Capítulo II

POV Rukia

-¿no aceptaste?- me preguntó Renji atónito

-pues claro que no, también iba a rechazar la oferta de graduarme antes pero al ver cuánto me quería fuera de la vista mi "mejor amigo" terminé aceptando- le dije enojada y algo herida a lo que él solo me miró algo triste

-lo siento, no quería herirte solo pensé que serías más feliz rodeada de lujos a tener que estar conmigo- me respondió siendo completamente sincero *baka* le dí un fuerte golpe en la cabeza, miré para otra parte y suspiré

-bueno ya no hay vuelta atrás, pero puedes venir a la ceremonia de graduación que es en una semana- le dije poniendo mi mejor sonrisa, él asintió con una sonrisa parecida a la mía

-te extrañaré cuando te vayas enana- me dijo mientras ponía su brazo alrededor de mi cuello y me despeinaba con su otra mano *agh, ¿por qué todo el mundo quiere despeinarme hoy?*


Una semana después

Acababa de terminar la ceremonia de graduación y a pesar de que no conocía a ninguna de las personas que se estaban graduando conmigo, el que Renji y Nii-sama estuvieran a mi lado ayudó mucho, ahora me encontraba junto con el director que por mis habilidades me estaba dando la oportunidad de elegir mi división, aunque realmente no sabía cuál escoger, estaba entre la 13 y la 11, originalmente quería ir a la 13 pero por alguna razón me llegó un mal presentimiento por lo que estoy dudando mucho *¿le hago caso a mi intuición o a mi lógica?... ahh mejor me voy por mi intuición *

-ire a la división 11- dije tranquila y segura de mi decisión, nii-sama y Renji me miraron con gran sorpresa al igual que el director

-¿estás segura? Podrías escoger otra división, esa se especializa en peleas cuerpo a cuerpo- me comentó Renji tratando de que cambiara de parecer y el director asintió la cabeza completamente de acuerdo con él

-si estoy segura, además soy muy buena en ese tipo de pelea, ¿se te olvidó que crecimos en el Rukongai?- le respondí haciendo la pregunta de forma retórica

POV Narradora

Byakuya estaba sin palabras, no podía creer que su hermanita se estuviese uniendo a la división más brutal y adicta a las peleas de todo el seretei, su tierna y adorable hermanita en manos de un bruto insensible y sin compasión como el capitán Zaraki Kempachi. Byakuya pensó en todos los argumentos y estrategias que podía usar para que ella cambiara de opinión pero pronto se resignó, Rukia era demasiado obstinada como para cambiar de opinión, una vez que se proponía algo era imposible pararla. Miró hacia donde ella estaba, que se veía muy emocionada por empezar su labor en su nueva división y soltó un suspiro

-¿qué he hecho para merecer esto- susurró para sí mismo

-Hisana ¿qué puedo hacer con nuestra hermana- preguntó a su difunta esposa no esperando realmente ninguna respuesta

Al día siguiente Rukia se despertó y miró a su habitación, había estado ya unos dos años en esa habitación que le había dado el instituto, cerca de la puerta se encontraba una caja con todas sus cosas, ya que hoy por fin se mudaba a una habitación en la división que le tocaba. Si se tuviese que usar una sola palabra para describir la increíble ansiedad y el miedo que ella sentía en ese momento esa seria…nula. Rukia se veía calmada, segura y relajada, casi como todo el tiempo, de hecho parecía como si fuese un día común y corriente en su vida, ella se vistió y arreglo como siempre sin cambio alguno. Una vez estuvo lista agarro su caja y salió de la habitación para entregar la llave al encargado de los cuartos que la despidió con una sonrisa, su hermano le había ofrecido una habitación en su mansión pero ella la rechazó muy agradecida. Decidió tomarse su tiempo en llegar a su división pasando por las que estaban antes

POV Rukia

Estaba muy contenta de poder empezar a trabajar como una shinigami, pero sabía que si llegaba allá tal como estaba no podría escuchar nada de lo que me dijeran gracias a mi ensoñamiento, por supuesto había puesto una máscara evitando que los que me viesen se dieran cuenta de esto, así que decidí tomarme mi tiempo para aclarar la mente. Me quedé viendo los jardines y los alrededores tanto así que hasta tropecé con alguien y me caí al piso tirando mis cosas

-lo siento mucho estaba algo distraída- dije muy apenada mientras recogía mis cosas que estaban por todo el pasillo

-no hay problema yo también estaba en las nubes- dijo una voz masculina suavemente