. Brave Heart .

De: PRISS

Capítulo IV.


Anna sufría lo que al parecer era un ataque de nervios.

Su miedo comenzó después de que algunas ancianas la llevaran a ese lugar para bañarla y vestirla con ropas propias de esos salvajes, un vestido similar al que ellas usaban, pero más hermoso y, debía admitirlo, mucho más fino.

No entendía lo que allí pasaba y por más que exigía que le explicasen la situación, las ancianas solo reían con complicidad. Le hablaban, pero Anna no entendía su lenguaje. Hasta que una joven mujer entró al tipi.

La Kyouyama la escudriñó por unos segundos, ella no era de la tribu, eso era obvio, su piel blanca, sus cabellos rosas y sus ojos del mismo color. La presencia de esa chica, especialmente la sonrisa cálida que le dedicó, le dio tranquilidad a la rubia.

La recién llegada dijo algo en una lengua que Anna no pudo entender, así que dio por hecho que se comunicaba con las ancianas, quienes segundos después las dejaron a solas.

~ Mi nombre es Tamao, ¡mucho gusto!.

La rubia no respondió, ligeramente sorprendida por la presencia de aquella mujer que, ahora se daba cuenta, debía ser de su misma edad.

~ ¿Cuál es su nombre?.

~ A-¡Anna!.

La rubia reaccionó cuando la pelirosa le volvió a hablar, más aun cuando su sonrisa pareció ensancharse, tranquilizando a la joven de negros ojos, brindándole confianza.

~ También. . . ¡la raptaron!.

Aquello no fue una pregunta.

Las circunstancias eran obvias. La rubia desvió mirada, estaba muy tensa, la situación era muy delicada. Tamao se acercó y le tomó las manos con las propias gentilmente.

~ ¡Tranquila, todo estará bien!.

Le decía la pelirosa con una dulce sonrisa plasmada en su rostro.

~ Entonces, tú puedes decirme si podré huir o si ellos me liberarán. Tal vez quieran una recompensa.

Tamao dobló las cejas con pesar y su linda sonrisa se borró. La hermosa y refinada mujer no comprendía la delicada situación y además no entendía la vida que llevaban los apaches. Que ni se le ocurriera hablar de recompensa frente a ellos, mucho menos frente a Hao, pues seguro lo tomaría como una grave afrenta y la castigaría por ello.

~ ¿Tamao?.

La joven dio un ligero respingo al escuchar su nombre; se había perdido en un montón de suposiciones.

La pelirosa se atrevió a acariciar los largos cabellos dorados de la otra mujer. Iba a prevenirla de las razones por las que Hao la había llevado hasta allí, especialmente la razón de encontrarse en ese momento en el tipi del jefe, de Hao.

~ La quiere para él.

~ ¡¿Qué?!.

Tamao le soltó así nada más, la noche que se avecinaba para la rubia, y su respectivo sufrir; no podía dulcificar las cosas con palabras rebuscadas o mentiras blancas.

~ Lo entiende, ¿verdad?.

Los ojos de Anna se destiñeron por la sorpresa; su labio inferior temblaba ligeramente, incrédula por lo que escuchaba.

La pelirosa estaba segura que la mujer frente a ella rompería en llanto, pero en cambio se puso histérica y comenzó a maldecir a toda la aldea, a los "bandidos" que la habían privado de su libertad y a su bárbaro jefe que pretendía aprovecharse de una inocente e indefensa mujer.

~ ¿Cómo se atreven?. ¿A caso no saben ellos quién soy?, Fausto VIII es mi padre, soy muy importante en la sociedad americana. ¿Cree ese salvaje que puede tomarme como a cualquiera de las mujeres de su tribu?. ¡ JAMÁS !.

Tamao se asustó. Los gritos de la rubia seguro se escucharon por toda la aldea. Y aunque casi nadie podía entender su idioma, había algunos que si, y uno de ellos era precisamente Hao.

~ Señorita Anna, no, no, ¡cálmese!. Tiene que aceptarlo, no puede hacer nada para evitarlo y Hao no cambiará de idea, está encaprichado con usted. Tal vez. . . hasta deba sentirse halagada, él nunca ha tomado a una mujer blanca y. . .

~ ¡¿Qué?!, ¿halagada?!. . . ¿de que pretendan abusar de mi?. Aunque sea el jefe de una tribu, ese hombre no es digno de mí !.

La pelirosa se alejó un par de pasos, sus pupilas descoloridas ante el temor.

Ahora seguro habían escuchado los gritos de la rubia. No se equivocó. En instantes, Hao apareció en la tienda, mirando con lúgubre seriedad a ambas mujeres, en especial a la rubia.

~ ¡ Fuera !.

Pronunció con tranquilidad, refiriéndose a Tamao, quien no vaciló un segundo.

~ ¡ Tamao !.

La llamó Anna, esperanzada a que la chica no la dejase sola con ese bárbaro.

La jovencita se giró un instante, su mirada se cruzó con la de Anna.

~ Lo siento, yo. . . ¡ lo siento !.

Susurró con voz quebradiza para finalmente abandonar el tipi, dejando en la soledad a la pareja.

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. . . . Continuará.


Mal momento para terminar el cap, lo sé ^-^.

Saben lo que sucederá en el siguiente capítulo: LEMON.

No había otro personaje mejor que Tamao para interpretar ese papel de amiga, confidente y hasta traductora.

Creo que su dulzura era esencial para este capítulo.

También creo que la reacción de Anna está acorde con su personalidad en el anime, aunque más caprichosa ¬¬'.

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MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE FIC:

Isa Dreyar. Yo igual primero vi el anime. En cuanto a Ren, bueno aquí todos son apaches, aunque es medio raro considerando sus físicos, como en el caso de Ren. Igual con Horo y con Ryu es medio difícil relacionarlos con alguna tribu cuando su aspecto no coincide, pero bueno, quería usarlos a todos ellos que son personajes importantes de SK. El libro "El último de los Mohicanos". Me gustó mucho la adaptación animada que se hizo (con romance y muy adecuadas las personalidades de los personajes). Te la recomiendo mucho más, de ahí la inspiración para este fic.

SakuraXmikan17. Gracias a ti por leer. Es difícil no pensar en una Anna valiente. Además, esa actitud es la que le gusta a Hao (manga, anime y en el fic, jeje). Fue gracioso que alguien molestara a Hao, el único que se atrevería sería Ren, los demás se sentirían intimidados.

Maeda Ai. Horo es un poquito más importante que el resto de los compañeros de Hao, al menos en el fic. Hao tenía que quedarse con Anna, sino no habría fic, jeje.

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