granger.
-Y yo te estoy ignorando a ti, Malfoy, pensé que era bastante obvio. -Solo pare un segundo para decirle esto, realmente tenia mejores cosas que hacer, como preparar un hechizo anti-olores por si Snape me hacia hacer algo realmente desagradable.
-A mi no me hablas así, Granger – Malfoy se había acercado a mi lo suficiente como para agarrarme por el brazo y obligarme a darme la vuelta y encararlo, podía ver la furia en sus ojos, y como apretaba la mandíbula.
-Sueltame Malfoy -logré safarme de su agarre -y no voy a dejar que vengas y quieras dejarme en ridículo frente a tus tontos amiguitos, tengo mejores cosas que hacer que ser el payaso para unos mimados niños de Slytherin.
Sin más volví a caminar lejos de él. Con un arrogante, engreído y narcisista tenia mas que suficiente por un día.
-¡Hermione!- esta vez era Harry, baje el ritmo de mis pasos para que el lograra alcanzarme. - ¿No quieres ayuda? Ya sabes, con lo de Snape y su castigo...
-No Harry, gracias, creo que si alguien me ayuda y Snape se da cuenta me ganare otro mes de castigos con él -deje escapar un suspiro – pero mejor vamos a descansar un poco y luego me enfrentare a esa serpiente venenosa.
-Eh... bueno Hermy, pues...
-Ok Harry, entiendo, te quedaste de ver con Ginny ¿no es cierto? - él me miro apenado, y como siempre termine sonriendo -ve con ella Harry, de todos modos lo único que quiero es dormir un poco.
-¿Estas segura?
-Si, claro.
-Entonces nos vemos en el Gran Comedor después de tu castigo, no llegues tarde o te iré a buscar con todos los Gryffindor que pueda encontrar y te salvare de esa serpiente. - reí, ¿Qué más podría hacer?
Cuando llegue a la sala común de Gryffindor no había mucha gente, sólo unos cuantos de primero, me dirigí a mi cuarto sin siquiera darles una segunda mirada, la verdad es que no me sentía con ánimos de dormir ni nada, se sentía sola, sin nadie a quien pudiera contarle lo que estaba pasando.
-¿Hermione? - una suave voz hablo, al principio Hermione no pudo reconocer la voz hasta que se dio la vuelta y vio a una linda joven, de largo cabello rubio y ojos azules.
-¿Qué paso Luna? - la chica en cuestión se acerco más a ella hasta sentarse en su cama.
-¿Te pasa algo, Hermione?
-Uh, ¿Por qué lo preguntas?
-Bueno, porque estas sentada sola en tu habitación, viendo hacía la nada y este cuarto es demasiado luminoso para que puedas ver ningún Bunglidown ni traes lentes especiales para poder ver Snirffles.
-Bueno, uh... supongo que no. pero, ¿Necesitabas algo Luna?
-Ah si, iba a buscar moras al bosque cuando me encontré con el profesor Snape y me dijo que te dijera que a las 5:30 no iba a poder verte, pero que te vería después de la cena, y que fueras apropiadamente vestida. – cuando Luna dijo eso, me quede pasmada, mi boca se abrió y pude sentir como el rubor iba subiendo por toda mi cara.-Eso no lo entendí muy bien, pero... ¿te sientes bien?
-Si, si, es sólo que ahmm... yo... bueno, simplemente recordé algo, gracias por avisarme Luna.
-Si de nada – me había parado para acompañar a Luna hasta la puerta pero ella se quedo sentada en la cama.
-¿Pasa algo, Luna?
-No, creo que no. - sin ninguna otra palabra Luna salio del cuarto, ella no me volteo a ver y yo lo agradecí ya que estaba segura de que el rubor no se había ido de mi cara. ¿Qué diablos quería decir Snape con "apropiadamente vestida"? No podría estar refiriéndose a esa noche ¿o sí? Realmente esperaba que no, pero si así fuera, ¿qué significaba para ella? Y ¿qué significaba para él?
