Este capítulo está hecho desde la perspectiva de Karkat en base al capítulo 5. Sus pensamientos son en cursiva.
Karkat fue a su habitación para relajarse un poco antes de la cena. En su cuarto, se quitó sus zapatos y acarició a su perro Hercules, que siempre estaba corriendo detrás de él, pidié acomodó en su escritorio, lleno de papeles, de dibujos, marcadores, lápices, etcétera.
El dibujo era algo cotidiano en la vida de Karkat, siempre que se sentía feliz o triste, dibujaba, reflejando sus sentimientos o simplemente, su día. En este caso, hizo un retrato de personas importantes que conoció hoy: Tavros y a Nepeta, con su clásico y característico estilo. También dibujó a Gamzee, con una mirada tonta, como la que siempre tenía cuando lo veía. Finalizada su "obra", decidió que al día siguiente se lo mostraría a su gran amigo y quizás a Nepeta también.
Esa fue una noche tranquila. Luego de cenar, se fue a acostar, pues realmente estaba agotado. Dejó la ventana de su habitación entreabierta, dejando entrar un leve olor a tierra húmeda y viento, anunciando unas lluvias nocturnas o quizás, algunas al amanecer. Se durmió bien tapado, por el agradable frescor que entraba.
Karkat despertó al día siguiente, y lo primero que hizo, fue fijarse en la ventana y ver que tal el día. "Parece que no llovió anoche", pensó el Vantas. Aún así, unas nubes oscuras acechaban en el cielo. Para Karkat, estos eran los días que más le gustaban así que salió muy animado de su casa.
Tavros llegó al colegio rápidamente, tener un auto de su lado siempre le era beneficioso.
Al llegar se encontró con la pequeña Nepeta, al parecer estaba esperando a Vriska fuera del baño. La pobre siempre tenía que estar detrás de su hermana mayor, quiera o no.
Tavros se acercó a ella. Ella le saludó de manera mimosa.
— ¿Estás esperando a Vriska? — Preguntó Tavros, devolviendole el abrazo que ella le estaba dando.
— Sí y no. Por cierto, ¡Conocí a un chico muy genial ayer! — El Nitram se sorprendió al recibir esa respuesta. Aunque en segundos supo de quien se trataba.
— Oh, ¿Acaso tiene ojeras y es bastante bajito? — Nepeta asintió con la cabeza, mientras mantenía su sonrisa de lado a lado. — Karkat. El pobre comenzó ayer, y no estaba muy seguro de donde iba. Aún así tienes razón de que es un chico genial.
Sin embargo, una presencia interrumpió la armoniosa charla. — ¿De quién están hablando? — Preguntó la chica recién salida del baño. Tavros supo que era Vriska, se veía hermosa, como siempre.
— ¡Oh! ¡De Karkat! ¿Recuerdas al chico de ayer, Vriska? — Preguntó Nepeta, haciendo un gesto adorable con sus manos.
Vriska alzó sus cejas, parecía molestarle lo mucho que su hermana y su novio hablaban de éste chico nuevo. — ¿Qué te parece si me cuentas luego? Llegarás tarde a clases. — Vriska besó rápidamente a Tavros y fue a llevar a su hermana al salón, no sin antes musitar un: "Nos vemos luego, Tav" con un tono suave y seductor, característico de la Serket.
El pequeño Vantas llegó un poco mojado por la lluvia. No le importó, pues él amaba la lluvia, de hecho, se distrajo con ella, a punto de llegar tarde a clases. Caminando por los pasillos, logró ver de lejos a Tavros, Nepeta y su hermana mayor Vriska, sin embargo, no tenía tiempo de ir a saludarlos. Pasó por el pasillo opuesto yendo a su clase dando grandes zancadas mientras sonaba el timbre de horario y pensó, " Los saludaré luego ", esperando encontrarlos en los recreos.
Llegó apresurado a su salón, pero el profesor aún no llegaba, así que se relajó y se sentó en su banco, estirando las piernas y los brazos. A su alrededor, sus compañeros no dejaban de murmurar entre sí y sólo logró muy poco.
— ... y lo organiza la familia Serket. Creo que todos van a ir, pues siempre invitan a todo el colegio.
— ¿Entonces irás? No creo que dejen ir a niños como nosotros. — Ése era John, quien hablaba con una muchacha rubia de la misma edad y un aspecto rarísimo, parecía emo o gotica.
— Pues sí, soy amiga de su hermana menor, no creo tener problema.
Una fiesta. Definitivamente hablaban de eso, pero él no se había enterado hasta ese momento, a menos que sea una noticia fresca de aquella mañana. Le dio curiosidad, obvio. Quizás le preguntaría a Nepeta de que trataba.
Los pensamientos del Vantas se vieron interrumpidos por la ronca voz del profesor y el murmullo del salón se dispersó en un segundo. Cada uno a su banco y a estudiar. Dos horas de Economía y Contabilidad, interesante, pensó con muchísimo sarcasmo, el cangrejito.
Tavros llegó justo cuando el profesor había comenzado a tomar la lista, eso le alegró bastante, tomó su lugar, al parecer hoy no había llegado mucha gente por causa de la lluvia. "Todos son unos vagos", murmuró. Una vez la clase comenzó, él sacó sus apuntes, y comenzó a anotar cada una de las palabras que el tipo decía. Tenía Filosofía, y casi todo era teórico por lo que tenía bastante para anotar. La clase pasó rapidísimo para suerte de todos, aunque debía admitir que el profesor los había dejado salir antes, pues no quería avanzar tanto luego de tanto faltantes a clases.
Durante el camino, se encontró a sus amigos, y algunos compañeros de clases, con los cuales habló sobre la fiesta que Vriska iba a organizar, no faltaría mucho para que eso ocurriese. Vriska vino de clases, ambos se saludaron con un beso, y continuaron hablando del tema con los demás.
