Capítulo 5: ¡Debes confiar en mí!
A eso de las 1.30am, tocaron a la puerta. Morinaga que acaba de dormirse, al principio no escuchó, pero al ser tan reiterativos los llamados, finalmente despertó. Medio dormido abrió la puerta, para encontrarse con un despeinado y sudado Senpai, que sin importarle nada, se echó a los brazos de Morinaga y lo besó apasionadamente. Morinaga nuevamente se mostraba distante. Senpai lo pudo sentir, entró al departamento y comenzó a hablar:
- ¿Te habías quedado dormido, verdad?
- Si….
- ¿Pensaste que no vendría?
- ¡Hace dos días que no sé nada de ti!- le recriminó Morinaga
- ¡Malditos celulares!- gritó furioso Senpai- ¡Mira! - Y le mostró su antiguo teléfono celular el cual estaba absolutamente muerto…. ¡Se me cayó al agua! - ¡y no quiso funcionar más! - fui a la compañía y me dieron otro, pero el chip no le hace, por lo cual perdí todos los contactos - No te podía llamar -¡porque no me sé tu número! - ¡Lo lamento!
Morinaga estaba muy sorprendido, todo parecía ser coherente….
- ¡Más encima no lo sé usar!- gritó furioso - Morinaga tienes que colocar un teléfono fijo en este departamento, No tengo memoria para los celulares, además así lo registro en el teléfono de mi casa….
- ¡Pensé que no vendrías sabes!- le dijo triste Morinaga, colocando esa cara que Senpai odiaba ver en él….
- ¡No coloques esa cara de tristeza! - ¡odio verla! - Además - ¡todo esto es culpa tuya sabes!- le gritó realmente furioso
- ¿Cómo? -¿Culpa Mía?- le gritó sorprendido Morinaga - eso sí que no se lo esperaba…
- ¡Si! - ¡Tú poca confianza en mí! - ¿Y si me hubiera pasado algo grave? - ¿Por qué no me llamaste para preguntar qué pasaba? - ¿Por qué no llamaste a mi casa para preguntar si vendría? -¿sabes cuanto tuve que correr?. Hoy recién pude ir a la compañía de teléfonos, ya que ayer salí muy tarde de la universidad, y hoy me atrasé y perdí el último tren, -¿sabes cómo me vine? - ¡en bus, colectivo y taxi! - sabía que si no llegaba, perderías toda tu confianza en mí y al ver que perdí al tren... me esforcé lo más que pude… y llego acá y ¡claro! - ¡Tú y tú cara de decepción terrible!- ¡Dios! – de pronto los ojos de Senpai se llenaron de lágrimas - ¡Bastaba que sólo me hubieras llamado una vez y te habrías enterado de todo! - mi tía Matsuda y Kanako estaban esperando tu llamado para darte el recado, pero - ¡tú nada! - ¿Y si me hubiera pasado algo? - Senpai no pudo continuar, las lágrimas le impedían seguir hablando. Estaba demasiado ofuscado por la situación, Morinaga estaba asombrado…
- Tienes razón, es mi culpa, debí llamar - le dijo a modo de disculpas - sólo es que tuve miedo, lo lamento Tatsumi, no te pongas así o vas a colapsar de nuevo…..
- ¡No creas que soy un maldito débil! - le gritó furioso Senpai - ¡no sabes cuánto corrí para llegar y demostrarte que estabas equivocado!. – le gritó Senpai sollozando - Morinaga se acercó rápidamente a él y lo abrazó, Senpai por su lado correspondió el abrazo también…
- Perdóname Souichi- le dijo por primera vez frente a frente y lo besó…
- Está bien- déjame, necesito darme una ducha, vengo todo sudado - le dijo molesto e irritado como siempre…
Mientras Senpai se encontraba en la ducha, Morinaga le preparó algo para comer. Una sopa miso caliente, le caería bien. Estaba un poco helado y se la había preparado horas antes. Al salir de la ducha Senpai salió con un aire renovado, más tranquilo y hambriento, por lo que agradeció la comida y se devoró todo. A Senpai le encantaba todo lo que preparaba Morinaga y se sentía feliz y tranquilo con haber podido llegar….
- Oye y ¿cómo es eso que no sabes usar tu nuevo celular? - jajajaja - se burló Morinaga
- Ahhhh - ¿te burlas de mí?- le gritó molesto Senpai - toma - ¡por favor enséñame súper profesor!
Morinaga tomó esto como un desafío personal, pero era verdad el teléfono tenía su ciencia. Era uno de los nuevos modelos de celulares. Al cabo de un rato, los dos, estaban de cabeza jugando con el teléfono, hasta que lograron entender las funciones básicas. El primer número en ser registrado fue el Morinaga….
- Espero que este no se te caiga al agua eso sí- le dijo en tono de burla Morinaga
- Bueno, y si así fuera - y no sabes de mí en un par de días - ¡por favor llama para ver si aún vivo! - Si me hubieras llamado hoy a este celular, hubiera al menos podido contestar - eso si lo hubiera sabido hacer- ¡pero no lo hiciste! - le recriminó Senpai - debo reconocer que esperaba tu llamada- suspiró triste.
- Está bien, si ya entendí - Ya te dije que lo sentía- le dijo Morinaga que no quería seguir hablando del tema, ya que Senpai se había ofuscado demasiado. - ¡Ohhh, mira la hora que es! - ¡debes estar cansadísimo! - ¡ven, vamos a dormir!- le dijo Morinaga
- ¿Dormir?- yo no vine a dormir - y dicho esto, Senpai prácticamente arrastró hasta al dormitorio a Morinaga y lo comenzó a besar apasionadamente. Luego de algunas caricias y manoseos, Senpai retiró el pijama de Morinaga y comenzó a besarlo en su abdomen para luego comenzar a besarlo directamente en su pene. Morinaga no podía creer la determinación de Senpai, estaba muy excitado, se le notaba. Morinaga (para no ser menos) se dio vuelta, y comenzó a hacerle lo mismo a Senpai, quien no tardó mucho en correrse. Senpai se había aguantado toda la semana (quería correrse sólo cuando Morinaga estuviera presente). Morinaga lo supo de inmediato al degustar su semen, pero no dijo nada (aunque Senpai pudo deducir que ya lo sabía por lo que se había puesto rojo como un tomate). Rápidamente, Morinaga abrió las piernas de Senpai y lo penetró sin mucha preparación previa. Senpai, estaba logrando que una vez más perdiera su cordura, apenas podía controlarse. Era demasiado para él, ver cómo Senpai tomaba la iniciativa, y ver cómo lo necesitaba. (eso sumado a que no se había masturbado en la semana, volvía loco a Morinaga). Mientras lo penetraba podía ver cómo Senpai se volvía a excitar, su pene estaba de nuevo, completamente erecto y comenzaba a gotear. Senpai repetía y repetía su nombre: Tetsuhiro, Tetsuhiro, Tetsuhiro, y Morinaga se deleitaba al escuchar eso y al ver, cómo avergonzado Senpai, se tapaba su rostro con una de sus manos y con la otra se afirmaba fuertemente de él, tan fuerte, que seguramente le iba a dejar marcado el brazo. Pero eso a Tetsuhiro no podía importarle menos, esa marca representaba como un premio para él.
- Souichi- estás tan ardiente que ya no puedo más- le decía Morinaga - pero él no era capaz de emitir palabra alguna- sólo salían de su boca gemidos de placer - Me voy a correr dentro tuyo- se siente demasiado caliente- me estoy corriendo Senpai -
Y al escuchar eso, Souichi abrió sus ojos para ver el rostro de Morinaga cuando se corriera, Morinaga lo notó y por un segundo se miraron fijamente a los ojos...
- ahhhhhhhhhhhh- ahhhhhhhh- ahhhhhhhhhhh- gritó Morinaga extasiado al llegar a su clímax
- Ahhhhhhhhhh- gritó nuevamente Senpai, y su semen saltó disparado sobre su pecho. Semen que fue saboreado en forma muy sensual por Morinaga a pesar de estar completamente agotado.
Senpai, estaba realmente exhausto y sorprendido, de cómo su cuerpo era capaz de reaccionar, a las palabras, caricias y orgasmos de Morinaga. Morinaga aún estaba sorprendido de ver a un tan receptivo y dispuesto Souichi. Ambos estaban muy cansados, pero de todas formas se besaron por unos segundos más, sin decirse ninguna sola palabra, para luego caer vencidos por un profundo y reparador sueño. Al día siguiente, despertaron abrazados, más tarde de lo habitual, pero sentían una paz increíble, por fin estaban juntos nuevamente, y tenían todo el fin de semana por delante para hacerlo todas las veces que quisieran….
