NI HAO.- LA CONTINUACION DE ESTA HISTORIA TTEBANE!, estoy actualizando lo que puedo. XD poco a poco, pueden pedir.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, yo simplemente sueño con ellos.

Mundo alternativo escolar /juvenil.

Pareja Minato y Kushina.

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IRRESISTIBLE NARANJA

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CLUB HERMANITAS NARANJA

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Momentos de un noviazgo

By

Aniyasha

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Capitulo 7

Te deseó

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La mirada azul que la veía era tan intensa, que un escalofrió recorrió todo su cuerpo.

Ella quedo inmóvil y su mirada violeta le regreso el escaneo por completo, se veía… tan… tan…

No pudo evitar soltar un suspiro de ansiedad. Tenía tantos días sin verlo que ya deliraba, por lo que su frustración la obligo a cerrar la puerta con un golpe seco y brusco.

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-¡Auch!.- Minato se sobo la frente y después la nariz. Había tocado la puerta de Kushina con una insistencia poco habitual en él, pero es que estaba ansioso por verla. Y cuando por fin reúne el valor para hacerlo, ella le cierra la puerta en sus narices.

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Kushina se recostó sobre la puerta y escucho el sonido de una queja proveniente de tras de la puerta cerrada bruscamente. Esto hizo que su corazón se acelerara y con la mano temblorosa abrió nuevamente.

Sus ojos se abrieron en un gran asombro

-¿estás aquí?...- susurro con una voz suave y llena de sorpresa.

Minato asintió con la cabeza y la miraba cohibido, el golpe lo había dejado inquieto ante la actitud de su novia.

-No quería molestarte Kushina.- dice algo apenado.

Ella niega fervientemente con la cabeza y se da cuenta de que debido al golpe tan salvaje que ella le dio con la puerta su nariz y frente esta roja. Ahoga una exclamación, frunce el ceño y lo jala para adentro de su casa.

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-¡siéntate ttebane!.- dice aventándolo prácticamente en el sofá de su sala y corre nerviosa a su cuarto en búsqueda de un botiquín.

Minato mira el lugar con curiosidad, en todo este tiempo de novios nunca había visitado la casa de Kushina y es tal cual pensaba, una casa sencilla de dos pisos llena de luz y colores. Las paredes son verdes, los bordes azules y el techo blanco. El lugar no tiene nada lujoso, es sencillo y cálido como las personas que viven ahí. Se siente relajado y aspira fuerte, todo huele a Kushina. La televisión está encendida, la pelirroja jugaba. Ante esto frunce el ceño, los exámenes se acercan, y ella debería de estar repasando, sus calificaciones no son las mejores y le preocupa que tenga problemas para entrar a una buena preparatoria. El sonido de unos pasos lo alerta, escucha maldiciones muy típico de ella y no puede evitar menear la cabeza de un lado a otro y sonreír como un bobo. La había extrañado tanto.

Se soba la nariz y su mirada azul se posa en las fotos que está en la mesita de la sala, una pequeña pelirroja de al menos cinco años sonríe abiertamente. Sorpresivamente encuentra una de la clase, donde están ellos seis. Kushina lo abrasa y sonríe, Hiashi y Fugaku están tirados en el suelo socorridos por Mikoto y Hana quienes tenían una cara de preocupación.

Nuevamente se escucha unos pasos más cerca y al voltear la cabeza, se encuentra con una Kushina sonrojada por las prisas y con un botiquín en la mano.

Su novia era única, pensó el rubio.

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-Lo siento.- dice nuevamente Kushina por octava vez. Le aplicaba una crema en la frente a su novio.- lo siento ttebane.- chilla nuevamente.

-Ya no lo digas Kushina.- dice Minato agarrando la mano de ella y viéndola fijamente.- ya entendí que no querías tratarme así.

Ella se muerde el labio y él suspira. Ambos están sentados uno enfrente del otro. Kushina alza su mano y recorre el rostro de Minato, él cierra los ojos y se deja acariciar. Extrañaba tanto estas muestras de cariño, esa calidez que le recorre el cuerpo cuando ella lo toca. Es como si lo tocara por dentro, como si traspasara su piel y llegara a su alma.

-Te he extrañado tanto ttebane.- dice con infinito amor y ternura.

Los ojos azules se abren nuevamente llenos de amor y sonríe sinceramente. Él reconoce el anhelo en la voz de ella, ya que es lo mismo que él siente.

-yo también te he extrañado…- susurra como si fuera un secreto.

Ambos vuelven a perderse en sus miradas, el reloj toca doce campanadas y rompe la concentración de la pelirroja.

-¿Qué haces aquí ttebane?.- exclama aterrorizada.- tienes que irte.- dice levantándose rápidamente y mirando nerviosa el reloj.

-¿quieres que me vaya?.- pregunta el rubio en un tono triste.

-claro que no.- reprocha ella.- pero no quiero que tengas problemas…

Él alza la mano en señal de que quiere su atención y ella lo mira confundida.

-Tengo un permiso por el director para estar aquí.- eso atrajo la atención de ella.- le conté todo Kushina.- los ojos violetas brillaron con enojo.- no pude seguir ocultándolo, sabes que el director Saburito es una persona confiable para mí, gracias a él fue que pude entrar a estudiar la secundaria en la escuela.

-y … ¿te creyó ttebane?.- pregunta Kushina un poco más relajada sentándose nuevamente frente a su novio en el espacioso sofá.

El rubio suspira y asiente.

-Me dijo que si te quitaba el castigo tú lo tomarías a mal, porque tu sacrificio seria en vano.- mira fijamente a su novia la cual asiente ante las palabras de él.- así que me permitió salir hoy más temprano y verte, de esta forma puedo ayudarte a repasar las materias, pronto serán los exámenes y necesitas estar al día, por mi culpa has perdido tiempo…

Kushina le pone un dedo sobre los labios de él y lo mira con adoración. La verdad es que ella muy poco había pensado en los exámenes, sabía que no era muy inteligente en las materias pero eso no la preocupaba, ella no podía aprenderse un libro entero como Minato, nunca terminaría de entender muchas cosas. Pero eso no importaba, ella sabía que no tenía la inteligencia de los libros pero a su manera era inteligente. La vida es de lucha constante, en los libros se aprenden muchas cosas, pero la vida te enseña los verdaderos problemas y esos son en los que tienes que demostrar tu verdadera inteligencia. Ella sabía que cuando fuera su tiempo para batallar, no permitiría que los problemas la agobiaran. no. Ella lucharía. Aun así, se le hacía muy tierno y considerado por parte de Minato preocuparse por ella. Él es tan atento y a la vez tan diferente a ella.

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Minato no pudo evitar un gran sonrojo de su parte al sentir sobre sus labios la dulce mano de ella. Kushina le regalaba una gran sonrisa, de esas en las que paralizaba por completo su cuerpo pero a la vez lo despertaba. Su ansiedad por verla había rebasado sus nervios, los cuales no lo permitieron ser consciente de la situación en la que estaban.

Pero su cerebro comenzó a funcionar de una forma muy diferente a la normal. Se perdió en la intensidad de sus sentimientos, lo abrazo una agitación que lo dejo perplejo.

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Kushina miro extrañada a su novio el cual se convirtió de repente en un tomatito, en su rostro primero aparecieron unos sonrojos tiernos, no tardo ni un minuto y su sonrojo cubrió todo su rostro. Ella extrañada alzo su mano y toco la frente de él.

-Estás muy rojo ttebane.- dijo en un tono de preocupación.- creo que te golpee de más.

Minato negó con la cabeza y se sentó rápidamente correctamente. Agarro su mochila y la apretó sobre él como si consiguiera poner una barrera entre ellos dos.

-Creo que te interrumpí.- dijo con voz ronca mirando la televisión.

Ella se extrañó más por el cambio de comportamiento en él. Y el tono que utilizaba, las mejillas sonrojadas de su novio.

-¿Por qué lo dices?- pregunto curiosa ya que no sabía cómo interpretar el ataque de timidez del rubio.

Él la miro de reojo y su sonrojo aumento más acelerando de paso su respiración. Apretó más la mochila que tenía en sus rodillas y trato de sonar cerio.

-Por cómo estas vestida.- dijo en un susurro.

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Los ojos de Kushina se abrieron sorprendidos y al verse, ella también se sonrojo. Se miró más detenidamente y por un momento se apeno por cómo estaba. Llevaba una camisa blanca sin mangas que podría pasar por un top, algo suelta que dejaba descubierto su vientre pero que se ajustaba a sus pechos, y traía puesta una falda corta de color violeta con pequeños lunares blancos, debajo de ella solo traía puesto sus pantis, siempre acostumbraba a ponerse un short debajo de la falda pero como estaba en su casa no veía la necesidad de usarlo. Además comenzaba el verano y le apetecía estar fresca, por lo que tampoco tenía sostén. Al pensarlo sus pezones se pusieron tiesos y ella se abrazó. Casi prácticamente estaba semidesnuda enfrente de su conservador novio.

Al caer en cuenta de la situación en la que se encontraba pena nació en ella, después la vergüenza pero todo eso fue sustituido por algo más grande… las hormonas.

Ella dejo de abrasarse a sí misma y vio a Minato con una intensidad que lo hubiera derretido en ese momento si la estuviera viendo. Ah… la perversión es la mejor amiga de las hormonas.

Un cosquilleo grande de ansiedad se derritió en su estómago lo que le produjo una sensación de placer. Su mente dejo de pensar bien para pensar mal. Y como no hacerlo cuando la persona que te hace sentir tantas cosas impensables está cerca de ti, sentado mirando fijamente el televisor pero al pendiente de cada movimiento que haces.

¿Estaría mal si ella se atreviera a…?

el diablito que vive en ella, despierta y le susurra hazlo.

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Minato siente como Kushina se acerca y cierra los ojos aspirando en el proceso mucho aire para calmar sus nervios y cuerpo.

-Siempre estoy así en mi casa mina-chan.- ella se arrima cerca de él. El sofá parece ser más pequeño.- hace calor ttebane.- comienza ella a explicar.- por eso no traigo más que una blusa sin sujetador y una cómoda corta falda.- susurra ella cerca del oído masculino.

Él está de piedra ante tal declaración y no puede evitar sentir casi que le falta el aire. Vuelve aspirar fuerte y gime cuando siente un beso pequeño en el lóbulo de su oreja.

-¡Joder Kushina!.- es lo que dice antes de voltear su rostro y agarrar el rostro de su novia para besarla como ansia. Todo hombre tiene un límite y él cruzo la línea entre lo que debe hacer y lo que desea hacer.

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Kushina gime, y lo jala más hacia ella, quien se recuesta sobre el sofá atrayéndolo a él. El beso comenzó con intensidad. Ambos se habían extrañado tanto. Sus labios querían saciar la sed que ambos tenían. Sus lenguas danzaban en una sintonía algo fuerte, talvez incluso violenta. Pero la intensidad de sus emociones los asaltaba y los hacia dar más, exigir más. Y claro los dos querían más.

Nunca habían tenido la oportunidad de estar recostados al besarse, por lo que fueron conscientes de lo bien que se sentía él al tenerla debajo de su cuerpo. Y ella adoraba sentir el cuerpo masculino sobre su cuerpo.

Entre beso y gemido ambos se acomodaron bien de tal manera que Minato quedo entre las piernas de ella. El beso dejo de ser dado en los labios femeninos para iniciar un sendero por toda la clavícula de la pelirroja e ir bajando hasta llegar al valle de los senos.

Kushina mantuvo sus ojos cerrados disfrutando de las sensaciones tan intensas y arrasadoras. Se sentía como si un remolino la estuviera consumiendo. Y cuando la boca masculina capturo uno de sus pezones sin tela alguna que impidiera el contacto lo abrazo más y chillo de placer.

-por kami mina…to , no te detengas.- dijo con voz rasposa.

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¡Joder! Nunca había sentido tan grado de excitación en su cuerpo, estaba duro, tan duro como una roca. y lo que más anhelaba era seguir besando a Kushina por todas partes, y hacerla suya. Sus manos en algún momento viajaron por las piernas de su novia recorriendo su cuerpo.

Sabía que en estos momentos su libido era más intenso que la razón. Sabía que la pasión lo consumía a tal grado que lo que más deseaba era penetrarla.

Pero…

Sus ojos azules se posaron en ella, quien al sentir que dejo de besarla lo miro fijamente. Minato aprecio la pasión y el deseo en los ojos violetas, sentía que ella también lo deseaba. Sabía que ambos querían que esto ocurriera, que era una oportunidad perfecta.

-te amo Kushina pero no puedo…

Vio la sorpresa de sus palabras en el rostro de su novia. Y antes de que ella lo golpeara le agarro la cara con ambas manos y le regalo su más grande sonrisa.

-te amo.- repitió nuevamente.- y por eso no puedo acerté esto.- le dio un beso corto sobre sus labios hinchados por sus besos.- no tengo ningún método anticonceptivo en este momento, no tenemos la edad adecuada, solo quince años y no quiero que por un impulso tengas que pasar por situaciones que te causen daño.

-Minato.- susurro ella

-Te amo, te amo y nunca dejare de hacerlo. Pero me di cuenta en todos estos días que estuviste lejos de mí, que si no cuidamos nuestras acciones por muy pequeñas que sean abran consecuencias. – Dijo él seriamente.- yo no quiero exponerte a que puedas quedar embarazada, a esta edad no puedo ofrecerte nada, sin embargo. – Dijo a un más serio.- si esperamos un poco más, a que pueda darte tal vez no el mundo, pero si un futuro, créeme. No abra fuerza que me impida estar contigo. Porque yo, quiero estar siempre a tu lado. Quiero casarme contigo, formar una familia, hacerte mujer, pero para eso a un falta tiempo. – vio como los ojos violetas se empañaban y él sintió un nudo en su estómago.- Kushina… yo…

Pero ella lo jalo y lo apretó fuertemente en un gran abrazo.

-Si esto.- dijo con dificultad al hablar.- no es la declaración más bonita del mundo ttebane, no existe el amor.- susurro en el oído de él.- gracias por cuidarme, te amo.

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Minutos después ambos estaban en la sala leyendo los libros que Minato había traído.

Él explicaba algo que ella no entendía pero tampoco tenía muchas ganas de entender.

A un estaba sonrojada por lo que pudo pasar, por las palabras de amor de su novio.

Y con la promesa de que su noviazgo no era un juego, era algo que duraría para siempre.

Que cuando fuera el tiempo correcto, pasaría lo que tendría que pasar.

Algún día ella sabría que se sentía tener intimidad con su novio.

Algún día ella lo violaría.

Algún día …

De mientras sabia, que habrían muchos momentos más dentro de su noviazgo que atesoraría para siempre.

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Hasta aquí, si lo sé. Me dirán esto es el fin?, pues no. Es una parte la secundaria, aaaaa nos falta la preparatoria. XD, porque a estos con los calenturientos que son no les doy mucho tiempo para que caigan. XD

Como mucho serán dos capítulos mas .

Ya saben comenten, es el soborno que recibe un autor para subir rápidamente continuación.

Mil gracias por leer.