Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Marvel o, al menos, la mayoría.
Resumen: La vida tiene maneras graciosas de fastidiarte, por ejemplo, ella no esperaba despertar un día viendo a través de los ojos de Steve Rogers, quien, por cierto, en su línea temporal tenía más 70 años muerto.
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En su mirada
By
The night of the Rabbit
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Segundo Capítulo Supremacy.
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Steve había estado nervioso durante todo ese día y parte del anterior en espera de volver a escuchar la voz de Elizabeth, en ciertos momentos había cerrado los ojos y tratado de concentrarse para ver si podía hacer contacto con ella, más no había podido, de pronto sentía como si hubiera una pared entre ellos que no lo dejaba pasar, Steve se había comenzado a decir que quizás el conocer a la chica había sido solo un sueño, un muy extraño sueño, aunque pensarlo de esa forma tampoco era agradable, eso significaría que ahora no solo su cuerpo estaba enfermo sino también su mente. Steve suspiró. Quizás había sido la falta de sueño, durante toda esa semana no había podido dormir de forma adecuada, se sentía tenso y preocupado, tanto que se descubría a si mismo por las madrugadas preparando un poco de café con leche para calmar su ansiedad. Para muchas personas el café solía quitarles el sueño, para él, sin embargo, era más bien un método de relajación. Como siempre, nadaba contra corriente.
Volvió a suspirar, esta vez de frustración. Se acomodó en el borde de su cama, cerró los ojos y esperó, tanto, que su cabeza comenzó a doler—Elizabeth… ¿Estás ahí? ¿Puedes…puedes escucharme?
Steve gruñó—Parece…que me han dejado plantado—Bromeó con acidez.
—Perfecto, eso quiere decir que tendrás tiempo para mí.
Steve dio un salto en su lugar, su visión comenzó a cambiar y ya no solo veía su habitación sino también otro cuarto mucho más grande e iluminado que el propio.
— ¿Elizabeth?
— ¿Steve?
El chico sonrió—Por un momento pensé que todo había sido un sueño.
Ella no dijo nada.
— ¿Elizabeth, sigues aquí?
— Si, lo siento, es solo que…—Suspiró—No lo tomes a mal, Steve, es solo que esperaba que todo hubiera sido precisamente eso, un sueño.
— Entiendo, esto no es fácil de entender ¿Verdad? Admito que llegué a pensar que había sido una alucinación debido a la falta de sueño…
— ¿No puedes dormir?—Preguntó Beth con curiosidad.
— Desde hace una semana, por alguna razón me siento bastante tenso, como si tuviera muchas cosas que hacer y el día no me alcanzara.
Beth guardó silencio de nuevo.
— Creo que eso puede ser mi culpa—Admitió pasado unos segundos.
— ¿Qué?
— Estoy en periodo de exámenes y no he dormido más de cuatro horas en esta semana, es complicado combinar escuela y trabajo.
Esta vez fue Steve quien permaneció en silencio.
— ¿Estas estudiando?
— Si, Filosofía y Letras ¡Por favor no te burles diciendo que moriré de hambre! Ya me lo dicen demasiado en casa.
Silencio.
— Steve…tú… ¿Habías intentado contactar conmigo durante el día?
— Si, lo intente varias veces pero no funciono.
— Lo sentí, Steve ¡Sentí que me llamabas! Era…era como una especie de cosquilleo detrás de la cabeza. Sabía que eras tú.
— ¿En serio? Entonces por qué no…
—Mi culpa de nuevo, hoy fue un día bastante ocupado y había demasiada gente alrededor así que, de alguna forma, te bloqué…lo siento.
— Quien debería disculparse soy yo, por haberte importunado y…
— ¡Nah! No pasa nada, además ahora sabemos que tenemos un poco de control con, ehm, esto. Eso es algo.
— Sí, creo que tienes razón.
— ¡Oh, por cierto! ¿Me darías tu número?
— Mi… ¿Mi numero?
— Tu WhatsApp o ¿Tienes Facebook, Twitter?—Beth hiso una pequeña pausa— ¿Qué tal Instagram? Abrí una cuenta hace poco pero la verdad sigo sin encontrarle el gusto. Podría pasarte mis datos, de esa forma sería un poco más…normal ¿No crees?
—Yo…
— Podríamos conocernos en persona, quizás encontremos respuestas si trabajamos juntos en esto.
— Eso…suena bien.
— ¡Perfecto! Pásame tu número.
Silencio.
— ¿Steve?
— Lo siento Elizabeth pero no entiendo de lo que estás hablando ¿Qué es un Wutsap?
—WhatsApp—Corrigió la chica rápidamente—ya sabes… ¿Eso que hace que la gente actué como zombie y no te mire a la cara cuando les hablas?
Steve no contesto.
—Er…Bueno, está bien… ¿Qué tal Facebook o Twitter o Instagram?—Dijo ella pasando las paginas rápidamente en su Tablet.
— Hey ¿Qué eso?—Preguntó Steve con notable curiosidad.
— ¿Qué?
— Eso, lo que tienes en las manos, esa cosa cuadrada con imágenes que cambian.
Esta vez fue el turno de Beth en quedarse silencio.
— ¿Elizabeth?
— Estas bromeando ¿Verdad?
— No ¿Qué es?
Beth soltó una risilla nerviosa—Esto no es verdad.
— ¿Qué ocurre?
— Steve ¿Qué año es?
— ¿Cómo?
— Steve—Dijo Beth con seriedad—Faltan quince minutos para que sea doce de mayo del 2014.
— ¿Qué?
— Es 2014, Steve…
— Es por eso que tu cuarto es tan extraño—Dijo el chico después de un largo minuto—Por un instante pensé que eras rica pero habías dicho que trabajabas así que estaba confundido y yo…
— ¿Rica? ¿Pensaste que era rica?
— Estudiar es un lujo, Elizabeth…lo es aquí, en…mi tiempo.
Ambos guardaron silencio ante el nuevo descubrimiento. Steve pudo apreciar bajo una nueva luz el cuarto de la chica, el cual tenía algunos aparatos que no reconocía y no solo eso, sino también la forma de hablar y actuar de la chica. Todo era tan extraño—Así que…el futuro ¿He?
— ¿Qué años es ahí?
— 1941
— Bien, perfecto ¿Por qué no? A todos les gustan los giros inesperados en las películas ¿Verdad?—Beth inhaló y exhaló un par de veces—No es tan malo…no es…no es…
— Somos reales, Elizabeth—Advirtió Steve con dulzura, había comenzado a sentir los crecientes nervios de la chica y él mismo empezaba a sentirse ansioso.
— Somos reales—Repitió ella
Ambos suspiraron.
— Steve ¿Es esto una maldición o una bendición?
— No lo sé…quizás sea muy pronto para saber.
Beth asintió—Mañana tengo que levantarme temprano.
— Oh, si claro…
— ¿Steve?
— ¿Si?
— Quédate hasta que me duerma.
— ¿Estas segura? Hoy ha sido un…
— Quiero que me hables de ti, necesito saber más de ti porque esto realmente está ocurriendo, somos reales ¿No?
Steve sonrió.
— Así si es y estamos juntos hasta el final.
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