Casi se han agotado mis horas libres. Siento que quedó incompleto, pero en el cuarto ya explicaré un poco mejor la situación.

¡Disfrútenlo!


Derechos de autor- Parte III

M. Zukamori L.

Luke estaba temblando de frío.

― No aguantas nada...

― Ca...ca...cállate...Es..es...estarías i-igual si...si...si tuvieras me-menos ro-ropa...

― Sólo a ti se te ocurre venir vestido así, Réplica.

Luke estornudó y Asch terminó por suspirar y abrazarlo aún a costa de su orgullo y fastidio. El pelicorto se sintió un poco avergonzado ante dicha acción pero no dijo mucho para no incomodar más, ahí tal como ambos estaban no quedaba quejarse para uno o para otro.

La ventisca no amainaba, por contrario, parecía que entre más pasaba el tiempo peor el clima se ponía.
El cuerpo de Luke volvió a estremecerse luego de un rato y trató de acurrucarse más buscando de nuevo aquella fuente de calor, al no obtenerlo, abrió lentamente los ojos. Se encontraba hecho ovillo en el suelo como si fuese un cachorro, pero lo más importante era que Asch no estaba con él. Se levantó de golpe y miró a todos lados aferrándose al cobijo que tenía, no era ropa suya así que suponía que era parte del ropaje del General. Se agazapó ligeramente.

― ¿Asch?-llamó pero lo único que obtuvo como respuesta fue un lánguido eco que rebotó en las paredes de aquella cerrada y asfixiante cueva. Si tan sólo no se hubiese separado de los demás... aunque bueno, había valido la pena al encontrarse con su original...

―...Si tan solo no hubieses armado alboroto con las mismas estupideces de siempre, la avalancha no habría ocurrido y así yo no estaría perdiendo el tiempo aquí buscando la manera de salir.

Luke suspiró resignado, no esperaba que su original tuviera la comunicación abierta aunque de cierta manera eso lo tranquilizó; si tuviera algún tipo de orejas caninas o gatunas, las hubiera agazapado en ese momento ante aquella voz que resonó en su cabeza. Acto seguido se atrevió a preguntar.
― ¿Estabas explorando un poco? me asusté de que no estuvieras conmigo...pensaba que algún lobo pudo haberte comido o algo así.

― ¡Deja de pensar cosas tan inútiles como tú, réplica!

Luke poco se dio cuenta de que la voz ya no sonó dentro de sí sino cerca, y mucho menos estuvo preparado para el coscorrón que Asch le propinó.

― ¡Auch! ¿Ahora por qué me golpeas? ¡Sólo estaba preocupado!

― ¿Quién necesita tu preocupación, idiota? Como te quedaste dormido encima mío tuve que dejarte. No soy tu cama. Tch.

Era irónico, últimamente lo pasaban juntos queriendo o no. El original de vez en vez pensaba en que aunque era atorrante la situación no le desagradaba del todo, incluso para él era necesario liberar todo el estrés que se guardaba por su cargo (aunque no quisiera aceptarlo, Luke le ayudaba a calmar esa tensión a pesar de que le daba otros malestares), además, desde lo que había ocurrido en Chessedonia...

Asch sacudió la cabeza intentando apartar las imágenes de su cabeza.

― ¿Y encontraste algo?- inquirió Luke justo a tiempo para evitar un gruñido del General, aunque él no supiera que Asch fuera hacerlo. Había sido oportuno.

― Este lugar es un poco profundo, no fui más allá por seguridad pero dudo que haya salida alguna pues no se sienten corrientes de aire.

Asch se sentó en el suelo nuevamente y Luke le imitó. Ambos estaban ya lo suficientemente acostumbrados a la nula luz que podían al menos sentir la silueta del otro. Repentinamente, Luke se recargó sobre el costado de su original cobijándose con la prenda anteriormente mencionada y se acurrucó de nuevo. Para su sorpresa, Asch lo permitió.

― Oi, no vayas a quedarte dormido de nuevo-gruñó más para sí negándose a sentir el pequeño cosquilleo que apareció en su cuerpo a la acción de su réplica.

― No pienso dormir. Es sólo que... me gusta estar así, contigo.

En otro momento de lucidez, Luke posó la mano sobre la que Asch tenía sobre el suelo, este simplemente tuvo un tic en la misma pero de nuevo no se apartó.

― ¿Por qué haces esto?-gruñó ya sin contenerse. Cada vez que se veían pasaba algo más raro todavía. La sensación que le causó la mano de Luke, reiteraba, no era desagradable y eso era lo que lo conflictuaba. Quería respuestas, pronto. Su réplica por su parte, parecía sospechar por qué, pero no se atrevería a hablar. Nunca… o tal vez…

―… Lo…lo hago porque me siento seguro así…-trastabilló―…Es repentino, porque me confunde un poco pero… Me alegra que podamos pasar tiempo de esta manera.

Hizo una sonrisa que Asch no pudo notar, porque aparte de la oscuridad, el original había apartado el rostro a otra dirección. El cosquilleo había subido a sus pómulos cosa que le hizo rabiar.

―Déjate de juegos tontos. No tenemos tiempo para eso-Apartó la mano sintiéndose molesto―No deberías de estar jugando con cosas que no entiendes. Y menos conmigo, inútil.

Luke se sintió desairado y un frío gélido le recorrió el cuerpo, sentándose bien finalmente.

―…Tengo la sensación de que tú lo entiendes.

―Tal vez, pero no te lo diré.

―Por favor…

―No. Piérdete.

A Asch se le estrujó el corazón. ¿Qué diablos? ¿Quería consolar a Luke? ¡¿Qué pasaba con él?!