Disclaimer: los personajes de DBZ/GT no me pertenecen, son obra de AKIRA TORIYAMA

Capitulo III:

Tapo su boca asegurándose que nadie los observaba, y la arrastro hasta el extremo más alejado …

Pan esperó hasta que todos en su casa se durmieran, y en seguida llamó a su abuelo Mr. Satan.

-¿A que hora duermes tú, chiquilla?-

Bufó- Dime ¿me tienes noticias?

-Si, hoy mismo me reuní con la corredora de propiedades, y vi unos cuantos departamentos -bostezó el abuelo.

-¿Y que estabas esperando para darme la noticia?- reprochó la azabache

-A que amaneciera.

Abuelo y nieta eran compinches, o socios como les gustaba decir. Por teléfono comentaban estrategias comerciales y noticias, que él seleccionaba para ella. Con el énfasis de que en futuro próximo seria la cabeza de la compañía. Hace cuatro años, cuando Pan le comunico la noticia que estudiaría historia del arte no entendía como Picasso, Da Vinci y Van Gogh la ayudarían a manejar la empresa familiar. Pero como buen socio ofreció instruirla. Pan Son no solo era una experta en arte si no en finanzas y estrategias comerciales.

-Cuéntame todo, ¿sacaste fotos?

-Te enviare las fotos y mañana hablamos, Panny- le propuso a su nieta

-¡Hey! no cortes aún, tengo algo que contarte ¡me contrataron en el museo! No es eso fantástico- murmuró

-¡Claro que si Panny!- bostezó

-¡Ya, envíame las fotos, y vete a dormir! Mañana hablamos-

Minutos más tarde tenia en su correo, fotografías de diez departamentos, de diversa arquitectura y tamaños. Solo tenia que elegir…

La nueva adquisición estaba en el quinto piso del edificio más antiguo de uno de los barrios mejor valorados de la ciudad, con restaurantes, galerías de arte, lujosos hoteles e inmuebles residenciales a pocas cuadras del distrito financiero. Lo que ha simple vista catalogaba para una buena inversión. Concretada la venta, amueblarlo por completo solo demoro un par de días.

El trabajo en el museo no era extenso, tenia que encargarse de que las pinturas fueran constantemente restauradas y de instruir al personal que daba el recorrido. Le habían otorgado una oficina cercana al director, quién aun no conocía. Según el personal femenino del museo Adam Miller era la representación de un dios griego, o la mismísima creación de Miguel Ángel, de mirada voraz, sonrisa amigable pero llena de seducción, estúpidamente adinerado y lo que aumentaba más la expectación de todas, a sus veintisiete años seguía soltero. Cuando la azabache se entero de lo "desgraciada que había sido por no conocer a su jefe", no hizo mas que poner los ojos en blanco… Pobres chicas-pensó. La verdad es que no tenia ningún interés en conocer a la eminencia de su jefe.

En unos cuantos días el Museo de Bellas Artes se preparo para recibir la exposición Maestros del Renacimiento, cincuenta obras prestadas desde Florencia. Las invitaciones fueron repartidas dentro del grupo de benefactores, cercanos del director y personal encargado mientras que las otras al público en general.

Cuando la invitación llego a manos de Trunks, no le presto interés hasta reconocer cierto nombre… ¿Podría ser ella quien lo invitara? ¿Por qué lo aria? No seas idiota- pensó.

En los últimos días, se había imaginado cientos de formas de cómo iniciar una platica con la menor de los Son. Convenciéndose de que lo hacia para mantener las apariencias, no quería que el grupo z comenzara a cuestionar la lejanía entre ellos. Se visualizo comentando el clima, el alza en la bolsa de valores, y lo mucho que le preocupaba la contaminación ambiental. Cada escenario le desalentaba. Quería hablar con ella, ver como se le iluminaban los ojos cuando reía o como se marisqueaba el labio inferior cuando estaba impaciente, sentir ese aroma tan particular de ella…Pero el posible rechazo le erizaba la piel.

-Despierta- murmuró una melodiosa voz a lo lejos, besando delicadamente el contorno de su cara- Despierta…

-Lo siento, he estado con los exámenes finales no he dormido mucho- dijo incorporándose, frotando sus ojos.

-Se que estas ocupado, deberías descansar- bajo la mirada- no deberíamos avernos juntado- murmuró por lo bajo mordiendo su labio inferior.

-Hey- lento el mentón de la azabache- no digas eso, deseaba verte y tenerte solo para mi- dijo trazando un camino de besos por su cuello.

-Er…ere…s u…n- cerro los ojos, tratando de hacer funcionar su cerebro

-Mmm- ronroneo, mientras seguía besando su tersa piel- ¿qué- beso- decías?

Suspiro- eres un acaparador-sonrió- nos hemos visto-respondió estrechando su cara dándole un casto beso en los labios

-Si tu lo dices por ese frio saludo que me diste cuando paseabas conociendo el campus

del brazo de ese amigo tuyo, no cuenta-

-Trunks Briefs ¿estas celoso?- preguntó juguetonamente acariciando su antebrazo en pequeños círculos.

-Eres solo mía- murmuro acercándose a ella besándola apasionadamente. La azabache alargo los brazos alrededor de su cuello, hundiendo las manos en su pelo. Profundizando el beso.

-Siempre- susurro…

Cerro los ojos, culpándose por recordarlo nuevamente. Desde que había llegado a la ciudad, no hacia más que soñar con él. Según Bra debía romperle la cara y hablar con él, argumentado que le ayudaría. Como una especie de terapia. Por otra parte Goten, quien desconocía cada parte de la historia no hacia más que sacar el tema a colación.

-Sabes- le dijo mientras se preparaba un sándwich, la azabache no sabia si venia a verla o saquear la nevera - he pasado a saludar a Trunks

-Mmm- respondió ella mirando el MacBook concentrada.

-Se ve distraído, le preguntado pero no me ha dicho nada – comentó pensativo

-Entonces no te preocupes- murmuró Pan alzando la taza con café

-Pregunto por ti, quer…- no alcanzo a terminar la frase cuando escucho el estruendo de la taza contra la cerámica. La azabache se agacho rápidamente recoger los pedazos, mientras, Goten la observaba detenidamente por si sabia hecho daño.

-Continúa contando- le escupió exasperada por la mirada del mayor- no pasa nada se me resbalo solamente.

-Deberías ir a verlo- comentó alcanzándole un paño para limpiar- ustedes son amigos y si el no ha venido es porque me aseguro que estaba ocupado.

-Pero no tiene mi dirección.

-Yo se la he dado- dijo sonriendo sin malicia alguna.

El evento no exigía formalidad, sin embargo los asistentes aprovecharon de lucir sus mejores prendas. Con facilidad se conseguía observar las mejores marcas rondando los pasillos del museo. Pan opto por un vestido negro, de la colección de Prada, una de las últimas compras hechas en Italia. El vestido, se ajustaba perfecto a cada curva de su cuerpo. Como hecho a la medida, sencillo pero no corriente. Acompañado por un torcido francés y unos lindos pero nada cómodos tacones.

Dentro de los asistentes, Bra y Goten habían confirmado como pareja. Dejando en claro por ambas partes a la azabache que a última hora era imposible encontrar citas.

-Pero aún quedan unos cuantos días- murmuró mientas cortaba un pedazo de biscotti.

-Panny no esperas que asista con cualquiera- misionó la peli turquesa, tomando su té verde entre las manos

-mmm- la miro tratando de descifrarle el pasamiento cosa que Bra siempre hacia con ella, pero la técnica le era inútil- tienes razón.

Pan se presento al grupo de benefactores que observaban La Madonna de Rafael, explicando con gracia el nexo entre lo real y el espacio pictórico. Los presentes quedaron sobresaltados, un tanto por la representación del pintor y otro por la sutil belleza de la chica. Si sus profesores o la misma Alicia la vieran inflarían los sus pechos de orgullo, por la forma en que la azabache se lucia una mezcla entre conocimiento y actitud.

En el momento en que los invitados pasaron al gran salón a disfrutar de diversos manjares y vinos. La menor de los Son trato de buscar a su secuas pero fracaso.

Las pinturas me esperan-pensó

Decidida a disfrutar de la majestuosidad de las obras, empezó su recorrido en búsqueda de la Dama del Armiño su favorita. No era solo la pintura, sino la historia que transmitía lo que logro cautivarla. Cecilia Gallerani la mujer que Leonardo pinto con tan solo diecisiete años, fue cautivada por la prestancia de Ludovico Sforza, duque de Milán.

Concentrada en cada detalle de la técnica de Leonardo, paso por alto que no se encontraba sola…

Tapo su boca asegurándose que nadie los observaba, y la arrastro hasta el extremo más alejado. Sin mayor éxito la chiquilla trato de soltarse, de aquellos brazos opresores, pensó en gritar, pero quien demonios la escucharía.

-Tranquila-murmuró en su oído una voz tan familiar y extraña al mismo tiempo- soy yo- dijo acariciando su antebrazo.

La azabache no sabia si pensar o salir corriendo, suspiro cerrando sus ojos, tratando de calmarse.

-Prométeme que no gritaras- dijo el opresor asiéndola girar sobre sus pies quedando frente a frente- asintió- ok, te soltare- lentamente alejo la mano liberando sus rosados labios, con la mirada fija en sus ojos tan oscuros como la misma noche.

-¿Qué es lo que quieres Trunks?- murmuró adoptando una mueca irritada, tratando de ocultar lo nerviosa que estaba.

El mayor la contemplo sin decir palabra alguna, por fin la tenía frente a él, después de cuatro largos y tortuosos años. No puedo contener la sonrisa al verla mientras canalizaba su enfado. La observo detenidamente, los años no habían hecho más que resaltar esa apariencia de ninfa que tanto le encantaba.

-Saludar-

-¿y te has montado todo el show, para saludar?- escupió molesta

-No dicen que el arte saca lo mejor de uno- lento las cejas

-No estoy para bromas Briefs ¿qué es lo que quieres?

-Hablemos- la tomo del brazo dirigiéndola a unos asientos, puestos para el descanso de personas mayores, trato de soltarse de su agarre pero no hubo caso, estaba convertida en una debilucha.

-Vaya Briefs antes eras más caballeroso.

-Y lo sigo siendo, pero con lo testaruda que eres ha sido la mejor forma de tenerte sentada aquí.

Pan aparto la cara, preguntándose como podía ser posible que ahora luciera más atractivo que antes.

-Bueno, aquí me tienes de que quier…

No alcanzo al terminar la frase, siendo interrumpida por los cálidos y fuertes brazos del mayor.

-No te imaginas cuanto te he extrañado pequeña- murmuró con un tono gélido y triste, estrechándola entre sus brazos.

Ninguno de los dos supo cuanto tiempo estuvieron abrazados. Después de todo el tiempo es relativo. Para el peli lila fue igual que si alguien le colocase play a su vida, mientras que la azabache por fin se sintió en casa…

Bien hasta aquí el Tercer capitulo.

Ojala les haya sido de su agrado... ¡El tan esperado rencuentro!

Se que el capitulo no ha sido muy extenso pero puse a los personajes en múltiples escenarios y en todos me imaginaba a Pan destrozándole la cara jajajaja la chica tiene actitud. Así que el efecto sorpresa me pareció más beneficioso… En cuanto a lo de las pinturas déjenme decirles que todo lo escrito es verdad, ningún invento para acomodar la historia aunque la Dama del Armiño pertenece a un museo en Polonia, no ha Florencia… pero como esta última es la cuna del renacimiento quise complementarlo… ups! El Biscotti es un dulce que los italianos aman (es riquísimo… se los aseguro)

A los que comentaron los capítulos anteriores:

Vitalka Fazbear : Gracias que bueno que te guste la historia, espero poder continuarla y darle un termino como se merece… te aseguro que pinta para mejor. Saludos…

Yessi-chibi: También Pan&Trunks son mi pareja favorita de DBZ (a pesar de que no sean pareja oficial) es que siento que ambos personajes congenian tan bien. Saludos…

Vanessarugamas3: En toda historia hay una antagonista, esta vez le toco a Marron (quien entre nos no me agrada, sencillamente no me la imagino como pareja del hijo de Vegeta, considerando que este ultimo es príncipe de una raza guerrera) por otra parte es probable que tenga un aliado… no me parece justo que el peli lila no tenga competencia. Espero no haberte fallado con el reencuentro. Saludos…

Nina Tendo: ¡Gracias por adoptarme! De todo corazón… ojala el capitulo te haya gustado, saludos…

Guest: También me he dado cuenta de eso… y me apena porque los dos personajes me gustan. Tratare de continuarla y darle un fin que se merezca. Saludos…

Nos leemos pronto… besos.