Vieeeeeroooon el dibujo de Bryaaan anoche casi me mueeeeeeroooo! Por eso no pude actualizar ayer, perdonsito, es que todo fue una locuraaa, llegue del gimnasio y mire tumblr y me salio que Korra era tendencia yo como aaaasiiii que paso, me meto a laeiqueta de Korrasami y Boooooom todo había explotado, fue tan lindo aun sigo muy emocionadaaaa asncgrrnfckaoawpooerdnd .

Bueno, poniéndonos ya serios lamento no estar actualizando tan seguido como antes es que ya retome los entrenamientos de porras y consumen gran parte de mi tiempo, de verdad lo lamento con este me tarde 5 días pero es el mas largo hasta ahora, prometo que en el siguiente capitulo ya nos acercaremos mas al nudo de la historia.

Disfruten y dejenme saber que piensan por favor :D

.

Libro 5: renacer

Capitulpo 7: lágrimas en Zaofu

Sin importaran cuantas veces hubiera estado allí la belleza de Zaofu no dejaba de asombrarla, su ubicación entre las montañas hacia que la luz del amanecer se reflejara en sus paredes de metal quitándole el aliento a la avatar ante tan hermosa vista, y eso que Korra no era el tipo de persona que se sentaba a simplemente contemplar los paisajes, pero esta maravilla de la arquitectura lo merecía.

Su nave empezó el descenso cerca de los amplios jardines que rodeaban la casa de los Beifong. Una vez aterrizaron todos los tripulantes tomaron sus pertenencias y se alistaron para salir a excepción de cierta maestra metal que permanecía inmóvil en su asiento. La siempre compasiva Korra se acerco a ella en un intento por animarla.

-No puedo creer lo que mis ojos ven ¿Acaso la gran unificadora está asustada?-

-Calla-le gruño- no es miedo-

-Entonces ¿Por que no estas lista para bajarte?- la reto

-No es fácil ¿Si?-

-Vamos no será tan malo, Su sabia que vendrias con nosotros y no pareció molestarle-

-Igual si le molestara ¿Que podría decir?- hablo con sarcasmo a continuación- Korra se que Kuvira esta viajando con ustedes pero no la quiero en mi ciudad, dejala botada en alguna aldea y no la traigas-

La maestra agua rió y luego repuso- Idiota- golpeo el hombro de su amiga- no me refería a eso, no creo que Su vaya a tener una mala actitud; además, ¿recuerdas que queríamos pedirle algo?-

-Si pero ahora que estamos aquí ya no me parece tan buena idea...- empezó a disminuir el tono de su voz- creo que sería mejor si yo hablo primero con ella, quedare como una cobarde si siempre estas interviniendo por mi-

-¿Estas segura?-

-Si. La conozco bien y sé que odia tratar las cosas con intermediarios-

-Okay. Como quieras- se encogió de hombros- bueno, vamos ya, no puede ser tan malo-

-Ojala tengas razón-

Se dirigieron a la puerta del dirigible y cuando empezaron a bajar por la rampa que conducía a tierra firme escucharon las voces de Opal y su familia felices por el reencuentro.

-Estas hermosa mi pequeña-

-Gracias mamá. Los he extrañado mucho-

-Y nosotros a ti- la matriarca se separo de su hija y se dirigió a saludar y dar la bienvenida a los demás. Caminó hacia Korra y le dio un abrazo afectuoso- he escuchado todas las maravillas que has hecho allá afuera y también sobre el loto rojo. Debes saber que siempre contaras conmigo y con mi familia para lo que necesites-

-Gracias Su y gracias por recibirnos-

-Siempre es un placer- le sonrió y se giro para ver a la mujer detrás de ella

-Kuvira-

La chica en cuestión junto su puño con la palma de su mano y se inclinó levemente para mostrar respeto- Suyin-

-Muy bien- se giro y hablo para todos tratando de evitar el momento incómodo- mis guardias llevaran sus pertenecías a sus dormitorios. Korra, supongo que Asami y tu compartirán habitación-

-Así es-

La hija menor de Toph dio ciertas indicaciones antes de continuar -Perfecto, entremos ya, nos espera un delicioso almuerzo y tenemos grandes noticias para ustedes-

La comida fue servida por el talentoso chef de Suyin quien antes de que empezaran a comer llamó su atención golpeando suavemente su copa con un tenedor.

-Quiero proponer un brindis por mis maravillosos hijos Wing y Wei quienes me llenan de orgullo al ahora entrar en las filas de las fuerzas unidas-

La habitación exploto en felicitaciones y buenos deseos. Se dispusieron a comer y Korra de verdad disfruto los deliciosos platillos, hacia mucho tiempo no comía tan bien pues no es que tuviera mucho tiempo para dedicarla a la cocina mientras estaban viajando.

-Su, ¿Sabes algo de mi padre?- preguntó la siempre respetuosa Jinora

-¡Ay! Casi lo mañana hable con mi hermana y me dijo que por cuestiones de clima tuvieron que parar, pero estarán aquí en menos de 24 horas-

-¿Cuestiones de clima?- cuestionó incredula- pero si el sol esta brillando en el cielo-

-Yo pensé lo mismo linda, pero al parecer esta noche habrá una gran tormenta.

Terminaron de comer en silencio y al final Bolín propuso que fuera a dar un paseo por los jardines para aprovechar que aun hacia buen tiempo. La avatar se levanto al igual que todos pero vio que Kuvira a su lado permanecía por segunda vez en el día inmóvil.

-¿No vienes?-

-Los alcanzo luego, quiero hablar con Su antes-

-Muy bien- toco su hombro- suerte-

Dicho esto Korra se apresuró a tomar la mano de su novia que la esparaba con una amplia sonrisa en la puerta

.

Kuvira no se consideraba una persona emocional pero al venir aqui tantas cosas la golpearon al tiempo; los recuerdos, la culpabilidad, las miradas mordaces de aquellos guardias que solían conocerla, la indiferencia de su anterior familia. Todos esto la estaba volviendo loca; sabia que sería duro volver pero no de imagino tal grado de incomodidad y tensión. Esperó a que todos salieran del comedor y fue a alcanzar a su anterior tutora.

-Su- comenzó cautelosa- si me permites unas palabras-

La mujer se quedo examinándola con la mirada por unos momentos, tal vez dudaba de sus intenciones.

-Por favor- insistió- solo quiero hablar contigo-

-Bien, vamos a la sala para poder tener más privacidad-

Caminaron en silencio hasta alli, la joven entro y tras ella la menos de las Beifong que cerro la puerta. Las memorias la golpearon; la ultima vez que había estado aquí fue para ordenarle a la matriarca que se rindiera, también en ese lugar la había desafiado por primera vez pero esta sala no solo guardaba malos recuerdos. En esta sala solía venir a leer con Baatar o venia a hablar con la su madre cuando tenía algún problema.

-¿De que quieres hablar?- una voz algo hostil la saco de su trance-

-Yo eh...- respiró hondo esperando que el aire que entrara por sus pulmones la llenara de valor- primero quiero disculparme apropiadamente, creo que jamas tuve la oportunidad. Se que no hay palabras que puedan enmendar todo lo que hice, te lastime a ti y a tu familia de mil formas y no sabes cuanto me arrepiento, estaba cegada completamente. No podía soportar ver como mi tierra se desmoronaba y tu no hacías nada, yo debía hacer algo por ellos no podía abandonar a la gente a su suerte. Tu toda la vida fuiste mi modelo a seguir pero en ese momento me llene de ira. ¿Como podías solo sentarte a ver como tu nación se hundía en el caos?- esto no estaba resultando como lo había planeado la rabia de nuevo la llenaba al recordar ese dia. Esta era su única oportunidad, no podía dejarse llevar por sus emociones. Recupero la compostura tras una pausa y volvió a hablar- no me malentiendas no te estoy reprochando solo quiero que entiendas mis motivos-

-No hay motivos que puedan justificar tus actos- repuso con voz dura- di de una vez que es lo que de verdad quieres-

-Korra me pidio acompañarlos hasta que logren detener al loto rojo, se que no estoy en posición de pedir esto pero tu tienes grandes influencias además pediste estar a cargo de mi caso mientras cumplo mil condena, ¿Podrias por favor hacerlo posible? Aun hay tantas cosas que necesito hacer para estar en paz con mi conciencia, este grupo no habría resurgido de manera tan fuerte si no fuera por el desastre que causé, necesitó actuar no desperdiciar mis capacidades en una celda, porque tu bien sabes que seria un desperdicio, tu me entrenaste-

-Sabia que alguna segunda intención debías tener - la cortó- y no no haré lo que me pides, tu no mereces mi confianza, ya nos traicionaste todos una vez, solo eres una desagradecida-

Esas palabras le dolieron en el alma, sabia que todo era verdad pero no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas y su voz se quebrara al hablar, había sido una ilusa y se odiaba por eso, habia esperado poder recuperar la única familia que alguna vez había tenido- Si te traicione y de verdad lo lamento- contuvo un sollozo- pero ¿Como esperabas que me sintiera? Pensé que de verdad me querías como a una hija pero en el momento en que empecé a acercarme a Baatar tu me alejaste, me rechazaste en realidad nunca me considerarse digna de unirme a ustedes, por eso ni siquiera me diste el apellido, tu eras mi madre y pensé que te haría feliz el estar unidas por medio del lazo que yo estaba formando con tu hijo- gritó mientras las lágrimas corrían libremente por su rostro-

-Las cosas no fueron así yo...-

-¡¿Cual es tu excusa?!- exclamo sin ya poder contenerse- ¡Fui perfecta! Obediente, sumisa, entrene mas que cualquiera, jamas te cuestione y aun así no fui suficiente-

-¡No te atrevas a hablarme así! Tu no eres quien para cuestionarme, agradece que te acogí ¡Si no fuera por mi habrías muerto congelada en la calle!- le escupió las palabras sin ningún tacto- Y a diferencia de lo que crees si ¡Si te quise! Y por ese amor que alguna vez te tuve, bien, eres libre de irte con Korra yo responderé ante Raiko por esto- se acerco a ella apuntándole con un dedo amenazadora- Pero escuchame bien. Jamas en tu vida volverás a mi ciudad, jamas te acercaras a mi ni a ningún miembro de mi familia ¡Ninguno! Y ahora sal de mi vista antes de que me arrepienta-

La joven maestra estaba en shock, nunca se imagino de Su pudiera ser tan cruel con las palabras otro grito la obligo a moverse y rápidamente abandonó la habitación. Se sentía ridícula al andar llorando por los corredores, se seco las lágrimas bruscamente sin saber muy bien a donde ir. Siempre que tenia algún problema que no pudiera manejar ella sola corría a los brazos de su ex prometido, pero el ya no estaba aquí y probablemente nunca lo volvería a ver, ese pensamiento solo le causo mas agonia y supo que no podía lidiar por su cuenta con el dolor que estaba sintiendo. Camino por toda la casa hecha un nudo de sentimientos revueltos en busca de la única persona con quien creía podría hablar en esos momentos.

Escuchó varios ruidos provenientes del jardín de entrenamiento. Camino en esa dirección y cuando salió vio a todo el equipo avatar junto con los chicos Beifong estaban reunidos en circulo gritando y vitoreando.

-¿Que sucede?- se coloco al lado de Bolin-

-Asami reto a Korra a una pelea sin control -señalo hacia el centro de la multitud, los ojos verdes de Kuvira siguieron la dirección de su dedo y diviso a quien estaba buscando. La avatar estaba sudando y tenia una pequeña sonrisa en el rostro, al parecer estaba siendo una lucha muy intensa. Volvió a correr hacia su oponente y con un rápido movimiento la tomo por la cintura y la derribó colocándose sobre esta. La multitud volvió a explotar en gritos justo cuando Korra se inclino y beso a su novia. El chico a su lado silvo y luego soltó una carcajada.

Era obvio que estaba ocupada y Kuvira no quería entrometerse, ¿En que estaba pensando al ir a buscarla? Ella era una mujer independiente que podía manejar cualquier situación además mostrar esa clase de debilidad ante alguien que a pesar de haberle ofrecido su amistad apenas y conocía era un gran riesgo

. Supo que estaba sola y así era mejor.

.

El acostumbrado sabor a cereza en los labios de Asami había sido remplazado por el del sudor, aunque no es que a Korra le molestara. Sabia que lo que estaba haciendo era en contra de las reglas pero al ver a su chica toda sudada y luchando tan ferozmente no se pudo resistir. Ella respondió enérgica ante el contacto y empezó a hundir las manos en su cabello como muy bien sabia volvía loca a la maestra. Sintió unas piernas enrollarse al rededor de su cintura y antes de darse cuenta la ingeniera la volteo y la presionó fuertemente contra la tierra. -¡Eso es trampa!- protestó tratando de soltarse del agarre sin ningún resultado.

- 1...- Bolín levanto la voz emocionado- Y tras un empate ¡Gana Asami!-

La chica sonrió con suficiencia sobre ella.

-¡Eso es hermosa mujer!- grito Meelo entre la gente- sabia que hacia bien al apostar por ti!-

-Meelo...- lo reprendió su hermana -nosotros no apostamos-

-¿Segun quien?-

-Buen trabajo avatar- Asami le extendió la mano para ayudarla a ponerse en pie sin perder su sonrisa.

-Tramposa- Korra fingió estar molesta y rechazo su oferta

-Tu me besaste primero, yo solo... Optimice mis oportunidades-

-Si claro- le hizo una mueca- optimisaste mi debilidad, pero no volvera a suceder-

La chica frente a ella se cruzo de brazos y levanto la ceja-¿Eso es un reto?-

El dia se pasó muy rápido entre risas y juegos, hacia mucho tiempo no podían relajarse así y aunque sabia que no duraría mucho trato de disfrutar cada momento.

La energía cósmica la llenaba y sentía como todo el poder del universo fluía a través de su cuerpo, los segundos se volvían eternos y veía todo con mayor claridad. El estado avatar la consumía y flotaba por los aires, pero cuando se observó las manos se dio cuenta de que no eran las suyas, estas eran pálidas y mas pequeñas con unas flechas que brillaban al igual que sus ojos suelen hacerlo, llevaba ropas naranjas y amarillas, no entendia que sucedia pero tampoco se lo pudo cuestionar mas tiempo porque un dolor punzante la atravesó empezando por su espalda y a continuación todo su ser convulsionaba al ser electrocutado. Todo se nubló a su alrededor y se precipito hacia el suelo. Lentamente se volteo para ver la fuente del rayo, una chica alrededor de 15 años con tés blanca y cabello azabache sonreía macabramente. Finalmente Korra golpeo el piso y la joven comenzó a caminar hacia ella.

-No sabes lo que viene por ti avatar- siseo con voz dulce. Lo que sucedio a continuación fue aun mas perturbador. El cuello de su atacante se retorció de manera inhumana y su hermoso rostro empezó a desfigurarse. Perdió su melena y le salieron arrugas. Frente a si se encontraba Zaheer. Su pecho empezó a subir y bajar violentamente pero no podía moverse.

-Te vamos a destruir desde adentro- prosiguió con esa voz que la había perseguido por años- te arrebataremos lo que mas amas y al final no seras nada-

-¡Korra!- la llamo su amada a lo lejos- ¡Korra!-

-¡Asami! ¡Asami! - grito tan fuerte que sintio que su garganta se desgarraba. Seguía incapaz de levantarse y giro su cabeza tratando de localizarla. Donde antes se encontraba su peor enemigo ahora estaba su novia rodeada de llamas azules. Korra luchó y luchó pero sus piernas no respondían, solo pudia observar impotente como aquella a la que tanto amaba era consumida por ese demonio azulado.

Despertó. No fue con un grito, no se incorporó de golpe, ni jadeo. No fue dramático, simplemente abrió los ojos y en seguida se dio cuenta de que estaban húmedos por las lágrimas al igual que su cara. El sol no había salido así que aun permanecía en la oscuridad, afuera caía tempestad y cuando la habitación se iluminó con un rayo se estremeció al recordar lo que acaban de vivir; toco la cama esperando sentir a esa otra persona que la calentaba en noches como esta pero la sintió vacía. El corazón le dio un vuelco.

-¿'Sami?- no hubo respuesta- ¡¿Asami?!- se sentó de golpe con sus orbes azules empapadas de nuevo.

-¡¿Que pasa?!- salio corriendo del baño la dueña de industrias futuro. Al verla el aire regreso a los pulmones de la avatar y comenzó a sollozar de manera descontrolada. Asami corrió a su lado y la tomo entre sus brazos mientras la mecía levemente.

-¿Que sucede? ¿Otra pesadilla?- paso sus dedos por entre sus cabello y Korra solo asintió incapaz aun de formular palabra alguna.- Shh, tranquila, todo esta bien, estas a salvo-

-No es por mi seguridad por lo que estoy llorando- apretó a su novia fuertemente contra su pecho tratando de convencerse de que era real. No quería dejarla ir nunca, quería tenerla alli entre sus brazos, segura, siempre.

-¿Entonces?-

-Tu...- tartamudeo con la voz quebrada- tu... Te veia morir y no podía hacer nada-

-Oh, Korra, tranquila mi amor, yo estoy aquí mas viva que nunca- beso la frente de la morena, quien a pesar de las palabras tranquilizadoras no soltó su agarre.

-Jamas dejare que nadie te lastime, no se que haría si te perdiera- Repuso sin poder calmarse.

-No me vas a perder, aquí estoy y aquí me quedo. No hay nada en este mundo que me pueda alejar de ti-

La maestra agua busco la boca de su novia para juntarla con la suya en un beso cargado de desesperación, sentía que no podía obtener suficiente de su novia, necesitaba asegurarse de que se encontraba frente a ella en perfectas condiciones. Cuando se separaron la ingeniera paso sus pálidos dedos por sus mejillas secando sus lágrimas.

-Te amo, y todo esta bien-

-Te amo- respondió con un débil susurro.

El resto de la noche se paso muy rapido entre besos y promesas eternas y cuando Korra al fin logro calmarse pudo disfrutar de otras pocas horas de sueño con su amada segura entre sus brazos.