Capítulo 6: ¿Y qué somos Senpai?
Senpai viajaba prácticamente, todos los fines de semana a ver a Morinaga. Lo hacían así, puesto que era Senpai quien salía más temprano los días viernes. Morinaga por el tema de trabajar y dar clases en la universidad, su horario era más reducido, por lo que de viajar a Nagoya, debería hacerlo el día sábado, por lo cual perderían la noche del viernes.
Llevaban con esa rutina ya por casi dos meses, aún cuando Morinaga estaba feliz, la palabra amor, nunca había salido de la boca de Senpai, y tampoco habían formalizado de alguna manera su relación, lo que lo colocaba intranquilo y triste….
Si bien, Senpai se estaba esforzando y le había dicho cosas que lo hacían feliz, nunca había escuchado salir de la boca de Senpai esa ansiada palabra. Ahora bien, Morinaga tampoco le había vuelto a decir a Senpai que lo amaba, solo una vez desde que habían vuelto, cuando se reencontraron. Ahí se habían dicho que se extrañaban, que se necesitaban, pero eso, no se había vuelto a repetir…
Senpai sabía desde el en el fondo de su corazón, que habían heridas que aun estaban sanando y qué era cosa de tiempo que Morinaga lo perdonara, pero el secretamente estaba preparando el momento para hacer la relación más seria.
Un día temprano por la mañana, cuando estaban comenzando a quedarse dormidos luego de una noche de placer, Morinaga recibió un mensaje al celular. Senpai no le dio importancia, e intentó seguir durmiendo, es más ni siquiera abrió los ojos.
A los pocos segundos, Morinaga tomó su celular, leyó el mensaje y lo dejó caer en la cama. No pasó mucho rato cuando Senpai escuchó un pequeño sollozo por parte de Morinaga, pero a fin de no molestar a Senpai, Morinaga se levantó de la cama y se fue al living, ahí sentado comenzó a llorar de manera inconsolable.
Senpai anonadado por la situación, y temiendo lo peor, tomó el celular de Morinaga, y leyó el mensaje, era de la madre de Morinaga, la cual le decía:
- "A tu padre le acaba de dar infarto, ¡todo es tu culpa!, ahora tu hermano mayor, quien era nuestro orgullo, se volvió un pervertido igual que tú. Sé que han tenido contacto y que has alentado la relación que tiene con ese tal Masaki, lástima que no murió en su intento de suicidarse. Eres una vergüenza para esta familia en todos los aspectos posibles, si quieres hacer algo bueno en tu vida.. has que tu hermano recapacite y se vaya por el buen camino, no queremos más vergüenzas como tú, ¡si tu padre muere, serás culpable de esto!"
Senpai no podía creer lo que leía. Leyó el mensaje 3 veces para convencerse de lo que estaba viendo. Senpai buscó el número de Kunihiro y le reenvió el mensaje con un pequeño comentario: "mira lo que tu madre le escribió a tu hermano por tu culpa. Espero seas un hombre y enfrentes tú solo la situación. Morinaga no lo está pasando bien"
Al enviarlo, sabía que era cosa de tiempo, de que el hermano de Morinaga y seguramente Masaki, llegaran al departamento. Al fin y al cabo, vivían a media hora de ahí y como era fin de semana, seguramente irían a ver qué pasaba y cómo resolver el tema.
Por su lado Morinaga estaba destrozado. Senpai nunca lo había visto llorar por su familia así cómo lo estaba haciendo ahora. Estaba sentado en el sillón sollozando con gran angustia. Senpai sentía que estaba sacando afuera todos estos años de incomprensión y desprecio por parte de su familia…
Senpai se acercó a él y lo abrazó:
- ¡Ya Tetsuhiro! - por desgracia no sacas nada con ponerte así, tú sabías que ellos iban a reaccionar de esta forma cuando se enteraran de lo de tu hermano, pero en verdad pensaba que después de tanto tiempo ya lo sabían, pero al parecer se enteraron hace poco
- Si, una Tía los pilló hace como dos semanas - yo estaba ahí con ellos- te acuerdas cuando te comenté que había ido a beber algo con ellos?- bueno, ese día fue.
- Viste- ¿Qué esperabas? - Era lógico que la tomaran contigo, ¿verdad?
- Sí lo sé- le respondía él entre sollozos- pero igual no me termino de sorprender del odio que me tienen - yo no escogí ser así- nunca quise avergonzarlos- ¡no creo ser merecedor de tanto odio!
- Lo sé….
- Mira tu familia... tu padre, hermana y hasta tú, terminaste por aceptar a tu hermano, todos se quieren y apoyan, se extrañan. A mi dejaron botado cuando tenía apenas 16 años, cuando tenía el corazón destrozado por lo sucedido con Masaki, lidiando con su intento de suicidio, y con su falta de afecto hacia mí. Y aún así me echaron de la casa y me botaron como si fuera un perro con sarna a la calle. Me siento tan solo Tatsumi, el no tener a nadie que te ame, es en verdad… - Morinaga no alcanzó a terminar la frase- sollozó una vez más, pero esta vez el sollozo vino desde lo más profundo de su ser - a Senpai le dolió el alma escuchar esas últimas palabras- ya que eso también lo involucraba a él.
- Pero ¿qué dices Tetsuhiro? -¡me tienes a mí!- a mí familia….
Morinaga lo miró y sonrió con tristeza y amargura. Lentamente se separó de los brazos de Senpai. Con la manga de su polera secó repentinamente sus lágrimas.
- ¿Qué? – qué pasó?- ¿por qué esa mirada? - ¿Por qué te alejaste de mí así de repente?
- Nada Tatsumi- ¿te molesta si te pido que me dejes solo un rato? - por favor…
- Pero ¿por qué?- ¿qué dije de malo? - ¿y por qué me dices Tatsumi así de repente?
- Tatsumi puede que te parezca un crío en estos minutos, pero sabes, que me mientas y que me digas cosas solo por hacerme sentir mejor, en verdad, lo encuentro peor, hasta cruel…
- Pero ¿qué estás diciendo? -¿cruel? -¿En qué te he mentido?- le gritó enojado Senpai
- ¡Déjame solo un rato!- le gritó molesto - Al menos déjame sentirme mal y llorar tranquilo, si tanto te molesta -¡por favor vete! …. ¡regresa a tu casa!
Senpai, abrió los ojos al máximo sorprendido por la actitud y reacción de Morinaga…..
- Tetsuhiro, sé que estás viviendo un momento difícil, pero al menos -¿me podrías decir que te molesto de esa manera? - le preguntó Senpai cabizbajo y en un susurro de voz…
- De verdad, no quiero pelear contigo, no ahora…
- ¡Respóndeme! - le gritó Senpai agarrándolo firmemente de un brazo a fin de inmovilizarlo y a obligarlo a darle una respuesta
- ¡Qué tampoco te tengo a ti Senpai!- le gritó de vuelta mientras las lágrimas volvían a caer por sus mejillas - ¿alguna vez? - dime, y por favor respóndeme esto - ¿acaso alguna vez siquiera me has dicho que me amas? - ¿Si quiera una sola vez?
(ya, lo había dicho, se lo había vomitado en la cara)…
- En todo este tiempo, alguna vez -¿me has dicho que me quieres? - ¡Ni siquiera tenemos un nombre para esta relación! - ¿qué somos? ¿Amantes? ¿Pareja? ¿Algo? ¡No! - solo somos "amigos" que nos juntamos para tener sexo durante los fines de semana, Después de estar más de 8 meses separados, ¿Y dices que te tengo a ti? ¿por cuánto tiempo Tatsumi? -¿hasta que te encuentres otra mujer nuevamente, con la cual sí te quieras acostar y con la cuál te quieras casar? ¿o hasta qué decidas que esta relación gay no te sienta ¿cómo la última vez? - también ahora me dirás ¿qué todo esto fue sólo una confusión? -¿un error?, -¿que quieres hijos?. Puede que tú no te consideres gay, pero yo ... ¡sí lo soy! - y te amo - te amo desde ya hace muchos años, y tú, ¡NUNCA, pero NUNCA, has usado la palabra amor conmigo! - así que por favor no me digas que te tengo a ti y a tu familia, - ¡porque eso también es MENTIRA!- sollozó cayendo de rodillas al suelo -y apretándose el pecho- se notaba que el dolor lo estaba sobrepasando…
Senpai había quedado petrificado. Todo lo que decía Morinaga era verdad... aún cuando él no compartía en absoluto lo que él decía. Si él había vuelto a buscarlo, era justamente porque sentía algo muy fuerte y profundo por él, sólo que en estos últimos dos meses, no se había atrevido a confesarle su amor directamente. Le había dicho que lo extrañaba y necesitaba, que no soportaba estar sin él, había intentado demostrárselo. Pero él en su vida, en general, no solía usar esa palabra. Se excusó en que su relación con una mujer no había resultado, aun cuando para Senpai estaba claro el motivo, era verdad lo que le decía Morinaga, la palabra Amor, nunca había sido pronunciada por él. Su orgullo y miedo, no se lo había permitido así como tampoco darle nombre a lo que tenían….
- Tetsuhiro - por favor escúchame - eso no es así…
- Si volviste, fue sólo porque te sentías solo y estabas acostumbrado a mí - pero ya encontrarás a alguien más y hasta ahí llegará todo esto- le dijo en un susurro….
- Tetsuhiro, - ¿de verdad crees eso?- le preguntó tremendamente dolido
Morinaga no respondió...
- Tetsuhiro, es verdad que yo no...
Senpai estaba comenzando a decir lo que sentía, cuando en eso sonó el timbre. Senpai fue a abrir y era el hermano de Morinaga, Kunihiro con Masaki. Masaki al ver en esas condiciones a Tetsuhiro corrió a su lado a abrazarlo y darle ánimo. Senpai tuvo que mirar hacia otro lado, no pudo soportar esa escena. Masaki lo abrazó por unos minutos y Morinaga correspondió al abrazo y lloró por unos minutos abrazado a Masaki quien también lloraba junto a él. Se sentía temendamente culpable por todo. Verlo así era terrible para Masaki. Si bien amaba a Kunihiro, sabía que ese rechazo por parte de su familia, era en gran parte por culpa de él. Lentamente, lo ayudó a levantarse del suelo y se sentaron lo en la mesita de diario de la cocina a tomar una tasa de té. Por su lado, Senpai, se había quedó sentado en la alfombra del living, apoyando su espalda contra el sillón y fumando un cigarro, dándole la espalda a todo lo que estaba pasando - La imagen de Morinaga abrazado a Masaki más todo lo que le había dicho hace un rato, no dejaba de darle vuelta en la cabeza.
Masaki le contó a Tetsuhiro la feroz pelea que habían tenido su hermano con su madre por teléfono. Al recibir el mensaje Kunihiro la había llamado de inmediato para preguntarle por su padre, pero al ver que estaba bien, se habían enfrascado en una gran discusión producto de lo que le había escrito.
- ¡Qué esto no es culpa de él! – te lo he dicho mil veces - ¡esta es mi decisión!- entiendes?- ¿Cómo fuiste capaz de escribirle eso?- no has sabido de él por casi 6 años, -¿E irrumpes en su vida con algo así? ¿cómo te pueden importar tanto las apariencias y tan poco tus hijos?- ¿qué clase de madre eres? - y dicho todo esto, le cortó el teléfono - le contaba Masaki representando la llamada tal cómo había sido.
Todos levantaron la cabeza frente al asombro de lo que Kunihiro le había dicho a su madre, hasta él estaba sorprendido. En toda su vida nunca le había hablado así a ella. Sabía que con eso también lo abandonarían, pero poco le importaba, puesto que él ya trabajaba y era independiente.
- ¡No puedo creer todo lo que le dijiste!- exclamó por primera vez y más tranquilo Morinaga
- ¡No quiero que te culpen! - ¡nada de esto ha sido tu culpa!. Además creo que es hora de que empiece a tratar de enmendar todos estos años de sufrimiento que te he hecho pasar, quizás nunca me puedas perdonar y no te culparía, pero no voy a dejar, que te culpen a ti por decisiones absolutamente mías.
Morinaga miró a Senpai, que seguía impertérrito a la situación, fumando probablemente el que sería su cigarro número 15, se encontraba en el mismo lugar, de espaldas a todos. Morinaga pensó que seguramente para Senpai no sería fácil ver ahí a Masaki…, aún cuando fuera pareja de su hermano. Por otro lado Senpai sabía que cualquier cosa que Masaki le dijera a Morinaga, le serviría mucho más de consuelo, que cualquier cosa que él le pudiera decir en esos momentos, lo que le dolía enormemente. Estaba terriblemente celoso de Masaki, aunque sabía que ese sentimiento era absurdo, ya que Masaki amaba al hermano de Morinaga, pero sabía cuanto lo había querido Tetsuhiro y eso lo atormentaba.
- Hermano, no puedes permitir que esto te afecte tanto, en serio, no puedes ponerte así….
- Lo sé - pensé que me había acostumbrado a sentirme huérfano después de tantos años, pero me imagine que nuestro padre moría y yo sin siquiera poder ir a su funeral. Pensé y recordé tantas cosas - han sido tanto años de soledad y mientas más pasa el tiempo, más me doy cuenta que las cosas nunca van a cambiar. Hace tiempo venía pensando intentar retomar contacto con ellos y ver cómo sería la recepción, pero creo que ya tengo mi respuesta... Nada va a cambiar (no quiso comentar la discusión con Senpai)
- Ya veremos que haremos al respecto, aún tenemos dos hermanos pequeños, quizás si pudiéramos hablar con ellos…
- Ellos crecieron odiándome- le dijo Tetsuhiro zanjando el asunto…
- No es así - solo que no te conocen - ellos siempre han tenido curiosidad por conocerte. Te fuiste cuando eran pequeños aún - no te recuerdan bien… a ellos este tema, de verdad, no creo que les importe mayormente - se criaron mucho más abiertos de mentes que yo al menos.
- Bueno- dijo Masaki, desde ahora, nosotros seremos tu familia -de una u otra forma, siempre lo hemos sido, yo te quiero y siempre lo haré y lo sabes - Kunihiro lo miró sorprendido y asintió con la cabeza, entendió a donde apuntaba su novio, por lo cual, pensó que quizás no era tan tarde para ellos dos como hermanos. Al menos, debían intentar buscar olvidar el pasado.
A Morinaga se le llenaron los ojos de lágrimas y apoyó su cara sobre sus brazos apoyados en la mesa. Kunihiro al verlo, se acercó a él y le puso una mano en el hombro a fin de reconfortarlo.
Masaki, llevaba bastante rato observando a Senpai. Sabía que algo no estaba bien entre ellos dos. Era obvio, ya que Senpai no había abierto la boca en todo el rato, y ya iba en su segundo paquete de cigarrillos. Morinaga se dio cuenta y Masaki le preguntó muy bajito:
- ¿Todo bien?
- No- le respondió con un movimiento de cabeza - discutimos antes que ustedes llegaran- le comentó casi susurrando a fin de que Senpai no escuchara nada.
Ante esto Masaki le hizo una seña a su novio señalándole a Senpai y diciéndole que ya era hora de partir. Kunihiro entendió el mensaje y se dispusieron a partir. Tetsuhiro no querían que se fueran, pero al parecer era lo mejor. Horas antes le había lanzado una bomba a Senpai y debían conversar las cosas, más la presencia de Masaki...
Antes de irse, el celular de Morinaga volvió a sonar con otro mensaje. Esta vez su hermano tomó el celular y leyó el mensaje y se lo guardó en el bolsillo. Mañana te traeré uno nuevo con un otro número. Te protegeré de todos ellos…
- Pero ¿quien era?- ¿qué decía?- preguntó Morinaga sorprendido
- Nadie, no quiero verte más así, me duele de sobremanera hermano. Recién estoy comenzando a entender tu sufrimiento y no me imagino cómo viviste los últimos 6 años, pero si puedo hacer algo de aquí en adelante, lo haré…
- Trata de descansar- le dijo Masaki dándole un gran abrazo - lo dejamos a tu cuidado Tatsumi- le dijo Masaki en tono amigable...
- Si- yo lo cuidaré- dijo en un tono algo posesivo - esas fueron las primeras palabras que emitía Senpai mientras estuvieron ahí, pero al menos, se paró a despedirlos.
- Gracias por avisarme- le dijo el hermano de Morinaga
- De nada, fue bueno que vinieran- respondió Senpai
Dicho esto, abandonaron el departamento cuando ya era tarde por la noche, había sido un día muy largo y triste…
- Tatsumi, me voy a ir a acostar - ¿te molesta si duermo solo esta noche?
- Morinaga, no me excluyas de esto- le pidió Senpai, en verdad quiero estar a tu lado.
- Hoy no - por favor, la habitación de al lado está habilitada para ser usada.
- Tetsuhiro, no me excluyas, por favor- insistió Senpai, pero Morinaga no le contestó. ¿No vas a comer nada?- le preguntó Senpai
- No, pero si tú quieres, hay de todo en el refrigerador - solo tienes que calentar lo que te plazca…
- Me preocupas tú- le dijo Senpai
- No, no te preocupes, y acto seguido, se encerró en su dormitorio.
Senpai desde la habitación de al lado, podía escuchar los suaves sollozos de Morinaga. Sabía que se estaba esforzando por no ser escuchando, pero no podía dejarlo así…solo…. El problema era, que al momento que él entrara en esa habitación, tendría que soltar todo lo que se había estado guardando por mucho tiempo y no sabía si estaba preparado para decirlo de la forma más correcta y acertada…
Senpai estaba esperando que Morinaga cayera rendido por el sueño, para irse a instalar a su lado, pero Morinaga, no se dormía. Lo sintió deambular por el departamento y luego lo escuchó salir. Seguramente quería ir a caminar por el vecindario para despejar la mente, lo más probable es que también estuviera pensando en la pelea entre ellos dos y las cosas dichas, por lo que finalmente, optó por levantarse e ir a buscarlo…
Para su fortuna, Morinaga estaba en la terraza del edificio, mirando la gran luna que se dejaba apreciar esa noche. Era una gélida noche, hacía mucho frío, pero él parecía estar inmune, su mirada era triste y perdida.
- Morinaga, ¿qué haces aquí?- hace frío, ven entra te vas a enfermar
- ¿Cuánto crees que le falte para estar llena?- le preguntó sin mirarlo siquiera..
- Pasado mañana habrá luna llena- le respondió Senpai colocándose a su lado y mirando la luna…
- Ya veo- contestó casi sin voz
- Ven, vamos a dormir- le insistió Senpai…
- Anda tú, de verdad, quiero estar aquí un rato más…
Senpai encendió otro cigarro y se quedó junto a él….
- Bueno- le dijo, pero te haré compañía un rato más entonces, hasta que decidas que nos vayamos a acostar…
- No es necesario, Senpai - en serio - déjame solo, estoy bien…
- Pero yo no- le dijo Senpai furioso y rojo como un tomate…
- ¿Por qué te enojas?- le preguntó sorprendido Morinaga
- ¡Porque nada de lo que me dijiste antes es así como lo piensas!- le gritó
- Tatsumi, ahora no por favor….
- Ok, ahora no- le dijo - pero me vas a tener que escuchar, y sin pensarlo, lo tomó de la mano. Senpai se sorprendió, a pesar del frío, sus manos estaban cálidas y suaves…
- ¡Tus manos están frías Senpai!- exclamó Morinaga
- Si, es que hace frío, ¡pero las tuyas están tan cálidas!- exclamó en forma sorpresiva, arrojando lejos la colilla del cigarro.
- Entremos entonces, vamos a dormir, no quiero que te enfermes- le dijo preocupado…
- Si vamos- le dijo Senpai abriendo la puerta del departamento, pero sin soltarle la mano.
- Voy a ir a darme una ducha antes de dormir- le dijo Morinaga
- ¿A esta hora?- le preguntó sorprendido Senpai
- Si- y sin decir más, Morinaga se dirigió al cuarto de baño. Luego de 15 minutos, ya estaba en pijama y listo para acostarse.
- Sabes, yo también me daré un baño, quiero entrar en calor. Saliste renovado y con mejor cara del baño - creo que quiero lo mismo.
- Ok, buenas noches entonces - ¡descansa!- le dijo Morinaga
- Gracias- igual tú.
Senpai, fue a ducharse, pero decidió no lavarse su largo cabello, porque eso significaría tomarse más del tiempo del que tenía pensado, quería terminar luego, para ir a ver a Morinaga…
Sabía que no debía ser invasivo, pero esa noche necesitaba dormir a su lado. Mal que mal, mañana retornaría a su ciudad y quería asegurarse de estar con él lo más posible.
- ¡Permiso Tetsuhiro!- exclamó al entrar a la habitación - al no escuchar queja, continuó y se acomodó al lado de él. Morinaga le estaba dando la espada en ese momento. Tímidamente, le pasó la mano por sus cabellos, a modo cariñoso - Déjame estar contigo- quiero dormir aquí esta noche.
- Disculpa, pero quiero estar solo….
- Tetsuhiro, mañana me tengo que ir- ahí vas a estar solo durante toda la semana - deja que me quede contigo esta noche y suavemente, rodeo a Morinaga con su brazo - Morinaga intentó esquivarlo.
- ¿Qué ocurre?- le preguntó Senpai - ¿Es por la discusión que tuvimos? -Bueno, tengo algo que decirte al respecto- le dijo Senpai… quien respiró lo más hondo que pudo y le dijo muy cerca de su oído, abrazándolo: Tetsuhiro, si volví es para estar contigo a tu lado, no para dejarte botado y menos en estas condiciones. Yo sé (e hizo una pausa que se le hizo eterna), que nunca he utilizado la palabra amor contigo, lo sé y lo lamento, suelo a veces dar por sentada las cosas y veo que tú no traduces mis acciones a lo que realmente siento. Al parecer todavía no entiendes cómo opero yo, pero tú crees que hubiera vuelto, y es más, ¿crees que sinceramente viajaría 3 horas todos los fines de semana para venir a verte, si realmente no te quisiera? -¿Si no fueras alguien realmente especial para mí? - Morinaga abrió los ojos de par en par, esta era sin dudas la primera confesión de amor que había recibido en su vida, y era la primera vez que Senpai le hablaba revelando lo más profundo de su corazón. Con los ojos llenos de lágrimas, se dio vuelta para mirar fijamente a los ojos a Senpai
- ¿Estás hablando en serio Souichi? - ¿sabes o entiendes lo que me estás diciendo?
- Sí, claro que entiendo, el que no entiende que estoy - ¡Que estoy enamorado de ti eres tú! - no hay nada que desee más que estar contigo, sentir tus besos y caricias… y tus manos, Morinaga las cuales que son increíbles - le decía Senpai, mientras tomaba una de las manos de Morinaga. Todas mis dudas se disiparon el día que decidí venir a buscarte - lo único que tengo claro es que te quiero Tetsuhiro. Yo no suelo ser expresivo ni suelo utilizar la palabra amor con nadie, ni con mi familia, yo solo doy por sentado que ellos saben que los quiero.
Morinaga no sabía que decir, solo escuchaba. Su única reacción fue abrazar fuertemente a su Senpai, mientras otras lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas…
- Ya – en verdad, no seas idiota, no quiero que sigas llorando- tus ojos están muy hinchados ya, déjalos descansar.
- ¡Ahora no me pidas eso, por favor! - llevo años esperando que me digas esto - ¡No puedo creerlo!
- Pues créelo - ¡me convertí en un maldito gay! – maldita sea -¡todo por tu culpa!- le gritó haciéndose el enojado. - Te amo Tetsuhiro y no pude resistirlo por más tiempo ni seguir negándolo por eso te vine a buscar Morinaga - no por costumbre ni porque me sentía terriblemente solo- es porque realmente me enamoré de tí sin siquiera darme cuenta - y ya no sigas llorando - no pierdas el tiempo en eso - mejor abrázame y bésame mientras estoy aquí- le pidió Senpai…
Morinaga le dio un gran beso y cada vez ese beso se fue haciendo más intenso y más intenso. Senpai comenzó a tocarlo y besarlo con ansias, quería que olvidara por un momento, toda esa pena que tenía producto de su familia y de sus malos entendidos. Senpai quería seducirlo esa noche, quería que esa noche Morinaga la recordara como especial, y por eso, fue él quien tomó la iniciativa y control de toda la situación.
Senpai le quitó la parte de abajo del pijama y comenzó a besarle directamente el pene con gran fervor y pasión. Se lo masajeaba, apretaba y agitaba tal cual le había enseñado Morinaga. Senpai solo escuchaba los gemidos que salían de la boca de Morinaga, los cuales eran música para sus oídos, ya que eso quería decir que estaba haciendo las cosas bien. Luego, comenzó a besarle el torso, su cuello, lentamente introdujo su lengua en su boca, Senpai comenzó a saborear esos increíbles labios, nuevamente introducía su lengua alcanzando profundidades no exploradas en la boca de Morinaga, era tanto, que una línea de saliva comenzó a salir de su boca. Morinaga anonadado, se estaba dejando seducir por todas esas nuevas sensaciones. Senpai comenzó a bajar nuevamente, recorriendo el tonificado cuerpo de Morinaga con su lengua, bajando lentamente hasta llegar nuevamente a su pene.
- Souichi si sigues así, voy a correrme en cualquier minuto, creo nunca te había sentido así….
- Dale - quiero sentirlo en mi boca- quiero saborear hasta la última gota Tetsuhiro y dicho esto, lentamente, y con una seguridad impensada, Senpai insertó los dedos el trasero de Morinaga, buscando aquel punto que siempre encontraba Morinaga y le hacía terminar…
Morinaga al sentir eso, ya no pudo aguantar más y terminó en la boca de Senpai. Estaba totalmente absorto de lo sucedido. Se sentía extasiado y con ganas de más…
- Ahora, ¿puedo hacértelo yo a ti?- le preguntaba Senpai sumamente excitado. -¿Puedo pedirte que ahora tú abras tus piernas para mí?- le preguntaba Senpai - te prometo que esto no durará mucho- estoy en mi límite, por lo cual, relájate….
Morinaga no puso resistencia alguna y quería ver qué podía hacer Senpai en esa situación. Morinaga subió sus caderas, y Senpai lo penetró con una facilidad y seguridad que Morinaga no esperaba. Mientras lo penetraba, Senpai tomó ambas manos de Morinaga y las apretó con las suyas. Mientras lo penetraba, sus manos unidas hacían una escena de compenetración perfecta. - Morinaga me voy a venir, pero Morinaga no podía responder, estaba listo para correrse nuevamente - Tetsuhiro me vengoooo- gritaba Senpai…. Tetsuhiro TE AMOOOOOOOOO- Gritó justo antes de alcanzar el orgasmo. Morinaga al escuchar eso y ver la cara de Senpai, se volvió a correr….
Senpai se desplomó abrazado a Morinaga, agotado y extasiado de lo sucedido. Sentía que moría de la vergüenza... era la primera vez que le hacía el amor a Tetsuhiro y había soltado todo, había gritado que lo amaba mientras se corría (eso no lo había hecho Morinaga) -No sabía si estaba bien o mal, pero al menos, era lo que había sentido en el momento…
Morinaga lo miró y abrazó fuertemente. Sabía que estaba totalmente avergonzado por lo sucedido (su cara roja, no la podía ocultar), por ello lo comenzó a besar con amor y pasión….
- Te amo Souichi - Te amo tanto- gracias, estoy tan emocionado que no puedo a hablar…
- Entonces no hables idiota- le decía Senpai molesto consigo mismo y completamente avergonzado
- Favor no te enojes, no me empieces a retar - no arruines esto que me ha hecho tan feliz…
- ¿Te gustó? - ¿lo hice bien?- le preguntó Senpai escondiendo su cara (cual avestruz) entre los brazos de Morinaga
- Estuvo increíble, más todo lo que me dijiste- le respondía Morinaga cerrando los ojos cayendo lentamente en un sueño profundo
- Bueno, tengo algo más que decirte- le dijo Senpai, así que no te duermas…
- ¿Qué cosa? -¿hay algo más?- le preguntó abriendo los ojos de par en par (debía ser algo importante para que Senpai le impidiera dormir)
- Sí….
- ¿Qué? ¿Qué pasa?- le preguntó algo asustado Morinaga
- Me voy a venir a vivir contigo, si es que me aceptas - claro- le dijo algo nervioso
- ¿Cómo?- preguntó sorprendido Morinaga
- Pedí mi traslado a tu misma universidad, con la ayuda del profesor, ya es casi un hecho…
- ¿Qué? Cómo?- ¿Es una broma?
- Si no quieres que me venga a vivir acá verdad, está bien, no te quiero invadir, puedo arrendar algo cerca - no te preocupes por eso - le dijo Senpai al ver su reacción
- ¡Estás loco! - ¡por supuesto que puedes! - pero ¿hablas en serio?- en verdad ..¿pediste traslado?
- Sí…
- ¿Y cómo? - ¿Cuándo? -¿Por qué no me dijiste nada? - el profesor tampoco me lo comentó...
- Le pedí que no te dijera nada. -He estado viniendo a reuniones a escondidas tuya, por si no resultaba. El profesor me preguntó porque me quería trasladar y si era a causa tuya. - Obviamente no me quedó más remedio que decirle que sí, le dije que te amaba y que habíamos sido pareja, pero que habíamos terminado y que te quería reconquistar…
- Es una broma - esto- ¿que me estás diciendo verdad? - le preguntó entrecortado y sin poder hilar todo en forma coherente Morinaga
- Todo es cierto- la verdad que mi hermana - mi familia en general, todos saben- a todos les conté.
- ¿Cómo?
- Tenía que decirles, llevo meses viajando todos los fines de semana- ¿tú crees que ellos no tenían sus sospechas?. Además que mi traslado es casi un hecho. No podía decirles de un día para otro sabes...
- ¿Y si yo no aceptaba?
- Bueno, ese era el riesgo que corría, pero tenía que hacerlo en serio, sino, no hubieran aprobado mi traslado para acá.
- ¿Y que te dijeron todos?
- Jajajajajajaja - esa fue la parte chistosa - ver la cara de Tomoe y del imbécil de su marido fue lo mejor. -¡gracias a Dios existe la tecnología! - jajajaja - ¡quedó todo grabado! - así que si quieres , podrás ver sus reacciones, sólo tengo que pasarte mi computador. Ahora Kanako estaba realmente feliz - le queda más cerca venir acá que a Nagoya - Ella te admira y te quiere más que a mí seguro. Mi Tía también se puso feliz, ella tenía claro que te amaba, por lo que no le sorprendió - Y mi padre, bueno a mi padre no le sorprende nada. De todas formas, mi Tía había hablado con él respecto a sus suposiciones, esto dado a que no me vio bien ni feliz , desde que te fuiste y cuando supo que estaba viajando para acá, y que había retomado el contacto contigo, dice que me vio feliz nuevamente. El profesor accedió de inmediato a ayudarme, ya que sabía que tú me amabas. Eso sí, tendré que viajar en algunas ocasiones para allá, porque tendré que supervisar algunas investigaciones que tengo en estudio, pero ya tengo todo organizado. Así que espero me recibas y aceptes como tu pareja oficial de ahora en adelante…
Morinaga no podía creer nada, estaba absorto en sus pensamientos- ¿podría estar pasando realmente todo esto?
- Si lo que dices es así- por su puesto - creo que este día que comenzó siendo un infierno, se ha convertido en el día más feliz de mi vida…
Senpai suspiró aliviado….
- Ya a dormir- te amo- le dijo por enésima vez a Tetsuhiro. Lentamente le dio un beso en los labios y se acomodó para dormir.
- También te amo mi Senpai, mi Souichi- y luego de decir esas palabras, ambos cayeron en un profundo sueño. Morinaga lo abrazó fuerte durante toda la noche.
Al día siguiente, Morinaga despertó tarde por la mañana, miró a su alrededor y no encontró a Senpai - ¿habré soñado todo? -¿Habrá sido verdad o sólo un maldito sueño?
Salió de su habitación, y se encontró con Senpai preparando el desayuno. Morinaga, en verdad tenía dudas si había soñado todo. Lo sucedido y dicho anoche por Senpai, no eran propio de él, por lo que no se atrevía a acercarse mucho.
- ¿Así vas a saludar a tu pareja, la primera mañana luego de su confesión? - ¿o crees que te lo soñaste maldito imbécil?- le gritó Senpai
- La verdad no estaba muy seguro- le respondió tímidamente Morinaga
- Pues es verdad- le dijo Senpai, acercándose a él y besándolo suavemente en los labios. Morinaga y él se sonrojaron y luego rieron alegremente….
- Hoy me tengo que ir, pero prometo volver con todas mis cosas en unas dos a tres semanas…
- ¿Por qué tanto tiempo?- le preguntó triste Morinaga
- Tengo que dejar todo listo allá, embalar mis cosas - tengo mucho por hacer….
- Si quieres viajo y te ayudo, podría hacerlo los fines de semana y luego nos venimos juntos con tus cosas- ¿te parece?
- ¿En serio?- ¡sería de gran ayuda!- exclamó feliz Senpai.
Esas 3 semanas se les hicieron una eternidad. Senpai a fin de poder dejar todo listo, no pudo viajar a verlo. Pero de todas formas estaban en constante comunicación con Morinaga. Se llamaban seguido durante el día, a veces su comunicación era por mensajes de texto al celular y siempre antes de dormir. Senpai no quería darle espacio para que se sintiera solo. Quería que Morinaga notara, que estaba preocupado por él. Conocían tan bien sus horarios y rutinas que sabían perfectamente los momentos en que no se importunarían.
El departamento que había arrendado Morinaga, tenía una habitación grande, la que era ocupada por él, y a su lado, había una habitación más pequeña la cual sería habilitada para Senpai (aunque seguramente de ahora en adelante dormirían juntos), de todas formas debían mantener las apariencias, al menos por un tiempo. Y también era sano, por si alguna vez discutían y querían espacio para estar solos…
El día del traslado fue un momento muy feliz para ambos - aunque Senpai no lo quisiera reconocer tan abiertamente como Morinaga…
Finalmente, no fue necesario que Morinaga viajara, ya que Senpai no traía tantas cosas como Morinaga creía - la mayoría de las cosas, las dejó en casa de su Tía.
La convivencia se dio sin mayores problemas, era como si todos esos meses separados, nunca hubieran existido. Una vez a la semana, eran visitados por el hermano de Morinaga y Masaki. Al principio a Senpai no les agradaba mucho la visita, pero luego terminó por aceptarlos y aprendiendo a convivir con la presencia de Masaki en su vida, después de todo, sabía que Morinaga lo amaba a él y ahora Masaki era la pareja de Kunihiro y se veían realmente felices.
La familia de Senpai había quedado realmente impactada con la noticia, pero todos estaban felices. Matsuda había notado el cambio radical en Souichi. Ella que lo conocía desde el día que nació, pudo percatarse, que por primera vez, era realmente feliz. Y eso, dejó tranquilo y felices, a todos los demás.
