Antes de empezar, quisiera agradecer a Vilmary de Puerto Rico por ser la primera persona en motivarme a publicar este fic. No hubiera tenido el valor de hacerlo de no haber sido por ella. Y sin su inspiración, esta historia no hubiera sido posible.

ACTO SEGUNDO

Escena I

(Heinrich duerme; la Abigail Imaginaria se encuentra sola en la celda esperando que él despierte. De paso, llegan 1, 2, 3 y 4 Imaginarios, surgiendo como si fueran fantasmas; vuelan por el aire hasta aterrizar lentamente. La 5 pide que guarden silencio; ellos obedecen. Todos se proponen hablar en tono bajo. Los personajes imaginarios, voy a explicar, son seres de "humo" que tienen el oficio de trabajar dentro de las mentes humanas. Cumplen tus fantasías; por ejemplo, cuando "imaginas" estar con alguien, ellos toman la forma de esa persona y trabajan contigo: dicen lo que quieres escuchar y hacen lo que te plazca. Se encargan de obedecer a tu "inconsciente", la voz interna que en la mayoría de las veces desconoces e incluso te niegas aceptar.)

CUATRO IMAGINARIO. ¿Otro día pesado, verdad?

ABIGAIL IMAGINARIA. (Masajeándose el pie) Definitivamente.

CUATRO IMAGINARIO. ¿Yo como limpiabotas de ese panzón?. ¡Qué horror!

ABIGAIL IMAGINARIA. No te quejes... a mí me tocó lo peor. ¡Qué pesados son sus zapatos! (Se amasa el pie de nuevo). Primero su "inconsciente" me obliga a decir puras tonterías para luego reírse en mi cara... ¡Qué idiota!

DOS IMAGINARIO. Es nuestro trabajo, ni modo... ¿Entonces de qué viviremos?... somos personas "de humo". Hay que cumplir con las fantasías de los humanos, por más tontas que sean.

UNO IMAGINARIO: Sobrevivimos y respiramos del cerebro humano, si no cumplimos con sus peticiones moriremos... Somos actores, es nuestro oficio, actores que tienen como escenario teatral la mente donde nos toca trabajar; cuyo director de escena es el inconsciente.

TRES IMAGINARIA. ¿Pero por qué las fantasías de todos tienen que volverse cada siglo más ridículas¡Ese enano australiano en serio me está volviendo loca!

DOS IMAGINARIO. Hollywood, amiga... por culpa de Hollywood.

ABIGAIL IMAGINARIA. Pues no sólo influencia de Hollywood... Hace apenas unas horas tuve que hacer un papel verdaderamente patético, dizque la escena de una novela alemana.

UNO IMAGINARIO. (Contento) En realidad qué bueno que no tengo que fastidiarme con éste... (Voltea a Heinrich) Yo en cambio tengo mis deberes en participar en las imaginaciones de una pobre chica...

TRES IMAGINARIA. ¿De quién se trata?

UNO IMAGINARIO. De una que tiene un novio que nunca se toma el tiempo para verla... ¡En serio que ese desconsiderado calvito se la pasa ignorándola! No sé si él la quiera o no, no lo puedo asegurar... pero todas las noches tengo que ocupar su lugar...

DOS IMAGINARIO. ¡Qué mal!

UNO IMAGINARIO. De todas formas es mucho mejor estar con esa niña en comparación de los deberes que tuve hace tres años: cuando tenía que cumplir con las fantasías de la jorobada. ¿Se acuerdan?... Tomaba la forma de un banquero español.

TRES IMAGINARIA. ¿O la ocasión que tuve que tomar la figura de una adolescente rubia para participar en las imaginaciones de un maestro de prepa?

CUATRO IMAGINARIO. ¡Eso no es nada!... ¿Se acuerdan cuando tuve que tomar la forma de Johnny Depp para cumplir las ilusiones de una chimuela de sesenta años con cien kilos?. ¡Fue horrible!

DOS IMAGINARIO. Yo estoy en un caso medio raro. Una gruñona pelirroja, de voz escandalosa y puños fuertes, se niega aceptar su realidad: primero su "inconsciente" solicita mi presencia, o mejor dicho, la presencia de "él"... Pero una vez que me encuentro en su cuarto, me lanza todos los Simios Arcoiris que puede (Imitando a Número 86): "¡Fuera, payaso, fuera!"... Desde que ella tuvo esa pelea en el armario del conserje con ese niño panzón, he estado yo con su forma. (Se checa a sí mismo, viendo con repugnancia su propio cuerpo). Estoy harto de ésto... Mi tímpano ya no ha sido el mismo desde entonces. ¡Llevo una semana adolorido!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿Me hablas a mí sobre dolor? (Sigue amasándose el pie).

TRES IMAGINARIA. ¡Uy, que horror! Entonces doy las gracias por no estar en tus zapatos...

DOS IMAGINARIO. (Irónico) ¡Gracias por levantarme el ánimo, amiguita!... pero esta tarde, no te preocupes... tomaré cartas en el asunto...

CUATRO IMAGINARIO. (Curioso) ¿Qué harás?

DOS IMAGINARIO. Mañana les contaré... no obstante ahora sí tendrán que cambiar las cosas... Ella sabrá, ella SABRÁ... (Saca un frasco de perfume, se agrega)... Verán que sí se pondrá bueno... (Saca otro frasco, y se hecha desodorante bucal)... Bueno, iré a lo mío, ya se acerca la hora de su siesta vespertina... les contaré como estuvo.

CUATRO IMAGINARIO. Okay, te deseo suerte, carnal.

UNO IMAGINARIO. Sí, hasta luego.

DOS IMAGINARIO. Adiós... (Se va, cruzando las paredes).

UNO IMAGINARIO. Oye... ¿Por qué dices que el enano australiano ya te tiene enferma?

TRES IMAGINARIA. ¡Porque es la misma fantasía de siempre! Él y yo primero jugamos a que somos unos simples estudiantes de primaria en el día... pero en la noche empezamos a luchar contra los vampiros y zombis en una zona de guerra apocalíptica.

CUATRO IMAGINARIO. ¡Eso no suena tan mal!

TRES IMAGINARIA. ¡Sí, pero estoy exhaaaauuuuusta! (Se deja caer en el suelo). Ese remedo de Arnold Schwarzenegger no deja de saltar, correr, golpear, incluso una vez me disparó... ¡Sí, a mí! Según su tonta imaginación me convertí en vampira y empezó a atacarme... ¡Ya me tiene harta!

CUATRO IMAGINARIO. ¿Y qué?. ¡Es mucho mejor que estar disfrazado todo el tiempo de un estúpido Simio Arcoiris para cumplir las fantasías de esa japonesa cursi¡Eso si es cansancio!

UNO IMAGINARIO. ¡Ja, ja, ja! Al menos yo sí tengo que hacer papeles tranquilos, la chica con la que trabajo no pide grandes cosas. Ella tiene una imaginación sensible. Esa gordita sólo exige cariño... sólo pide que la quiera, y nos paramos enfrente de una exótica playa a la luz de la luna llena.

TRES Y CUATRO IMAGINARIOS. (Irónicos) ¡Qué... envidia!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Shhhhhh!. ¡No griten!. ¿No ven que está dormido?. (Apunta a Heinrich) Yo, honestamente, no quiero que despierte aún... a mí me toca un trabajo realmente insoportable... y ustedes se atreven a gritar para despertarlo...

UNO IMAGINARIO. (Cambiando la conversación) Bueno... yo, de todas formas ya me voy. Siento que ella ya me está solicitando de nuevo... (Contento) ¡Hora de trabajar!

(Saca una botella de refresco de una bolsa, pero la agarra como si fuera una botella de vino.)

UNO IMAGINARIO. Les deseo suerte... ¡Adiós!

TODOS. ¡Sí, adiós!. ¡Hasta luego!

(Uno imaginario desaparece, cruzando las paredes como Dos imaginario. Después de una pausa, tres inicia una nueva conversación).

TRES IMAGINARIA. ¿Qué papel hiciste con Heinrich?. ¿Qué clase de fantasía tenía?

ABIGAIL IMAGINARIA. Estábamos en una costa libanesa, en el Mediterráneo durante la época de las Cruzadas. Yo hice el papel de una musulmana mientras él era un caballero cristiano medieval...

TRES IMAGINARIA. Oye, eso es interesante. En esta época es difícil que alguien tenga una fantasía así...

ABIGAIL IMAGINARIA. Sí, pero es por "algo" que me quiere disfrazada de musulmana.

TRES IMAGINARIA. (Curiosa por el asunto). No entiendo.

ABIGAIL IMAGINARIA. Por algo me quiere con la cara cubierta... como si él tuviera miedo de saber a quién estoy representando.

(Pausa. Silencio absoluto.)

Además algo anda mal.

TRES IMAGINARIA. ¿Qué anda mal?

ABIGAIL IMAGINARIA. Se supone que los humanos con los que trabajamos deben estar perfectamente conscientes de que somos imaginarios.

TRES IMAGINARIA. Eso todos lo sabemos. ¿Qué problema hay con Heinrich?

ABIGAIL IMAGINARIA. Siento que está ingiriendo algo... que está afectando su cerebro. ¿Entiendes?

TRES IMAGINARIA. No... por favor ve al grano, amiga.

ABIGAIL IMAGINARIA. (Desesperada) ¡¡¡Creyó por un momento que soy de carne y hueso!!!

(Todos están callados, espantados).

TRES IMAGINARIA. ¡¡¡¡No!!!!

ABIGAIL IMAGINARIA. (Apagada) Sí.

CUATRO IMAGINARIO. ¡¡¡NO!!!!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Shhhhhhhh! Sí, amigo. Al principio él sabía que sólo estaba alucinando, pero conforme avanzaba su fantasía comenzó a creer que en verdad se hallaba en el Mediterráneo; eso lo sentí cuando me abrazaba y me besaba. Obviamente cuando terminó el efecto del dulce que se comió, volvió a la conciencia de que está en realidad en esta celda y todo regresó a la normalidad... sin embargo, tengo miedo que todo lo anterior se repita.

TRES IMAGINARIA. Oye... pe-e-ro... ¡Es peligrosísimo que de repente piense que eres de carne y hueso!. ¡Debes hacer algo!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿Pero qué?. Sólo puedo hacer su voluntad. Dudo que este gordo quiera entrar en razón cuando deba.

CUATRO IMAGINARIO. ¡Ponlo alerta! Recuerda que nos introducimos en sus mentes. ¡Entra en el terreno de su conciencia y dile que no eres de carne y hueso!

ABIGAIL IMAGINARIA. Repito que está ingiriendo algo que lo está dañando. Y si despierta de sus sueños así, puede ser arriesgado.

CUATRO IMAGINARIO. (Gritando) ¡Oye, un momento!

TRES Y ABIGAIL IMAGINARIAS. ¡Shhhh!. (Apuntan al dormido Heinrich).

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿Cuántas veces debo repetirlo?. Sabemos que posiblemente, aunque no somos de carne y hueso, pueden escuchar nuestras voces... ¿Qué quieres preguntar?

CUATRO IMAGINARIO. ¿No estás representando a la chica que este payaso (voltea a Heinrich) ...ODIA?

ABIGAIL IMAGINARIA. (Indiferente) Así es.

CUATRO IMAGINARIO. (Confundido) Entonces... pero... ¿cómo?

ABIGAIL IMAGINARIA. Bueno pues...

(Se oyen ruidos en el pasillo)

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Alguien viene!... ¡Mejor larguémonos!

(Desaparecen.)

Escena II

(Heinrich sigue dormido. Los guardias 1 y 2, abren silenciosamente su celda y entran, procurando no despertarlo. Los dos hablan en tono bajo.)

GUARDIA 2. ¿Qué es lo que buscas?

GUARDIA 1. La manera de averiguar algo sobre este gordito...

GUARDIA 2. No te entiendo.

GUARDIA 1. Algo oculta...

GUARDIA 2. ¡¿Qué?!. ¿Cómo habrá conseguido algo estando nada más aquí adentro?

GUARDIA 1. Tengo una corazonada.

GUARDIA 2. Pues veo que estás mal.

GUARDIA 1. No me importa lo que digas.

GUARDIA 2. Porque en el fondo piensas que tengo razón.

GUARDIA 1. No lo hago.

GUARDIA 2. A ver... ¿De qué se trata lo que disimula?

GUARDIA 1. No lo sé... sólo sé que se trata de algo que le llegó... ¿Te acuerdas de Barba Pegajosa?. ¿Sí sabes que Número 5 se está encargando de esa misión?

GUARDIA 2. O sea, te refieres a la...

GUARDIA 1. Sí, esa misión.

GUARDIA 2. Oye, tú crees... ¡Ay, por favor!. ¡No inventes!. ¿Crees que el pirata ése estuvo aquí?.

GUARDIA 1. Así es.

GUARDIA 2. ¿Pero para qué?

GUARDIA 1. ...¿Tú qué crees?

GUARDIA 2. Pero no estás seguro de nada.

GUARDIA 1. No pierdo con intentar.

GUARDIA 2. A ver, averigua.

(El guardia 1 se acerca al catre de Heinrich, quien ronca escandalosamente.)

GUARDIA 1. Con razón muchos de los prisioneros dicen que tienen insomnio.

(Se agacha, y comienza asomarse debajo del catre donde Heinrich había escondido anteriormente la bolsa de caramelos. Todo lo hace con cuidado.)

GUARDIA 1¡Podría jurar que escondía eso ahí!...

GUARDIA 2. (Sarcástico) Sí, sí, sí... lo que digas... acepta que perdiste...

GUARDIA 1. No, lo juro, se supone que encubre algo aquí...

GUARDIA 2. Pues ya ves que no hay nada... ¿Nos vamos ya, por favor?

GUARDIA 1. No me digas lo que tengo que hacer, no eres el jefe...

GUARDIA 2. ¿Vas a pasarte horas viendo ahí abajo?. ¡Que flojera!. ¡Yo ya me voy!

GUARDIA 1. Se supone que somos la vigilancia. Nuestro trabajo es averiguar si todo está en orden, tonto.

GUARDIA 2. Pero ya examinamos... ¿No es cierto?

GUARDIA 1. No me importa lo que digas...

(Guardia 1 se acerca al guardia 2, para decirle algo al oído, y comienzan a hablar aún más bajo, de modo que nada más se escuchen entre ellos)

GUARDIA 1. Llamé a Número 5. Vendrá en unas horas.

GUARDIA 2. ¿Para qué? Ella está ocupada ahora con la misión de Barba Pegajosa.

GUARDIA 1. Siento que será necesario que ella venga... no lo sé, tengo un mal presentimiento, él me preocupa.

GUARDIA 2. (Tono burlón) ¡Ay, pobrecito!. ¡Ya, no es para tanto! No le pasará nada a tu "novio". ¡Ja, ja!

GUARDIA 1. Eres... un... idiota.

GUARDIA 2. Bueno... has lo que quieras. Yo me voy.

(El guardia 1, aunque no totalmente convencido, se va con el guardia 2. Una vez que salen, cierran los barrotes. Cuando queda Heinrich solo, abre los ojos, dando entender que se hacía el dormido desde hace rato).

HEINRICH. ¡Je, je, je, je, je!. ¡Idiots!...

(Saca la bolsa de dulces del bolsillo de su pantalón, que lo tenía ahí desde hace un buen tiempo. Se devora el siguiente caramelo de Barba Pegajosa).

Escena III

(Vuelve aparecer de la nada la costa del Mediterráneo, pero en lugar de estar en mediodía como en el acto anterior se halla en ese instante en un crepúsculo naranja. Las olas se ven serenas. De inmediato aparece la Abigail imaginaria con su disfraz de musulmana; con la cara otra vez cubierta. A lado también aparece el señor Oliveira imaginario, vestido igualmente como musulmán. Juntos se preparan para una escena.)

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Al fin apareces!. ¿Sabes qué hora es?... Qué bueno que al menos tú tomaste la forma de ese señor a tiempo, porque si no...

OLIVEIRA IMAGINARIO. ¡Acabo de salir de otro compromiso! Tomar la forma de un trailero para hacer las fantasías de una verdulera de vecindad es odioso...

ABIGAIL IMAGINARIA. (Desinteresada en el tema) Como sea¿Estás listo? Porque él se pone demasiado exigente y...

SEÑOR OLIVEIRA IMAGINARIO. Sí, he ensayado. Haré lo que pueda.

(Se colocan en sus posiciones, como lo hacen los actores en una obra de teatro.)

ABIGAIL IMAGINARIA. Ya te he dicho, padre... no me casaré con Taimur...

OLIVEIRA IMAGINARIO. ¿De que estás hablando?. ¡¿Piensas ofender a Alá y a tu padre?!. ¿Piensas deshonrar a la familia?

ABIGAIL IMAGINARIA. No creo que Taimur anhele aceptar mi mano cuando se entere de que ya no valgo nada...

OLIVEIRA IMAGINARIO. (Melodramáticamente) ¿Qué dices?

ABIGAIL IMAGINARIA. Lo que oyes... he dado mi honor...

OLIVEIRA IMAGINARIO. ¡Oh!... No me digas que ha sido con ese cristiano... ¿Por qué, Alá¿Por qué¿Qué pecado he cometido para que me castigues con una hija tan insensata?

ABIGAIL IMAGINARIA. Quiero irme con él...

OLIVEIRA IMAGINARIO. ¡No!. ¡Olvídalo! (Saca un puñal)... no irás con ese infiel¿tú con ese cristiano?. ¡Nunca!... por los versos de Mahoma y el bien común... ahora tengo que matarte...

(Cuando prepara su puñal para matarla, aparece Heinrich, de nuevo con su disfraz de caballero medieval. Arrebata al señor Oliveira imaginario a Abigail. Se la lleva corriendo alejándose del mar para dirigirse al anaranjado horizonte...)

ABIGAIL IMAGINARIA. Dime. ¿Cómo te pareció ahora nuestra actuación, señor exigente?

HEINRICH. (Con arrogancia) Nein estuvo mal… aber al diálogo le falta realismo... necesitan cambiar de guionista.

ABIGAIL IMAGINARIA. Tú y tus críticas...

HEINRICH. Cómo sea… Jetzt estoy ansioso de empezar la mejor parte… (Divertido) ¡He estado practicando con la almohada esta vez!... Comeré ein dulce primero und...

ABIGAIL IMAGINARIA. No me digas que lastimarás mis pies otra vez... ¡Porque ahora no te lo permito!

HEINRICH. Ay, sich entspannen, nein más "Werther". Nein te preocupes.

ABIGAIL IMAGINARIA. (Mirándolo fijamente, con el propósito de hacerlo entrar en razón.) ¿De verdad no quieres saber exactamente "QUIÉN soy"?

HEINRICH. ¿Te refieres a exponerme tu cara? Mmhh... Nein... nein me interesa.

ABIGAIL IMAGINARIA. Por favor. ¿Es decir que siempre vas a besar a una desconocida?

HEINRICH. Ja. Lo prefiero así.

ABIGAIL IMAGINARIA. No inventes.

HEINRICH. Nein invento nada.

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿Estás seguro… HEINY?

HEINRICH. (Se enoja) Ash… ¡ODIO que me llames así! Was nein...? (Se detiene, desarrollando un temor) Ein momento! Sólo UNA persona me llama...

Escena última

(La Abigail imaginaria se quita su disfraz. Todo el escenario libanés se derrumba como si fuera un montón de ladrillos, la vestimenta de caballero medieval de Heinrich también se esfuma por el aire... Vuelven a surgir los barrotes y paredes de la oscura celda. La morena, en lugar de usar la ropa que acostumbra, lleva un top rojo que combina con su gorra y una minifalda negra, deja descubierto su ombligo.)

ABIGAIL IMAGINARIA. Hola, Heiny.

HEINRICH. (Con el rostro pálido). Abigail… ¿Q-q-q-q-u-u-ué ha-a-a-ce-ee-es aquí?

ABIGAIL IMAGINARIA. Querías que volviera. ¿No es obvio?

HEINRICH. Nein! ¡Te expulsé anteayer de hier!

ABIGAIL IMAGINARIA. Pero aquí estoy de vuelta, nene...

HEINRICH. Nein me llames tampoco así!

(Se sienta en el catre frunciendo el entrecejo. Cruza los brazos.).

ABIGAIL IMAGINARIA. No quiero que peleemos de nuevo… (Lo ve coqueta)... ¿Heiny?

HEINRICH. (Siempre a la defensiva) Was?!!!

ABIGAIL IMAGINARIA. La palabra es "mande", Heiny.

HEINRICH. Was quieres?

ABIGAIL IMAGINARIA. Es que vengo cansada del viaje y de una misión muy difícil... así que... (Le lanza una mirada sugerente) quería pedirte si podrías ofrecerme asiento.

HEINRICH. (Apunta al banco de la esquina con un dedo tembloroso.) ¡Ahí está!

ABIGAIL IMAGINARIA. (Con voz tierna). No, no, no, Heiny... ese banco está muy sucio y una de sus patas está a punto de romperse.

HEINRICH. (A la defensiva) ¡Pues nein hay más!

ABIGAIL IMAGINARIA. Más bien me refería que si pudieras dejarme un espacio en tu catre...

HEINRICH. ¡Estás idiota!

ABIGAIL IMAGINARIA. (Con voz aún más tierna) ¡Por favooooor¿Sí?

(Se queda callado, y comienza a darle espacio a Abigail, ella se sienta a su lado).

HEINRICH. Vorausgesetzt daB... te largues prontound nein me estés molestando!

ABIGAIL IMAGINARIA. (Une su cadera con la suya, Heinrich comienza a ponerse nervioso) ¿Por qué tiemblas, Heiny?

HEINRICH. N-n-no-oo-o t-t-tie-eem-blo.

ABIGAIL IMAGINARIA. Puedes decirme, Heinrich. Cualquiera tiembla en este horrible y helado lugar.

HEINRICH. ¿Te importa ahora, liebchen? DU me enviaste a este bodrio!

ABIGAIL IMAGINARIA. (Permaneciendo siempre la ternura) ¡Era mi deber, Heiny!

HEINRICH. (Irónico) Ja, como nein. Jetzt te justificas con cualquier idiotez, wie lo hiciste en Guatemala... ¡Jamás te perdonaré, Abigail!

ABIGAIL IMAGINARIA. Pero no seas tan rencoroso conmigo, Heiny.

HEINRICH. Por milésima vez: Nein me llames HEINY.

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿Entonces por qué me llamas 'LIEBCHEN'?. ¿Qué significa esa palabra?

(Pausa. Silencio absoluto.)

HEINRICH. (Desesperado) ¡LÁRGATE!...

ABIGAIL IMAGINARIA. No creo que "liebchen" signifique "lárgate", Heinrich. Dime realmente qué significa.

HEINRICH. Nein perderé mein tiempo en tonterías, Abigail.

ABIGAIL IMAGINARIA. Me siento mal por verte temblar así...

HEINRICH. Ja, miente todo lo que quieras, nein te creo nada… Nichts! (Sigue cruzando los brazos).

ABIGAIL IMAGINARIA. Aún sigues templando...

HEINRICH. (Nervioso) N-no-oo-o ee-es-s cii-ier-to.

ABIGAIL IMAGINARIA. Y ese tartamudeo…Tengo un remedio contra el frío... ¡¿Quieres... (Junta y aprieta aún más su cadera con la de él.) PROBARLO?!

HEINRICH. (Tiembla ante su mirada, se ruboriza) ¡N-no-oo-oooooo!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿En serio? (Cruza sus piernas).

HEINRICH. (Palpitado, traga saliva, rápidamente se levanta del catre) Mejor s-s-se-e-er-rá m-me-ejor q-que t-te vayas, A-a-abi-iga-il J-ja-a?...

ABIGAIL IMAGINARIA. (Se ríe) ¿Dónde quedó tu primera hostilidad, Heinrich?

(Heinrich empieza a gritar más fuerte, tratando de mantener su faceta de villano.)

HEINRICH. ¡FUERA! Voy a contar hasta tres... cuando termine, ya nein te quiero ver... (Voltea hacia otro lado) Eins!... Zwei!... Drei!... (Voltea a ella) Warum te quedas?

ABIGAIL IMAGINARIA. Porque en realidad NO quieres que me marche, Heiny…

HEINRICH. Te estoy pidiendo que salgas…und levántate de mein catre... Jetzt!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡No! (Se acomoda mejor sobre la cama).

HEINRICH. ¿No¡¿Me estás diciendo que nein¿Quieres que ich selbst te saque?

ABIGAIL IMAGINARIA. Inténtalo.

(Heinrich se lanza sobre ella, la toma de las manos, jalándola; pero, por lógica, la chica pone resistencia. Al final Abby termina jalándolo más fuerte y Heinrich cae sobre ella.)

HEINRICH. (Se ruboriza) Warum… insistes... en atormentarme, Abigail?

(Tratando de calmarlo, Abby imaginaria lo sienta en el banco maltratado, ella se le pone enfrente. Una vez de haber obligado al rubio a estar sentado. Recita estos versos.)

ABIGAIL IMAGINARIA.

Cuando las nubes

bañadas en azul

cantaban en su huida

cobijada de soplos,

Hunab Ku confesó

que me enviaste al sacrificio.

Lanzado a las pirámides

que rumian la Eternidad.

Te vi marchar

como las diosas que regresan a refugiarse

a las entrañas del crepúsculo.

Xibalbá se sienta sobre mi cabeza

Y un mal ángel estrangula

la fuerza de mis venas.

¿Por qué lanzaste a las gargantas de esos dioses

el vino de mi corazón entumecido?...

HEINRICH. Wo has leído eso?

ABIGAIL IMAGINARIA. No lo he leído.

HEINRICH. ¿Es algo tuyo?

ABIGAIL IMAGINARIA. No

HEINRICH. ¿De quién es damals?

ABIGAIL IMAGINARIA. Tuyo.

HEINRICH. Mein? Ich nunca he escrito eso!

ABIGAIL IMAGINARIA. Lo sé... Aún no lo haces...

HEINRICH. Noch?. ¿A qué te refieres que aún nein lo hago¿Eres psíquica?

ABIGAIL IMAGINARIA. Recito el poema que se te está ocurriendo AHORA... (Pone su dedo índice sobre la cabeza del rubio).

HEINRICH. ¿Quieres que crea esa basura, Abigail?

ABIGAIL IMAGINARIA. (Se ríe de su ingenuidad) Heinrich, Heinrich, Heinrich...

HEINRICH. ¿Qué tienes?

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿No te cansas de ser un hablador?

HEINRICH. Was?

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Ya ves!… Siempre tienes que hablar al menos una sílaba.

HEINRICH. ¿Te importa, Abigail?

(El banco empieza a rechinar, Heinrich se queda quieto hasta que las patas del asiento se rompen por causa de su enorme peso y el chico cae de espalda. Obtiene un fuerte golpe en la cabeza. Algo mareado, se pone de pie con dificultad.)

HEINRICH. Bitte, por última vez¡LÁR…GA... TE!

ABIGAIL IMAGINARIA. Llevas veinte mil veces diciendo lo mismo...

HEINRICH. Pues nein te largas… Was esperabas?

ABIGAIL IMAGINARIA. Que aceptes tu realidad…

HEINRICH. Wie?

ABIGAIL IMAGINARIA. (Se le acerca) Tu papel de villano no te queda ya, Heinrich.

HEINRICH. (Retándola) Me vengaré de ti cuando salga, Abigail Oliveira… Lo juro…

(La morena carcajea.)

ABIGAIL IMAGINARIA. Ay, Heiny, eres tan gracioso cuando dices eso...

HEINRICH. (La toma del cuello) Ja?... Was te parece ésto?

(Trata de estrangularla, pero Abigail, siendo más fuerte que él, fácilmente le arrebata las manos de su pescuezo. Sin hacer más, coloca las suyas sobre sus hombros, le lanza una ojeada sensual.)

ABIGAIL IMAGINARIA. Tus ojos... son... tan...

(Heinrich se ruboriza, y viendo que sus caras están muy cercanas, se abandona. En su momento de debilidad comienza a besarla... la empuja hacia la esquina tomándola de la cintura, la abraza, la aprieta contra su pecho. Mientras la toma de forma más apasionada que dentro del acto anterior, se echa para atrás, traumatizado.)

HEINRICH. Nein! Nein! NEIN!… Was me pasa¿QUÉ HE HECHO?... Mein Gott!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Uuuuy¡Se nota que has practicado¡Lo has hecho mucho mejor, Heiny!

HEINRICH. (Desesperado) ¡Cállate!...

(Se cubre la cara con sus manos, avergonzado de sí mismo.)

HEINRICH. (En voz muy baja) ¿Qué hice?... ¿Qué hice?... ¿Qué hice?...

ABIGAIL IMAGINARIA. Tranquilo, Heinrich. No hay nada de malo que tú me a...

HEINRICH. (Colérico, apuntándola con el dedo) ¡NO DIGAS ESA PALABRA! Und te equivocas. ¡En realidad te odio,Abigail Oliveira!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿No te cansas de ser tan ingenuo? Soy un ser imaginario, hago tus fantasías... ¿No entiendes?. Soy el eco de tus anhelos reprimidos.

HEINRICH. (Se pone paralizado por la última frase, con el rostro pálido) ¡Cállate!

ABIGAIL IMAGINARIA. Digo lo que quieres oír…

HEINRICH. ¡No es cierto!

ABIGAIL IMAGINARIA. …me visto como quieres que me vista…

HEINRICH. Nein!...

ABIGAIL IMAGINARIA. ¡Y hago... LO QUE QUIERES QUE HAGA!

HEINRICH. (Llorando, se tapa los oídos.) Genügend! ¡Basta! Bitte!

(Heinrich, derrotado, se le flaquea la fuerza de las piernas y cae de rodillas. Continúa tapándose los oídos. Los otros villanos y los guardias situados en la prisión, sin deducir lo que realmente le sucede al rubio se acercan a la celda para burlarse de él... Todos se ríen, excepto el guardia 1.)

UN VILLANO. ¡Miren¡Está loco¡Está hablando solo!

OTRO VILLANO. ¡Ja, ja, ja, ja!

GUARDIA 1. (Preocupado) ¡Ya ves, imbécil! Te dije que algo le pasaba...

GUARDIA 2. Número 60 dice que ya está aquí Número 5...

GUARDIA 1. Pues vamos por ella, idiota... ¡Rápido! (Los dos se van corriendo.)

(El rubio, ahogado en esa avalancha de risas, deja caer su cuerpo completo. Pero luego se levanta con una ligera dificultad. Lanza hacia la morena una mirada de odio profundo, aún con lágrimas corriendo por sus mejillas.)

HEINRICH. Haré... que... te... vayas... ¡Te voy a destruir, liebchen!

ABIGAIL IMAGINARIA. ¿De qué forma?. ¡Me hallo DENTRO DE TI!. ¿Cómo lograrás hacerlo?

HEINRICH. (Tono apagado.) ...Ya verás.

(Saca su bolsa de caramelos. Ya cabalmente perdido de razón.)

HEINRICH. ¡Te irás de mein vida, Abigail Oliveira!. Nein volverás a burlarte de mí... ¡Nunca!... NIE!

(Heinrich vacía toda la bolsa de papel, dejando caer todo el resto de dulces que quedaban en la palma de su mano. Alterado, se traga todo el conjunto al mismo tiempo, desobedeciendo la indicación que Barba Pegajosa le había dado. Sólo un dulce no llegó a devorarse, que cae al suelo. El rubio, luego de sufrir una serie de ataques y convulsiones por causa del veneno... queda inconsciente. Todos los que se ríen afuera de la celda se dispersan porque desaparece totalmente el mundo de la realidad. La Abigail imaginaria, quien permanece en el mismo lugar, sigue atónita por su acto irracional. El escenario de la celda se vuelve negro, como la noche más cerrada; una vez que se consuma el oscuro panorama, surge un reloj de arena, brotando de la tierra. En medio de una luz extraña y tenebrosa sale la sombra de la Muerte.)

ABIGAIL IMAGINARIA. (Señalándole a Heinrich, con voz triste) Adelante...

(Cuando la sombra se acerca al cuerpo del rubio, la voz angustiada de la "Abigail real" se escucha dejando a la Muerte desconcertada, quien se echa para atrás; como si esos gritos desesperados estorbaran a la sombra para terminar su trabajo con el niño.)

ABIGAIL. (Desde lejos) ¡Heiny!... ¡Heinyyyyyyyyyy!... ¡HEINYYYYYYYYYYYY!

(Antes de que el reloj de arena deje caer los último granos. La Abby real abre los barrotes.)

ABIGAIL IMAGINARIA. (Sorprendida por su llegada) ¿Pero, qué...? (Desaparece.)

(Cuando también la Muerte se esfuma, la oscuridad cesa. Todo se ilumina de nuevo, borrándose el reloj de arena. El escenario queda nuevamente en su posición original. Entra la Abby real, junto con Número 60 y los guardias 1 y 2. Todos desconcertados.)

ABIGAIL. (Con voz apesadumbrada) Heiny...

(Colocando la cabeza inmóvil de su ex-amigo en el regazo, descubre el caramelo que se le había caído en el suelo. Se pone aterrorizada.)

Heiny... ¿Qué comiste?

(Checa el caramelo. Descubre que le es familiar.)

¡No, no me digas que Barba Pegajosa...!. ¡NO!. ¿Qué has hecho, Heiny?... ¡Por favor!. ¡Despierta! (Afligida) ...no te mueras.

...FIN DE LA TRANSMISIÓN

Bueno, pues esta es la primera parte de mi historia, depende de ustedes que publique la segunda. Sigo bastante incómoda con esto y con el gusanillo de eliminar porque casi todos escriben historias sobre las parejas de 3/4 y 1/5... y... pues... ¿Para qué lo digo, entonces?

Pido disculpas porque mi redacción no es muy buena.

Por otro lado, sé que en realidad no domino para nada el acento alemán para personificar a Heiny como yo quisiera; obviamente tampoco conozco el idioma. Las palabras son sólo sacadas de un diccionario.

La segunda parte se llamará Op. PREJUICIOS. No esperen algo igual a ésto, será una historia completamente diferente, casi un giro de 360 grados (conste que digo "casi")...Todo escrito de otra manera. No quiero caer en lo facilón de hacer una copia de mí misma y que al final la segunda parte sea de menos calidad que la primera. Por supuesto que tendrá la mezcla de la "imaginación" y la "realidad" como aquí con los personajes imaginarios y todo; pero de distinta forma ofreciendo además cosas nuevas. Creo que he dicho todo.