In memorian
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Este fic participa del Reto Especial: "Toujours pur" del Foro "First Generation: The story before books".
IV
Cygnus Black
Soledad
El cambio se va operando paso a paso y lentamente.
Comienza con una mirada pérdida en cualquier punto de la estancia, prestando más atención a los oscuros detalles antes que centrarse en su mirada preocupada. Continúa con comentarios desvariados que no dejan de aferrarse a la posibilidad de que Lord Voldemort vuelva y la incisiva pregunta sobre la muerte de los hijos de muggles. También pregunta por la pequeña Cissy —que aunque está casada y pronto se convertirá en madre, Bellatrix continúa denominándola de ese modo— y el incómodo cuestionamiento de por qué no viene a verla.
—Narcissa tiene una mansión a su cargo y tiene que ocuparse de todos los asuntos competentes, para que su esposo pueda trabajar sin problema alguno —es la respuesta de Cygnus siempre. Antes sabía responder con más astucia, no por nada fue a Slytherin, pero los años se roban lentamente su labia—. Quizás pueda visitarte en un futuro.
—Lo dudo. La pequeña Cissy se está volviendo tan cobarde como su esposo. Lucius Malfoy alegó haber estado bajo la maldición Imperius para que ser encerrado. ¡Mentiroso! ¡Mentiroso! El Señor Tenebroso no lo obligó a hacer nada, todo fue por entera voluntad pero el cobarde se escuda para no perder su influencia.
Entonces, es cuando el destello plomizo aparece en las pupilas y encienden el desvarío acumulado en tantos meses de prisión. Los rizos negros sobre la frente, iluminados por el brillo peligroso de su mirada. Esa mirada que de antaño fue tan dulce, antes de conocer la soledad.
—Lucius piensa en su familia, en tu hermana. No puedes culparle por ello.
—Rodolphus, Rabastan y yo, estamos aquí encerrados. Estamos encerrados, privados de nuestra libertad, pero sabemos que el Señor Tenebroso vendrá a liberarnos. Él nos liberará cuando vuelve porque nosotros somos sus más fieles seguidores, quienes los buscamos cuando todos lo creían desaparecido.
«Él no está desaparecido, Bellatrix. Él está muerto —son sus pensamientos, pero compartirlos no es prudente. Esa es la chispa que su hija necesita para hacer combustión—. Pero saberlo te matará antes que los propios dementores.»
—¿Dónde está madre? ¿Por qué no me ha venido a ver? ¿También está ocupada como la pequeña Cissy?
«Druella no es capaz de soportar lo que eres ahora.»
—¿Algo más que me quieres decir, Bella?
—Solamente quiero hacerte una pregunta. ¿Andrómeda está muerta?
El cambio termina siendo completo con el odio que domina su ser. El odio infinito a su propia sangre, por la traición, por no elegir los ideales. Ese odio que consume su existencia.
—No. Andrómeda no está muerta.
—Ya lo sabía. Espero que no viva más tiempo que yo. Merezco ver su muerte.
Cygnus se retira cuando termina la visita, y sabe que esa es la última.
«Primero perdí a Andrómeda cuando decidió abandonarnos e irse con ese hijo de muggles, y ahora perdí a Bellatrix por Azkaban. La prisión está consumiendo cada atisbo de cordura y lo seguirá haciendo hasta que no quede nada de lucidez dentro de mente.»
