Pues si de estos pétalos caídos
uno te pareciera bello,
irá el amor por el aire
hasta detenerse en tu cabello.
Oscar Wilde
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Junio 1941
-La Unión Soviética entró a la guerra.- le dijo uno de sus colegas subiendo el volumen del radio.- Los alemanes fueron tan idiotas como para atacarle. Unos verdaderos idiotas.
Ron negó con la cabeza, ¿Sería posible que la humanidad cometiera el mismo error dos veces? Él puede ver como el mundo se cae frente a sus ojos, Londres recién se recupera de los ataques aéreos que los alemanes hicieron en Mayo y esto parece que no cesará pronto.
-Solo basta con que un alemán sea idiota para que el mundo caiga.- respondió Ron.
-Los británicos conseguimos liberar Etiopia.- repuso su colega con energía.- Nosotros pondremos punto final a esta guerra. Solo se necesita un hombre que le vuele los sesos a Hitler.
-Hitler no se dejará ver, probablemente tenga más protección que el rey George VI.
Una de las enfermeras lo va a buscar para que le ayude con uno de los nuevos soldados mutilados que han llegado al St mary. Mientras retira las vendas puede ver como esas heridas han cicatrizado de mala forma y es una suerte que no se haya gangrenado toda la extremidad. Mira los ojos de su paciente y puede ver la desolación y la desesperanza. Él es consiente que no hay médicos en el frente. Hay paramédicos y enfermeros que prestan los primeros auxilios, pero los verdaderos médicos son un bien escaso. Entonces un pensamiento se introduce en su mente como una corriente eléctrica y durante la tarde mientras camina a casa no puede dejar de pensar en ello. Ha descubierto porque vino al mundo ¡Él será un héroe en las sombras!. Su ayuda podría cambiar la vida de alguien, su ayuda podría marcar la diferencia en este mundo lleno de dolor.
Pero aquella tarde mientras yacía en su cama bajo las sábanas junto a su prometida sintió que no podría alejarse de ella mucho tiempo. Aún buscaba la aprobación por parte de sus padres y deseaba que ella al fin pudiera vivir con él. No podía marcharse al frente y dejarle sola.
-Cásate conmigo.- pidió acercando sus labios a su hombro desnudo.- De esta manera no tendrás que confesarte y pedir perdón por cada vez que hacemos esto.
Ella sonrió y abrazo su cuerpo.
-Ya acepte casarme contigo, lo sabes.
-Sabes a lo que me refiero Hermione.
-Papá aún no se decide.
-No me voy a casar con él, solo te necesito a ti.
-Papá y tú son los hombres que más amo en este mundo.- comento ella jugando con sus dedos.- Y en ese día especial quiero que él sea quien me lleve al altar.
Ron suspiro derrotado.
-Tus padres nunca me aceptaran. Ellos esperan que te cases con alguien mejor, alguien que no esté en desgracia. Solo están esperando que te canses de mí.
-¡Eres un médico! No puedes estar en desgracia.
-Soy un paria para nuestro entorno desde el día que mi padre me desheredo.
-Desde ese día eres solo mío.- respondió besando su pecho.- y Solo dame un par de meses. Te prometo que diga lo que diga nos casaremos antes de que acabe el próximo año.
-¡Me estas torturando! ¿Cómo es eso del próximo año?.- se quejó el pelirrojo abrazándola.- Por decir esto tendrás que soportar mi ataque de cosquillas…
-Ron basta.- dijo ella riendo.
-Bueno mi amor.- dijo posicionándose sobre ella otra vez robándole un beso.- Sé cómo amenizar la espera de nuestra boda.
-¿Así?.- dijo ella entrelazando las manos alrededor de su cuello.- ¿Y cómo lo harías mi amor?
-Besándote cada vez que quiera.- al decir esto comenzó a dejar besos esparcidos por su cara y su cuello.- Donde yo quiera.
-¿Solo eso?.- dijo ella con un gemido al sentir como la lengua de su novio succionaba uno de sus pechos con urgencia.
Ron se reincorporo, soportando el peso de cuerpo con su brazo derecho mientras que con el otro cogía un preservativo que estaba sobre el velador.
-Y bueno…- dijo besándola otra vez en los labios.- haciendo el amor contigo cuantas veces pueda.
-Eres un descarado.- bromeo ella mientras le veía ponerse el preservativo antes de acercarse otra vez a ella para sostenerla con sus fuertes brazos.- Pero te amo por eso.
-Te amo Hermione.- dijo él con dulzura mirándola a los ojos.- nunca lo olvides.
(**)
Agosto 1941
Hermione había terminado la universidad, por lo que los padres de ella habían organizado una reunión junto a sus amigos en casa. Él había cambiado su turno con el nuevo médico que había llegado al hospital para tener tiempo de ir a ducharse y ponerse presentable antes de ir a la celebración.
Al llegar a casa el auto de su padre le esperaba en la puerta. Aquel Cadillac que un poco antes de que él se marchase de la mansión había comprado. Le golpeteo el vidrio trasero, donde iba sentado. Quería saber que lo traía por este lado de la ciudad.
Su padre se bajó y le siguió al interior de su vieja casa. Inspecciono el lugar con curiosidad y negó con la cabeza.
-Le falta pintura al techo, la escalera…
-Padre.- lo detuvo Ron.- Basta.
Arthur siguió recorriendo el piso.
-He oído que la señorita Granger se ha graduado con honores de la universidad.
-Sí.- no pudo evitar sonreír con orgullo.- la mejor de su promoción.
-Una carrera común si me preguntan.
-Tú opinión solo importa para ti.- dijo Ron encogiéndose de hombros.
-No me has dejado terminar.- replicó su padre mirándole con gesto severo.- Esta guerra entre tú y yo sigue porque tú quieres.
-Desde que era un niño me mantuviste alejado de ti. Para madre era un extraño y solo el abuelo se preocupaba realmente por mí hasta su muerte. No me pidas que sea diferente ahora, que todo lo que soy ha sido a causa de ustedes. El hijo menos amado por una madre que deseaba una hija. El hijo menos amado de un hombre que nació para seguir las reglas. Todo pudo haber sido diferente padre, pero el daño ya está hecho.
Arthur no se defendió de tal acusación.
-Pero eres un hijo mío al fin y al cabo. Si estoy aquí justo hoy es porque tengo que entregarte algo.
Esta confesión tomo por sorpresa al pelirrojo. Arthur saco del bolsillo de su abrigo una caja rectangular que le extendió, parecía tan fina como todo lo de su padre.
-Cógela, es tuya.
Ron le miro con recelo, sin embargo la cogió entre sus dedos y no pudo ocultar la mirada de sorpresa que se llevó al abrir la caja.
-¿Por qué me das esto?
-Tu abuelo, el Lord, te lo dejó en su testamento. A pesar de que quisiera omitir su voluntad, no lo haré. Ha estado en la bóveda del banco desde entonces y bien ¿No dirás nada?
-Gracias.
Arthur parecía sumamente sorprendido con esa palabra, Ron pudo ver como los ojos de su padre que normalmente solo eran indiferentes y altivos parecían casi conmovidos, pero de pronto su gesto se tensó.
-Generación tras generación de nuestros antepasados han llevado esa joya.- dijo girándose camino a la puerta.-. Curioso el destino, ¿no?
-¿Qué es curioso?.- pregunto Ron cerrando la caja.
-Que justo esa reliquia familiar terminé en las manos menos indicadas o mejor dicho en el cuello de una muchacha insignificante.
Cerro la puerta tras suyo dejando a su hijo profundamente disgustado.
(**)
Estaba bailando junto a ella en medio de la habitación, su novia era ágil y sabia como moverse, a él le costaba bastante.
-¡Harry ha llegado!.- dijo Hermione separándose de él un momento.
Caminaron al encuentro de su amigo y ambos se sorprendieron que estuviera acompañado de la hermana del pelirrojo.
-¡Felicidades Hermione!.- dijo su amigo entregándole un presente envuelto en un papel delicado.- ¡en hora buena has concluido tus estudios!
-Gracias Harry, estoy feliz de verte. Buenas noches Ginny.
-Hola Ginny.- saludo Ron.
-Hola Ron, Hola Hermione.- examinó con la mirada el lugar antes de agregar.- tienes un salón muy grande. Ese candelabro que cuelga del techo combina con el color de las paredes.
-Mamá se preocupó de aquello.
Ginny era una muchacha demasiado hermosa, pero en extremo severa, altanera y vanidosa. Desde que era una niña fue consentida por sus padres y eso forjo un carácter fatal en ella, por eso fue toda una sorpresa verle junto a Harry allí esa noche.
-¡Qué collar más hermoso!.- dijo con celosa envidia mal disimulada.- Hace resaltar tu cuello y compensa….- se detuvo al ver la mirada de su hermano.- Harry querido ¿Me traerías una copa, por favor?
El azabache les dio privacidad.
-Los Brown celebrarán una cena para recaudar fondos para los soldados y he oído que estas muy involucrado con la causa hermanito. Me preguntaba si asistirías.
-No, tengo turnos durante la tarde en el hospital.
-¿Y tú Hermione? O ¿es que los americanos no se interesan por lo que ocurre?
-Ginny ¿A dónde vas con esta conversación?.- intervino Ron.
-Lavender envía saludos, dice que algún día te perdonará por dejarla por alguien de tan mal gusto. Sus palabras no las mías.
La pelirroja le dio una sonrisa de satisfacción como si disfrutara su incomodidad de ambos.
-Creo que papá tenía razón al decir que la pobreza trae los malos modales.- volvió a atacar al no recibir respuesta.
-Le temo a la pobreza mental más que a nada.- se apresuró a responder el pelirrojo cogiendo la mano de su prometida.- La pobreza material a veces nos hace más humanos. ¿No crees Hermione?
-Estoy de acuerdo contigo Ron.
-Aquí está tu copa.- dijo Harry con una sonrisa sin notar la tensión.- Qué delicioso vino tienen en esta casa. Gin ¿Los has puesto al tanto sobre las chocolatinas?
-¿Qué chocolatinas?.- pregunto la castaña.
-Desde la próxima semana cada soldado que sirva al gobierno británico se le incluirá en su provisión una chocolatina de nuestra fábrica.
-¿Desde cuando tienes una fábrica de chocolates?.- preguntó Ron confundido.
-Harry se ha unido a Fred y George en la compra de las fábricas de los Chamberlain a fines de marzo y ahora el mismísimo primer ministro Churchill los ha puesto en contacto con el rey George.
Harry haciendo negocios con Fred y George y saliendo en citas con Ginny, definitivamente el mundo estaba loco.
-El primer ministro está contento con la producción.- contesto su amigo con alegría, su tono no era altanero ni mucho menos, solo estaba feliz de compartir la noticia con ellos.- Eran muchos los que querían la licitación, pero ha quedado en buenas manos.
Una hora más tarde Ron fue al balcón para tomar un poco de aire mientras Hermione hablaba con algunos de sus amigos y fue cuando escuchó a Harry y Ginny conversar. Iba a dar media vuelta cuando algo llamo su atención.
-Creí que el lugar era más… común.- dijo ella.- Es mejor de lo que esperaba esta casa.
-A mí me gusta.
-¿Te gusta la casa o te gusta ella?
-¿De qué hablas?.- Harry le pregunto.
Ron se escondió detrás de una estatua de mármol y protegido de la oscuridad pudo ver como Ginny estaba sacando todos sus encantos a relucir con su amigo.
-Fred me dijo que tú estabas interesado en Hermione, pero tus padres te prohibieron seguir viéndola. ¿Lo niegas?
-No.
Ron se sorprendió al oír esto, ¿Cómo era posible que Fred supiera algo así y él no?.
-¿Te hubieras arriesgado a dejarlo todo como Ron solo por ser su esposo?
-Bueno… ellos no me pueden desheredar soy su único hijo.
-Cierto.- dijo Ginny sin perder la sonrisa.- Pero tú no le gustabas a ella. Es una lástima…
-¿Por qué lo preguntas?
-Por nada.
-Ron es mi mejor amigo, me gusta verlo feliz.
Ginny negó con la cabeza.
-No esperabas que él se enamorará de ella inmediatamente cuando la llevaste a su cumpleaños, ni ella de él. Te enojaste con Ron, pero él estaba tan absorto con su nueva chica que ni se dio cuenta de ti.
-¿Y tú sí?
-Yo observo más de lo que crees.
-Ron sigue siendo mi mejor amigo.
-Lo sé.- dijo su hermana.- Porque así eres tú Harry Potter. Demasiado blando para mí gusto.
-Hermione ya no me interesa, solo fue una ilusión.- dijo sujetando la mano de la pelirroja.
-Lástima que no para Ron… me repugna la mirada que tiene para ella, como si fuera alguien especial. Ni siquiera es guapa. Lavender es tan diferente, éramos tan cercanas.
-Es mejor no opinar, digo, aún no sabemos si vaya a durar más tiempo. Pero pase lo que pase siempre estaré para Ron, él es como mi hermano.
Ginny sonrió y se soltó del agarre de Harry.
-Que matrimonio tan aburrido habrías tenido con una mujer así.- dijo Ginny venenosamente.- ¿No crees?
-No sé, Hermione es alguien que…
Ron pudo ver como su hermana tensó los hombros.
-Aún te gusta.
-No, pero es mi amiga. Ella es la novia de Ron.- Harry intentó sujetar su mano, pero Ginny no le correspondió.- Tú me gustas, lo sabes. Estoy loco por ti.
Por como hablaba Harry a Ron le parecieron sinceras sus palabras.
-¿Por mi o por lo que significa casarte conmigo?
-¿De qué hablas?
-De nada.- escuchó decir a su hermana.- Creo que es hora de que me lleves a casa, no le encuentro sentido seguir fingiendo interés.
Ron los vio pasar sorprendido por la nueva información. No podía imaginarse a Harry interesado en Hermione. Rememoro la presentación que les hizo, nada dejaba entrever sus sentimientos. Él siempre creyó que Harry era una especie de cupido para ambos, pero todo parecía diferente ahora. ¿Por qué Harry no se lo había dicho?.
Aquella noche luego de despedir al último de los invitados en la puerta Hermione le pregunto de donde había sacado el collar que le había regalado.
-Mi abuelo.- respondió finalmente.
Ella le dio una mirada que no pudo descifrar.
-¿Lo has hecho por mis padres?
Ron negó con la cabeza confundido de tal acusación.
-No, por supuesto que no.
-Te creo.- respondió después de ver sus ojos.- es solo que… esto es demasiado Ron.
-Hermione nada es suficiente cuando se trata de ti.
Ella negó con la cabeza.
-Es más de lo que puedo aceptar de ti mi amor. Mamá me pregunto enseguida si eran diamantes reales.
-Todo lo que tengo será tuyo.- dijo él acariciando la mejilla.
Hermione jaló su mano y lo llevó a un cuarto aparte donde estaba segura que no serían escuchados.
-Ron te amo, pero no quiero que vuelvas a darme cosas como esta.- hablaba con seriedad.- Lo material a mí no me importa, yo no soy como mis padres.
-Lo sé.
-No soy una interesada. Soy consciente de lo que la gente habla a mis espaldas.
-No les debes hacer caso.
-A veces es inevitable no oír.- respondió ella bajando la mirada.- Como una americana ha seducido al hijo médico de Arthur Weasley. Soy el equivalente de Wallis Simpson para los ingleses.
Ron sujeto sus manos.
-No me gusta el tono en que te refieres a ti misma.
Una lágrima rodo por la mejilla de ella.
-Tranquila Hermione.- dijo Ron estrechándola en sus brazos.- No necesitamos la aprobación de mi familia.
-Sabes quién es tu padre Ron, él no descansará hasta vernos separados.
El pelirrojo negó con la cabeza.
-Se supone que este día debe ser solo felicidad, no quiero verte llorar. Este es nuestro presente, solo tú y yo, nadie más.
-Solo necesito que me digas que me amas.- pidió ella en sus brazos.
-Te amo más de lo que te puedes imaginar, mi hermosa Hermione.
-¿Más que al chocolate?
-Infinitamente más que al chocolate.
(**)
Diciembre 1941
-Hemos leído en el periódico lo de los aviones.- comenzó a decir el padre de Hermione mientras estaban en el salón después de la cena.
-Papá…- lo detuvo ella.
-Una interesante forma de invertir el dinero.
-Mi padre siempre ha tenido fascinación por lo aviones, supongo que el mundo en que vivimos ahora lo impulso a hacerlo.
-Con Christopher nos preguntábamos.- dijo la madre de su novia.- Cuándo recibirán a Hermione como tu prometida, nuestra hija no está para este tipo de desplantes.
Ron apretó los dientes.
-La relación con mis padres no es buena en este momento.
-¿Lo será en algún día?
-Mamá, es suficiente.- dijo su hija cansada.- Ron, no tienes por qué contestar esto.
-Con tu madre nos preocupamos por ti Hermione y sí Ronald esta tan interesado en contraer matrimonio contigo debe saber que mientras su familia no muestre un ápice de respeto contigo no consentiremos esta unión.
-Mi familia es muy tradicionalista, es difícil que cambien de parecer de un día para otro.
Se sentía incómodo con esta conversación.
-Un día es comprensible, tres años No.- dijo la madre de la castaña.- Insistimos que Hermione sea bien recibida.
-Hablaré con ellos.- prometió Ron como último recurso.
-Muy bien.- aceptó el padre de ella asintiendo con la cabeza.- Esperamos que estos meses separado de nuestra hija te ayuden a conseguir la aprobación que como familia esperamos.
Él no entendió que pasaba.
-¿Qué? ¿A qué se refiere señor Granger?.
-Viajaremos de regreso a Estados unidos la próxima semana, creímos que Hermione te había puesto al corriente.
-Suficiente padre.- dijo ella levantándose.- Ron ¿Podemos hablar?
-¡Hermione!- la detuvo su madre.- Aún no hemos terminado de charlar aquí.
Después de un momento ambos se disculparon antes de salir de la habitación.
-¿Por qué no me lo dijiste?- preguntó enseguida el pelirrojo tomando su mano.- Necesito saberlo.
-No tenía el valor de hacerlo Ron. Creí que si no te lo decía podía mantener por más tiempo la ilusión.
Él le dio una sonrisa sarcástica.
-Gracias por confiar en mí.
-¡No se trata de confianza! Te lo he dicho.
Ron junto su frente con la de ella.
-¿Es solo eso verdad?.- su corazón latía con fuerza y el miedo lo envolvía.- ¿No ocultas nada más?
Hermione negó con la cabeza.
-Tengo tanto miedo como tú de perderte. Pero mis padres han empezado a insistir que nada nos retiene aquí por ahora.
-¿Por ahora?
-Sí por ahora.- dijo exasperada.- Estábamos juntos cuando escuchamos lo del ataque al Pearl harbor.
-¿Eso que tiene que ver? ¡Estados unidos es igual de inseguro que Inglaterra en este momento!.
Su prometida negó con la cabeza.
-La gran parte de las inversiones que tiene papá están en américa. Él no lo dice en voz alta pero está preocupado. A diferencia de tu familia, esta guerra a la mía puede quitarle todo lo que ha logrado conseguir.
-A nadie le favorece lo que está pasando Hermione.
-Bueno, nosotros no estamos vendiendo chocolates al rey o fabricando aviones de combate. ¿No lo ves? Sí alguien ha sacado provecho de todo esto han sido las mismas personas que no me aceptan.
-Yo no soy como ellos.-
-Lo sé, pero es injusto ¿no?.
Ron no sabe cómo defenderse de tal acusación.
-Es doloroso ponerte en esta situación Ron y lo lamento, pero son mis padres, a veces les gusta aparentar más de lo que tienen y tienden a ser presumidos, pero los amo tal como son.- Se quitó la sortija del dedo y se la entrego.-
-¿Estás… estás rompiendo conmigo?
La escena parece tan surreal a sus ojos.
-No.
-No te entiendo.
-Pero si rompo el compromiso.
-Hermione…
-Te amo Ron, más que a cualquier cosa. Pero creo que nos centramos desde el principio en pensar en casarnos y rebelarnos contra todo, que realmente pensar que sería de nosotros una vez siendo un matrimonio.
-No me hagas esto por favor.
-No es un adiós definitivo, lo prometo. Volveré.
-¿Cómo quieres que siga si me dejas con el corazón destrozado?.
-Con la misma fuerza y voluntad de siempre mi amor, esa que solo tú conoces. Esa que usas cada vez que salvas una vida.
Ella lo beso una última vez.
-Por cierto.- pidió mientras secaba las lágrimas que habían comenzado a caer por su rostro.- Cuida mi anillo, lo quiero de regreso en mi dedo. Lo he llevado tanto tiempo que ya siento que es una parte de mí.
Ron le dio una sonrisa triste.
-Lo mirare cada día hasta tu regreso.
Es el año 1941 y Alemania pone en marcha la Operación Barbarroja (nombre dado por Hitler en honor al emperador alemán Federico I quien tenía la barba pelirroja)que consistía en atacar a la unión soviética en una operación relámpago que duraría solo un par de meses, tras los cuales serían capaces de contar con un nuevo territorio. A los alemanes en ese entonces no le gustaban los comunistas, por lo que tenían gran intención de derrocar a los máximos exponentes del comunismo del mundo. Ellos tenían vigente un pacto de no agresión, pero era cosa de tiempo de que llegaran a un enfrentamiento directo ya que ambas potencias tenían ansias expansionistas en territorios de interés común. Y bueno… Alemania disparo la primera bala… Churchill otra vez tenía información clave tal como para el ataque para Coventry, pero esta vez sí divulga lo que sabe pero la URSS no cree nada ya que piensan que solo es un intento desesperado por Churchill para hacerles aliados contra Alemania. Finalmente la soberbia alemana cae por sí sola, cuando el invierno ruso mata a gran cantidad de soldados y el ejército de la URSS les hace retroceder. Todo termina en fracaso y más muerte para ambos lados.
Para mí (en opinión personal) la "operación barbarroja" condiciona toda la segunda guerra mundial y por ende el destino de Alemania.
Sobre el capítulo… Bueno, les di la lata con lo de la operación barbarroja, porque tal como para los alemanes, en este capítulo hay un hecho que condicionara la vida de Ron y Hermione para siempre y no de buena forma. Es drama, ya lo advertí! Guarden pañuelos para lo que viene. ¿Harry interesado en Hermione? Lo sé, lo sé. No me odien, pero es algo que es necesario. Arthur sigue sin perdonar a Ron por dejar todo lo que él más valora en la vida (las tradiciones nobles) y los padres de Hermione han logrado alejarlos por tiempo indefinido… y como leyeron, ellos ya no están comprometidos. ¿Lograran casarse alguna vez? ¿Ron se enamorará de otra mujer? ¿Hermione volverá?.
Gracias por los comentarios! No saben cuánto lo valoro.
Pd: Investigue y los preservativos ya existían y eran usados en esa época, por lo que tiene sentido esa parte de la historia; USA ya entró en la guerra y Wallis Simpson es la mujer que consiguió que el rey Eduardo VIII abdicará el trono en favor de George VI para que él pudiera casarse con ella, dejándolo todo por amor.
Besos xx.
