Y sin embargo, ha de saber todo el que me oiga,

Que cada hombre mata lo que ama.

Los unos matan con su odio,

Los otros con palabras, que son blandas;

El que es cobarde, te busca para matarte con un beso,

Y el valiente, te mata con su espada

Oscar Wilde.


Enero 1943

-Extraño el fútbol.- se lamenta Ron mirando por la ventana la nieve caer. Se encuentran en Leeds en la casa que por herencia de su abuelo recibió cuando contrajo matrimonio.

Hermione está al lado de la chimenea tratando de calentar sus manos.

-¿Por qué ya no juegas?

-No, me refiero al otro… al profesional.

Desde que comenzó la guerra todo el fútbol quedo en pausa y él se pregunta por cuánto tiempo más lo estará.

-No entiendo ese deporte.

-Es porque eres estadounidense.

-¡Oye!

-Es solo que los ingleses lo inventaron, y en tu país no es popular.

-Sí tienes razón.

Ron vuelve la vista a la ventana.

-Como me gustaría ver otro Derbi del Norte de Londres.

-¿A qué te refieres con Derbi?

Ron se acercó a ella y la condujo al sillón para sentarla sobre sus piernas.

-Se le dice así a los partidos que disputan el Arsenal y el Tottenham, que tienen una rivalidad desde el siglo pasado. Cada vez que juegan es emocionante por eso mismo. En el internado teníamos la costumbre de apostar por quien ganaría.

-¿Tú y Harry?

-Con Harry, Draco y Seamus. Yo apostaba siempre por el Tottenham y perdí todas las veces.- sonrío al recordar eso.

-¿Por qué apoyabas a un equipo tan malo?.- pregunto Hermione confundida arqueando las cejas.

-¡No es malo! Solo que no gana los Derbis que es diferente. ¿Ves? Ahí se nota que no sabes de fútbol.

Hermione le miro indignada.

-¿Y ahora resulta que debo ser experta en un deporte que no conozco?

Ron beso su mejilla.

-Prometo llevarte al estadio cuando esto acabe. Iremos a un derbi y está vez apostaré por el Arsenal, aunque mi abuelo no esté de acuerdo conmigo. Él me convirtió en un aficionado del Tottenham.

Hermione sonrió por como su marido siempre parecía tener respeto y buenas palabras para su abuelo.

-Voy a cobrarte la palabra.

Días más tarde se enteran de que Londres ha sido bombardeada en respuesta a los ataques de los aliados en Berlín el día anterior y los recurrentes bombardeos en Italia. Ron piensa que sus vacaciones resultan menos relajantes con esta noticia.

-¿Quieres volver?.- pregunta Hermione luego de leer el periódico.

-No, quiero alejar todo lo que pasa afuera de esta casa. Quiero estar solo contigo y sentirme protegido en tus brazos.

Ella sonríe y sujeta su mano.

-Creí que tú me protegías.

-Acordemos que nos protegemos por igual.- responde robándole un beso.- Te amo.

-Te amo.

-¿Sabes? Es una lástima que este nevando. La terraza y la pequeña laguna son lugares acogedores para comer en un día de sol.

-Pensaba lo mismo. Me encantaría volver en verano.

-Vamos a volver si es lo que quieres.

Ella sonrío encantada.

-Ron… siempre quieres consentirme. Soy la esposa más afortunada que pueda existir.

-No sé qué haría sin ti mi amor.

-Yo tampoco sé que haría sin ti, pero tampoco quiero averiguarlo.

El estómago del pelirrojo gruñe y Hermione decide que es hora de comer algo, por lo que se levantan y en la cocina preparan algo de cenar antes de ir a la cama.

(**)

Febrero 1943

Ron entro a la sala de descanso para beber un poco de café y se sorprendió al escuchar los aplausos de júbilo de sus compañeros que estaban pegados al radio escuchando las noticias del frente.

-¿Qué ha pasado?.- pregunto enseguida.

-Los soviéticos han vencido a los nazis en Stalingrado ¿Puedes creerlo? ¡Los han machacado y obligado a rendirse!.

-¡Dios bendiga a los comunistas!.- escuchó que decía entre aplausos una enfermera.- ¡Lo han conseguido!

-Hay que reconocer que los cojones de Stalin son más grandes que los de Churchill, está restableciendo el orden de una buena vez… y sumado a la rendición de los japoneses en Guadalcanal el pasado mes me hace sentir como si esto pronto acabará.

-Cormac, no les tires tantas flores a los comunistas.- terció Bartemius Crouch el viejo cardiólogo.- Qué en algún momento se vendrán contra nosotros.

-¿Cómo puedes decir eso? ¡Somos aliados! Hitler tiene al fascista de Mussolini y los come peces de ojos rajados. Nosotros a los soviéticos y los americanos. Se respetará este pacto, los rusos no nos atacaran nunca.

-¿Olvidas a Italia durante la primera guerra mundial? Cómo no le costó darle la espalda a su bando a cambio de territorios… tú no eras más que un crío, pero es historia muchacho. Conveniencia.- dijo recalcando esta última palabra.- Cuando alguien ya no te es útil o solo es un peso muerto es mejor dejarlo a un lado por conveniencia. Te lo digo desde ya… Nuestra próxima guerra será con los soviéticos que hoy nos tienden la mano.

Ron observo como sus colegas debatían las noticias del frente, hablando de posibles futuras guerras cuando esta llegará a su fin. Negó con la cabeza mientras se servía un humeante café, preguntándose si esto acabaría dentro de unos meses.

-¿Tú qué opinas Ron?.- pregunto Cormac sacudiendo su codo.

-Que el Volga se teñirá de rojo.- dijo Ron recordando las palabras que Hermione le había dicho unos días atrás.

Su colega continúa la conversación y él bebe su café mientras le escucha decir teorías.

-Ron.- la voz de Luna le hace volver la cabeza hacia la puerta.- Lupin pide que vayas a su despacho.

El pelirrojo no sabe que puede querer hablar con él su jefe y después de comer un par de galletas va directo a verle.

-Ha llegado una respuesta a la petición realizada hace un año exacto.- le informo Lupin luego de saludarle.- Has sido aceptado y como el director del hospital soy el primero en decir que serás una gran baja.

Ron no sabía cómo responder. Era una noticia difícil de procesar.

-Yo… wow esto fue inesperado.

-¿Te has arrepentido? Mira, estar allí no será fácil. Los enfrentamientos son cada vez más crudos, los bombardeos para los diferentes lados son iguales… hoy los soviéticos han conseguido una victoria en Stalingrado.

-Lo sé.- dijo Ron.- Quiero hacerlo, he hablado con mi esposa sobre esta posibilidad.

-Estarías en un hospital de campaña en Italia, que es donde esta gran parte de las fuerzas británicas en este momento. Los fascistas nos están complicando la existencia.

-¿Cuándo partiría?.-

-Dos semanas más.

Esa noche cuando llego a su casa se deleitó con la conversación amable de Hermione acerca de los niños en el colegio. El brillo en sus ojos era cautivante. Cuando ella se levantó para retirar los platos, Ron la cogió de la cintura.

-¿Quieres concederme un baile?

Estuvieron bailando hasta que el tocadiscos se detuvo. La extrañaría tanto.

-¿Qué pasa amor? Hoy estás más callado de costumbre.

La observo por un minuto en completo silencio.

-Nada, no ocurre nada.

Hermione acaricio su mejilla.

-Soy tan inmensamente feliz contigo amor.

-Yo también, esto es más de lo que había esperado.

Hermione lo beso con delicadeza.

-Es increíble que tuve que venir a otro continente para encontrar al amor de mi vida y toda mi felicidad.

-Es una vida curiosa la que nos tocó… no podría haber sido feliz con nadie más que tú con tus risos castaños, tus ojos cautivadores, tus sueños tan parecidos a los míos. Simplemente almas gemelas.

Ron toma su mano y la conduce a la habitación de ambos en el segundo piso con el corazón latiendo desbocado. Apenas cruzan la puerta la besa con pasión recostándola sobre la cama al mismo tiempo que comienza a quitarle su blusa.

-Tranquilo.- dice ella riendo al ver su desesperación deteniendo sus manos.

-Te amo.- responde Ron.- Te amo tanto Hermione. Más que a mi vida.

-Yo nunca dejaré de amarte, voy a estar para ti siempre.

-Mi hermosa mujer.- hablo emocionado acariciando su mejilla.- Aunque me pierda, tráeme a ti de regreso.

-Lo haré.- prometió ella.- haré todo lo que este en mis manos para hacerlo.

Ron bajo sus labios sobre los suyos y no dejo de murmurar palabras dulces y románticas por ese día…

(**)

Mayo 1943

El coche se detuvo en su casa aquella mañana de Mayo. Las cortinas aún no estaban corridas por lo que supo enseguida que ella aún no se levantaba, cancelo la tarifa y se bajó del taxi.

Dejó sus cosas en la entrada y subió las escaleras con cuidado de no despertarla, pero un maullido lo desconcertó. Un gato anaranjado lo observaba la parte superior como si fuera un extraño.

-¿Quién eres tú?.- le pregunto al pasar a tu lado.- No sabía que teníamos un amigo peludo.

El gato bostezo y se alejó escalera abajo.

En la habitación ella dormía plácidamente con sus rizos esparcidos por la almohada. Hermione se veía tan angelical que no pudo despertarla y depositando un beso en su mejilla se recostó a su lado y durmió.

-¡has regresado!.- dijo ella despertándolo de uno de aquellos sueños recurrentes que le perseguían últimamente, esos sueños que mesclaban lo que había presenciado en Italia, junto con sus recuerdos de Hermione.

-¿Desde cuándo tenemos un gato?.- pregunto adormilado.

-Desde que la señora de aquí al lado tuvo una camada de gatitos y planeaba deshacerse de ellos.

-Estas más hermosa de lo que mi mente recordaba.

Ella se rio y lo beso.

-Levántate y vamos a desayunar juntos a algún lugar.

-Pero sigues siendo tan mandona como te recordaba.

El frente es peor de lo que pensaba, no están las condiciones ni los recursos de hacer un buen trabajo. Sin las sulfamidaslas infecciones no podrían detenerse y perdería muchos más pacientes de los que ya pierde. El ruido de los bombardeos y el olor a la descomposición es algo que le persigue a diario.

-Vámonos al campo.- propone él besando su cuello una mañana.- Vámonos de aquí durante unos días… quiero perderme del mundo solo contigo.

-Tengo trabajo.- se lamentó ella soltando un pequeño gemido placentero al sentir sus caricias.- dejémoslo para el fin de semana.

-Está bien, te raptaré la tarde del viernes.

Pero eso no puede ser porque Hermione cae enferma de gripe y él la cuida y lee libros mientras se recupera.

-Estoy tan enamorada de ti.- le dice ella colgando sus brazos al cuello al despedirlo en la puerta el lunes en que debe regresar a Italia.- Vuelve sano y salvo a casa amor.

-Volveré solo porque te amo.- murmuró contra sus labios al mismo tiempo que la levantaba del suelo.

(**)

Septiembre 1943

Hay gritos a la distancia, fuego por todo el alrededor, alguien dice su nombre, otro llora y él está en medio de la nada sin saber dónde ir, donde escapar. Tiene un miedo aterrador que lo paraliza, tiene miedo de no volver y luego estalla una granada… ¡NO!

-Mi amor, despierta.

Abrió los ojos enseguida y se pasó la mano por su frente cargada de sudor.

-Fue…

-Fue solo una pesadilla.- dijo ella levantándose de la cama en busca de un vaso de agua.- ¿Quieres hablar de eso?

-No.- dijo él enseguida.- No.

-Tranquilo, estoy aquí…- dijo sentándose en el colchón para mirarle.- puedes contarme que es lo que te da miedo.

-No puedo.- dice angustiado después de beber el agua.- Simplemente no puedo.

No quiere involucrar a Hermione al horror que ha visto. Ella le pasa otra camiseta para que se quite la que ya está mojada de sudor.

-Tengo miedo a perderte.- reconoce al borde del colapso.- Tengo miedo a fallarte.

-Vas a volver a mí.- dice ella acariciando la cicatriz que tiene en la mano.- Estaremos bien.

Hay un día que recuerda por sobre todos y que siempre llega a su mente en los peores momentos. El día en que hubo un tiroteo desde los aviones alemanes sobre el lugar donde se habían reunido a comer, las balas caían cerca de él como una especie de granizo. Ese día pensó que moriría mientras veía como a su alrededor sus compañeros caían al suelo agonizando y otros ya sin vida.

-Te amo tanto.- dijo quitándose la camiseta casi con rabia.- te amo condenadamente más que a mi vida.

Atrapo sus labios en un apasionado beso y con desesperación le quito el camisón que traía puesto, ella no opuso resistencia y aferro sus piernas en su cintura mientras lo besaba.

-Te amo tanto.- murmuro mientras sentía como ella arañaba su piel.- tanto.

De pronto se detuvo y rompió en llanto. Hermione lo envolvió entre sus brazos y le permitió mitigar su dolor.

-shsh.- dijo acariciando su cabello.- estamos aquí juntos, estaremos bien.

-¿Por qué esto no acaba?.- pregunto antes de besar sus labios.- hay tanto dolor en todos lados. No puedo soportar ver más sufrimiento…

Y llora como un niño pequeño sin poder hacer nada por evitarlo.

Pasan los siguientes días en casa, hacen el amor cada vez que pueden en diferentes partes. Él quiere marcarla como suya en todos los rincones del lugar y ella no opone resistencia. La ama tanto, que duele alejarse otra vez de su mujer.

-Es por un bien mayor.- se recuerda a si mismo cuando se mira en el espejo del baño por última vez observando la pequeña cicatriz que tiene en la ceja.- Todo por un bien mayor.

Harry viene a recogerlos para llevarle al lugar de reunión el último día de septiembre. Le abraza fraternamente y le pide que vuelva de regreso sano y salvo después de darle una caja de chocolates para el viaje. Hermione lo besa apasionadamente y le dice palabras de aliento antes de soltar su mano.

-Te amo, vuelve a nosotros.

-¿Nosotros?.- dice Ron confundido.

Ella se acerca a su oído para decirle en voz baja solo para que él escuche.

-Bueno, hemos hecho el amor sin protección por toda la casa durante dos semanas completas… yo creo doctor Weasley que tal vez dejaste algo en mi vientre.

Ron sonríe y vuelve a besarle.

-Quiero que tenga tus ojos y tu cabello.

-Y yo que tenga tu nariz.- responde él entre risas.- y tu corazón.

-El tuyo es aún más grande, solo que aún no te das cuenta.

Sus ojos sinceros brillan más que nunca.

-Te amo hermosa, nos vemos en tres meses.

-Te amo.

Se sube al tren y puede ver como ella le despide agitando su mano, ese es un recuerdo que atesorará para siempre.

(**)

Diciembre 1943

Trató de abrir los ojos pero la luz que se introducía por las persianas de la habitación lo impidió, sus ojos ardían y sentía la garganta seca.

-Hasta que por fin despiertas compañero.- dijo una voz a su izquierda.- Por si te lo preguntas estamos en Suiza.

¿Suiza? ¡Eso era imposible!. Su compañero de habitación llamo a la enfermera que trajo consigo al médico de turno llamado John, después de un examen de rutina el hombre procedió a hacer las preguntas de rigor.

-Señor Weasley, ¿Qué es lo último que recuerda?

Ron forzó a su mente a recordar. Pero él solo podía pensar en ella, en su querida y amada Hermione.

-Estábamos viajando a Bergamo, en busca de provisiones.

-¿En qué fecha hizo ese viaje?.- solicito el médico.

-El veintidós de octubre de mil novecientos cuarenta y tres.

-¿Puede usted decirme la fecha de su nacimiento?

-Primero de Marzo de mil novecientos diecisiete en Londres.

John lo anoto todo en su libreta y continúo con la ronda de preguntas cuidadosamente.

-Su memoria parece no haber sufrido alteraciones, pero he de suponer que no recuerda nada del accidente.-

Ron negó con la cabeza, pero luego se arrepintió al sentir un leve mareo.

-Se nos informó que una bomba fue arrojada vía aérea a la carretera donde viajaba un convoy Británico. Solo hubo dos sobrevivientes entre las treinta personas que viajaban, usted y un joven llamado Dennis Creevey, ¿lo recuerda?

-No.- negó nuevamente Ron.

-Dennis estuvo aquí unas semanas, luego retorno a Inglaterra. Usted llego inconsciente y con la cabeza rota y parte de su brazo izquierdo con algunas quemaduras. Se nos informó que usted era un médico del St Mary y curiosamente su padre inicio el papeleo para trasladarle a Londres hace una semana.

-¿Cuánto tiempo ha pasado?.- pregunto Ron al recibir esta información.

-Estamos a veinticuatro de diciembre.

Hermione necesitaba saber que estaba bien, no podía hacerle esto.

-Tengo una esposa en casa, ella necesita saber que estoy bien.

-Llamaremos a Londres, tenemos que arreglar el papeleo del traslado. No se preocupe señor Weasley, pronto estará en casa.

El pelirrojo sonrió agradecido.

-Gracias por todo.

-No es nada.

Nunca antes había estado tan agradecido con un extraño y no puede evitar llorar cuando agita su mano. Es un milagro que siga con vida, y mira hacia arriba sintiéndose bendecido por esta nueva oportunidad que le ha otorgado Dios, entonces se promete a sí mismo que jamás se dará por vencido, porque él es un hombre bueno y por eso siempre recibirá cosas buenas. Sonríe satisfecho volviendo la cabeza sobre la almohada cerrando los ojos para concentrar su mente en Hermione y sus adorables risos castaños.

Pero Ron Weasley parece olvidar que el mundo es cruel y su destino ya está marcado.


Hola! No sé si alguien ha visitado mi perfil, pero ahí tengo escrito que una de las cosas que más me gustan es el fútbol inglés. Para mi es atractivo ese tipo de juego rápido y con resultados inesperados, un equipo que está casi al borde del descenso puede golear a uno de los que esta primero en la tabla. Y bueno… un derbi del norte de Londres para mí (en opinión personal) ya no es tan emocionante como lo era en el pasado. Volviendo a la historia Rupert Grint en una entrevista hace años luz dijo que él era fanático del Tottenham, porque su abuelo era un aficionado de ese equipo y pensé aprovechar esto en la trama, porque el fútbol profesional en Inglaterra fue cancelado durante todo el periodo de la segunda guerra mundial (En la 1° GM no paso esto), pero en otras partes del mundo todo siguió normal. La FIFA no realizo el mundial de 1942 y sí este se hubiera hecho, probablemente Alemania hubiera sido la sede porque Hitler desesperadamente quería ser el anfitrión y presiono mucho para que los eligieran, pero finalmente eso no ocurrió.

La batalla de Stalingrado ha sido la que ha cobrado más vidas en la historia de la humanidad. Cuando dije que el Volga se teñiría de rojo me refería a que el río volga iba a ser el escenario de muchas muertes por lo que se teñiría por la sangre. Es crudo pensar que Stalin para conseguir esta victoria amenazo con fusilar a cualquier soldado que retrocediera un paso atrás para no ceder terreno, e incluso las mujeres igual estuvieron en el frente. Y Hitler otra vez por subestimar al otra bando perdió.

Sí bien Ron no tenía entrenamiento militar, tiempos desesperados necesitan medidas desesperadas por lo que fue aceptado para ir a Italia. Y cuando decía en el capítulo del año 1941 lo que condiciono el futuro de Ron tal como la operación barbarroja, era el hecho de querer ir a la guerra a intentar arreglar el mundo a su modo, pero poco a poco en el capítulo se dejó entrever que tiene esos ataques de pánico y pesadillas producto de lo que vivió en Italia.

Menciono a las Sulfamidas porque es un antimicrobiano de amplio uso por lo que fue muy popular y que sirvió para prevenir infecciones en las heridas de los soldados, siendo de gran utilidad para salvar vidas antes de que Alexander Fleming descubra la penicilina.

Ron fue a Italia, porque pensé enviarlo a un lugar donde la guerra no fuera tan cruda (como lo era en Francia o Alemania. Lo quería solo en coma, no muerto), y Bergamo fue una de las ciudades que no recibió ningún impacto de guerra y era considerada segura, en otras palabras quedó intacta y al estar cerquísima de suiza que actuó como país neutral (osea que no era ni fu ni fa) decidí dejar a Ron recuperándose allí en un lugar donde no recibiría represalias.

Gracias por los lindos comentarios que me dejaron :') me emocionan!

Ahora la pregunta tarea que dejo es: ¿Qué paso con Hermione mientras él estaba en coma? ¿Estaba de verdad embarazada? ¿Huyo de regreso con sus padres? Chan chan.

Xx