. Brave Heart .
De: PRISS
Capítulo XI.
La gente del pueblo corrió asustada cuando vieron al grupo de apaches entrar al pueblo; pensaban que venían a saquear y matarlos, pero la verdad es que el grupo estaba muy tranquilo, aunque alerta.
Al frente iba Horo Horo. Por su piel y origen, era mejor que él tomase un papel como mediador pacifico a llegar con el jefe apache comandando el grupo, eso seguro.
De cualquier modo, el pelilargo venía flanqueando un carruaje que, por cierto, todo el grupo venía protegiendo.
Conforme los nativos avanzaban, la gente murmuraba y los miraba entre curiosa y temerosa. Lo más extraño era el paso tranquilo que tenían los forasteros, cuando se les conocía por cabalgar como el viento. Otra cosa extraña fue que los nativos se dirigían al nuevo banco del pueblo y no a la comisaria como muchos supusieron.
Al detenerse justo frente al inmueble, el propietario de este, un hombre blanco y de rubia cabellera, salía a enfrentarlos. Con rifle en mano, preguntó a los apaches cuál era el motivo de su presencia.
Los ojos de Fausto se destiñeron al percatarse del carruaje detenido justo al centro de la formación de los apaches.
~ ¡ No puede ser !.
Susurró el rubio.
Su sorpresa fue aún mayor al ver como se abría la puerta del carruaje y de este salía una hermosa mujer de piel tan blanca como la nieve y cabellos tan rubios como los de él. . . ella lucía el mismo vestido de aquella vez.
~ ¡ Anna !.
El banquero quiso correr donde su hija, pero se quedó inmóvil, en parte por la emoción, pero más que nada porque las sorpresas no habían terminado para él, quien al fijarse mejor en la chica, pudo ver que ella cargaba un pequeño bulto envuelto en mantas. . . un bebé.
Anna se acercó donde su padre, regalándole una encantadora sonrisa que desbordaba alegría.
~ ¡ Hola, papá !.
Fue lo único que la Kyouyama pudo decir.
~ ¡ A-Anna, tu !. . .
~ Creo que tenemos mucho de qué hablar.
Le dijo la joven de negros ojos, girándose donde el jefe apache, regalándole una pequeña sonrisa que este correspondió.
Sin embargo, dicha expresión no era sino una invitación a unirse a esa larga conversación. . . porque todo lo que la rubia tenía que hablar con su padre, implicaba a Hao Asakura.
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El rubio guardó silencio después de oír el relato de su hija.
¡Estaba furioso!. Anna era una dama muy importante, con un futuro de estatus social y riquezas. Pero hora su vida había quedado arruinada al haber sido forzada a ser la mujer de un salvaje nativo, además de ya haber engendrado un hijo de este.
Fausto miró a su nieto, una pequeña sonrisa le cruzó el rostro. Si bien el bebé era idéntico a su padre, había heredado la blanca piel y los cabellos dorados de su familia. No podría sentir odio por ese pequeño, ¡jamás!
El rubio levantó la mirada, clavándola sobe Anna y ese. . . apache, quien lo miraba con una mezcla de burla y fastidio.
~ Anna, ahora que has vuelto, podemos empezar de nuevo, tú y Hana. . .
~ Lo siento, padre, ¡ pero este ya no es nuestro hogar y tú lo sabes !.
La joven le dedicó una triste mirada al rubio, deseando que él pudiese comprender. Ella ya no podía vivir lejos de Hao, ni él lo permitiría, nadie lo separaría de su mujer y su hijo.
~ Ahora debemos irnos, pero… te visitaremos a menudo, lo prometo.
La pareja, con Hana en brazos, se dirigía a la salía cuando se escuchó la voz de Fausto.
~ ¡ Espera… Hao !.
El moreno se giró donde el hombre blanco, sorprendido de que se dirigiese a él y además por su nombre.
El rubio lo pensó mucho, pero al final decidió que Anna, y ahora Hana, eran lo más importante y que cualquier esfuerzo o sacrificio bien valía la pena.
~ ¡ Cuídalos !.
Pidió con voz firme.
Aquello más bien parecía una orden, sin embargo, fausto extendió su mano derecha hacia Hao en señal de tregua. El castaño estrechó la mano del que después de todo era su suegro. Este acto hizo que la sonrisa del jefe apache se tornase suave y sincera.
Sin decir más, la pareja abandonó el lugar y poco después el pueblo, junto con los guerreros que los acompañaban.
Fausto pensó que haría todo lo posible para que su hija y su nieto ahora tuviesen una vida tranquila y feliz, sin tener que preocuparse por rencillas entre los blancos y los apaches.
Él pondría todo su poder y esfuerzo en hacer de esta unión entre su hija y el jefe apache, una alianza entre ambas razas; podrían beneficiarse las dos partes. Pero el mayor beneficio sería que Anna y Hana no tuviesen que vivir envueltos en una guerra por el territorio.
"En parte será, para compensar a mi pequeña, por no protegerla como debía."
Pensaba el rubio, consciente de que si ahora Anna vivía con los apaches, en parte era por sus malas decisiones como padre.
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. . . . Continuará.
Era necesaria una reunión con Fausto, sería muy triste que él simplemente quedase en el olvido.
Sé que el rubio se quedó muy tranquilo al permitir que su hija y su nieto regresaran con los apaches e incluso se los encargó a Hao, pero . . . ¿qué más podía hacer él?, ella ya tenía otra vida.
Siguiente cap es el desenlace T_T.
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MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE FIC:
Disculpen los caps tan pequeños, es que me emociono y quiero describir tantas cosas... que los caps salen cortos ^v^
Isa Dreyar. Gracias, que bueno que te gustase el cap anterior. Ya casi al final ha llegado Hana para reconciliar las cosas. Yo adoro a Hao, y bueno, creo que él sufrió mucho en el anime. Yoh se quedó con todo... la familia, Anna, amigos. Al final, Hao solo tenía su gran poder, pero nada más T_T, por eso es que trato de no hacerlo sufrir y tengo este favoritismo ^^ .
AHeartbeat. Pues ya no hubo acción, enfrentamientos, etc., pero si apareció Fautso y hasta conoció a su nieto. Tratré de retomar el manga, aunque me resultará algo extraño, ya que leí los 32 tomos en físico, ahora tendría que hacerlo online T_T, no sé, me da nostalgia. Tengo un par de ideas para fics haoXanna, aunque tardaré un tiempo en escribirlas y publicarlas. Muchas gracias por apoyar mis fics ^v^ .
Andy. Aquí el bebé; bueno, esta vez no fueron gemelos, pero Hana es tan lindo ^0^ .
Maeda Ai. Me alegra que te gustara el lemon; siento que fuese cortito, pero en mi defensa puedo decir que estaba muy inspiarda ^v^ .
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