Capítulo 3
Despertaba lentamente, era la primera vez en un largo tiempo en el que no sentía un ardor en su zona intima. Se incorporó lentamente mientras veía a su alrededor, no era la habitación que había estado viendo las últimas tres semanas, era totalmente diferente.
-ya despertaste- se estremeció al oír esa voz, aunque esta vez se oía un poco distinta, más dulce y menos… excitada, como solía oírse.
Naruto estaba dejando una bandeja de comida en una pequeña mesa que había en la habitación y se acercó a Hinata.
-¿estás bien?- después de un par de segundos ella asintió.
Sentía que acababa de despertar de una horrible pesadilla, que todo había sido solo un horrible sueño y en realidad quien estaba ahí era el Naruto que ella conocía, pero sabía que no era así. Su pesadilla era real y todo a causa de una persona, Kurama. Kurama se había hecho pasar por Naruto, aun no entendía por qué ella, por qué había abusado de ella, pero prefería tratar de olvidar lo que había vivido.
-lo lamento- se disculpó Naruto mientras se sentaba a lado de ella –lamento lo que te hizo- Hinata lo vio durante unos segundos, ella le acaricio la mejilla.
-n-no te preocupes- respondió ella tratando de sonreír, aunque como se encontraba su mente en ese momento le era algo difícil.
-cómo quieres que no me preocupe… él… él te…- no podía decirlo, sentía que le salía como fuego de la garganta, y no era para menos, después de todo en esas semanas que nadie supo nada de ella, él se dio cuenta de lo que en verdad sentía por Hinata, pero ahora que sabía lo que había vivido y a manos de alguien que él ya consideraba un amigo… le dolía.
-lo mejor será olvidarlo…Na-Naruto-kun- para Hinata era muy difícil decirle otra cosa que no fueran gritos de suplicas porque parara.
-si yo… si yo…- quería decirle la verdad, decirle que la quería, prácticamente la amaba, pero sabía que ella no lo tomaría muy bien, no después de todo lo que había vivido –si yo… te hubiera cuidado más…-.
-no te tortures…- le pidió mientras sonreía levemente –eso es algo que prefiero olvidar… al fin salí de ahí y…- su sonrisa se borró –lo que menos quiero… es que… es que…- deshizo el contacto con Naruto y luego se abrazó a si misma –no quiero que me vuelva a tocar- se encogió y oculto su rostro entre sus piernas –no quiero que se vuelva a acercar a mí-.
-y no lo volverá a hacer- Hinata alzo el rostro y vio la determinada mirada de Naruto –no permitiré que se vuelva a acercar a ti, te lo prometo- Hinata lo vio fijamente, ese era Naruto, el Naruto del que se había enamorado y no una réplica de él que abusaba de ella todas las noches.
-gracias- se estremeció al oír como alguien tocaba la puerta.
-tranquila, solo es Sakura-chan- Hinata se calmó un poco. Naruto salió de la habitación y a los pocos segundos regreso con la peli-rosa, quien al verla corrió hacia ella y la abrazo. Hinata se estremeció de nuevo ante el contacto.
-¿Dónde te has metido, Hinata? Nos tenías a todos muy preocupados- reclamo la Haruno.
-yo…- la mirada de Hinata se comenzó a oscurecer, pero Naruto la despertó al hablarle a Sakura.
-Sakura-chan… ¿puedo hablar contigo un segundo?- la oji-verde asintió, Naruto le susurro algo al oído y ella asintió, algo confundida por la petición del Uzumaki.
-de acuerdo- respondió un poco insegura –pero necesito que salgas- el asintió mientras se dirigía hacia la puerta.
-¿q-que ocurre?- pregunto un poco alterada la peli-azul al ver que Naruto se alejaba, por alguna razón, cuando él se alejaba de ella se sentía insegura, como si Kurama fuese a volver y…
-Hinata-chan- la voz de Sakura la despertó de sus pensamientos –te voy a revisar, así que por favor no te resistas- Hinata asintió levemente mientras la peli-rosa se acercaba a ella –bien, empecemos-
Daba vueltas en el pasillo como un león enjaulado, esperando que Sakura saliera y le dijera que tan grave estaba Hinata. Detuvo su caminar cuando oyó la puerta de la habitación abrirse y vio salir a una aturdida Sakura.
-¿Cómo está?- pregunto preocupado.
-esto es… algo que jamás había visto… definitivamente, ella fue violada, pero… no sé qué tanto habrá tenido que pasar, aunque, debo admitir… su mente está bastante bien como para lo que sufrió- dio su diagnóstico, y ante este Naruto cerraba sus manos hasta que estas se hicieron puños y los siguió apretando.
-¿es muy grave?- pregunto mientras apretaba los dientes.
-¿muy grave?- repitió sarcástica –esta desgarrada y por lo visto, no solo fue simple sexo… ¿Qué-que le ocurrió? ¿Quién…quien le hizo eso a Hinata?- pregunto preocupada.
-sea quien sea… lo pagara muy caro- en su mirada se podía apreciar el deseo de sangre que tenía y no cualquiera, quería desmembrar lenta y dolorosamente a Kurama, ¿Qué le había hecho Hinata para merecer eso?
-bien, yo me tengo que ir- comenzó a caminar pero Naruto la sujeto del brazo.
-no le digas a nadie- pidió el rubio con voz grave –ni siquiera que ya encontré a Hinata- Sakura lo vio sorprendida pero luego asintió, entendía por qué lo decía, si alguien sabía que la habían encontrado preguntarían en donde había estado y como ella se encontraba, no podrían decirle que en un lindo lugar.
Naruto entro de nuevo en la habitación y vio a Hinata acostada en la cama mientras dormía plácidamente en esta. Verla ahí, tan frágil lo hizo darse cuenta de que no lo era, después de todo había aguantado mucho, por mucho tiempo.
Se acercó a ella y se sentó en la cabecera de la cama mientras acariciaba su cabello.
-no permitiré que te vuelva a lastimar… te lo juro- beso su frente y tras esto salió de la habitación, tendría mucho que hacer para ayudar a Hinata, después de todo, sabía que algo como eso no era fácil de superar.
Hasta aquí!
Otro capitulo mas, listo. Que les parecio?
Namikaze Hanoko fuera…
