DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo

Marzo 1940

Ron la estaba besando con ímpetu en aquella cama de la mansión de Harry y ella le devolvía los besos a gusto con el sabor de sus labios. Con cuidado para no exaltarla bajo su boca lentamente a su cuello y comenzó a acariciar uno de sus senos sobre el vestido que ella traía, de pronto sintió como toda pasión que sentía se estaba haciendo notar en su entrepierna por lo que se separó, ya que sabía que si no lo hacía en ese punto, más tarde no podría controlarse.

-¿Estas bien?.- le preguntó Hermione abanicándose la cara con una de sus manos.

-Mejor que nunca.- respondió el pelirrojo besando castamente sus labios.- será mejor que bajemos. No quiero que te pierdas la fiesta por mi culpa.

-Jamás podría culparte de nada.- contesto ella besándolo por última vez antes de levantarse de la cama.

-Al menos aún tenemos un aliado.- bromeó Ron poniendo en orden su camisa.- Sin Harry no sé qué sería de nosotros.

-Harry nos presentó, en parte es culpa de él que estemos juntos. Fue nuestro cupido.

-Aún no puedo creer que seas real.- respondió Ron tomando su mano.- Tan suave, tan perfecta, tan mía, solo mía.

-Solo tuya, así como tú eres solo mío.

Ron jugueteo con uno de sus risos un momento, como amaba su cabello.

-Hermione, sé que lo hemos dado por hecho desde que nos hicimos novios y la verdad es que nunca te lo he pedido formalmente, pero ¿Quieres casarte conmigo?

La castaña acaricio su mejilla.

-Por supuesto que quiero casarme contigo Ron, no podría casarme con nadie más que tú.

-No tengo un anillo ahora.- dijo haciéndola reír.- Pero es lo primero que compraré con mi primer sueldo.

-Entonces tendré que esperar bastante.- bromeó ella.

Ron le acaricio la nariz con su dedo.

-En agosto podrás decir que eres la novia de un médico graduado. Y en septiembre podrás decir que eres la prometida oficial del médico pelirrojo del St Mary's Hospital.

Ella abrió la boca emocionada.

-¿Ron esto es verdad? ¡Felicidades!.- se arrojó a sus brazos y lo beso con pasión.- ¡Sabía que lo conseguirías!

El pelirrojo sonrió emocionado, al parecer ella era la única que entendía cuanto quería ser parte de ese lugar. Se había esforzado lo suficiente para terminar con las mejores calificaciones y comentarios durante su internado, pero aun así no era seguro conseguir una plaza en ese lugar.

-Te amo Hermione, gracias por estar conmigo en este proceso.

Ella negó con la cabeza.

-No hay nada que agradecer, tú me complementas. No sabes lo loca de amor que estoy por ti.

Bajaron tomados de la mano y enseguida fueron abordados por Harry que parecía preocupado.

-Ron, Hermione.- dijo al verles.- Les juro que si no bajaban Yo mismo subía e interrumpía lo que fuera que estaban haciendo.

-Tranquilo Harry.- dijo Ron tocando su hombro.- Soy un caballero y respeto y cuido a mi novia.

La castaña lo golpeó con el codo.

-Charlie y Bill han llegado hace un momento. Tienen prisa y les urge hablar contigo.

Ron frunció el ceño. Esto no era normal, sus hermanos jamás lo molestaban cuando salía de noche. De hecho, ni siquiera sabía que sus hermanos estaban en Londres.

-¡Ron!- le llamó Bill desde el otro extremo del salón levantando su copa.

Ron sujeto la mano de Hermione y camino hacia ellos.

-Bill, Charlie ¡que sorpresa verlos! ¿Qué hacen acá?

-¡Buenas noches!.- saludo Hermione.

Ellos no le devolvieron el saludo, pero Charlie le dio una mirada de pie a cabeza que no pasó desapercibida por su hermano.

-Necesitamos hablar contigo.- pidió imperativamente Bill.

-¿No podrían esperar a que regrese a casa?

-Mañana viajamos temprano, estamos hospedados en el Langham. Mamá no sabe que estamos en la ciudad.- respondió Charlie.

Mamá que cariñoso sonaba eso.

-Hermione, amor ¿Me concedes un momento?.- pidió Ron besando su mano. Ella asintió con la cabeza y les dio privacidad.

-Es mejor que vayamos al jardín, allí no hay gente.- dijo Bill dirigiéndose al patio.

-Podrían hacer el esfuerzo por saludarla.- dijo Ron.- De nuestros padres lo entiendo, pero ustedes…

-Deja de jugar a ser Romeo.- le dijo Bill ni bien llegaron al jardín.- Sabes que esto no funcionará.

-¿Vienen a media noche solo a decirme esto?.- preguntó cabreado.

-Lo que hagas con esa niñita poco nos importa.

-Creo que ella está lejos de ser una niñita.- intervino Charlie.

-Que no te haya atrapado con un bastardo es lo que me sorprende.- dijo su hermano mayor sin tapujos.- Los Granger no son más que unos interesados.

Ron lo sujeto de las solapas de su chaqueta.

-No vuelvas a hablar de Hermione así nunca más.- dijo Ron con enojo.- Ella es mucho más señorita que la mujer que llevas por esposa.

-¿Así? Que yo sepa Fleur es la mujer más decente de toda Francia, en cambio nadie sabe nada de tu novia.

Ron apretó el agarre.

-No te golpeo solamente porque estamos en casa de Harry, pero vuelves a decir algo malo de mi novia y juro que no respondo.

-No puede ser que por una mujer que no vale nada como ella dejes todo.- volvió a atacar su hermano.

-Eres un hijo de puta.- dijo Ron con ira.

-No es solo una mujer.- interrumpió Charlie con enojo.- Él siempre fue diferente al resto, recuerdo como el abuelo lo hacía sentir especial y por eso termino por creerse los cuentos y las historias que él le contaba.

-¿Vienen solo a insultarme?.- preguntó Ron apretando los dientes.- Porque si es así, pueden mandarme las quejas por escrito.

-No, no es solo a eso. Papá no está bien.

-Lo sé.- respondió el hermano menor.- Soy médico, sé lo que le pasa. Fumar le ha provocado el mal que lo aqueja.

-Le hemos visto esta tarde. Los gemelos igual han estado presente.

Ron no se molestó en preguntar por qué no había sido invitado. La respuesta era obvia.

-Papá quiere…

-Aunque no estamos de acuerdo.- dijo Charlie.- Lo siento Ron, pero creo que no te lo mereces. Nunca has querido aprender el negocio familiar.

El pelirrojo no sabía que pasaba.

-Papá quiere que tengas tu propia clínica. Ha firmado el poder donde queda estipulado que cojas el dinero que necesites para este proyecto.

Ahora sí que no entendía que pasaba con su padre. Lo había despreciado cuando no quiso involucrarse en el mundo bancario por seguir su sueño de ser médico y que aún ahora se rehusaba a dejar ser atendido por él cada vez que le ofrecía su ayuda.

-No lo necesito.- respondió finalmente.- No quiero su dinero.

-No es momento de ser orgulloso Ron, míralo como un préstamo.

-Sí padre quiere realmente esto me lo diría a la cara. Sí quiere redimirse por todo lo que me ha hecho esta no es manera de hacerlo.

-¿Todo lo que te ha hecho? ¡Tú le llevas la contraría! ¿Cómo no puedes verlo? Él no quiere que te sigas viendo con esa caza fortunas.

-Esta conversación ha terminado.

Sin más Ron dio media vuelta y camino de regreso al salón no sin antes escuchar la advertencia final de Bill.

-¡Eres un estúpido Ronald! Por tu testarudez lo perderás todo, incluso a ella.

Cogió una copa de licor de la bandeja de unos de los camareros y enseguida se la bebió de un trago. No se giró a ver si sus hermanos ya habían abandonado el lugar o seguían allí.

-¡Ron!.- dijo Hermione apareciendo a su lado.- ¿Estas bien?

-No.- confesó enseguida.- Vámonos de aquí.

Fueron por sus abrigos y salieron a la oscuridad de la noche cogidos de la mano.

-¿Qué pasa Ron?

-¿Por qué seremos como extraños para los que nos rodean?.

Hermione podía sentir la necesidad en su voz.

-Porque somos un par de bichos raros.

-¿Viste la mirada sucia que te dio Charlie? Me sentí mortificado de que le vieras.

-Lo sé.- dijo ella.- Pero tú no eres como ellos.

-Nacimos en las familias equivocadas.

-Como Romeo y Julieta.- completo ella.

-No, nosotros seremos diferentes. Nuestro final no será como el de ellos.

-Me gusta tu seguridad.- confesó ella.- A veces creo que el mundo nos terminará ganando.

-No digas eso ni en broma.- dijo Ron deteniendo la marcha. Sus ojos echaban chispas.- Yo no me rendiré nunca, y espero que tú tampoco lo hagas.

-No lo haré.

Y la beso con pasión reprimida, quería marcarla como suya, que todo el mundo supiese donde ella fuera que era propiedad de Ronald Billius Weasley.

Hermione logró tranquilizarlo mientras él manejaba a su casa, y para cuando llegaron el incidente con sus hermanos era algo que ya no importaba.

-Podrías quedarte.- dijo Hermione besando sus labios en la puerta.

-¿Quieres llegar al final?.- bromeó Ron acariciando su cintura mientras arqueaba las cejas de forma sugerente.

-No, pero así no me preocuparía si llegaste bien o no a casa.

-Es prácticamente una herejía salir durante estos días en medio de este enfrentamiento en el cielo.

-¡vamos Ron! Quédate, solo por hoy mi amor.

El padre de Hermione los sorprendió en medio de un apasionado beso en medio del hall, pero a diferencia de su hija, después de agradecer que haya traído a Hermione de regreso le pidió que se marchará a casa.

(**)

Junio 1940

Ron bebía una copa de Champagne mientras escuchaba distraído a uno de los inversionistas de su padre que le contaba con sumo entusiasmo algo sobre las exportaciones de hierro desde noruega.

-No conozco Noruega.- dijo por decir algo.

-Es un país helado.

Su padre le echo una mirada desde el otro lado del salón, donde hablaba con el embajador de India.

-Te he confundido con Charlie.- dijo una mujer aproximándose a él.- tú eres tan parecido a él, con la excepción de que eres más alto. Pero tus ojos… son idénticos a los de él.

-Ronald, te presento a Lady Smallwood mi prometida.

La joven estiro su mano para que se la besara.

-Es un placer.- respondió enseguida.- lady Smallwood.

Se disculpó de ambos antes de retirarse de la conversación aliviado. Odiaba este tipo de reuniones aburridas, donde tenía que fingir conversaciones con los invitados y en donde ni siquiera podía traer a Hermione para que le haga compañía.

-Ron Weasley.-

Se detuvo un momento y giro.

-Draco Malfoy, ¿Cómo va la vida de casado?

Se dieron un abrazo fraterno.

-Necesito un vaso de whisky a diario para tolerarlo. ¿Cómo va la medicina?

-A puntos de dar frutos.

-¿Sigues con Hermione?.

-Sí.

-Como no la vi hoy contigo, creí…

-Ya sabes, es complicado.

-¿Aún? ¡Eso es tan de mil ochocientos!

-Lo dice el hombre que se casó contra su voluntad con una desconocida y se marchó a Escocia.

-Es por eso que...- Draco agito su vaso antes de beber.- cuando las cosas van mal en mi vida no hay nada como un vaso de whisky para olvidar los problemas. En un par de años no recordaré ni siquiera mi nombre.

Hablaron por un par de minutos más hasta que Ron se percató que la esposa de su amigo le buscaba.

-Parece que Astoria te busca.

-¡No! Joder, no me deja ni un momento en paz.- se quejó pasando una mano por su cabello.- ¡Es una pesadilla!

-¿Por qué la trajiste?

-Porque es una junta de negocios, y necesito que ella se interese para que su padre me preste dinero para invertir.

-Estoy segura que ni entiende de que hablan aquí.

-Lo sé, pero de todas maneras no me hubiera dejado venir solo. Es una celosa compulsiva.

Ron negó con la cabeza riendo.

-No te reconozco, me pregunto dónde quedo el muchacho del espíritu inquebrantable del colegio.

-Bueno, gracias a los errores financieros de mi padre ese muchacho quedo confinado en algún lugar de mi pasado.

-Deberías saludar a Harry, creo que está en el otro salón con mis hermanos.

-No gracias, paso de saludar a Potter.

-¡Por dios! Deja de una vez las rencillas que tenías con él. Ya no estamos en el internado.

-¿Sabes quién compro nuestra última fábrica?

-¿Él? No me comento nada.

-Tú querido Harry hace más cosas de las que te imaginas. ¡Abre los ojos!.

-Harry es mi amigo, igual que tú. Gracias a él conozco a Hermione.

Draco rio con ironía.

-¡Oh mi querido e inocente Ronald!.- dijo negando con la cabeza y luego palmeo su hombro.- Tu corazón bondadoso te hará sufrir mucho algún día.

Le dio un abrazo y se marchó. Ron pudo ver cómo le sonreía falsamente a su esposa y se introducía en una conversación con los Chamberlain, los dueños de una fábrica de chocolate que funcionaba por casi un siglo.

El pelirrojo salió del salón para ir a un lugar con menos personas. Iba tranquilamente caminando cuando de improviso se abrió una de las puertas del corredor.

-Lady Smallwood ¿ocurre algo?.- dijo deteniéndose para evitar chocar con ella, pero la mujer que se veía sonrojada y dio un respingo al verle y mientras se arreglaba el cabello se fue por la dirección opuesta.

La puerta volvió a abrirse y su hermano Charlie salió conteniendo la risa. Pero al verle, su rostro se puso serio.

-¿Qué haces aquí Ronald?.- pregunto sorprendido al verlo.- La fiesta no es en este sector.

-¿Qué hacías dentro de ese armario con Lady Smallwood?.- pregunto confundido, aunque era obvio lo que pasaba.

Su hermano se arregló el cabello.

-¿Has conocido a su futuro esposo? Ese vejete horrendo que aburre a todos hablando del hierro.

-Sí.

-Bueno ahí está tu respuesta.- respondió con descaro.- Letty quería una pequeña despedida antes de su boda.

-¡Eres un irresponsable! Sí padre se enterará… quiere hacer negocios con él.

-¿Ahora te preocupas por los negocios?.- dijo Charlie caminando a su lado.- Es una pena que no vayas a tocar ni un penique de toda la fortuna de padre. Venga, vamos al salón y así aprovechas de probar buena champagne antes de que te vuelvas pobre.

-No necesito el dinero de padre. Seré un médico que ganará lo suficiente para vivir.

-Para sobrevivir.- le corrigió con saña.- Es una lástima que ya ni siquiera un coche puedas tener. He sacado cuentas y tardarás cerca de diez años solamente en tener uno.

-No es necesario uno en este momento.

Charlie se encogió de hombros.

-Lo necesitarás. ¿Crees que los Granger te permitan cortejar a su hija si ni siquiera puedes llevarla en coche?.

-Los padres de Hermione me aceptan tal como soy.

-Mi iluso y nada querido hermano pequeño ¿Quieres un consejo?.

-No gracias.

-Te lo daré de todas formas.- dijo tomándolo de su traje.- Contrata una prostituta y quítate las ganas, después de eso tu americana con cara de ángel no te parecerá tan especial.

-Eres un asqueroso.- contesto soltándose del agarré.

Charlie soltó una carcajada.

-Sé lo que ves en ella.- dijo para la sorpresa de Ron.- Esa inocencia que irradia, como si fuera una frágil muñeca de porcelana.

Ahora fue el turno de Ron de sujetarlo por las solapas del traje.

-No quiero que vuelvas a mirarle otra vez.- dijo con los dientes apretados.- No te vuelvas a acercar a ella, porque te juro que si alguna vez le haces algo yo te mato con mis propias manos.

Charlie le dio una sonrisa descarada.

-Ahora mi pequeño hermano quiero que recuerdes esto para el resto de tu vida: una muñeca de porcelana una vez rota puede volver a ser restaurada con mucho cuidado, pero siempre tendrá fisuras y grietas. Debes tener cuidado… es fácil y divertido para algunos volver pedazos a una muñeca así de delicada.

-¿Qué me estas queriendo decir?.- dijo intimidadoramente.

-¿De verdad ella lo vale?.- después soltó una carcajada.- ¡Ya veo! Te estas acostando con ella.

-Yo la respeto.- dijo Ron con los dientes apretados.- Hermione no es como esas mujeres con las que duermes.

-Ya veo… ya veo.- dijo su hermano divertido.- tienes una mujer frígida.

Ron iba a golpear su rostro cuando un grito lo detuvo.

-¡Ronald!.

La voz de su padre retorno por el pasillo. El pelirrojo soltó el agarre.

-¿Charlie, estas bien?

-Sí, padre. Solo teníamos una conversación de hermano a hermano y Ron se descontrolo un momento.

-¡Siempre es lo mismo!.- dijo Arthur.- Apostaría todo lo que tengo a que era por esa muchacha.

-En efecto padre.- volvió a responder Charlie caminando hacia su progenitor.- Si me disculpas, volveré al salón.

Arthur se acercó al pelirrojo y le dio una última advertencia antes de marcharse con su hijo.

-Un mes Ronald. Solo te doy un mes para que decidas si optas por esta familia o por ella. Ni un día más.

(**)

Noviembre 1940

El hospital estaba repleto de heridos por la guerra. Entre los soldados había civiles que habían quedado con fracturas y heridas al derrumbarse construcciones. Había tenido un día largo, demasiado largo para un turno de catorce horas.

-¡Weasley!.- gritó Lupin, el director del hospital antes de que abandonara la zona de descanso donde guardaba sus pertenencias en un casillero.

-¿Pasa algo señor?.- pregunto abrochándose el abrigo para afrontar el frío del exterior.

-Necesitamos que vayas a Birmingham en el tren de las nueve mañana.

-¡¿Qué?!

-Nos acaban de llamar desde el gobierno. Al parecer hubo un bombardeo en Coventry anoche y esta mañana han solicitado toda la ayuda posible para reforzar el hospital de Birmingham donde están llegando los heridos más graves. ¿Estás dispuesto a ir?

-Lo estoy señor.- aseguró enseguida.

-Te lo agradezco Weasley.

Hermione le esperaba en su casa con el desayuno preparado después de la extenuante jornada.

-No debería comer algo si voy a dormir enseguida.- dijo besando su cabello.

-He preparado un desayuno ingles lo mejor que he podido.- dijo la castaña con orgullo.

-Gracias mi amor, por cierto ¿Qué dirá tu madre si te ve saliendo de casa tan temprano todos los días?

-Qué tal vez tengo un novio médico que necesita que acaricie su cabeza mientras duerme.

-Eres tan lista. Un paso adelante siempre.-después de una pausa agregó en voz baja.- Aún no he vuelto a ser de su agrado ¿verdad?

Hermione negó con la cabeza, desde que Ron se había ido de casa de sus padres a la humilde casa que habitaba ahora, Isabel Granger entendió que Ron si bien llevaba el apellido Weasley, estaba lejos de ser uno de ellos. El banquero le dio tan poca importancia a la vida que había optado su hijo al desheredarlo que era comentario obligatorio en las tarde de té londinenses de la gente de alta alcurnia.

La castaña trajo a la mesa la jarra con jugo recién exprimido y le sirvió un vaso.

-Voy a dejar la universidad.- dijo de pronto.

Ron escupió el jugo sobre la mesa. Ella hizo caso omiso.

-Es solo que estamos en un clima peligroso y tal vez contribuya más si me uno como voluntaria a...

-Bajo ningún motivo Hermione.- dijo él sujetando su mano.- Veo el horror cada día en ese hospital, hay niños que cuando se recuperen necesitaran que alguien les enseñe, los eduque y tú serás esa persona.

Ella se aferró a su cuello.

-¿Qué hice para merecer a alguien como tú?

-Solo ser tu misma.

Cuando el pelirrojo despertó más tarde Hermione estaba recostada al lado suyo acariciando su cabello.

-¿Qué hora es?

-Pasadas las dos.

Ron se froto los ojos y se sentó en la cama.

-Hermione hay algo que debo decirte.

Ella lo miro con miedo en sus ojos.

-Mañana viajo a Birmingham.

-Es por lo que paso en coventry ¿verdad? Encendí el radio hace un rato y hablaban de los bombardeos.

-Sí, el gobierno solicita ayuda. El director del hospital me lo pidió al terminar mi turno.

Ella lo abrazo con fuerza.

-Todo estará bien ¿Verdad?

-Por supuesto que sí. Volveré sano y salvo para comer todos los desayunos quemados que quieras prepararme.

Ella lo golpeó sin fuerza.

-He preparado esta libreta para ti.- dijo ella sonrojándose.- es algo muy tonto, pero de todas formas quería dártela.

-Gracias mi amor, ¿Qué tiene?

-Esperanza.- dijo ella enseguida.- solo esperanza y amor para ti.

-Hermione, eres tan detallista siempre.- respondió antes de besarla. Le dio una mirada rápida a las hojas y se detuvo en uno de los poemas.

-La mayoría es de Oscar Wilde.- observó.

-Las saque de varios libros, también hay frases de Shakespeare.

-"Estoy convencido que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir."- leyó Ron.

-Es para los días difíciles.

-Espero no tenerlos nunca a tu lado, pero cada vez que esté lejos de ti esta libreta será como mirarte a los ojos y me hará volver a ti.

Ella lo beso suavemente.

-Como tu prometida.-dijo señalando la argolla que le posaba en su dedo.- exijo que vuelvas tal cual estas ahora.

-¿Despeinado?

-¡Ron!

-¿Con unas ganas locas de besarte?

-Eres incorregible…-

-Hermione, ni aunque pasen mil años yo podría fallarte una promesa.


Hey Hola de nuevo! Aquí está el segundo capítulo y como se habrán dado cuenta, cada capítulo consta de un año. Como la segunda guerra mundial comenzó en 1939 y termino en 1945 originalmente pensé hacer esta historia de 7 capítulos más un prefacio y un epilogo. Pero considerando que el año 1945 me quedo muy largo tal vez lo divida en tres. O Tal vez solo lo dejaré en uno.

Sobre las fechas mencionadas: El ataque a coventry ocurrió la tarde del 14 de noviembre de 1940 por parte de la Luftwaffe. Se rumorea que el primer ministro Churchill sabía que los alemanes atacarían este lugar, pero él no permitió evacuar la ciudad para no dejar en evidencia que habían descifrado el código enigma alemán. Coventry era una ciudad de grandes fábricas, por lo que se convirtió en un blanco predilecto. Esa noche murieron muchas personas, quedaron fábricas, hogares e iglesias totalmente destruidas, por lo que los heridos fueron trasladados a lugares cercanos como el hospital de Birmingham. Desde que leí sobre este ataque en historia cuando era niña quede fascinada con la "historia oculta" detrás del ataque a Coventry. (Espero ser un aporte con este dato freak) Y bueno, necesitaba colocar a Ron en ese momento histórico.

*Además en 1940 Inglaterra y Alemania se enfrentaron por Noruega, para ver quien mantenía el control en las exportaciones de Hierro que era una materia prima de mucha utilidad para la fabricación de armas.

No les parece lindo que Ron haya dejado todo por Hermione? Creen que los padres de ella lo acepten en algún momento? Los personajes de la familia Weasley son completamente AU, no me odien! Gracias por los comentarios! Se aceptan teorías

PD: Cuando comience el drama no me odien, vale?