—What?
—Bel... ¿Britania?
—Ah... E-Eres... Tú.
—Vamos a resolver esto.
Abre la puerta.
—¿Encontraron la manera?
—Es una... manera muy fácil —desvía la mirada. Ella levanta las cejas.
—Ah ¿sí? ¿Cuál?
—¿Tú qué crees? —la mira de nuevo pensando en cómo abordar esto, no es como si no lo hubiera hecho un millón de veces, enredar a una chica. Ella le mira y se sonroja un poco.
—No... Lo... sé. No sé si quiero.
—¿No sabes si quieres? —levanta una ceja y luego una mano a su mejilla.
—Hacer lo que sea q-qu-que... —traga saliva.
—Pero ¿podrías querer entonces?
—N-No sé s-si... —mira de reojo la mano en su mejilla, distraída.
—No sabes nada... —le hace caricias suaves ahí, con los dedos.
—¿Q-Qué haces? —susurra mirándole a él y sin poder evitar seguir un poco la caricia—, s-si han quedado en esto d-deberías...
—¿Debería qué? —la baja y le resigue la mandíbula.
—No querías hacer esto —trata de ponerse estoica, pero se sonroja y se le pone la piel de gallina.
—¿Debería no querer? —susurra y se le acerca más, invadiendo su espacio. Bélgica se pega contra el lavabo. La invade un poco más.
—¿Q-Qué haces? —le mira con ojos muy abiertos—. Y-Ya has dicho que no...
—Y en ello me mantengo —acerca la mano hasta la cremallera de la sudadera y se la baja un poco.
—Y ¿q-qué haces? —le mira SONROJADA.
—¿Tú qué crees? —susurra casi sobre sus labios con una facilidad demasiado preocupante y se queda con las ganas de besarla al separarse y soltarla.
—Ahhh... —suelta un chillidito ahogado cuando se separa.
Se va hacia fuera llevándose las manos a los labios, esperando que sea suficiente para que le siga y sí que lo es. La belga se queda temblando un poco antes de irse tras él. España sonríe un poco cuando nota que así es. Es que los brits son difíciles y... Muy fáciles a la vez. Le sigue muy sonrojada, eso sí y ahí salen los dos otra vez.
Irlanda ha tenido ya que sacar el whisky y la cerveza y ponerse una bolsa de hielo en el ojo. Porque venga... Comprende las complicaciones. Así que quizás ya se hayan terminado media botella para cuando salgan... Y Britania un par de cervezas.
—¿Cómo... vamos a hacer esto entonces? —pregunta España. Bélgica entra atrás de él tratando de desaparecer y camuflarse con la sala.
—No vas a acostarte con ella, nada más el proceso que requiera ella —advierte Escocia a España, que frunce el ceño.
—De nada, no me importa nada ayudarte ni nada —responde este, tenso y Escocia pone los ojos en blanco.
—Venga ya, que España es como un hermano para mí —Britania le toma la mano a Escocia, que la mira de reojo porque no se estaba portando con ella como su hermana.
—De todos modos ni siquiera quiero hacerlo —asegura el español mirando a Bélgica de reojo, recordando lo que suele hacer su padre con ella.
Bélgica se sonroja un poco con eso pensando que esto es una pesadilla. En realidad NO quiere dejarse hacer esto, menos aún quiere que Britania se deje hacer eso.
—Vamos a... Ponernos unas sábanas encima —se le ocurre a Bélgica pensando que quizás así sea menos vergonzoso. España levanta una ceja y se humedece los labios.
—¿Tienes miedo de terminar demasiado pronto si no es así?
—¿De qué? ¡No voy a terminar para nada pronto! De hecho es posible que todo esto no funcione porque tú no sepas hacerlo funcionar.
—O quizás porque ya acabas de hacerte el favor a ti misma en el baño para no quedar tan mal.
—¡No me hice NADA en el baño! —se muere del sonrojo porque sí que se tocó, sólo un poco y para saber cómo sentía esta chica... Empieza a mortificarse—. Deberían quitarse la ropa.
Escocia levanta las cejas y mira a Britania de reojo.
—Des... ¿Desnudarse? Quizás podría... Sería más parejo —vacila ella encogiéndose de hombros y pensando que cuando todo acabe se le echara encima desnudo como esta y va a abrazarlo por tres semanas.
—¿Nosotros? —a Escocia no le hace mucha gracia.
—Pues... Ah, ¿no se refiere a ustedes? —Britania levanta las cejas—. No querrás que yo me desnude.
— ¿Pues cómo vamos a... si no?
—Con gusto me levanto la... Falda esta de tu madre.
Escocia se tapa los ojos con eso porque es que sigue siendo su madre y ya ni te digo con el hecho de tocar... eso.
—Prefieres hacerlo con... ¿Ella? —le susurra nerviosa.
Se pasa la mano por el pelo nervioso y mira a Bélgica, que de hecho probablemente sigue peleando con el español y sacándole la lengua. Extraña a Roma.
—Yes, pero no es el asunto.
—Bueno, ya basta de guarradas, mejor pónganse a hacer... ¡guarradas peores! —les urge impaciente Irlanda, que no sabe realmente si quiere ver a su madre siendo... toqueteada por Escocia. Le da unos tragos largos al whiskey pensando que quizás se ha pasado un poco.
—Tú, fuera —sentencia el escoces.
—What? No.
—Oh, yes —se acerca para arrastrarlo fuera.
—No, pero... oh, come on, brother! Tanto trabajo para llegar hasta aquí ¿y ahora vas a echarme? —protesta resistiéndose a salir.
—Eso mismo, ya que no vas a ayudar, a la puta calle.
—Sí que voy a ayudar, puedo llevarles agua y tomar fotos... Vengaaaaaa.
El escocés señala a la puerta con cara de o sales tú o te saco a patadas. (Una actitud muy paternal)
—Bloody hell! ¡Esto no tiene gracia! —va a espiar igual por la ventana... ahí se va para afuera.
—Ven — pide Escocia a Britania intentando no pensar en esas cosas.
Ella se le acerca sonrojadita tratando de no pensar en lo que va a pasar... ahí, frente a todos, Escocia va a tocarle ahí debajo. No le parecería tan mal de no ser porque trae el cuerpo de la bitch de su madre. Aprieta los ojos.
El escocés abre los brazos para rodearla con ellos y hacer que se esconda, muy cerca, para no verla demasiado. Ella se le acerca y acurruca un poco. Sin hablar, porque habla como su bloody madre. Él hace que esconda la cabeza en su cuello y se deja caer con ella en el sofá, haciendo que se siente en su falda con las piernas abiertas.
Lo hace, mordiéndole suavemente el cuello como sabe que le gusta. El británico cierra los ojos y la abraza más como si estuvieran en una burbujita, en silencio, pronto respira al mismo tiempo que ella. Y ella lo agradece, tranquilizándose mucho más y relajándose. Le besa otra vez el cuello suavemente y le pone una mano en el hombro sin saber qué cosas suyas eran más suyas... pero decidiendo moverse por instinto y sin pensar tanto.
Además es que una parte muy, muy antigua de Escocia conoce muy bien este cuerpo aunque las proporciones no fueran del todo como ahora y sabe cómo envolverlo por instinto y sin embargo sintiendo a la belga en la forma de moverse, que también le siente extraño y grande, pero él sí huele como debería, tabaco y a... Hombre. A highlander. Y esto que hicieran, lo que fuera que hicieran, a su gusto era una muestra clara de afecto y cariño por parte de su highlander. Sonríe.
Pronto una de las manos le resigue el muslo para llegar al lugar adecuado y debe notar que la británica lo siente porque suelta un resoplidito. Esta además... Rasurada. Como siempre esta Bélgica, porque a ella le parece completamente higiénico y mucho más bonito, y ha sido lo único que ha hecho en la mañana para favorecer su figura... Aun cuando deseaba sacarse las cejas. Eso ayuda a que se sienta más como Bélgica, así que muchas gracias, el escocés mantiene los ojos cerrados.
Y Britania se muerde el labio intentando no hacer sonidos delatadores. De hecho, al principio no pasa nada. Ni se excita ni le encanta la mano ahí sintiéndose tensa al estar con Bélgica y el español. Bueno, todo es cuestión de mecánica y humedad. La cosa cambia después de un ratito... Cuando podemos notar que esta no es la primera vez que Escocia hace esto... Bueno, con... Este cuerpo no sé. Ejem.
A todo esto España les mira de reojo pensando que joder con Escocia, con que naturalidad ha tomado a su madre y se ha puesto al tema, por muy Bélgica que fuera y que es un cabrón porque él ahora tiene que ocuparse de seguirle el ritmo y no sabe ni cuál es el ritmo... Esto habría sido más fácil con Francia, están completamente compenetrados, no sólo habrían podido hacer que ambas chicas llegaran a la vez si no que les dieran hasta la misma cantidad de espasmos. Y ahora encima tiene que hacer que Bélgica... ¡y no tenía que preocuparse! ¡Romano no tenía por qué saberlo! ¡Joder, Romano lo sabría nada más verlo! Aprieta los ojos.
Bélgica mira un poco embobada a Escocia y a Britania... España se humedece los labios tomando resolución con esto y se interpone en su campo de visión. Sonríe de lado de una forma peligrosamente parecida a su padre. Ella levanta las cejas saliendo de su estupor y... sonrojándose.
—Hola...
Parpadea y se sonroja más, notando su nerviosismo y sintiéndose reverendamente idiota.
—He-Hello— y es que es tan obvio que le gusta que incluso ella se da cuenta.
—¿Qué haces? —sonríe un poco menos molesto intentando hacer como con Romano.
—E-Estaba... —carraspea—, e-estaba...—se humedece los labios bajando la vista hacia sus manos pensando que con ellas va a... es que se muere de la vergüenza tapándose la cara.
El español aprieta los ojos porque eso es bastante adorable, pero está seguro de que es porque se ve como Bélgica. La abraza al sentirla tan avergonzada. Ella se hace bolita contra él y se restriega un poco en su pecho.
—Shh... Vale, vale, no es necesario que lo pases tan mal.
—E-Es que es... —un poco cruel si tú no quieres. Se sonroja más—... p-puedo hacerlo yo, no te necesito.
—Está bien, no te agobio. ¿Sabes? No me gusta forzar a la gente realmente, aunque a Romano le gusta que lo haga un poco, supongo que se siente más querido y deseado... aunque a mí también me gusta sentirme así y es complejo si me rechaza todo el tiempo, pero al final sé que sólo lo hace porque le da vergüenza —¿De verdad, España? ¿De verdad este es el momento que consideras oportuno para esto?
Bélgica parpadea y levanta un poquito la cara para mirarle... O bueno, se separa un poquito porque no es tan bajita.
—W-What? —susurra—. Es... Más bien... Tú.
—¿Yo?
—Yo no quiero forzarte a ti...
Levanta las cejas.
—La verdad, si esto no fuera por... Bélgica, no lo haría.
Ella traga saliva con eso.
—Sal con Eire, lo haré yo —pide sin mirarle, sonrojándose más.
Él cierra los ojos, se separa de ella y se da la media vuelta para irse fuera. Bélgica se abraza a sí misma y se le rompe un poquito el corazón recordando que un rato atrás le ha llamado desesperada y forever-alone. Claro que él tenía su novio feliz y su niña y ella... Debía haberle llamado a Roma. Aunque no fuera suyo, le daba igual. Esto le pasaba por hacerse ilusiones con un chico. Malditos hijos de Roma. Maldito Roma. Malditos hijos suyos que le hacían esto.
España se está yendo porque realmente te considera peligrosa, no porque no le atraigas precisamente... y eso es justo lo que piensa mientras se dirige a la puerta. La mira de reojo.
Ella busca por ahí con esperanzas de encontrar un rincón donde esconderse a hacer esto SIN pensar en el español... Ejem, aun abrazada a sí misma y sonrojadita. Y vuelve a quedarse un instante mirando a Escocia con el cuerpo de Britania queriendo por un momento ser ella la que está ahí encima, no en si por las manos en esa zona... Sino porque es Escocia el que suele quererla cuando le parten el corazón. O solía.
España la mira deambulando por ahí toda desconsolada pensando que si fuera un perrito tendría las orejitas bajas. Sabiendo de sobras que le gusta y que parece mucho menos aliviada de lo que le gustaría a él que pareciera, aprieta los ojos, se humedece los labios y se ríe un poco de sí mismo. Bélgica le daría la culpa si nunca volvía a la normalidad porque no había ayudado y tal vez si volvía a la normalidad, a su cuerpo feo de chica plana flacucha y pelirroja, dejaba de gustarle...
La belga ve que quizás detrás de la cortina... Si tan sólo hubieran traído las sabanas o algo así. Se revuelve un poquito más y mira al español de reojo... ¿Por qué no se iba? ¿Qué iba a quedarse a mirar o qué? Él levanta las cejas hacia ella como gesto de saludo. Frunce el ceño y le da la espalda a propósito sintiéndose más incómoda aun. Joder, si no quería estaba bien pero por qué regodearse.
Él suspira y se acerca por la espalda, la acorrala contra la pared. Suelta un gritito. Para cuando se venga a dar cuenta las manos de España ya estarán bajo su ropa.
—Esto es sólo para demostrar cómo es que sí te gusto y lo sé a pesar de todas tus quejas, así que resístete si eres capaz —le susurra al oído.
—¡No es verdad! —medio susurra, pero se le va la voz. Y aún más que se le va a ir cuando sienta que España logra que abra suficiente las piernas con un preciso golpecito con el pie y un muy, muy natural movimiento de cadera. Es que te vas a dar cuenta YA de que no está humedita... Esta bastante mojada.
—Anda, si hasta habrá que bajar el ritmo, que guarrilla.
—Sh-Shut up...—tiembla.
—Ni de coña, no creas que no he visto que te gusta que te molesten —movimiento magistral de dedos. Es que se queda sin aire y se le medio doblan las piernas. La abraza contra si más fuerte para sostenerla y baja un poco el ritmo tratando de oír cómo va Britania para saber si dar el golpe de gracia o mantener a la belga en la dulce agonía un rato más.
Bélgica se esfuerza con todo lo que puede y tiene por no excitarse. Falla miserablemente aunque nota que, gracias a dios, con este cuerpo siente bastante menos que con el suyo... No quiere ni imaginarse como estaría chillando ya estando en su cuerpo... Más o menos como esta Britania, de lo que ni se entera por estar tan mortificada y concentrada en no reaccionar. Lo único que logra conectar su cerebro para medio compensar esto es irle a buscar con una torpe mano por encima de los pantalones.
España sonríe al notarlo y le hunde la nariz en el cuello moviendo más los dedos para que acabe y chille como es debido, tampoco está todo lo relajado que le gustaría o debería en sus pantalones.
Bélgica no está totalmente segura de sentir lo que siente en los pantalones del español, cuando este cambia el ritmo, y entre eso y su respiración tan cercana, se pierde por completo teniendo que sostenerse de la pared, chillando apropiadamente entre insultos y suplicas que no pare.
Y si Escocia lo está haciendo bien, se coordina con Britania probablemente cuando ella ya va en el tercero o cuarto. Tercero o cuarto, ya te digo que Escocia esta cualquier cosa menos tranquilo entonces.
Y espérate... que si bien Bélgica repentinamente se deja caer sobre España completamente KO cuando se hace el cambio... El quinto ya no es de Bélgica sino de tu, un poco confundida madre. Lo peor es que Escocia no se entera del cambio porque no tiene bastante sangre en el cerebro, sin dejar de mover los dedos y hasta puede que buscando un beso ya a estas alturas. Se estaba absteniendo por el tema de los labios distintos, pero ya ni piensa.
Y todos pedimos no nos hagas esto, Escocia, porque a Britania la intensidad de su cuerpo le da como una cachetada en la cara, y si le busca beso va a devolvérselo entre unos cuantos chillidos y gemidos y alaridos... pero es que Escocia pues... quiere acabar también y le molestan mucho los pantalones.
Y es que Britania no puede pensar ahora mismo, ocupada en detener al sexto y al séptimo, sin conseguirlo. Y espera a que tu niño mayor le venga el primero...Y te tiemble en los brazos.
Bien, el noveno es imparable entonces, arqueándose un poco y moviendo instintivamente las caderas. Escocia la estira en el sofá echándosele encima y la mira a los ojos. Y Britania, pese a los espasmos, a la absoluta calentura y las tremendas ganas que tiene que Escocia le quiera un poco más. A pesar del idílico y ciego enamoramiento que siente por él que la ha llevado a tener esta misma fantasía culpabilísima en más de una ocasión... Se humedece los labios sintiéndole su hijo, repentinamente segura de que esta línea no deben cruzarla. Y aun a sabiendas de que el rechazo inmediato va a romperle un poco el corazón se esfuerza por levantar la mano y acariciarle suavemente la mejilla.
Esa caricia es lo que lo vuelve en sí y nota a quien está mirando, no sabe ni como, sólo algo en su cerebro hace click. Ella traga saliva y le hace otra caricia suave en la mejilla, recreándose en ignorar que están en tan comprometedora situación y posición.
Parpadea un par de veces paralizado sin saber qué hacer. Se le muere un "mum" en los labios sin ser capaz de pronunciarlo por la situación en que se encuentra, que cuando la nota se incomoda mucho más.
Britania le mira un instante más y le sonríe un poco cómplice, porque ha reaccionado mejor de lo que esperaba. Cierra los ojos y susurra algo incomprensible. El cuarto se sume en una densa niebla oscura. El escocés parpadea y levanta la cabeza mirando alrededor y debe notar que no es capaz de ver nada más allá de un palmo frente a él, tampoco puede ver la cara de su madre cuando vuelve la vista a ella.
—Anda, ve a buscarla... —le susurra irguiéndose un poco y dándole un raro beso en la mejilla... De los que da pocos. Él se asusta un poco y se abraza a su madre sintiéndose ciego. —Está todo bien, lo he hecho yo... Es niebla —le explica acariciándole la espalda con suavidad.
—Ya lo sé, pero no veo... no me sueltes —pide muy nervioso.
Sonríe un poquito más... Porque lo había hecho para que pudiera quitarse y hacer cara de horror en paz e irse corriendo a buscar a Bélgica, mientras ella se recomponía y dejaba de temblar... Porque aun tiembla un poco como siempre después de esta actividad. No esperaba tener que darle un fuerte abrazo protector. Le derrite un poco el corazón apretándole con fuerza.
Él se siente mejor cuando ella le abraza y le protege porque... es su madre y no hay mucha gente más que fuera a dejar que le proteja, por no decir nadie. Y ella tiene esa sensación de que las cosas se ponen en su lugar y que no tiene que competir con nadie más para poder hacer esto cuando menos lo espera y de manera espontánea. Nadie nunca podrá impedir que sea su madre.
Poco a poco al escocés se le relaja la respiración y le baja la excitación, pensando en lo que acaba de pasar.
—Yo no quería... L-Lo siento, yo no...
—Shhhh.
Se calla y se le esconde un poco. Le deja hacer sin moverse disfrutando el momento con satisfacción. Quizás no era la PEOR madre del mundo. Sonríe un poquito más.
—Todo está bien.
El chico respira más profundamente, calmándose con ello. Y no serán latinos, pero no lo hacen tan mal.
A todo esto, España ha conseguido levantar a Bélgica de debajo de las rodillas, cuando la niebla lo envuelve todo la hace bolita encima suyo abrazándola y protegiéndola, haciéndose bolita en el suelo y rodeándola con las piernas.
Bélgica ha tardado un poco en reaccionar sin entender cuando lo hace, porque no ve casi nada. Se asusta un poco pero reconoce a España abrazándola.
— ¿E-España?
—Estoy aquí, estoy aquí, no sé lo que pasa —la aprieta.
—No veo —confiesa entrando en pánico por ello.
—Yo tampoco, es como una niebla, no sé si es de esto que ha pasado, ¿al menos ya eres tú?
Se tranquiliza al notar que no es ella la única.
—Yo... Creo que sí —se toca la cara.
Él suspira y sonríe.
—Menos mal... —la abraza más.
—¡Sí funcionó! ¡Soy yo otra vez! —sonríe al escucharse a sí misma. España le acaricia la espalda y sonríe más—. Esto... Es un sueño, ¿verdad?
—No tengo ni idea.
Se intenta levantar un poco. Él le suelta un poco, dejándola.
— ¿Se estará quemando la casa? No huele a nada...
—No lo sé... ¿HOLA? —les llama.
Y ahí sospecho que saltan los dos, saliendo un poco del idilio "mamá-hijo". Sí, un chillido así un poco culpable y alarmado. Britania apunta que podría ser aún más culpable y alarmado... mucho más culpable y alarmado de haber estado haciendo lo que no están haciendo.
—¿ESTAIS AHI? ¡No se ve nada!
—Eh-Ehmn...y-Yes, Yes —Britania empuja a Escocia.
—¡Estamos aquí! ¿Nos oís? —Escocia suelta a su madre, pero la toma de la mano para no perderla, moviéndose y buscando.
Britania se sonroja un montón al escuchar al español, apretándole la mano a Escocia y arreglándose las faldas, sintiéndose considerablemente mejor con su cuerpo. El escocés tira de ella hasta encontrar a Bélgica, que le tienta en las tinieblas y cuando nota que de vedad es él le salta encima y le planta un beso. Y ahí Escocia suelta a Britania abrazando a la belga y se siente todo bastante más en su sitio.
Desde luego que se lo siente, porque lo está. Bélgica se le repega un poco feliz de volver a tener con que repegársele. Es que los pechos... de repente nota lo que le faltaba a su madre. Seh, un par de cositas. Aunque le sobran otras como orgasmos, pero bueno, eso le da igual... entretanto, España se queda un poco perdido y solo entre la niebla, y Britania, con sus kilos de buena suerte, al intentar medio huir se le estrella de lado. Él la atrapa al vuelo y ella pega un gritito mirándole con ojos muy, muy abiertos... sonrojándose de inmediato.
—¡Soy yo! Soy yo —no la suelta. Es que ni siquiera tiene que verte YA LO SABE, pero él cree que no y que por eso se ha asustado.
—I... I... I... I... know... —traga saliva—. I am... B-Britain — suelta eso casi como si se estuviera presentando.
—Sí, Bélgica me ha dicho que ha ido bien, pero esta niebla no me gusta.
—Yo... la... —carraspea —, ¿por qué no te gusta?
—Es rara y no se ve nada... ¿es de la "magia" que ha pasado?
—Algo así... puedo... mejorarlo.
—¿Mejorarlo?
Carraspea un poco más y susurra otra vez algo incomprensible... la niebla se despeja un poco.
—¡Ah! ¡Se está yendo! —sonríe parpadeando.
—Va a irse del todo en un rato...
—¡Ah! Mejor —sonríe más y la mira, mueve un poco un brazo para disiparla, sin soltarla.
Ella le mira ahora sí, pequeña que es, sintiéndole más grande y fuerte aun, como si con eso fuera a gustarle menos. Él le sonríe un poquito quien sabe por qué. Traga saliva y sorprendentemente no le empuja e intenta que le suelte.
—Al menos estamos todos bien. ¿Tú hijo ha superado el trauma?
—¿E-El tra-trau...ma? —aprieta los ojos—. ¡Ningún trauma! ¡No ha pasado nada!
—Joder, pues si hacer eso contigo le parece normal, no sé qué clase de vida debéis llevar...
—¡No le parece nada normal!No estaba haciendo nada conmigo era con Belgium —creo que es la primera vez en su vida que no la llama la zorra, como a Egipto.
—Pero si se os ha oído...
—Wh-What?! ¡No es verdad! —se sonroja un montón y se le esconde en el pecho—. Alba es mi niño.
—Por eso te pregunto.
—¡Pues no pasó nada!
—Si tú lo dices...
— ¡Es verdad! —sigue protestando—. Para el caso también pasó contigo y Belgium.
—Y no era la primera vez.
—WHAT?!
—Aunque se desmayó cuando paso, eso sí era la primera vez que me pasaba.
—¡¿De qué hablas de que no era la primera vez?! —insiste teeeeeeeeeeensa.
—Pues alguna otra vez nos habíamos liado, sobre todo con Francia.
Britania parpadea un poco descolocada... y finalmente entiende que se refiere a liarse con Bélgica.
—Oh... Oh... e-eso, con... F-France —de verdad está balbuceando así de tonta porque estás cerca...
—Sí... con Francia —sonríe más—, a ella le gusta.
—A mí no me gusta... y tú tampoco —susurra poniéndole una cara de idiota... y casi ojitos de corazón. De hecho no entiende cómo es que no le ha golpeado y salido corriendo por estarle toqueteando ahí debajo... aun le siente, abrazándole por la espalda y metiéndole la mano en el pantalón. Va a soñar con eso varias veces, está segura...
—Me pregunto quién te gusta menos —ceja levantada. Vacila porque es que los dos le gustan igual.
—T-Tú... ¡a ti te odio! —creo que sólo con esa declaración tu padre se va a poner de unos celos...
—¿En serio? ¿Después de que te he besado y te he hecho eso? —protesta por la vacilación.
—Shut up, yo a ti te odio y me desagradas muchísimo y eres un idiota —le da un golpecito en el pecho—. ¡Y NO ME HICISTE NADA DE NADA!
—Por lo menos —sonríe otra vez porque de verdad a veces está bien ganarle la chica a Francia. Es agradable incluso.
—¡¿Cómo que por lo menos?! ¡No deberías decir eso! Y deja de sonreír así de... ¡idiota!
—¿Por?
—¡Porque te ves idiota! Y eres tonto y... no vayas a contarle a NADIE que me tocaste... nada. Porque además a MI no me tocaste NADA ni me besaste ni nada, fue a Belgium.
Parpadea un poco porque no creas que es tan fácil hacerse a la idea de que estabais cambiadas. Britania traga saliva, cayendo ella misma en la cuenta de ello... es verdad que no la besó a ella ni la tocó a ella y eso por alguna razón la hace sentir un poquito vulnerable. Como si nada de lo que pasó realmente hubiera pasado más allá de su cabeza.
—Bueno... —la suelta un poco confundido.
El español bien puede hacerse a la idea de que era Bélgica y ya, y ella siempre tendría el recuerdo de un beso y de sus manos encima de ella. Aunque... quizás fuera lo mejor. Y lo más práctico... pero no dejaba de ser entonces una cosa suya y no suya con él. No le suelta, mirándole a los ojos.
Tenía siempre todo tipo de problemas con los chicos... Serias dificultades por conectar con alguien más que no fuera Roma... con Escandinavia siempre había ido MAL, e incluso con Germania era bastante desastroso. Era mucho, mucho más simple el hablar con él de cualquier cosa, de la escuela o de la zorra de Egipto que en sí darse un beso y acostarse... eso habitualmente pasaba sólo cuando estaba Roma... o alguna vez con Galia. Y con Francia, por mucho que le gustaba, nunca había llegado a nada, ni llegaría... él estaba con Inglaterra y estaba bien así... el chico guapo que le gustaba. Pero... Con este idiota había discutido y había hablado, y le había besado aun sabiendo que era ella... más o menos. Y sí sentía alguna conexión que se estaba disipando excesivamente rápido.
España suspira, de todos modos estaba Romano, tenía que hablar con Romano, a todo esto saca el teléfono para ello.
Y de hecho, Britania piensa por un instante que quizás esto sea lo más arriesgado que haga en su vida y que como se quite... puede que se muera. Se pone de puntas igual y aun cuando esté un poco distraído con el teléfono... muerta de vergüenza, pero resuelta a ello, extiende un poco el cuello para darle un beso.
El ibérico se queda parado con el teléfono en la mano, levanta las cejas y se acojona un poco, España es un tío complicado, sí quiere gustarle y de hecho ha notado bien la tensión sexual, pero Romano... en cuanto pasa es cuando piensa en Romano y da un pasito atrás.
Y en cuanto se quita, Britania se queda completamente congelada en absoluto pánico un par de segundos. Por el lado positivo, España, no va a volverte a hablar JAMÁS, puedes despreocuparte del peligro.
Él nota lo que ha hecho y levanta aún más las cejas mirándola. Pero me le pasa por encima al corazón y al ego con tremenda fuerza. Ella... al final se había acercado, se había acercado por él y había dicho que le prefería a Francia y sabía de lo que habla cuando ha nombrado el beso. Pero es que los británicos... no, no le gustan nada nadita los británicos.
A ella le cambia la cara por completo a una desencajada y se quita de la posición sonrojándose como si fuera un foco incandescente, mirando al suelo sintiéndose muy, MUY idiota queriendo, en efecto, morirse.
Parpadea otra vez sin dejar de mirarla, sabiendo en realidad, perfecto, como debe sentirse, su sonrojo y turbación tras haber intentado... como Romano.
Britania piensa que claro que no le gustaba... y en circunstancias normales no le habría importado gustarle o no, pero en circunstancias normales no le hubiera dado ella un beso. Se abraza a sí misma y sale corriendo hacia la puerta de la casa, dispuesta a ir a donde sea, DONDE SEA lejos de aquí.
Él la siente un poco por empatía como se le estruja el corazón y antes de que pueda pensarlo la agarra por la cintura con su propio corazón estrujado y debe atraparla al vuelo otra vez. Y también muy como Romano esta vez pelea en bastante pánico.
—Sh, sh, shhh, ¡para, para! —cruza los brazos sobre su pecho deteniéndola con fuerza.
—Let me... let me go! —protesta pataleando un poco, pero es inútil. Debe tener YA los ojos rojos.
—Por favor, por favor —pide intentando sostenerla mejor—. No quería apartarme, no quería hacerte sentir así. Por favor...
Le arranca un sollocito angustiado y frustrado porque no esperaba nada. Sabía que tenía novio, no es que quisiera que le dejara ni mucho menos. No quería tampoco que se acostara con ella. Sólo quería compartir ESTO con él... y esa tremenda sensación de rechazo la hacía sentir, además de todo, que absolutamente todo lo que había pasado era sóóólo porque se veía como Bélgica. Y ahora le decía que no quería quitarse ni hacerla sentir así… es que no entendía un pimiento. Deja de pelear histéricamente, al menos, sorbiéndose los mocos.
—Por favor, cálmate, no te estaba rechazando, es que no entiendo bien esto de Bélgica.
—What the hell no vas a entender? —susurra intentando sonar agresiva y fallando miserablemente. Sólo quería aclarar que si alguien le preguntaba iba a decir que había sido con Bélgica porque le da vergüenza decir "sí, sí fue conmigo, me toqueteo toda".
—¡Pues lo del cambio!
—Es magia.
—Bueno, es raro.
Se encoge de hombros sin mirarle.
—Y estoy hecho un lío.
—Yo... Yo sólo quería sí ser yo, ¿sabes? Yo sé lo que pasó, pero mañana para ti va a ser... Belgium —sigue en un susurro apretando los ojos.
—No lo era hasta que tú me hiciste dudar.
Aprieta más los ojos.
—¿Qué ha pasado?
—Si alguien... me pregunta...
—¿Ha sido ella o no? Siento que nada más os estáis burlando de mí.
—No, bloody hell, claro que no ha sido ella —chillonea queriéndole dar un golpe en la cabeza—. ¡Y lo sabes! ¡No me puedes decir que no!
—Pues es que se parecía a ella y...
—Entonces cree lo que quieras y suéltame, porque pretendía dejártelo claro y te quitaste, you bloody bastard, no sé qué más quieres que haga. ¡Cree lo que quieras!
Le toma de la barbilla y la obliga a mirarle. Lo hace muy sonrojada y con muchísimos trabajos... y un par de enormes cejas muy bien fruncidas encima de los ojos.
—Dios... eres muy fea —suelta mirándola.
—You, arsehole! TÚ eres mucho más feo que yo, pareces un grano en el culo de un leproso... ¡un grano leproso! —chilla y el la besa en el primer "grano", y oooooooootra vez le vuela la cabeza y le deja sin habla por completo, con el corazón súper acelerado.
Y ahí descubre que sí era ella. Poniéndose nervioso de nuevo porque Romanito... y los británicos que NO le gustan... Y además ella va a darle un buen beso otra vez porque esta angustiadita. Y entonces sí logra que el español se pierda en ello y Britania se calma otra vez, poco a poco, en uno de esos besos tan curativos que flipan bastante a España. Bienvenido al mundo de los británicos.
Poco a poco se separa de ella otra vez sin aliento. Britania se humedece los labios con el corazón acelerado.
—Vale... sí eras tú.
Aprieta los ojos, pero sonríe un poquito.
—¿De qué te ríes tú?
—You are stupid.
—¿Por?
—Por dudarlo —ya, claro, nada que ver con que parecías Bélgica.
—¡Tú dijiste que no lo eras!
—Pues... ¡Pues es obvio por qué! —se defiende.
—Porque te daba vergüenza admitir que te atraigo.
—¡No me atraaaaes! —chilla. Sonríe un poquito considerando esto un poco gracioso—. ¿De qué te ríes tú? ¡No te riaaaaas!
Ahora sí se ríe.
—¡Noooo!
—¿No qué?
—No te riaaaas —sonríe también.
—¿Por qué no?
—Porque... ¡No! ¡¿Por qué te ríes?!
—¿Qué vamos a hacer con esto? —cambia de tema.
—¿Con... esto?
—Esto —señala a ambos. Parpadea un poco extrañada.
—P-Pues... Nada.
—¿Nada? ¿Qué le vas a decir a Papá?
Se sonroja un poco sin saber en general qué hacer con Roma.
—Nada, no va a saberlo.
—Claro que lo va a saber, el domingo cuando vayamos con Vaticano a vuestra casa, lo sabrá.
Se revuelve un poco y se sonroja pensando que quizás el domingo invite a Galia al cine o algo así.
—Le... No lo sé. ¿Decirle? No creo que le importe mucho. Va a burlarse de mí hasta cansarse.
—¡Claro que no!
—¿No? ¿Por?
—Sí le va a importar, claro que le va importar... y aún más a Romano.
—¿Y qué sugieres?
—Yo se lo voy a decir.
—¿A Romano? ¿De verdad?
—A los dos.
—What?!
—Nunca me lo perdonarán si no lo hago.
—Pero... ¡No!
—¿Qué?
—¡¿Que vas a decirles?! ¡No les digas lo que hiciste! Ni los besos.
—¡Pero van a saberlo! Tú solo... no te preocupes.
—¡¿Cómo no voy a preocuparme?!
—No lo hagas —le guiña un ojo, la suelta y decide que se va a ir a ver a Francia, pero YA. Y lo que hace es sacar el teléfono para ver dónde está Francia
Cielos... toda esta historia... cielos. ¡No olvides agradecer a Holly su beteo y edición!
