Capítulo 4: ¡No puedo estar sin tí !
Al tocar el timbre, Morinaga abrió la puerta pensando de era Koroto que venía a verlo (ya que le había enviado un mensaje de texto contándole todo lo sucedido), Jamás pensó que Senpai se atrevería a ir a verlo luego de lo sucedido….
Al verlo, le tiró la puerta en la cara, la cual Senpai logró detener , por lo que pudo entrar…
- ¡Vete de aquí- le gritó Morinaga furioso, soltándose la corbata
- ¡No, necesito hablar contigo!- le gritó de vuelta - primero necesito pedirte disculpas por hoy- le dijo agachando la cabeza y tranquilizándose un poco- No debí decir nada- lo lamento.
Morinaga estaba realmente enojado, no solo por la clase de hoy, sino que por los últimos 8 meses, por la cantidad de lágrimas derramadas por él, por todas las noches en vela pensando en él y en cómo estaría, por la mujer con la que había salido, por su silencio de tanto tiempo, por mirarlo con esa cara ¡por todo!
- Ok- listo, ya lo dijiste -ahora márchate - No tienes derecho a venir a meterte en mi vida después de todo este tiempo.
- Lo sé - pero necesito hablarte….
- No quiero saber nada de ti - por favor, márchate de inmediato, en verdad no quiero saber nadaaaaa- le gritó al borde del colapso…
- Viaje solo para verte….
- La verdad no, no me interesa - 8 meses atrás quizás -pero no después de todo este tiempo y de tu egoísmo. ¡Eres la persona con la que menos quiero hablar y ver en mi vida en estos momentos!- le gritó
- No digas eso Morinaga - tengo que decirte algo importante…
- Ahhhhhh…. ¿Será que te casas?- Masaki y mi hermano me contaron que estabas saliendo con una mujer - ¡felicitaciones! - parece que lograste lo que querías! - si quieres invitarme a tu boda- ¡púdrete que no pienso ir!- le gritó furioso
- Vaya, ¡las noticias vuelan!- exclamó Senpai (Morinaga casi se desmayó, por un minuto pensó que se casaba realmente).
- No, no eso lo que vengo a decirte - necesito pedirte perdón por todo - Sé que no tengo derecho….
- No, ¡no tienes derecho a nada!- le gritó Morinaga - ¡vete!- le gritó
- ¡No!- gritó Senpai - Se que no tengo derecho, pero te extraño demasiado - te necesito, ya no puedo - y no pudo continuar, el llanto ahogó sus palabras... por primera vez estaba sacando afuera toda su pena y desesperación. Tuvo que afirmarse en la mesita de la cocina, estaba demasiado nervioso, ansioso... sus emociones y ansiedad le estaban jugando una mala pasada en esos momentos…
- ¿Qué?- le preguntó casi en shock Morinaga - Parándose repentinamente y mirando el estado de Senpai, al cual, nunca lo había visto así…..
- Morinaga, estos meses han sido un infierno - Yo quería aclarar mi mente y ver que quería para mi vida - y resultó que lo que quería lo había tenido frente a mí durante más de 5 años y no lo supe ver. - No se si es muy tarde para pedirte que me perdones, pero si no venía y no te lo decía directamente, en persona, jamás lo ibas a saber y sé que de eso me arrepentiría por el resto de mi vida. - Prefiero decírtelo y que me rechaces, a dejar que pase más el tiempo y no lo sepas- concluyó
Senpai lloraba de una forma incontrolable, a Morinaga se le partía el corazón de verlo así, pero estaba tan profundamente herido y sentido con él que no sabía que decirle….
- Senpai, la verdad, no sé que decirte ahora - han pasado muchas cosas - y no sé- no sé qué pensar de todo esto - ya dijiste lo que querías decir - por tanto vete, necesito pensar, estar solo- le decía Morinaga casi en estado de shock
- Morinaga - Senpai tuvo nuevamente que afirmarse, todo empezó a darle vueltas (Morinaga no alcanzó a darse cuenta) - ¿puedo ocupar tu baño antes de irme? - necesito ... Y acto seguido Senpai tuvo que correr al baño. Morinaga se percató de este último movimiento y apenas cruzó la puerta del baño lo escuchó vomitar. Morinaga entró rápidamente al baño, y le sujetó la cabeza y corrió su pelo de su cara para que pudiera vomitar tranquilo y no ensuciarse.
- Lo lamento- no quería dar este espectáculo - pero creo que colapsé - últimamente me pasa seguido - le decía más tranquilo Senpai.
- No te preocupes - siempre te pasa lo mismo, antes te desmayabas - recordó Morinaga
- Si- le respondía Senpai - que en esos momentos se encontraba abrazado por los fuertes y cálidos brazos de Morinaga mientras permanecían sentados frente al inodoro - Senpai comenzó a temblar…
- ¿Estás temblando Senpai?
- Si- un poco…
- Parece que tienes un poco de fiebre - ¡estás sudando frío!- exclamó sorprendido Morinaga
- No, no es nada Morinaga- dijo molesto consigo mismo Senpai - perdón por este desastre- no debí dejar que me vieras así - creo que mis nervios me están jugando en contra, pero quiero que sepas que no ha habido noche que no piense en ti - Senpai trató de pararse, pero tuvo otra arcada y su estómago se siguió vaciando. Morinaga lo sujetaba fuertemente…
Cuando estuvo un poco mejor, Morinaga le dijo:
- Ven toma, lávate los dientes, este cepillo está nuevo. Si quieres darte una ducha hazlo, no dejaré que te vayas en ese estado…
Senpai parecía un niño obedeciendo las órdenes de Morinaga. Él le facilitó un pijama limpio y luego Morinaga se fue a duchar (parecía que quería ahogarse bajo el agua) - se demoró más de la cuenta -pero cuando finalmente salió se encontró con Senpai que estaba sentado en el sillón, observando fijamente el departamento…
- Este departamento es muy parecido al que compartíamos- le dijo Senpai - la distribución, los muebles, la cocina, si hasta los colores son parecidos…
- Si, a mi también me llamó la atención cuando me cambié - había visto solo fotos - pero era tanto mi apuro por venirme que no me di cuenta hasta al llegar acá. Al principio pensé en rechazarlo, pero después lo pensé y era como sentirme algo más en casa. Morinaga se conmocionó al realizar esa confesión - La que es grande es mi habitación, ¿Quieres verla? – y Morinaga sin pensarlo abrió la puerta de su alcoba y Senpai puedo ver lo grande que era...
- ¡Es enorme! ¡es el doble de la que tenías allá! - permiso -¿puedo ver la vista que tienes? - Con las cortinas cerradas no se aprecia….
- Si- mira- le decía Morinaga
- ¡Guauuuuuuu! - exclamó sorprendido Senpai - ¡que buena vista tienes desde acá!…
Morinaga se había acercado bastante a Senpai para ver justo donde él estaba mirando, era todo muy normal, como si todo este tiempo nunca hubiese pasado….
Senpai se dio vuelta y se encontró cara a cara con Morinaga, frente a frente, en su dormitorio. Por un minuto se miraron fijamente. La cara de Senpai mostraba culpa, mientras que la cara de Morinaga mostraba resentimiento y una pena muy profunda. Senpai no soportaba la cara de pena con que Morinaga lo miraba, sabía que le había hecho mucho daño. Se imagina todo lo que Morinaga debía haber sufrido durante todo este tiempo. La sensación de soledad, vacío y pérdida, sin duda debía haber sido similar a lo que él mismo había sentido. No podía imaginarse qué era lo que había sentido Morinaga al enterarse que estaba saliendo con una mujer. Senpai no quería pensar más, ya que todos esos pensamientos lo torturaban con solo imaginárselo…
Senpai lo miró y comenzó a llorar nuevamente, suavemente apoyó su frente en el pecho de Morinaga.
- En verdad no sé como pedirte perdón - no sé como expresarte todo la angustia que siento por todo lo que te he hecho pasar y , sin pensarlo, se lanzó a los brazos de Morinaga y lo abrazó con fuerza….
Morinaga no quería abrazarlo, no quería ceder, pero finalmente no pudo resistirse y lo abrazó. No de la forma habitual, pero lo abrazó. Al ver el abrazo correspondido, Senpai alzó la cara, miró de frente a Morinaga quien también silenciosamente lloraba y sin pensarlo mayormente, lo besó.
Morinaga al principio no correspondió el beso, pero Senpai continuó besándolo hasta que al fin Morinaga le correspondió. Comenzaron a besarse de una manera incontrolable. Senpai al besarlo sentía como todo su cuerpo se adaptaba a él, como sus caricias lo calentaban hasta su máxima expresión, sus besos tenían ese sabor maravilloso y perfecto, su aroma, sus manos, el calor de su cuerpo, todo en ese momento, era lo que había necesitado durante todo este tiempo. No quería parar, lo necesitaba con desesperación….
Morinaga cayó en cuenta de lo que estaba pasando y bruscamente se separó de él ...
- Lo siento Senpai no se si pueda hacer esto…
- ¿Por qué? -¿Estás saliendo con alguien más ahora?
- Ahora no, estoy solo- eso le dolió de alguna forma a Senpai- (significaba que había estado con alguien más), pero no sé si quiero involucrarme contigo nuevamente - por fin estoy dejando el pasado atrás y no quiero hacerme ningún tipo de ilusión contigo -nada- es más, aún no te he perdonado ni estoy cerca de hacerlo…
- Ya veo- "no quieres involucrarte conmigo nuevamente"- susurró Senpai -quien se tuvo que sentar de nuevo, su estómago se volvió a agitar - Las palabras le dieron tan duro que la cabeza le dio vueltas.
- ¿Te sientes mal? -¿quieres algo?
- Estoy mareado- le respondió -¿crees que puedas llamar un taxi? - quiero irme a mi hotel…
- No es necesario - quédate aquí - yo puedo dormir en el cuarto de al lado o en el sillón - no tengo problemas- Me preocupa tu estado, creo que nunca te había visto así….
- No, me voy - y dicho esto Senpai fue a buscar su ropa y se cambió…
- ¿En serio te vas a ir?- le preguntó sorprendido Morinaga al verlo nuevamente vestido
- Si, será lo mejor, ya te dije lo que sentía y no me siento bien- dijo molesto y con su orgullo herido - creo que ha sido suficiente para mí por hoy - el lunes tendré la conferencia en la Universidad - ojala puedas ir para verte antes de irme-
- No podré - estaré trabajando a esa hora, pero te deseo suerte- le dijo Morinaga quien en ese momento estaba debatiendo si dejarlo ir o no…
- Gracias – le dijo Senpai con un hilo de voz - y Morinaga…
- ¿Si?- le preguntó él
- Lamento todo, en verdad - aunque sea tarde - fui un verdadero estúpido.
- ¡Y lo sigues siendo!- le dijo Morinaga sonriendo
- ¿Qué dices?- le preguntó molesto Senpai mirando irritado la sonrisa de Morinaga
- ¡Qué sigues siendo un estúpido! - ¿Tú crees que voy a dejar que te vayas en estas condiciones? - si crees eso, es que en verdad, no me conociste nada - Ya anda a acostarte - usa mi cama, yo dormiré en el sillón…
- No es necesario, en serio prefiero irme….
- ¿Tienes que hacer todo tan difícil? - le preguntó Morinaga agarrándose el pelo de la frente, muy molesto y muy serio…
- No es eso, solo que…
- Nada - solo ve a dormir, mañana hablamos más tranquilos - le dijo Morinaga
Senpai finalmente obedeció - la sola opción de tener la posibilidad de verlo y hablar con él al día siguiente, lo había convencido...
Había pasado como una hora, cuando Senpai partió nuevamente al baño. Para Morinaga era imposible dormir sabiendo que Senpai estaba en su departamento. Al sentirlo correr al baño y escucharlo nuevamente vomitar, hizo que corriera nuevamente en su auxilio y se quedara a su lado para acompañarlo ..
- ¿Quieres que llame a un doctor?- le preguntó preocupado Morinaga
- No, sólo quiero tratar de descansar…
- Pero si estás así, es mejor que veas un doctor….
- No, en serio, ya no queda nada más que eliminar - me iré a acostar - ¿por casualidad tendrás algo que me ayude a dormir?- le pregunto Senpai
- Si, pero me da susto dártelo - no quiero que vomites y te ahogues. - ¡Está bien! - exclamó de pronto Morinaga, parece que esta noche no dormiré.
- ¿Por qué dices eso?- le preguntó sonrojado Senpai
- Ven- le dijo tomándolo de la mano y llevándolo hasta la cama. Esta vez Morinaga se metió dentro junto a Senpai y le dijo: Trata de dormir- yo velaré tu sueño - al menos no tienes fiebre y eso es bueno- dijo tocando rápidamente su frente….
Senpai al estar a su lado, sintió algo de paz y con lo extenuado que se encontraba, logró quedarse dormido en un corto tiempo. Por su lado, Morinaga no podía dormir, no podía creer que tenía a Senpai acostado a su lado. Estaba preocupado por él y a la vez muy excitado, recordaba los besos que se habían dado, la forma en que Senpai lo había besado, lo duro que se había puesto (ya que gracias al pijama que Senpai llevaba, se había podido percatar). Por la mente de Morinaga comenzaron a pesar toda clase de pensamientos lujuriosos.
Al cabo de un par de horas, Senpai despertó y sintió algo tibio a su alrededor. Era Morinaga que estaba muy cerca de él. Eran pasadas las 4 de la mañana, y Morinaga había caído en un profundo sueño. Se había dormido sin apagar la luz de su velador. Senpai se movió lentamente y logró sentarse, sin despertarlo, quería verlo dormir…
Si bien en la Universidad lo había visto más grande y maduro, ahora lo volvía a ver como su querido Kouhai. Se notaba que estaba durmiendo en forma profunda, ya que seguramente se encontraba agotado tanto por una larga semana de trabajo y por el impacto que su presencia le debía haber provocado.
Senpai recordaba la cara de resentimiento con que lo había mirado Morinaga y esa mirada lo torturaba, sentía que tenía la pena y la angustia marcada, incrustada en su rostro.
Senpai deslizó su mano por la cabeza de Morinaga a fin de poder hacerle un suave cariño y sentir aunque fuera por un momento, nuevamente el roce de sus cabellos por entre medio de sus dedos, pero al mínimo contacto, Morinaga abrió de inmediato los ojos, sobresaltado…
- Disculpa- solo quería apagar la luz del velador- le había dicho Senpai
- Sentí tu mano – eso me despertó- le dijo Morinaga haciéndole ver que no lo engañaba…
- Disculpa- no quise….
- ¿Cómo te sientes Tatsumi?- le había preguntado Morinaga sentándose a su lado -¿Quieres algo? -¿un té?
- No, descansa - debió ser una semana agotadora para ti, trata de dormir..
- No te preocupes ahora por mí -¿quiero saber si necesitas algo?- le respondió medio exasperado
- No, nada….
- De ser así, buenas noches - le dijo Morinaga quien se recostó nuevamente, dándole esta vez la espalda a Senpai y apagando la luz del velador. - Si necesitas encender tu luz, no tengo problemas Tatsumi…
- No, no la necesito - le respondió Senpai quien se recostó también y se acercó suavemente a Morinaga. Con mucha cautela lo abrazó, rodeándolo con su brazo y suavemente lo tomó de la mano. Al no verse rechazado, Senpai colocó su frente en la espalda de Morinaga, desesperadamente quería sentir su aroma y su calor…
- No hagas esto Tatsumi, por favor- le dijo repentinamente Morinaga girándose repentinamente y mirando hacia el techo - unas finas lágrimas corrían por sus mejillas…
Senpai al ver esto, se sentó a su lado. Morinaga se tapó los ojos con una mano, y comenzó a sollozar….
- No Morinaga, ¡no te pongas así por favor!- le dijo Senpai abrazándolo e intentó besarlo nuevamente
- Déjame!- exclamó enojado- no soy tu maldito juguete! - ¿por qué viniste Tatsumi?
Morinaga no quería entregarse, estaba tan dolido, tenía tanta pena aún, por lo cual se alejó instintivamente de él..
- Lo lamento, sólo quería besarte- y no, no creo que seas mi juguete - ¡no digas algo cómo eso! - solo que te deseo -quiero estar contigo…
- ¿En serio me deseas? -¿Tú Tatsumi? -¿por cuánto tiempo?- le preguntó irónico Morinaga
- Entiendo que no me creas, sé que necesitas confiar en mí nuevamente y….
- No sé si eso pueda ocurrir….
- Lo sé - perdóname por el atrevimiento - le dijo Senpai sonrojado y molesto consigo mismo, su forma de actuar no había sido sin duda la correcta. Había presionado mucho a Morinaga, si las cosas hubieran sido al revés, él lo hubiera mandado a volar sin el menor remordimiento, mientras que Morinaga sólo sufría. - Discúlpame Morinaga- trata de dormir ahora - prometo no tocarte nuevamente…
A los minutos, Senpai optó por levantarse e irse a acostar al living, no podía dormir, no al lado de Morinaga. Estaba muy excitado por tenerlo cerca, quería abrazarlo, tocarlo, tomar su mano, sentir su calor... todos esos sentimientos lo tenían al borde de la desesperación….
- ¿Dónde vas? - ¿Estás bien?- se sobresaltó Morinaga (pensando que su iba nuevamente al baño a vomitar)
- Voy al living, en verdad no me siento capaz de dormir a tu lado - le dijo sonrojado - lo único que quiero es tocarte, hablarte.
- Jajajaja- rió Morinaga al escuchar eso….
- ¿Por qué te ríes?- le contestó furioso Senpai
- Bueno, eso era lo que me pasaba siempre a mí, me moría por tocarte y tú sólo te enojabas, me gritabas o golpeabas - ¿se siente mal verdad?
- Si, horrible, por eso mejor me alejo….
- No seas idiota, quédate acá - no quiero que te caigas ni que te pase algo…
Morinaga estaba sumamente excitado, escuchar esas palabras por parte de él, encendieron la llama que no quería dejar aflorar. Tenía una lucha interna gigante, pero si Senpai necesitaba irse de la habitación porque quería tocarlo y en resumidas cuentas, "hacerlo" con él, eso era algo nuevo y sin dudas, Morinaga quería ver a que se refería Senpai con esas palabras.
- En serio- mejor me voy- y cuando Senpai se giró para salir de la habitación, Morinaga se movió ágilmente, y lo jaló hacia la cama tirando de él por la manga de su camisa….
- ¿Qué haces?- le preguntó sorprendido
- Quiero comprobar si lo que dices es verdad o no- le dijo posando fuertemente sus labios sobre los de Tatsumi. Si Senpai minutos antes se sentía sin fuerzas, ese beso lo reactivó por completo. Morinaga pudo sentir de inmediato su necesidad, ansiedad y desesperación en la forma que Senpai se comenzó a aferrar a él.
Morinaga comenzó a hacer todo lo que usualmente le hacía, pero esta vez sería mucho más cauto y sensible dada la condición de Senpai.
Lentamente comenzó a besarlo y recorrerlo lentamente. Luego comenzó a besarle y masajearle el pene hasta que ya no pudiera más... cuando veía que iba reventar… bajaba la intensidad y se iba a darle besos, a masajear su cuerpo, y tocarlo, de pronto más caricias y besos ... cada vez, los besos eran más penetrantes.. Senpai sentía que todo era perfecto, cada toque, cada caricia, cada beso… todo era tal cual lo recordaba… Senpai se aferraba a Morinaga como nunca lo había hecho. Senpai estaba en su límite, iba a correrse en cualquier momento...
- Morinaga- para- me voy a correr en tu boca - pero Morinaga no paraba seguía y seguía succionando el pene de Senpai hasta que éste no pudo aguantarlo más y explotó dentro de la boca de Morinaga. Morinaga por su lado, no quería agotarlo más, por lo que empezó a masturbarse delante de Senpai….
- ¿Qué haces?- le preguntaba
- Disculpa, tengo que sacarlo - estoy demasiado excitado, tanto que me duele.
- Déjame hacerlo a mí entonces - le reclamó Senpai
- No- tú estás delicado de salud - No dejaré que te agites más…
- No- entonces entra dentro mío, no quiero que te masturbes, termina dentro de mí- le exigió Senpai
Morinaga tenía una lucha interna, había pasado tiempo para Senpai y seguramente no sería muy placentero para él, pero ante los dichos de Senpai, no se pudo controlar y luego de una previa preparación, lo penetró. Para Senpai fue tal la satisfacción que sentía, que pudo percatarse, que su cuerpo entero le pertenecía a Morinaga, por fin volvía a ser uno con él. Morinaga comenzó a pujar con delicadeza al principio, pero Senpai le pedía que lo hiciera mas fuerte. Morinaga no podía creer lo que estaba pasando, era realmente algo maravilloso, nunca esperado. Ver y sentir a Senpai tan dispuesto, ver que lo estaba disfrutando, que lo pedía, sentir cómo se aferraba a él, era realmente increíble. Morinaga lo miraba atento y Senpai se veía extasiado, pleno, feliz, excitado, esa era sin dudas, la cara que siempre había deseado ver en él y ahora, por fin, la estaba viendo…
- Senpai me voy a correr ….
- Eso quiero - córrete - yo creo que estoy listo para correrme nuevamente - continúa un poco más y me voy a venir de nuevo….
Esas palabras sonaron demasiados sensuales para Morinaga, ¿Senpai diciéndole algo así?
- Senpai me vengo….
- Yo también….
- Ahhhhhhhhhh- ahhhhhhhhhhhhhhh - gritaron al unísono
Ambos se corrieron al mismo tiempo. Estaban totalmente extasiados. Morinaga se dejaba caer exhausto sobre el cuerpo de Senpai. El acto en sí no había durado mucho, pero ambos sintieron como sus cuerpos se compenetraban, sus cuerpos se conocían mejor que ellos mismos, cada caricia, cada roce, cada movimiento, había dejado al otro en éxtasis…
Era mucho el cansancio, por lo cual ambos cayeron profundamente dormidos. A la mañana siguiente, Morinaga despertó primero y vio que Senpai lo estaba abrazándolo firmemente.
- Te extrañé - le dijo con un susurro de voz y muy sonrojado….
Morinaga no creía las palabras de Senpai. Pensaba que era solo era como un tipo de recaída por parte de él. Quizás se sentía solo y por eso lo había buscado. Morinaga sabía que esto duraría sólo ese fin de semana, pero aún así, no quería desaprovechar la oportunidad ,aunque fuera solo por ese fin de semana, sería extremadamente feliz.
Ese día lo hicieron sin parar, apenas hablaban, sólo se escuchaban gemir y disfrutar. Morinaga estaba en éxtasis al ver cómo el cuerpo de Senpai reaccionaba a sus caricias, a sus manos, a él cuando se acercaba. Solo pararon para comer algo o lavarse. Senpai ya se encontraba bien, su colapso había sido solo por los nervios y por la reacción de Morinaga, pero al verse aceptado, había recuperado su ánimo y apetito….
- No quiero volver a separarme de ti- le dejo Senpai
Morinaga no era capaz de creerle en esos momentos….
- El separarnos fue tú decisión Tatsumi - tú no quieres autodenominarte gay - ¿acaso no fuiste tú el que me dijo que quería una familia, hijos? - ¿acaso no querías retomar tu camino anterior?
- No me recuerdes eso ahora, por favor- le pidió Senpai - Lo único que tengo claro, es que quiero estar contigo, sino, nada vale la pena…
Morinaga lo miró pero no le contestó, de hecho, esquivó su mirada sonriendo incrédulamente. Senpai se sintió sumamente triste, pero ahí comprendió que era lo que sentía Morinaga cada vez que él le decía que lo quería y él le respondía con evasivas o insultos…
El día domingo fue más tranquilo, y pudieron sentarse a conversar. Senpai le contó sobre Sasumi y lo mal que lo había pasado…
- ¿Así que no te gustó hacerlo con una mujer? - le preguntó Morinaga un poco hiriente
- No- le respondió sincero Senpai - aunque no me creas, sólo podía pensar en ti- Fue tanto, que ella misma se dio cuenta de todo. Creo que fue una de las peores experiencias de mi vida.
Ya que la conversación había tomado ese rumbo, Morinaga le contó sobre Koroto y lo que había sucedido entre ellos y cómo ahora eran solo buenos amigos.
- Sí, me imaginé que él sabía de mí ese día que nos vimos en el bar- me miraba con bastante recelo - le había comentado Senpai.
- Bueno, creo que no lo puedes culpar- le dijo Morinaga.
- No, supongo que no- le respondió Senpai - se nota que te aprecia mucho-
- Si, gracias a él - no caí en la desesperación - no te imaginas lo que era volver de la universidad a este departamento, que se parece tanto al que compartíamos- le dijo Morinaga.
- Si, creo que me lo imagino un poco - le dijo un poco sonrojado y emocionado a la vez Senpai
- ¿Cómo así Senpai? - le preguntó algo sorprendido Morinaga por su reacción.
- La verdad, es que todavía no he sido capaz de entregar el departamento de Nagoya - es verdad que la mayoría de las veces duermo y como donde mi tía Matsuda - pero no he sido capaz de deshacerme de él- ya que siempre que volvía a él, podía sentir tu presencia..
Morinaga había quedado profundamente sorprendido y emocionado con esas palabras, mientras que Senpai, estaba rojo (casi color fucsia) por esa revelación..
Luego, Morinaga le comenzó a contar de su nuevo trabajo en la farmacéutica, el cual le encantaba y de sus clases en la Universidad…que era lo que más le apasionaba…..
- Quedé muy impresionado ese día que te vi dictar esa clase- ¡Eres realmente increíble! - nunca había presenciado a alguien que pudiera atraer tanto a una audiencia, cuando te contradije, yo creo que la mitad de tus alumnos me quería asesinar y la otra mitad se quedaron atónitos esperando tu respuesta - se ve que has madurado mucho Morinaga. (Morinaga se sonrojó)
- Bueno, tuve un Senpai muy bueno- dicen por ahí
- Uno muy cascarrabias- escuché que decían también
- Bueno, sí, en verdad que tiene un genio terrible- sonrió Morinaga - Senpai frunció el cejo, pero luego sonrió….
- Me encanta cuando sonríes - y casi nunca lo haces- le decía Morinaga
Senpai miró al suelo pensativo..
– Si, es verdad- le dijo sonrojado y molesto a la vez.
La tarde pasó rápidamente, y decidieron pasar esa última noche juntos. Senpai se iría temprano en la mañana al hotel, para luego partir a la conferencia, así Morinaga podría ir tranquilo a trabajar.
Esa noche, casi no durmieron. Lo hicieron toda la noche, Morinaga sufría, puesto que pensaba que no lo vería más. La verdad era que no tenía esperanzas en que Senpai volviera. Ahora había una excusa, Senpai venía a una conferencia, pero tendría que volver a su ciudad natal a terminar su post grado. Por su lado Senpai no quería alejarse de Morinaga y quería recuperar su confianza, que volviera a creer en él, pero notaba a Morinaga distante y eso lo tenía muy angustiado….
Cuando llegó la mañana, llegó el momento de despedirse….
- Volveré el próximo fin de semana- le decía Senpai a Morinaga mirándolo fijamente - llegaré el viernes en el último tren que alcance
- OK- si ese es tu deseo - aquí te esperaré- le decía sin ninguna esperanza Morinaga
Dicho esto y con su frialdad característica, Senpai salió del departamento de Morinaga mirando de frente, sin darse cuenta, que Morinaga había apoyado su mano empuñada en la muralla y colocado su frente en ella, unas finas lágrimas habían comenzado a correr por sus mejillas. Senpai alcanzó a escuchar un pequeño sollozo.
Senpai se dio vuelta a mirar a Morinaga y alcanzó a ver la escena - Tiró su bolso lejos, subió corriendo la escalera, lo abrazó fuertemente y lo besó con gran fervor….
- ¡Te dije que volveré! - ¿no me crees verdad?...
- ¡No lo sé! - le respondió casi gritando Morinaga - tengo miedo de esto Senpai - no quiero volver a enamorarme de ti y salir lastimado nuevamente - estoy aterrado - me ha costado mucho todo- sollozó
- "Ya no me ama"- pensó Senpai para si mismo- Senpai había enmudecido -Morinaga, las cosas serán diferentes, lo prometo…
- Ojalá pudiera creerte- dijo mirándolo fijamente. Morinaga secó rápidamente sus lágrimas y le dijo: - ahora vete, por favor, tengo que irme a trabajar, mucha suerte en tu conferencia- y dicho esto cerró su puerta y se fue a la ducha.
Senpai quedó muy triste - "no me quiero volver a enamorar de ti" - ¿sería que en verdad, ya no estaba enamorado de él?, pero él lo había sentido, habían estado juntos: los besos, las caricias, los abrazos, eso Morinaga no lo podía ocultar, eran natural en él. La conferencia esta por comenzar y apenas se podía concentrar en lo que tenía que hablar, pero todo estaba en sus manos esta vez… tenía que recobrar el amor y confianza de Morinaga y demostrarle que iba en serio, por lo cual decidió hacer cosas que convencieran a Morinaga que de ahora en adelante todo sería distinto…
La conferencia (a pesar de todo) fue un éxito - "Aún cuando la conferencia había sido dictada por el científico que había refutado al querido profesor Morinaga"- sus alumnos se habían enterado que había sido una "broma" del antiguo Senpai del profesor, por lo que todos le tomaron simpatía, el profesor Fukushima había sido muy divertido y explícito de la situación al introducirlo frente a la asamblea asistente…
Al terminar la conferencia, Senpai, le envió un mensaje de texto a Morinaga, diciéndole:
- "La conferencia fue un éxito, ahora sin dudas tus alumnos me van a preferir a mí, que a ti" (y le colocó una carita feliz)
- Jajaja- le contestó Morinaga - eso habría que verlo - solo bastará una sola clase para que se den cuenta lo tirano y cascarrabias que eres…
- Ja-ja-ja - le contestó Tatsumi - Ahora voy en el tren, te llamaré cuando llegue a casa de mi Tía.
- OK- te esperaré, ¡buen viaje!- le respondió nuevamente Morinaga
Eso ya había sido nuevo, Senpai casi no solía comunicarse por esa vía, pero Senpai quería que Morinaga no se sintiera solo y que le creyera, así que pensó que ese medio, sería de utilidad, para los días que estuvieran alejados…
Apenas llegó a su casa y cosa de que no se hiciera muy tarde, ya que ambos habían dormido muy poco el fin de semana pasado, Senpai llamó a Morinaga y le habló por unos minutos. Le contó respecto de la conferencia, de la introducción del profesor, del viaje y como Matsuda y Kanako se habían puesto muy felices de saber que se habían visto, qué ambas le enviaban saludos…
- Sí- mándale mis saludos también…
- Así lo haré - ¿y a ti? - Cómo te fue?
- Bien, pero anduve con sueño todo el día- le había respondido bostezando Morinaga
- Si, no entiendo ¿por qué será? - ¡Tienes que dormir más Morinaga sabes! - y dicho esto ambos se echaron a reír….
- Es bueno oírte reír- le había dicho Morinaga
- Lo mismo digo- le respondió Senpai - Morinaga, quiero preguntarte algo -¿Está bien si te llamo y envío mensajes?
- ¿En serio? - ¿quieres hacer eso?
Senpai se sonrojó...
- Respóndeme idiota - dí sí o no- le gritó
- ¡Uyyyy! - ese maldito carácter tuyo Tatsumi - le recriminó Morinaga
- Lo lamento - Pero no me gusta que no me respondas en forma directa..
- Me encantaría- le respondió Morinaga agradeciendo que Tatsumi no podía ver su emoción y sonrojo de ese momento.
- Bueno, entonces mientras llega el fin de semana, nos mantendremos en contacto de esta manera -¿Te parece?
- Si-
- Ya- aprovecha de dormir hoy, tienes que reponer tus fuerzas para el próximo fin de semana Morinaga- le había dicho Senpai con voz entre seductora y risueña..
- No te preocupes- me recupero fácil
- Lo sé - se sonrió Senpai - ¡buenas noches Morinaga, hablamos mañana!
- ¡Buenas noches Tatsumi!- respondió Morinaga
- Morinaga ...
- ¿Si?
- No me sigas diciendo Tatsumi ni Senpai, tengo nombre….
- Entonces tu tampoco me sigas diciendo Morinaga…..
- Entiendo - ¡Buenas noches!
- ¡Buenas noches!
(Ninguno dos los dos se había atrevido a mencionar el primer nombre, pero sus corazones habían quedado felices frente a esta conversación). Morinaga miraba el celular feliz, como si de pronto ese pequeño aparato se hubiera convertido en su mejor amigo…
Al despertar al siguiente día, Morinaga tenía un mensaje de Senpai:
- ¡Buenos días Tetsuhiro! - ¡qué tengas una buena jornada!
- ¡Igual para ti Souichi!- ¡buen día! - Tengo que correr, me anduve quedando dormido
- Corre, pero no dejes de tomar desayuno - Le decía Senpai
- ¡Claro, como yo no tengo a Matsuda que me prepare todo!- le contestó Morinaga
- Mañana te llamaré y seré tu despertador - ¿Te parece?
- Si, mientras no utilices tu dulces gritos, ¡todo estará bien!
- Ya corre mejor - ¡buen día Tetsuhiro!
- Gracias -¡buen día Souichi!
Esa semana, estuvieron así hasta el día miércoles. Morinaga no supo nada de Senpai ni jueves ni viernes y se suponía que ese día viajaría a verlo nuevamente…
El ánimo de Morinaga se vino al suelo. Se culpó a sí mismo por haberle creído. Él se lo había imaginado desde el principio, pero había querido creer que Senpai había cambiado y que estaba dispuesto a estar con él… más toda esa red de mensajes y llamadas telefónicas, lo habían ilusionado por un rato.
El último tren salía a las 20 hrs desde el terminal, por lo que Morinaga lo esperó hasta las 24hrs despierto. Al ver que ya no había llegado, se fue a acostar muy deprimido, con una sensación de vacío y pena tan grande que apenas se podía mantener de pie…
