. Brave Heart .

De: PRISS

Capítulo III.


Cuando llegaron a la aldea, Hao y sus guerreros fueron recibidos con gritos de orgullo y victoria tan característicos de los nativos americanos.

Aquello, más que una aldea, parecía más bien un campamento.

Anna se sentía tan alejada de la civilización, por lo que sus ojos negros no disimularon el disgusto y rechazo a ese lugar.

~ ¿Qué pasa, señorita?. ¿A caso mi aldea y mi gente es tan poca cosa para usted?.

Preguntó el Asakura con burla; una sonrisa de victoria estampada en su cara cuando la chica cerró los ojos y bajó el rostro.

Por supuesto que esto era inadmisible para una mujer de alta sociedad como ella, acostumbrada a hospedarse en los hoteles más lujosos del mundo. Y venir a dar a un lugar que ni siquiera aparecía en el mapa, peor aún, como prisionera, bueno. . . sus ánimos estaban por los suelos.

La Kyouyama no podía sentirse más humillada, pero no le daría a ese bárbaro el gusto de verla perder el control, ya disfrutaría ella la venganza cuando su padre enviase al comisario y sus hombres a rescatarla.

Hao dio órdenes de que la llevasen a su tipi, también pidió a un grupo de ancianas que la preparasen para él, lo cual sorprendió a las mujeres. Nunca antes su líder se había quedado con las mujeres que capturaban de poblados cercanos o de las diligencias.

Pensaban que, la suerte de esa jovencita sería como la de muchas otras, regaladas a alguno de los guerreros o abandonadas en las cercanías de algún pueblo cara pálida.

~ ¿Qué esperan?.

Las apresuró el pelilargo, irritado por la reacción de las mujeres.

Dio media vuelta para reunirse con sus guerreros de mayor confianza, mientras veía como se llevaban a la mujer de largos cabellos de sol.

~ Vaya, vaya. . . así que ella es la desafortunada.

Un joven de cabello negro y ojos ámbar, recibió a su amigo y jefe con aquella broma carente de humor.

~ Querrás decir afortunada.

~ No, desafortunada, la pobre chica tendrá que soportar tu mal carácter.

Ambos hombres rieron. Hao debía admitir que quizás Ren tenía razón, él no era muy paciente que digamos.

~ ¿Estás seguro de esto, Hao?.

El pelilargo se giró donde el autor de aquella pregunta, encontrándose con un joven guerrero de azulinos cabellos que, con navaja en mano, parecía fabricar lo que sería el mango de un machete.

~ ¿Qué es lo que te preocupa, Horo Horo?.

El peliazul dejó un momento su trabajo, fijando sus oscuros ojos en los de su jefe apache.

~ Ella no es como las anteriores, que lloran aterradas y ruegan piedad.

~ Lo sé, por eso la elegí.

Horokeu dobló la boca. ¿Cómo hacerle ver a ese hombre la delicada situación?.

~ ¡ La dañarás !.

~ ¿Cómo crees que voy a hacer eso?, la quiero para mi, jamás la lastimaría.

~ Pues ella no parece compartir ese deseo tuyo, no se ve muy dócil.

~ Es solo cuestión de enseñarle quien manda.

El peliazul sonrió con ironía. Hao había dado en el clavo sin necesidad de decírselo él mismo.

~ No creo que ella quiera ser la que obedezca.

El Asakura torció la boca ante la afirmación de su amigo y guerrero. Ya se estaba aburriendo de esa conversación.

Ese hombre simplemente no lo entendería nunca. ¿Por qué?. Porque Horo Horo era mitad apache; su madre fue una blanca, por eso era tan amable y blando con las mujeres caras pálida. Por eso mismo, tomó como esposa a una chica que, como Anna, había sido capturada mientras cruzaba las extensas llanuras del territorio.

Tamao, una chiquilla de inusuales cabellos rosas, tan frágil y débil, que el moreno dudaba mucho que ella pudiese con la vida que su gente llevaba. Hao ni siquiera creía que la joven pudiese darle un hijo a su amigo.

~ Tal vez. . . creo que tu Anna y mi Tamao se parecen mucho.

Horo Horo susurró, como si adivinase que el pelilargo pensaba en Tamao, más aquello solo eran reflejos de los pensamientos que preocupaban al peliazul.

~ ¿Dé que hablas?.

El Usui suspiró; su jefe ya estaba liberando su impaciencia.

~ Tendrás que develarlo por ti mismo, jefe.

Fastidiado, el Asakura apretó los dientes. Ese imbécil peliazul solo trataba de molestarlo.

Horo se alejó donde su esposa. Hao torció la boca ante la escena llena de ternura, de esos dos abrazándose y besándose en medio de la aldea. El moreno no comprendía ni aprobaba la vida que llevaba su amigo, quien era más tranquilo que los apaches puros.

Y casi siempre, una sincera sonrisa cruzaba su rostro, y cuando regresaban de cacería él siempre corría al encuentro de su chica pelirosa, casi con desesperación.

El moreno no sabía si Horokeu estaba preocupado por la seguridad de su esposa, o buscaba calmar su conciencia cuando hacían algo que él consideraba deshonroso.

"Quizás sea un poco de ambas razones."

Pensaba el jefe apache, de pronto, preocupado por terminar como su guerreo de azulinos cabellos. . . irremediablemente atado a una mujer.

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. . . . Continuará.


Sé que los nombres de la gente de estas tribus se caracterizaban por simbolizar ya sea animales, naturaleza, etc.

Igual no había apellidos, pero no podía dejar de usarlos por eso, a pesar de que Hao es apache, de vez en cuando me refiero a él como "Asakura".

Es solo para identificarlo, así como a otros personajes. Lo cual considero algo así como. . . un bien necesario ^^ .

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MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE FIC:

Isa Dreyar. Gracias; creo que en este cap la personalidad de ambos fue más cercana a la del anime. Así como te pasa a ti, este cap me recuerda a como se conocieron en el anime y manga.

Maeda Ai. A veces me resulta difícil que las personalidades concuerden, pero sigo tratando.

AHeartbeat. Muchas gracias. Me ha pasado igual, el trabajo, la casa, muchas cosas me hacen difícil seguir con los fics, en parte por ello ya no publico tan
seguido T_T. Aun tengo un par de ideas sobre esta pareja, pero son ideas, la falta de tiempo no me ha permitido escribir, ojalá pueda retomarlas. Un Hao
vampiro me suena bien... posesivo y fuera de control jeje.

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