Capítulo V

POV Narradora

-¿estás bien Hana?- preguntó dulcemente la chica de pelo negro a su amigo

-si, muchas gracias Rukia-san - le respondió él con una sonrisa, realmente agradecido por la ayuda

-no pasa nada después de todo no puedo dejar que esos vagos buenos para nada se metan contigo- comentó con una sonrisa

-bueno pero me tengo que ir, nos vemos luego Hana- se despidió Rukia mientras se alejaba de su amigo y se reunió con los dos chicos que la esperaban sin tomar acto en la "pelea"

-sabes que no deberías ayudarle, si él no se defiende nunca lo dejarán en paz- le reprochó el calvo mientras los tres caminaban

-lo sé es que- antes de que ella pudiera terminar lo que iba a decir los dos chicos se adelantaron

-no puedes ver a alguien en apuros y no hacer nada, lo sabemos- dijeron los dos al unísono sabiéndose la respuesta de memoria de tantas veces que la decía

-bueno creo que me conocen demasiado bien para mi desgracia- dijo ella jugando con una sonrisa

-¿cómo no? Si somos como tus hermanos mayores de tanto tiempo que pasamos contigo- respondió Ikkaku diciendo lo que para él y todos los de la división era obvio

-solo han sido unos añitos- comentó ella como si no fuese gran cosa, aunque en realidad para los shinigamis no era mucho tiempo ya que el tiempo les afecta menos

-Todavía no puedo creer que te vayas a convertir en la capitana de la novena división- comentó Yumichika algo sorprendido por la noticia

-no es para tanto, si Ikkaku hubiese querido ya se habría convertido en capitán y además Toshiro también se está convirtiendo en el capitán de la décima división- comentó Rukia mientras llegaban a la 11ava división, apenas Zaraki la vio se abalanzó contra ella con su espada en la mano y ella simplemente la paró desenfundando a Shirayuki, Rukia suspiró

-así que una última pelea antes de que me convierta oficialmente en capitana y este más ocupada- dijo sonriéndole a Kempachi tal como él lo hace, si, estos años la habían cambiado un poquito, bueno tal vez más de un poquito, ahora tenía el pelo más largo amarrado en dos coletas bajas, su mechón rebelde seguía ahí solo que un poco más largo, su estatura era exactamente la misma pero sus facciones eran un poco más maduras junto con sus ojos, bueno eso, si es que no estaba en una pelea porque cuando peleaba si era de fuerza bruta de lo que se trataba era casi igual de amante de las peleas que si capitán, pero a diferencia de este ella no hacía movimientos innecesarios todo era más calculado y solo mostraba su alegría por las batallas cuando peleaba contra amigos de resto era como si ella no tuviese sentimientos, su cara era de una total inexpresividad tal como le había enseñado su nii-sama cuando ellos practicaban

-Bueno quién sabe tal vez pierdas práctica de tanto trabajo de oficina y ya no sea divertido pelear contigo enana- le contestó el capitán, Rukia solo puso una cara de tristeza un poco fingida

-Por favor, si no me conocieras lo dejaría pasar pero de mi propio capitán, diciendo que me volveré débil, eso sí que me hirió- respondió ella para luego sonreír de nuevo y mandar volando a su capitán

-realmente nunca cambiaras Ken- dijo Rukia mientras envainaba su espada y desaparecía Shumpeando de ahí dejando a un capitán medio inconsciente. Rukia se fue a la primera división para recibir su haori de capitán y justo cuando iba a entrar se encontró con nuestro querido pelo blanco

-Hitsugaya-taicho- saludó la pequeña shinigami a su amigo que al verla le sonrió

-sabes que tienes que decirme Toshiro, Rukia- le respondió no muy acostumbrado al honorífico

-yo sé pero es que me gusta cómo suena, irradia autoridad, Hitsugaya Taicho guau, en serio suena muy bien- le respondió ella feliz lo que hizo que él se sonrojara y mirara para otra parte

-bueno entonces te tendré que llamar Rukia-taicho- comentó haciendo que la sonrisa que tenía la pelinegra se desvaneciera

-¿sabes qué? Mejor solo nos decimos por nuestros nombres Toshiro- concluyó ella mientras los dos entraban en la división para recibir sus haoris

-si así es mejor- contestó totalmente de acuerdo con eso y le sonrió una vez más. Una vez dentro de la oficina Yammamoto Sou-taicho los recibió y les entregó su uniforme de capitán junto con una larga explicación sobre la importancia de ellos, justo cuando los dos pensaban que morirían de aburrimiento él les dio permiso de retirarse

-creo que no se me ve tan bien la capa de capitán- comentó Toshiro inseguro de sí mismo, sip inseguro no leyeron mal, él solo mostraba su lado débil a Rukia, para todos los demás era el prodigio con un corazón tan frío como el hielo, increíblemente insensible, calculador y con muy mal carácter pero eso a él le importaba menos que un mosquito

-de que hablas si te queda perfecto, como si hubiese nacido para usarlo además de que hace que te veas todavía más varonil- dijo ella con un sutil sonrojo que la hacía verse de lo más adorable a los ojos de Toshiro que estaba más rojo que un tomate solo por haber recibido un cumplido de ella *demonios* pensó él mirando a ora parte para disimular el sonrojo

NA: siiii, Hitsuruki!, hmhm, me dejé llevar, hi a todos aquí estoy con otra actualización y espero que les guste, porque personalmente creo que va bastante bien, bueno gracias por leer y hasta el siguiente XD