¡Buenas, gente! Bueno, hoy comenzamos con el capítulo dos, en el que veremos nuevos personajes, nuevas situaciones y nuevos movimientos de ejército. Zero no Tsukaima ni sus personajes me pertenecen. Los derechos son de sus respectivos creadores (aunque creo que eso ya se sabe... xD)
Capítulo 2: Pasado y futuro
Saito se despertó. Era muy temprano, posiblemente las cuatro o las cinco de la mañana. Se levantó de la cama con cuidado de no despertar a una bella Louise que estaba durmiendo profundamente. Se le veía una sonrisa en su rosto, así que el supuso que estaba soñando con alguna cosa feliz, así que él, inconscientemente, sonrió también. Bajó las escaleras y de repente escuchó el sonido de unas palomitas de maíz que estaban petando en el microondas. Saito extrañado fue a la cocina y vio que alguien estaba haciendo palomitas, como bien había pensado. ¿Quién iba a hacer palomitas a las cuatro de la mañana?
"Vaya Saito, no te había oído. ¿Te he despertado?" Era Takagi Hiraga, el padre de Saito
"N-no… papá… Solo me había levantado a beber agua" Decía Saito abriendo la nevera para coger una botella.
"Esa chica… Louise… ¿era en serio todo lo que decía?
El silencio reinó durante unos segundos. Saito se sirvió un poco de agua y bebió.
"No tienes por qué creértelo si no quieres. Sólo tenemos que evitar a la gente que va tras nosotros y no hace falta que nos ayudes. Tampoco me has ayudado mucho en mi vida, tampoco" decía Saito en tono serio.
"Pero en serio Saito… ¿Robaste? ¿Por qué?
"Tenía que salvar a la gente que había hecho tantas cosas por mí… Yo no soy como tú, papá, que cuando las cosas se ponen feas lo que haces es marcharte a cualquier bar a olvidarlo todo, y cuando vuelves borracho ya no hay quien te soporte y haces como que no ha pasado nada. Yo no soy como tú, por mucho que quieras pensar que es así."
De repente, una nueva persona se unió a la conversación, una mujer de unos 40 o 50 años apareció de detrás de la puerta de la cocina.
"¿Ya os estáis peleando otra vez?" Como no, era Minako, la madre de Saito. "Takagi, por qué no le dices lo preocupado que estabas cuando te enteraste que había desaparecido Saito, que incluso dejaste el alcohol para buscarle y…"
"Mamá, da igual, no te esfuerces" decía Takagi "éste niño es demasiado tonto como para saber todo lo que nos ha hecho pasar este atontado"
"¡Takagi! No le hables así al niño hombre."
Ahora sus padres eran los que se estaban peleando, y enfatizando la palabra niño. A ojos de sus padres, no era más que un simple niño que había hecho mal una cosa, y eso le hacia sentirse horriblemente mal.
"Mamá… no te preocupes, mañana buscaremos alguna pensión o algo, para que Louise pueda estar en Japón una temporada en unas mínimas condiciones, ya que todo esto está pasando por mi culpa… intentaremos irnos lo más pronto posible de aquí, ya que somos una molestia."
"Saito…" decía la mujer.
La luz de la luna que pasaba a través de unas cortinas se hacía cada vez más intensa. Brillaba con una intensidad que no parecía de ese mundo.
"Mamá, seguramente, por si lo quieres saber, iré a casa de Aoko Miyakawa, ya sabes, la amiga que tenía aquella posada y… bueno supongo que me hará algún precio especial" Saito recordó que desde que llegó a Tokyo solo había visitado a sus padres y aprovechando que Aoko tenía una posada podría visitarla, ya que era una amiga de la infancia muy querida para él.
Y así fue como Louise se despertó a las nueve de la mañana y vio a Saito preparando una maleta. En la maleta habían camisetas, pantalones y algunas prendas que su madre le había prestado para Louise, aunque seguramente le iría un poco grande.
"Saito… ¿Qué estás haciendo?" Decía, mientras bostezaba.
"Nos vamos a la posada de alguien de confianza, Louise. Aquí no nos podemos quedar."
"¿Eh? ¿Acaso esto viene a que ayer me peleé con tu padre o… o…"
"No, Louise. Simplemente tenemos que irnos de aquí. No quiero molestar más a mis padres, y tienes que conocer bien mi mundo. Ya que si regresamos a Halkeginia tendremos que decirles todo lo que hemos visto, ¿no?
"¿Y no podemos simplemente regresar ahora? Con mi magia podemos volver cuando queramos, podemos volver cuando las cosas se hayan calmado y…
Es verdad. Saito no había pensado en eso, que podían regresar. Pero para él, entonces, sería darse por vencido, y eso no le gusta. Se prometió a si mismo nunca darse por vencido. Puede que pareciera algo egoísta, pero no quería llevar a Louise de vuelta a Halkeginia, posiblemente por el simple hecho que sabía que en Tokyo solo podía estar con él, ya que era la única persona que conocía, y en cierto modo le gustaba. Así que simplemente, ante la pregunta de Louise, se calló y cerró la maleta. La pareja se despidió de los Hiraga y se fue a la posada de Aoko. De mientras, en un hangar de Tokyo, se investigaba si había alguna pista sobre la desaparición de su jet.
"Coronel, lo único que hay son las marcas de las ruedas del avión, y las cámaras de vigilancia muestran como el chabal llegaba, se producía una especie de luz, y se fue volando como si nada." Dijo uno de los soldados
"En eso tienes razón, pero… un momento, ¿has dicho una especie de Luz?" el coronel Miyakawa no se había fijado en que había una luz extraña proveniente del chico. "Pues es cierto que hay una luz…"
"Y no solo eso, lo más extraño es que lo hizo volar, sin más, después aquel brillo" decía uno de sus subordinados "y no solo eso, días después, algunos testigos identificaron al ladrón como un joven de sudadera azul y blanca, que pasaba a través de una puerta abierta en medio de la calle."
"Habrá que ir otra vez al hogar de los Hiraga" dijo el coronel "algo no anda bien"
"Pero coronel, ya hemos ido antes y no hemos encontrado nada. Además, ya lleva muchos días sin ir por su casa, sería mejor que fuera a descansar."
"Sí… hace tiempo que no veo a mi hija y mi mujer más de una vez me ha llamado diciendo que volviera algún día… Pero no quiero que abandonéis el caso mientras no estoy"
"Entendido"
"¡SAITO! ¿De verdad eres tú? ¡Cuánto tiempo oh, dios mio!" Aoko Miyakawa estaba abrazando fuertemente a Saito. Parecía que él moriría de tanto estrangulamiento.
"M-miyakawa… Cuánto tiempo…" Saito le brindó una sonrisa, casi sin aire.
"Pero no te quedes ahí fuera hombre. Pasa, pasa. Que eres casi de la familia. ¡Estábamos PREOCUPADÍSIMOS por ti! ¿Qué te ha pasado?" Al fin soltó a Saito de sus garras.
Aoko Miyakawa era una chica muy parecida a Siesta. Tenía unos ojos azules y un cabello negro que le llegaba a los hombros, pero ella tenía el pelo algo rizado. Por un momento Louise pensó que habían ido a visitar algún pariente suyo, cosa que no le acabó de gustar. Iba vestida con unos tejanos medio rotos y una camiseta de tirantes. Aoko, de repente, sintió la presencia de dos ojos más que la estaban observando como un detective.
"Esto… Saito, ¿No me presentarás a tu compañera? ¿Viene contigo? ¿Cuántos años tiene? ¿Acaso te fuiste con ella? Espera… ¿A qué viene esta repentina visita?"
"De momento, Miyakawa, déjanos quedarnos un tiempo en la posada de tu familia mientras buscamos otro sitio para vivir."
Aoko miró al suelo, pensativa. Era su amigo de la infancia, así que no había más remedio. Dejó pasar a Louise y Saito y un enorme patio se abrió ante ellos. Tenía un lago donde peces de colores se podían ver a través del agua, y al final de todo del camino se podía ver una mansión, que desde fuera parecía bastante acogedora. Al llegar al recibidor, Aoko les dio una llave y los llevó a una habitación en el ático que estaba completamente vacía, salvo por una cama, un armario y una bombilla que colgaba del techo.
"Por ahora estamos llenos y no tenemos otras habitaciones, pero puedo os puedo dejar esta habitación gratuita. Antes la usábamos como almacén, y está un poco sucia, pero eso se arregla limpiando un poco y ya está." Decía mientras cogía la maleta de Saito y la guardaba en el armario. "Por ahora vamos a cenar"
Para Saito, aquella habitación estaba bien, pero para Louise… Miraba esa habitación con desprecio. ¡Esa no era la habitación de un noble! Le recordó a la Posada de las Hadas de su mundo… Solo esperaba no tener que trabajar con un rídiculo traje sirviendo a estúpidos plebeyos que solo querían alcohol y ver pechos de mujeres.
"¡SAITO! ¿De verdad eres tú? ¡Cuánto tiempo oh, dios mío!" La historia se repetía con la madre de Aoko, Hitomi Miyakawa. Saito iba a morir de tantos apretones. "Y… ¿quién es la chica? Aoko, sabes que no puedes molestar a los huéspedes, que tienen sus propias vidas.
"¡Yo vengo con Saito!" Louise gritó sin pensárselo dos veces. El silencio reinó unos segundos.
"Esto… Miyakawa, señora, esta es Louise, mi esposa" El silencio se hizo más eterno que antes.
Aoko miró al suelo. Tenía los ojos llorosos y le dolió en el pecho. La Sra. Miyakawa miró la escena y antes que decir cualquier cosa, prefirió ir a la cocina a traer la cena.
"Sentimos venir sin avisar… pero necesitamos escondernos aquí un rato" Finalmente, fue Saito el que rompió el silencio.
"¿Por lo de televisión?" Aoko también abrió la boca "Todavía recuerdo que de pequeño, siempre que los mayores abusaban de mí, me protegías de todo malvado… ¿Alguna vez has pensado en tu futuro?
"¿Eh? ¿A qué viene eso ahora?
"¡TE HAS CASADO APENAS TENIENDO 18 AÑOS! ¿¡HAS PENSADO COMO PUEDE REPERCUTIR ESO EN TU VIDA! Y ENCIMA, SEGURO QUE LA CONOCES DE HACE DOS DÍAS, Y ROBAS UN AVIÓN Y… ¡PERO EN QUÉ COJONES ESTABAS PENSANDO!" Aoko ha explotado. Saito nunca la había visto en este estado y no sabía qué hacer.
Su madre trajo la cena y vio como su hija perdía la razón. Ella sabía que desde hace mucho, a Aoko le gustaba Saito, y el saber que se había casado le hizo mucho daño.
"H-hija, cálmate" La decía sujetando. Ella de mientras tiró un vaso al suelo y subió a su habitación.
Saito se quedó pensando en la frase de alguna vez has pensado en tu futuro. Era cierto, nunca había pensado en ello, solo sabía que quería estar siempre con Louise pero… Puede que en aquel aspecto tuviera razón.
En aquel momento, sin embargo, no sabían que un hombre muy galardonado se estaba dirigiendo a la posada Miyakawa.
Y se acabó el cap 2 :D Umm... esto se empieza a poner interesante... Muchas gracias a todos por vuestros reviews, eso es lo que me ayuda a continuar con este fic*-* Además, para los fans de Fullmetal Alchemist he empezado una historia en torno a Riza Hawkeye ^^ Bueno, espero poder seguir escribiendo, porque cada vez tengo menos tiempo *llora* Bueno, dejad un review como siempre y nos vemos la semana que viene :3
¿Cómo repercutirá en la historia Aoko y su família?
¿Quién es el hombre que se acerca a la posada?
¿Que piensa Louise de la nueva situación que está viviendo?
