Disfruten xD
-Yo te haré la misma pregunta –Musitó la rubia aun levantándose y sosteniéndose del barandal -.
Andy se puso más seria que nunca, por un momento pensó que estaba tranquila, pero ahora ya no más.
-Estaba tratando de reponerme, pero… Ahora ya no quiero.
-¿Qué? N-no te entiendo Andy.
-Claro, porque no puedes ver lo que pienso –Astrid la miró confundida buscando una respuesta -.
-Dime lo que realmente viniste a hacer aquí.
-¿Quieres que te muestre? –Su vista volteó hacia el frío río que se encontraba bajo ellas, la rubia asintió insegura – Bien –Se paró sobre la barandilla –.
-¿Qué haces? ¡Bájate ya! –Andy la miró con un rostro frío e indiferente, uno que Astrid nunca había contemplado en ella –
-¿Qué sucede aquí? –Dijo Hipo quien venía corriendo ya que el auto se quedó sin gasolina metros atrás. Andy no dudó más y saltó hacia abajo - ¡NO! –Corrió para ver el estado de Andy, quien no trataba de flotar al caer, es más, no hacía ningún esfuerzo por nadar. Hipo comenzó a sacarse la chaqueta y su abrigo –
-No lo hagas, Hipo, no… -La rubia tenía un desguince en el pie, y por ello no podía hacer nada al respecto excepto mirar, hasta que recordó su teléfono en el bolsillo de su pantalón –
Hipo saltó al agua para buscar a su compañera, mientras Astrid con las manos temblorosas del frío trataba de marcar el número de alguno de sus amigos para que vengan a ayudarlos. En un movimiento brusco, el teléfono se le resbaló y cayó al agua cuando su pie le comenzó a dar puntadas del dolor.
-Oh, ¡Fuck! –Gritó enojada, se miró el pie, y estaba casi azul, aunque no lo sentía. Hipo aún no alcanzaba a Andy, quien ya se había desmayado en el agua – Creo que no me queda de otra –Se arrojó al agua y al caer comenzó a nadar compulsivamente ignorando cualquier tipo de dolor proveniente de su pierna, alcanzando a su novio en pocos segundos, el cual estaba algo atorado con su pierna de metal que parecía pesar más de lo normal en el agua –
-¡Astrid! Ten cuidado…
-Tranquilo, no pienses que bailo tan bien sólo por estudiar danza, hice natación toda mi vida.
En ese caso, él tendría que procurar al menos tomar algo de ventaja para ayudarla. La rubia ya estaba a pocos metros de su compañera, que flotaba en el agua inconsciente. Cuando se aproximó y logró tomarla poniendo su brazo en su propio hombro, le sería más difícil volver.
Pero para esos instantes Hipo ya estaba cerca. Ambos sufrieron para llevar a Andy hasta la orilla; cuando por fin lo lograron, ambos cayeron acostados en el suelo agotados, Andy estaba inconsciente.
-Andy, despierta ¡Vamos! –Hipo le estaba practicando RCP pero no reaccionaba -
-No creo que funcione –Astrid apoyó su mano en el hombro del castaño, éste lo miró estupefacto casi sollozando -. ¡Es una broma, tonto! Mira –Le sonrió y miró de reojos a su compañera, quien comenzó a sacudirse tratando de respirar, o mejor, regurgitar el agua que se le había atascado en los pulmones -.
-Hey, ¿Qué pasó aquí? –Un rubio corpulento gritó desde arriba sorprendido, al verlos mojados a los tres –
-¿Podrías venir y echarnos una mano? –Andy ya había despertado, pero no del todo. Hipo la señaló como diciendo "Deberías cargarla" disimuladamente, ya que a la morocha no le gusta eso –
-Oh, entiendo –Se dijo a sí, pero aún desatento de la situación - ¡Ahora bajo!
-Bien, ¿Tienes frío? –Le preguntó el castaño a su novia –
-No, estaré bien –Contestó sarcásticamente, en lo que el rubio llegaba hasta ellos -.
-¿Podrían primero explicarme qué pasó aquí?
-Este… Eh… Es… Una larga historia.
-Hipo, cuéntale tú.
-Pero tú estuviste antes y…
-Ahh de acuerdo –refunfuñó molesta -.
-Estoy confundido –Dijo Patapez –.
-Intentó ahogarse… o algo así. La salvamos, bueno, yo la salvé, e Hipo me ayudó a sacarla a la orilla.
-No puedo creerlo ¿Otra vez? Debí tener más cuidado… -Comenzó culpándose –
-Tranquilo, no es culpa tuya.
-Pero no debí dejarla sola… Eso quiere decir que –Se tomó la cabeza con las manos, exasperando -, que no la cuidé como debía y…
-¡Patapez! ¡Concéntrate! Lo harás mejor si nos ayudas y la llevas a casa, y Astrid cuidará de ella ya que tampoco puede caminar ni asistir a las clases de danza –Astrid asintió -. Y tú, ya que tienes más tiempo libre, harás sus trabajos, yo me encargo del resto –Ordenó Hipo tomándose en serio todo -.
-Ahh ¿Qué pasó? –Dijo Andy cuando despertó más que mareada -
-¿En serio no recuerdas nada? –Patapez estaba muy molesto –
-¿Por qué crees que pregunto inútil? –Andy al parecer también, se tomó la frente -
-No me hables así, iremos a casa de Hipo y hasta el lunes no asistirás a clases- –Ya la tenía en brazos.
-Pero, estoy muy bien –Dijo quejándose, pero segundos después comenzó a toser compulsivamente, vomitando agua -…
-¿Ves? No estás bien.
-Ya cállate, todo es por tu culpa.
-Ignoraré eso –Se dirigieron al auto, y así rumbo a casa de Hipo, donde se quedaría con Astrid hasta mejorar, supongo que de un martes a domingo estaría bien -.
Al día siguiente, el castaño y el rubio tuvieron que dar una explicación a cada profesor de ambas estudiantes sobre por qué faltarían, bueno, en realidad Hipo se tomaría esa molestia pero las chicas le dieron la mejor idea de hablar directamente con la directora.
…
El lunes, cuando ambas volvieron a la universidad, esta vez Andy fue en su auto, y una sorpresa corrió por sus venas, llenándola de ira por dentro. Entró al curso de Pintura Elegante –una de las tantas materias de pintura, inventan todo eso para llenar los horarios -, pero cuando la clase estaba por comenzar, el profesor dio un anuncio.
-Bien, para los que no estuvieron la semana pasada, tenemos una nueva alumna, su nombre es Heather, así que por favor, que se sienta como en casa.
-Como si eso nos hicieran al resto –Comentó un alumno desde atrás, sí, ese era Brutacio, pero nunca nadie nota su presencia; todos rieron, y luego pararon preguntándose hacía cuánto estaba ahí -.
-En ese caso, usted serás su compañero, señor Thompson.
-¿Heather? –Susurró Andy, pero algunos la oyeron, y su contrincante la miró sorprendida –
-Oh, Andrea, tanto tiempo sin vernos –La miró con una sonrisa maléfica, y la otra evitaba el contacto visual -, no has cambiado nada.
-No me subestimes –Le contestó mirando hacia abajo con indiferencia, "Tengo un plan" -.
Todos comenzaron a murmurar preguntas sobre ambas, "¿Se conocen?" "No tengo idea" "¿Por qué la llamó Andrea?" "Hay algo raro en ambas".
-Bien, comencemos con la clase, señorita, por favor ubíquese en su lugar.
-Por un momento pensé que sería más amable –Susurró, nadie la escuchó excepto Andy, quien con su oído sagaz lo percibe todo, y contuvo la risa entre dientes -.
-Prosigamos, el arte elegante es… -Todos se aburrieron durante una explicación tan detallada, excepto Heather y Andrea, quienes tienen un peculiar interés por las materias –
…
-¿Y? ¿Qué tal la clase? –Preguntó Patapez algo contento, procurando alegrarle el día a la morocha en el almuerzo–
-Ni me lo menciones –Contestó para luego destacarle una mirada de "No quiero hablar de eso" -.
-Entiendo, Hipo y yo también tuvimos una mañana agotadora… Sin contar lo que pasó el jueves… Ahh –Gruñó apoyando levemente el tenedor en la mesa, pero sacudiéndola fuertemente -
-FLASH BACK-
JUEVES
-Bien, alumnos hoy se integrará a la clase un nuevo alumno de intercambio…
-Otra vez no –Murmuró Hipo a su compañero rubio -.
-Cielos, pensé que no lo volveríamos a ver, se había ido a… No recuerdo. De nuevo nos tocó suerte amigo, esta vez ganaremos nosotros –Chocaron sus puños, en son de un plan –
-Su nombre es Michael, procuren que se sienta cómodo.
-Está bien –Contestaron todos al unísono, excepto Patapez y el castaño -.
-FIN FLASH BACK-
-Eso no es cierto, yo tuve una mañana más fastidiante que tú.
-Eso ya lo veremos, ah, ahí viene, ¿Ya conociste a Heather? -Andy no pudo contestar, pero su rostro demacró ira en todos los sentidos, aunque actuó con indiferencia -
-Hola, oh, no los quiero molestar… -Dijo Heather con un tono inocente volteándose –
-No, me retiro yo –Replicó Andy enojadísima, dejando su almuerzo apenas comenzado -, creo que se me fue el apetito –La miró a los ojos, los que decían "Ten cuidado con quién te metes"; y se retiró en sus ZAPATOS caminando hacia el sótano. Al salir, en la puerta del comedor, se encontró con Hipo y Astrid - ¿Me dejas usar tu cello? –Le susurró al oído –
-Claro, pero… -Iba a preguntar qué ocurría, pero ella no le dejó dirigiéndose rápidamente a su destino, e irradiaba furia por todos lados. Algún estudiante se paraba frente a ella para preguntarle algo, pero un simple movimiento de brazo tumbaba al suelo a cualquiera, o lo dejaba pegado a los casilleros –
Abajo, comenzó a tocar suavemente procurando calmarse, luego prosiguió con una sonata de Beethoven, y cuando explotó en sus pensamientos, el arco, comenzaba a gastarse, y "El Moscardón" comenzó a sonar en las cuerdas del instrumento.
Hipo bajaba en esos momentos, cuando oyó la complicada obra que él había intentado tocar y tras refunfuñar un año, no lo logró. Una cara perpleja se formó en su rostro. Verla tocar con tanta ira descargada en el arco, sin un error cometido y con tanta rapidez y seguridad, lo hizo ponerse algo envidioso.
-No sabía que tocabas eso –Comentó interrumpiéndola -, también intenté sacarla, pero no lo logré.
-Inténtalo en este estado, y te saldrá –Dijo ella sonriendo, pero esa sonrisa dibujada en su rostro se borró rápidamente al recordar por qué estaba tocando -.
-De acuerdo.
-¿Lo quieres?
-Si acabaste, sí.
-Bien, toma –Le devolvió el instrumento a su dueño, y comenzó a cubrir todo su espacio vacío con sus cosas, el castaño la quedó mirando -.
-¿Qué haces?
-Cubro mi espacio en caso de… Que me lo roben.
-Y este es el sótano –Dijo Patapez, seguido por la otra morocha, Heather -. Andy –llamó a su compañera un poco más serio –
-¿Qué? –Gritó desde arriba, su enojo había vuelto, se subió a una de las columnas del techo donde esconde sus cosas –
-¿Hay un espacio para Heather? –Ella procuró ignorar eso, pero decidió responder algo mejor –
-Que se busque uno, este… Ah –Saltó desde tres metros arriba cayendo parada -, allí queda espacio –Señaló una esquina oscura y apagada, dos metros por dos no era mucho en comparación con todo el lugar que medía alrededor de 40x40 -. A menos que, no lo quieras –Propuso sonriente y satisfecha de haberse ganado esta jugada -.
-Claro, es suficiente –Esto sorprendió al rubio que quedó molesto por la reacción de Andy, Hipo sólo miraba y procuraba no reírse de Heather -.
-Bien, entonces, me retiro. Llévense bien.
-Oh claro, de eso no te preocupes –Dijo Andy riendo, pocos segundos volteó y su rostro pálido se tornó tan frío como lo denotaba su cuerpo -. Ya vete.
-Será mejor que no te entrometas en mis asuntos –Le dijo Heather tan pronto Patapez se fue –
-Tú tranquila –Al pronunciar esto sonrió, luego al revés -, mientras te quedes en tu línea de división, no tendré que hacerte daño.
-Tú, ¿Hacerme daño? –Estaba de perfil hacia Andy - Vamos, eres mejor que eso –Un puño se dirigió a su rostro, quedando a pocos milímetros, casi rozando su ojo, dejándola algo asustada -.
-Como te dije, mientras te quedes de tu lado, estarás bien. No me provoques.
-Eso es cierto –Comentó Hipo para intimidarla, pero de verdad, porque Heather no sabe de lo que es capaz su antigua compañera -, puede que la "conozcas" desde hace años, pero te aseguro que yo la conozco mejor que tú, y llevamos pocos meses en contacto, pero ella cambió enormemente. Pregúntaselo a Patán.
-¿Quién es Patán?
-Un morocho de baja estatura, pregúntale a cualquiera y te dirán quién es.
-Me retiro de esta conversación –Dijo Andy, prosiguiendo a lo suyo -.
-Pero –Se acercó seductoramente a Hipo -, supongo que tú no querrás hacerme daño para defenderla a ella, ¿O sí? –El castaño estaba siendo seducido, y prontamente cayó en las dulces y traicioneras palabras de Heather –
-Oye, aléjate de mi novio –Pronunció una rubia molesta – Si Andy no puede golpearte, lo haré yo –Sonrió acercándose con su puño siendo fregado por el otro -, y sin molestia alguna…
-No eres capaz de eso –Intentó provocarlo, mientras Hipo reía entre dientes, pero al notar a Astrid acercarse preparada con su puño… -
-O-oye A-astrid, no lo hagas, deja de ser celosa.
-¿Crees que soy celosa porque me enojé al ver a "otra" –la señaló descaradamente – seduciéndote Hipo? Pues estás muy equivocado. Pídele que ser marche, por favor.
-Heather, ¿Te gustaría subir a clases? –Miró su reloj de mano - Tú también Andy, no deberías faltar hoy.
-No molestes, tengo mejores asuntos.
-Le diré a los profesores que escapaste –Amenazó la otra morocha contra Andy, lo que la hizo ir obligadamente a clases, junto a ella. Astrid sospechaba algo detrás de las intenciones de Heather -.
-Bien, ahora que se fueron –Astrid reposó el cello en el suelo prolijamente, y se subió al regazo de su novio de frente, cruzando sus piernas en su espalda -… Vamos –Pronunció romántica y provocativamente -.
-Oh, si eso quieres –Hipo la alzó en la misma posición, y se encerraron en el armario oculto, donde guardaban los instrumentos antiguamente; para tener una lucha apasionada entre besos y demás intenciones de ambos -.
Bueno, espero les haya gustado xD antes del miércoles si es posible subo el siguiente ;)
