Los pensamientos de Karkat son narrados en cursiva.

— Te llevaré hacia donde es. — Miró a su amigo, que se encontraba al lado — Gamzee... No me tardo, me voy a la mesa de inscripción.

— Eh, seguro hermano. No te preocupes, supongo que éste pequeño hijo de puta necesita ayuda. — Gamzee sonrió de manera amigable, era normal para él hablar de ese modo.

Karkat se retrajo un poco en sí, ante la mirada de Tavros, pero no parece que haya algo malo, cualquiera estaría curioso con alguien que era tan organizado y pendiente de su vida escolar.

Cuando el mayor le dijo a su amigo que lo acompaña, se levantó de la mesa casi con un salto. Se quedó parado entre ambos muchachos cuando escucho a Gamzee hablar, Karkat tuvo que levantar la cabeza para verlo. Le parecía un tipo de bromas y no se molesto por cómo le dijo, él también conocía gente que decía palabrotas porque sí.

Tavros ignoró la forma en que Gamzee miraba al pequeño cangrejo, no podía pasar que cada vez que conocía a alguien, éste siempre lo intimidaba con alguna estupidez.

Sin embargo, se abstuvo de decir algo, al menos frente al Makara; y sin más dio una señal para que el otro le siga. Ambos irían a la ficha de inscripción, la cual estaba en el pasillo.

— Ignoralo. Por cierto, no quería preguntar nada fuera de lugar, ¿Pero acaso te gusta Los Pulentos? ¡A mí también me encantan, dude! —

Y así, siguieron hablando sobre el tema. Aunque la verdadera razón es que al Nitram le apenaba hablar de la reacción de Gamzee.

Una vez ambos llegaron al plantel de inscripción, Tavros le dio toda las indicaciones y demás cosas. Había de todo tipo, eran todas las que le había mencionado el Nitram, e incluso más.

Se apresuró y trotó un poquito para alcanzar al mayor que al ser más alto y grande, caminaba más rápido que él. Se quedó a su lado mientras el nitram lo acompañaba a inscribirse, sin mirar hacía atrás donde estaba Gamzee, se sintió un poquito intimidado, quizás más por el hecho de muchas personas nuevas en un solo día.

Tavros interrumpió sus pensamientos.— ¿Los Punletos? Wow, que genial, es mi banda favorita.- Sus pequeños ojitos se iluminaron, pues casi nadie escuchaba esa estupenda banda, cada vez le gustaba más el mayor, era de esos amigos que se codean entre sí y hasta tienen gustos parecidos, a él le gustaba el arte y a Tavros tocar la guitarra, aunque fueran ramas diferentes, se parecían.

Llegaron frente a las plantillas, no habían muchos alumnos más inscribiéndose ya así que se quedó pensando mientras leía los nombres de diferentes clubs. Definitivamente se iba a inscribir al de arte solamente... por ahora. — Gracias Tavros, sí que me has ayudado hoy. — Rió mientras se rascaba la nuca por ser tan dependiente de los demás.

Tavros se alegró de que Karkat respondiera positivamente. Él amaba a Los Pulentos, de hecho era muy buen fan.

Los minutos sucedieron y una vez frente a la planilla de inscripción, el pequeño Vantas anotó su nombre en el papel, su letra era media fea, pero seguramente era porque aún era un niño a los ojos del Nitram.

— No es nada, compañero. ¿Después de todo, para qué están los amigos? — Alzó sus manos, y simuló que eran pistolas disparando al Vantas, mientras que en su rostro no se borraba esa estúpida sonrisa. — Bueno, supongo que debería irme ya. Nos vemos mañana, Karkid. — Lo despeinó un poco, y lentamente se fue al vestidor para alistarse y cambiarse. Tuvo que ir primero al comedor para buscar a Gamzee, parecía molesto, pero el castaño con melosas palabras logró calmar sus "celos".

— Muchas gracias Tavros. — Dijo complacido Karkat por la ayuda de su amigo. Le pareció tonto pero gracioso el gesto del mayor, simulando pistolas.

A esa hora empezarían algunos talleres. Como le había indicado el taurino, podría asistir al club, aunque en la primera clase no se haga mucho realmente, seguía siendo el mismo asunto de presentación y pautas de trabajo, etcétera. — Adiós Tavros. — Le respondió mientras se acomodaba el revoltijo que tenía en el pelo.

Karkat se dirigió al salón de arte, y allí se encontraban otros alumnos, también tan ñoños como el de primer año. Le dio un rápido vistazo al salón y vio a Nepeta, que se entusiasmó mucho al verlo. Ella estaba sentada sola en una mesa, al igual que los demás, por lo que se sentó a su lado.

— ¡Hey Karkat! No sabía que estarías en este club. — Mientras con ambas manos en sus mejillas mientras apoyaba los codos en la mesa a un modo infantil.

— Yo tampoco esperaba verte aquí... Me pareció el mejor club.

— ¿Pero sabrás que hace falta tener algo de experiencia para entrar?

— Claro, si no, no estaría aquí. A mi me gusta el dibujo, no me subestimes. — Dijo en tono de broma, con una risita.

— Vaya que tenemos cosas en común, Karkat. — El Vantas encontraba súper simpática a su nueva amiga, por lo que charlaron un poco más hasta que la profesora entró al salón, interrumpiendo su conversación.

Cuando Karkat abrió la boca, se presentó la profesora Megido con un tono de voz cansado y rudo, pero muy agradable. La clase transcurrió rápido pues solo era una hora y solamente tuvieron que escuchar a la mujer dictando las pautas de trabajo y explicando que harían durante el resto del año.

Amo los pulentos.