El camino de vuelta a la salvación habían resultado ser los 10-15 minutos más insufribles de tu vida.
No es que el sujeto irritante hubiera dicho mucho durante el trayecto. Pero su simple presencia y sus continuos 'tch' te estaban crispando los nervios...
Para cuando llegasteis a vuestro destino, tan siquiera tuviste tiempo de pestañear, ya que Hanji y Petra se abalanzaron sobre ti con desesperación. Tanta que, con sus abrazos te estrujaban de tal manera que ni te permitían respirar.
Sin embargo, tu mortal enemigo pasó de largo omitiendo con descaro toda la pegajosa escena y se dirigió a sus camaradas.
Podías oír las risas ocasionales de alguno de ellos, que parecía mofarse del calvario que habías tenido que soportar minutos antes. Pero había algo más preocupante que te inquietaba ahora mismo y...
"¡AY! ¡ANNIE! ¡Podrías haberme causado una lesión cerebral irreversible !" Sollozaste, hecha bolita en el suelo y sujetando de forma torpe tu cabeza adolorida. Tus manos temblorosas comprobaron como un enorme chichón parecía comenzar a campar a sus anchas en la zona castigada, ¡lo cual no te sorprendía después de semejante derechazo!
Y la pobre Petra, intentaba incómoda calmar la situación como podía, pero Hanji no parecía estar contribuyendo mucho con los esfuerzos de su amiga.
"¡¿veis?! ¡os dije que era muy divertido tenerla cerca!" Constató la castaña de gafas ,con una gran sonrisa adornando su rostro, dirigiéndose al grupo de chicos una vez se unieron a vosotras.
Sin mediar palabra, Annie pasó de largo como un vendaval, en dirección a una casa de aspecto tradicional y bien cuidado. Y como era de esperar, nadie se atrevió a decirle nada o a seguirla, no con esa aura asesina rodeandola por completo...
Si querías arreglarlo, te iba a costar más que un simple desayuno de su pastelería favorita... Sigh
La pequeña Petra, aún nerviosa por todo lo ocurrido, te tendió su delicada mano con la intención de ayudarte a incorporarte, sin embargo declinaste su oferta alegando que no era necesario.
Así pues, todos se dispusieron a seguir el mismo camino que Annie había recorrido hacía escasos minutos.
" ¿Sabes como se le llama a eso? Karma" se tomó la libertad de susurrarte de forma burlona al oído, el imbécil.
Tu garganta profirió un gruñido como respuesta y te pusiste en pie de un salto, reanudado así la marcha para reunirte con los demás y abandonando allí a aquel incordio con envoltorio de playboy. Sin molestarte siquiera en mirar atrás.
Como era de esperar, las chicas querían dormir juntas, pero tanto Annie como tu, preferíais dormir por vuestra cuenta, ya que era a lo que estábais habituadas. Sin embargo tras unos cuantos ataques de los puppy eyes por parte de esas dos locas de la clase A , accedisteis a reunirnos para charlar antes de dormir. Lo que tanto para Hanji como Petra supuso un gran triunfo.
Una vez acomodaste tu escaso equipaje en la habitación que te habían asignado, le echaste valor y te dirigiste temblorosa al cuarto de la que hasta tu muerte ( en breve) había sido tu mejor amiga.
"Tranquilízate, ¡ella esta bien! Me aseguré de eso... Por última vez, ¡que no la dejé inconsciente! ¡¿que queréis pruebas?! Arg... No puede ponerse ahora por que no está en este cuarto... ¡Qué no es una escusa!"
No pudiste evitar que una pequeña risa se escapase de entre tus labios, ante la conversación que Annie estaba manteniendo al teléfono.
Pero en cuanto te escuchó , la rubia salió disparada en tu dirección, por lo cual tus piernas decidieron actuar por instinto y acabaste así huyendo por tu vida, por entre los pasillos de aquella enorme casa de estilo tradicional. Pero Annie Leonhart era bien conocida por ser rápida ¡y ya te estaba pisando los talones!
Zizagueaste de forma brusca para ganar tiempo y nada más doblar una esquina te cruzaste con Oluo.
El muchacho miró incrédulo la escena ante él.
"¡EH! ¡Está terminantemente prohibido llevar a cabo carreras ilegales por los pasillos, necesitáis un árbitro! " Gritó, para poco después sumarse a la descabellada persecución.
Y tu, sin entender nada de lo que estaba ocurriendo, obligaste a tus piernas a moverse más rápido, presa del pánico.
El siguiente en aparecer fue Eld, que cargaba con un enorme cesto de toallas, y aprovechaste la poca ventaja que le habías sacado a tus dos perseguidores para pedir ayuda.
"Parece que te lo estás pasando bien" dijo amablemente, dedicándote una sonrisa.
"¡Ne-ne-necesito que me escondas!" Suplicaste como pudiste, no sólo estabas sin aliento, si no que la ansiedad de tener que interactuar con un extraño y además verte obligada a pedirle ayuda, era demasiado...
Te miró desconcertado, y antes de que pudiera preguntar nada gritaste "¡me persiguen!"
Aunque el muchacho no lograba comprender los porqués de esa situación, depositó la enorme y cuadrada cesta en el suelo, vació su contenido en un banco cercano y te indicó que te metieras dentro.
Sin pensartelo dos veces, te encojiste en el gran cubo, rezando por que no te encontrasen...
Eld no fue capaz de dar ni un paso, cuando una sudorosa Annie, con los ojos inyectados en sangre, apareció derrapando, como si de un bólido se tratase, por la misma esquina por la que tu habías hecho tu entrada.
El pobre del bueno de Eld, sintió que se le encogía el corazón, asique antes de que tan siquiera esa mujer aterradora pudiera hacer contacto visual con sus ojos, se movió de manera robótica, para huir cuanto antes de la escena del supuesto crimen.
Sin embargo, no fue tan afortunado, puesto que antes de que tan siquiera pudiera proferir un grito de terror, Annie ya le había puesto a dormir. Y se había apoderado, cual ninja, del cesto antes de que éste incluso tocase el suelo.
Abrió lentamente la tapa, y se encontró contigo, agazapada en una esquina, cual conejo sin escapatoria.
Una escena de un anime que habías visto hace poco hizo aparición por tu mente... Un titán de tamaño colosal se asomaba por encima de los muros del mundo de shinge- ¡mierda!
Todo se volvió negro...
Para cuando abriste tus ojos, Annie soltó un suspiro, y te revolvió el pelo aliviada.
" Sólo una idiota como tu es capaz de malentender algo, como para salir huyendo de esa forma y después desmayarse dentro de un cesto.." La rubia se golpeó la frente con la mano para poco después mirarte.
Una sonrisa temblorosa de alivio, se apoderó de tu expresión.
"¡Realmente pensé que ésta vez ibas a matarme!" Reiste de forma nerviosa.
Sin mediar palabra, se aproximó a ti y te tendió su teléfono.
"Esos dos estaban muy preocupados por ti, pensaba hacerte hablar con ellos para que se relajasen ya que te han llamado 100 veces, literalmente, y no les has cogido el teléfono a ninguno...pero huiste de mi..."
"Eso no es...sabes que yo no..." Intentaste justificarte en vano, sacando en el proceso tu teléfono, completamente ansiosa. Comprobaste que la batería estaba tan muerta como habías pensado que acabarías tu el día de hoy.
Por lo que tomaste el teléfono de Annie de entre sus manos y comenzaste a leer los mensajes que ella te había marcado.
"Me voy a dar una ducha, ya que hoy me he visto en la obligación de HACER EJERCICIO iNVOLUNTARIO" dejó caer de forma poco sutil... Y eso significaba una cosa, en el siguiente entrenamiento te lo haría pagar.
Se marchó de la habitación, arrimando la puerta en el proceso.
Y entonces, reuniste el valor para llamar a los chicos.
No había sonado tan siquiera el segundo 'Pi' y la voz de Reiner ya te había perforado los oídos sin piedad.
"Rei..." susurraste nerviosa ante todas las amenazas que el rubio estaba haciendo desde la otra línea, pensando que hablaba con la propietaria del teléfono.
"NIN-NIN! ¡ESTÁS VIVA! ¡Estábamos a punto de delatar a Annie a la policía por asesinato! Ah espera, voy a poner el manos libres, Bert también está aquí"
"Chicos...¡lo siento! Yo...me perdí en el bosque y no tenía cobertura..."
"LO SABEMOS" Respondieron ambos al unísono completamente irritados e indignados, por lo preocupados que habían estado al enterarse, pero despues de todo ya estaban bastante acostumbrados a tu mala suerte.
" y después no me di cuenta de que la batería de mi móvil murió y..." antes de que pudieras añadir nada más, Bertolt suavizó su voz y te preguntó si estabas bien.
A lo que respondiste con un hmn de asentimiento mientras que agachabas tu cabeza avergonzada.
" Entonces podemos estar tranquilos... Relativamente" se mofó Reiner echando predicciones sobre cuando se produciría la siguiente catástrofe a tu alrededor.
" Y dinos... ¿ha intentado alguien sobarte ya o darte ese taaaan ansiado primer beso del que no dejabas de hablar cuando nos obligaste a ver Lovely Complex contigo? "
Ésta vez se unió Bertolt al juego de las mofas.
"REINER MÁTALO O TE ASESINARÉ A TI POR INCUMPLIR MIS ÓRDENES!" sollozaste avergonzada a punto de hacer volar el teléfono a la otra punta de la habitación. ( Y digo a punto, por que si lo hicieras, serías tu la que estaría muerta... por mucho que Annie no le tuviera apego al aparato)
Los tres estallasteis en carcajadas, relajandote así visiblemente, del estrés que habías acumulado a lo largo del día de hoy.
"De todos modos Nin-nin, ten mucho cuidado, los chicos de éstas edades no son de fiar, ya que sólo piensan en..." Actuó Reiner como padre.
"Recuérdame cual es tu sexo, Braun. Por que hasta donde yo sé, por muy pequeño que sea un miembro, un hombre sigue siendo un hombre. ¿ o ya no te incluyes en la categoría por que no entra en la escala y no te consideras como tal?" Le devolviste su mofa de antes, de forma vil y multiplicada.
La carcajada que soltó Bertolt a tu comentario, te hizo jurar que aún sin verlo, podías estar 100% segura de que se encontraría tirado en el suelo, sujetándose el estómago y al borde de las lágrimas.
"Ehh~~ no sabía que tú también estarías interesada en estos temas. Pero si tanta curiosidad tienes, te despejo la duda en cuanto vengas~~. ¡AUCH, BERTOLT, NIN-NIN SABE QUÉ ES UNA BROMA!"
Una carcajada sincera llegó a través del teléfono y los chicos sonrieron sabiendo que al fin, todos tus nervios habían desaparecido por completo.
Charlastéis un rato más y te despediste de ellos, prometiéndoles que cuando tu móvil hubiera revivido, les mensajerías. Aunque más bien te obligaron a jurarlo...
Sin embargo, ellos hicieron su despedida especial.
"Bueno [Nombre] no le des muchos problemas a Annie, ¡y lucha por mantener intacta tu pureza!" Río Reiner.
"Y ten cuidado con los juegos, cualquiera podría intentar aprovecharse y tratar de robarte tu primer beso" coreó Bertolt.
Tu sonreiste de forma inocente antes de desmentir todo aquello, ajena a que un oyente más había estado presente durante toda la conversación.
"Oh...ya veo..." sopesó el muchacho alejándose por el pasillo y desapareciendo entre las sombras sin que tu te dieras cuenta de nada. El reto había sido establecido...
EXTRA:
Os estaréis preguntando que pasó con Oluo... ¿no?
Pues veréis, resulta que durante lo que el pensó que era una carrera, a la que se unió por que si, y durante la cual le crispó los nervios a Annie.
La chica, durante un sprint, se giro sobre sus talones, le dió la vuelta en el aire como una croqueta, y lo lanzó a una de las estancias abiertas, que resultó ser un cuartito de mantenimiento y almacenamiento.
"¡Y así estás descalificado!" Gritó la rubia atrancando la puerta y echando de nuevo a correr.
*Pum pum pum!*
"EH! HOLA! chicos?! PETRA CHAAAN, ¿ME OYE ALGUIEN? Estar aquí es aburrido, ¡no puedo arbitrar nada! ¡Autora, autora al menos tu hazme caso!"
( si, el pobre aún sigue allí... xD)
Y en cuanto a Eld, aún está recuperándose de su cercana experiencia con la muerte xD
Pd: comentarios, fav y follow son sexys. O siempre puedes quejarte de lo lento que actualizo! XD
