¡BUENAS DE NUEVO! Otra vez actualizando el fic, después de tantísimo tiempo xDD Algunas personas ya me dejaron comentarios del tipo "tuve que leérmelo desde el principio para acordarme de todo…" Ajjajajaj, normal x'DDDD Lamento muchísimo actualizar de esta manera tan extraña, pero entre una cosa y otra no tengo demasiado tiempo para escribir y siempre que digo de intentar volver a mi ritmo anterior, vuelvo a tardar 5 meses en actualizar… Lo normal vamos (Ocno.) Pero ahora sí, lo prometo, actualizaré más a menudo e intentaré que la gente que me sigue no tenga que leer la historia al completo cada vez que actualizo… Y dicho esto, ¡a leer!


Capítulo 6. Preguntas y respuestas.

"La verdad, no pensé que vendrías" dijo Kaito.

"¿Quién eres?" preguntó la pelirrosa.

"Vaya… vas directa al grano. Me gustas. Ahora comprendo por qué mi hermano te escogió a ti en vez de alguna pelandrusca de barrio." Respondió.

"¿Eres acaso hermano de Saito? Ni él ni su familia me comentaron nada al respecto…"

"Es por el simple hecho de ser una oveja negra que comenzaba a transformarse en lobo y prefirieron deshacerse de él."

"No entiendo…"

"Dicen las malas lenguas que puedes teletransportarte de alguna manera e intentaste ir a un lugar que quería Saito que vieras… ¿Me equivoco?" Kaito hablaba sin rodeos.

El silencio se hizo entre ellos dos durante unos minutos. Louise apartaba la mirada del joven con cabello negro y ojos verdes, la única diferencia claramente visible que tenían él y Saito.

"Tomaré tu silencio como una afirmación, pero debes saber una cosa. Si tienes alguna manera de regresar a Francia, o de donde sea, deberías irte ya. Tu pareja es un hombre muy peligroso ahora y quién sabe qué puede hacerte. Tú no sabes la de cosas que esa persona hizo en el pasado y lo mejor es que te mantengas alejada de él. Una chica bonita no debería estar con un besugo al que llamaba hermano."

"¡Saito no es ningún besugo! Vale que sea algo tonto, pero no me importa… Yo le amo y no me importa lo que haya hecho. Además, soy su esposa y debo estar con él en lo bueno y en lo malo."

"Pues entonces tendrás que estar preparada para lo peor. El que avisa no es traidor, tenlo en cuenta."

Dicho esto se fue en la bruma de la madrugada dejando a Louise sola en la entrada a la posada. Ya no se podía distinguir la sombra del militar que se alejaba.


"Saito… Saito… estás despierto" decía Aoko en voz baja mientras daba palmadas en la espalda a Saito.

"Sí… creo… ¿Qué quieres?" dijo él medio dormido.

"Sé que no es el mejor momento para preguntarlo pero… ¿Cómo os conocisteis Louise y tú? Sé que la conociste justo después de desaparecer pero… Me gustaría conocer la historia. Qué hiciste allí."

"Mmm… ¿Conoces Harry Potter verdad?"

"Pues claro, pero no sé que tiene que ver"

"Digamos que Louise es Harry, y ella necesita a un compañero, es decir, Hedwig, en este caso yo. Hace dos años aproximadamente, Louise me invocó y me llevó a un mundo en el que mi propósito no era nada más ni nada menos que ser su compañero eterno" le dijo enseñándole sus runas de Gandalfr "Estas runas son lo que nos une a Louise y a mí como mago y familiar. Al principio fue bastante difícil lidiar con ella. Me trataba como su criado personal, me trataba como un felpudo y me obligaba a dormir en el suelo pero… A medida que pasaba el tiempo, a raíz de un baile en el que comenzó a comportarse terriblemente linda, creo que fue en aquel momento donde comencé a experimentar cambios en mi forma de pensar. Me atrevería a decir que Louise experimentó algo parecido. Un día que fuimos a casa de sus padres me declaré. Estábamos en medio de una pelea, pero me salió así, sin más. Poco después Louise casi se me declaró, pero en aquellos momentos de guerra y destrucción en los que ella debía irse para hacer de señuelo, cosa que no podía permitir con una poción de sueño la dormí y me fui a la guerra a luchar contra 70.000 yo solo… y morí."

"¿Cómo que moriste? Pero si estás vivo ahora mismo… Eso es imposible… Y esta historia de Harry Potter es muy extraña"

"Eras tú la que quería que te explicara la historia… ¿Quieres que continúe o no?"

Ella asintió silenciosamente.

"Gracias a la espada legendaria que iba siempre conmigo, Derflinger, me teletransportó a un bosque donde una mitad-elfo me resucitó y volví con Louise. Después de eso comenzamos a juntarnos cada vez más y nuestro amor mutuo crecía cada vez más y más aunque muchas desgracias que después solucionamos se cruzaran en el camino. Comenzamos a vivir juntos pero poco después me raptaron unos elfos que me tuvieron prisionero. La mitad-elfa que me salvó hizo un contrato como el que hizo Louise conmigo y me convertí también en Lifdrasil, que si era utilizado agotaría mi vida. A causa de esto, y de una crisis acercándose, Louise me envió a través de la World Door a nuestro mundo, pero yo estaba desesperado. No podía vivir sin ella. Así que fue entonces cuando robé el avión, para ayudar a Louise y al lugar en el que estuve viviendo durante tanto tiempo que necesitaban mi ayuda. Y finalmente, cuando todo pasó, le pedí matrimonio y vinimos aquí para que os conociera y viera un lugar con el que quería reencontrarme pero… Nunca pensé que todo esto ocurriría."

"La quieres mucho verdad…"

"No podría vivir sin ella, te lo aseguro. Si le llegara a pasar algo, mi vida no tendría sentido."

Aoko mostró una pequeña sonrisa, aunque en su interior estaba destrozada.

"La verdad, esta historia es increíble… Todavía no sé si creérmelo o no."

"Tu madre podría decirte lo de World Door si no me crees, pero tampoco tengo razones para mentir."

El silencio reinó durante unos pocos minutos. Durante ese tiempo, Aoko abrazó la espalda de Saito.

"Saito… aunque estés casado con una persona tan maravillosa… Quiero que sepas que te amo."

"Lo siento pero…"

"No debes sentirlo. Desde un principio ya lo sabía. Pero me conformo con que seamos amigos y nunca vuelvas a desaparecer como hiciste, pero… tengo una última duda."

"Pregunta."

"¿Qué querías enseñarle a…"

"¿Louise?" dijo Saito sorprendido "¿Qué haces despierta?" Se levantó inmediatamente "¿Ya puedes andar?"

"Sí… No te preocupes por eso… Pero tengo algo que preguntarte…"

Aoko se quedó mirando a la pareja desde su cama. Se sintió frustrada al no poder terminar su pregunta.

"¿A qué lugar querías que te llevara mientras nos perseguían? Porque creo que ya sé por qué el hechizo no funcionó…"

"No te preocupes por eso. Además, creo que es hora que te explique algo…"

"SAITO HIRAGA, MANOS ARRIBA. ESTÁ USTED DETENIDO. SABEMOS QUE ESTÁ ALLÍ SALGA CON LAS MANOS EN ALTO AHORA MISMO." Gritaron desde fuera del recinto.

"Mierda…"

La madre de Aoko se despertó a causa del ruido.

"Pensé que podríamos aguantar aquí más tiempo… Louise-chan, podrías usar aquel hechizo que nos enseñaste en casa, y volver a tu casa con Saito… Podéis volver cuando todo se haya enfriado un poco… No podemos correr eternamente."

"Comenzaré ahora mismo." Seguidamente comenzó a recitar el hechizo de World Door.

"Señora Miyakawa, muchísimas gracias por todo, de verdad." Dijo Saito.

"No te preocupes hombre, ya sabes que eres uno más de la familia, y la familia está para lo que sea." Dijo la señora Miyakawa.

"Saito, quiero ir contigo." Decía Aoko.

"¡Pero que tonterías dices! Tú debes quedarte aquí con tu madre!"

"Pero no quiero que desaparezcas de mi vida tan de repente como la última vez… Además, si quiero volver, ¿tu esposa puede hacer la magia esa otra vez no?

"Bueno… eso…" Saito estaba confuso.

"SAITO HIRAGA, VAMOS A ENTRAR AHORA MISMO POR LA FUERZA." Se comenzaron a escuchar escopetas cargándose y varias armas de fuego.

"Saito, la puerta está lista." Dijo Louise. Saito le agarró de la mano.

"Adiós, Aoko, Sra. Miyakawa."

"¡Saito, espera!" gritó Aoko.

La puerta desapareció dejando tras de sí a una madre sola en la noche y las fuerzas armadas sin un blanco al que disparar. Se llevaron a la Sra. Miyakawa para someterle a algunas preguntas de las que no pudieron sacar ninguna información sobre el paradero del fugitivo.


"¿Saito-san? ¿Louise-san? Qué rápido han llegado. Y Louise-san, ¡que le ha ocurrido por dios!" Dijo Siesta, la jefa del cuerpo de limpieza de la mansión des Orniéres.

"Ocurrieron una serie de cosas y…" dijo Saito algo inseguro.

"Lo que sobretodo no esperaba era visita extranjera." Dijo mirando a una joven con pelo negro que estaba a unos pasos por detrás de la pareja, saludando con una mano.


FIN. Bueno, Saito y Louise han vuelto a Halkeginia con alguien inesperado… Veamos como reacciona ante algo que es tan nuevo para ella. Lo dicho anteriormente, a partir de ahora, al ser verano, intentaré actualizar más a menudo :D He intentado terminar así la trama de la estancia de Saito y Louise en Tokyo, pero no penséis que termina aquí, porque robar un avión no es algo de lo que se salga impune y todavía pueden ocurrir muchas cosas en Halkeginia. R&R please y nos vemos en el capítulo 7!

¿Qué hará Aoko en Halkeginia?

¿Qué hará la Sra. Miyakawa en Tokyo frente al ejercito armado?

¿Hará Kaito algún movimiento a partir de ahora?