JAUNE ARC CRÓNICAS
Capítulo 3.
La botella giraba… se detuvo apuntándome a mí. Todos rieron a excepción de Ruby y yo. Al parecer Ruby y yo tendremos que besarnos. Espero que Pyrrha no se moleste, no hemos hablado de ser pareja aún, pero nos besamos y eso debe significar algo.
—nuestro capitán, besará a la capitana del equipo RWBY, parece sacado de una FanFiction —dijo Nora.
—vamos hagan lo —dijo Pyrrha entusiasmada.
Bueno, parece no molestarle... quizás se deba a que Ruby es una chica a la que le gustan las chicas, o podría ser que no quiere nada serio conmigo, aunque no creo que Pyrrha sea de ese tipo, como sea, ya que ella beso a Ren, al besar yo a Ruby estaremos a mano.
Ruby y yo nos acercamos al centro. Estábamos de rodillas mirándonos a los ojos, la luna se refleja en los ojos plateados de Ruby. Puse mis manos en mis piernas.
Ren, Pyrrha y Nora Comenzaron a animarnos gritando: BESO,BESO,BESO,BESO...
—esto es un poco incómodo —dijo Ruby.
—tienes razón... —dije.
—siempre podríamos negarnos a hacerlo —dijo Ruby.
—claro... —dije.
Tome a Ruby de los hombros. Me incline hacia ella, y ella se elevo hacia mi. Cerré mis ojos y bese los labios de Ruby.
El tiempo se detuvo. Algo extraño comenzaba a suceder; siento muchas emociones encontradas, como: tristeza y felicidad, miedo y valentía. Mí corazón late muy rápido. ¿Que me esta pasando? Sentir todas estas emociones juntas es un lío, y aún así, quisiera que este beso nunca acabara. Jamas había sentido algo como esto, no sabría como describirlo, pero es como; estar indefenso. Quizás se deba a una intoxicación por la comida de hace rato, eso tendría más sentido que, realmente sentir algo por besar a Ruby Rose.
Ruby finalizó el beso, los cinco segundos habían finalizado. Pyrrha, Nora y Ren, reían, parecían estar la pasando bien, mientras que yo aun procesaba lo que acababa de experimentar, esperando no morir envenenado de repente. Ruby reía divertida. Habrás sentido lo mismo, pensé mirándola... Como sea, no importa lo que allá sido, ya no lo siento, no le daré más vueltas.
Ruby tomo la botella y se puso de pie.
—ok, ya es suficiente de esto —dijo arrojando la botella hacia las olas.
Todos nos levantamos de la arena sacudiendo nos la de nuestras ropas.
—esto es lo más divertido que hemos hecho juntos —dijo Nora.
—¿tú crees? —dijo Pyrrha. —¡¿divertido?! —dijo Ren.
Comenzamos a caminar por la playa, con camino a Beacon.
—sí, creo que fue un poco divertido ver besarse a Jaune y Ren —dijo Ruby.
Las chicas rieron.
—ja, ja, ja —reí sarcástico.
—deberíamos prometer, jamas hablar de esto con otras personas—dijo Ren.
—sí... estoy de acuerdo—dijo Ruby.
A mí no me importaba que alguien se enterará que había besado a Ren y a Ruby. Aún así, asentí con la cabeza.
Nos adentramos en las vacías calles de la ciudad, iluminadas levemente por los postes de luz.
—que miedo, la ciudad de noche —dijo Nora aferrándose del brazo de Ren.
Ren trato de calmarla, diciéndole que se tranquilizara.
—si, lo único que podría atacarnos son Beowolf —dije.
—¡no es posible que hayan Beowolf en la ciudad! —dijo Nora, un poco asustada.
—eso pensábamos todos, hasta que ese tren irrumpió por el túnel que permanecía sellado, trayendo con sigo a todas esas criaturas del Grimm —dije.
Nora apretó más el brazo de Ren. ¡Tranquiliza te Nora!, dijo Ren un poco a dolorido.
—no te preocupes Nora, la profesora Goodwich, serró el túnel —dijo Pyrrha.
—aun que, pudieron a ver quedado algunas criaturas del grimm escondidas por la ciudad —dijo Ruby.
—es cierto —dije dándole la razón a Ruby.
—¡basta ustedes dos! —dijo Pyrrha— Nora, solo están tratando de asustarte, recuerda que todos los Beowolf fueron aniquilados.
—¡que! no trato de asustar a nadie, aunque quizás tienes razón, y todos los Beowolf que entraron, ahora se encuentran muertos —dijo Ruby— no hay forma que podamos encontrar un Beowolf con vida... amenos que...
—¿amenos que, que? —pregunto Pyrrha.
Ruby miraba hacia el frente, pensativa. —amenos que, hayan revivido convirtiéndose en zombies —dijo Ruby.
Nos detuvimos en la acera por la que íbamos caminando.
—¡zombies! —dijo Nora, mientras que tomaba los brazos de Ren y se cubría con ellos, como si Ren la abrazara por detrás.
—No hablaras en serio —dijo Pyrrha, mirando a Ruby.
Reanudamos el paso.
—... Talvez —dijo Ruby, sonriendo levemente— saben, yo crecí en una casa serca del bosque. Los ruidos extraños y paisajes oscuros, se volvieron en algo acostumbrado y normal para mí. En algunas ocasiones por la noche, cuando había luna llena, salía a vagar por el bosque...
¿Porque nos estará contando todo esto Ruby?, pensé.
—¿porque salías cuando la luna estaba llena? —pregunto Nora.
—por la luz, claro. No soy un fauno que puede ver en la oscuridad. (eso sería genial, susurro Ruby) Lo que quiero decir es que, no hay nada que temer a la oscuridad. Es cuestión de acostumbrarse, creó yo.
—Entiendo. Gracias, Ruby —dijo Nora.
—claro que si hablamos de zombies, ya es otra cosa —dijo Ruby.
Nora volvió a asustarse.
—perdón, pero no puedo creer que hayas visto a un zombie —dijo Pyrrha.
—¡por supuesto que los he visto! Ya sabes, son peludos, se esconden en callejones y ronronean mucho... Son criaturas malvadas.
Justo pasamos serca de una callejón oscuro, cuando un ruido de algo romperse salió de el.
—¡Es un zombie! —dijo Nora. Salió corriendo gritando algo acerca de su cerebro y como no quería que se lo comieran... a y llevaba cargando a Ren en hombros. Nora es muy fuerte, pensé.
—es un gato... —dijo Pyrrha, golpeándose la frente con la mano.
—(criaturas malvadas, susurro Ruby)
—iré tras ella —dijo Pyrrha, antes de salir corriendo tras de Nora.
Ruby y yo continuamos caminando.
—mira lo que lograste —le dije a Ruby.
—... Muere te —dijo Ruby.
—¿de donde vino eso? ¿Estas enojada conmigo?
—¡¿quien te dijo que podías decirles a todos que Weiss me gusta?!
—oh, era eso, lo siento, pero te hice un favor —dije.
—¡¿un favor?! mas bien me pareció un error de tu parte, como sea, no esperes que te de las gracias... Yo nunca te pedí ayuda —dijo Ruby.
—pensé que si no les decía, terminarías por pensar que el riesgo no valía la pena... Ahora ya no puedes echarte para tras, no ahora que todo el equipo JNPR lo sabe. Estoy seguro que ellos quieren ayudarte al igual que yo.
—solo te entrometiste en mi vida, esa no era tú decisión —dijo Ruby.
—lo entiendo y lo siento por eso... aun así, lo volvería hacer. Soy tú amigo y me preocupó por ti.
—¡no, tú no lo entiendes Jaune! Además...—dijo Ruby— (yo puedo cuidarme sola, susurro)
No sabia que mas decirle, yo realmente pensaba que hacia lo correcto. Suspire. Ruby se mira melancólica.
Vi a Pyrrha y a los otros esperándonos al final de la calle. Ruby de pronto se me acercó y me rodeo con sus brazos, medio un beso en la mejía. —(gracias, me susurro)
—no me agradezcas, soy un idiota.
Casi alcanzábamos a los demás, cuando Pyrrha se adelanto.
—(no eres un idiota, susurro Ruby)
Sonreí. Ren y Nora se ven incómodos.
—que sucede, ¿porque Pyrrha se adelanto? —les pregunte.
Ren y Nora se vieron entre sí.
—no es nada —dijo Nora.
Continuamos caminando. Nos adentramos en Beacon, hasta llegar a nuestras habitaciones.
—fue interesante, no deberíamos reunirnos más seguido —dijo Ruby.
Nora abrazo a Ruby. —la próxima vez seremos sólo las chicas —le dijo.
Nora y Ren entraron a la habitación donde ya se encontraba Pyrrha, ya que, por alguna razón ella se había adelantado.
—te veré mañana —dijo Ruby.
—espera —le dije, antes que entrara a la habitación de enfrente.
—que sucede —dijo.
—...
¿Que estoy haciendo?, pensé.
—si no tienes nada que decir, te veré mañana —dijo.
Ruby se giro y tomó el pomo de la puerta.
—espera, ruby... —dije.
Ruby se giro hacia mi. —¿te pasa algo?, estas un poco raro.
Cerré la puerta de mí habitación que había quedado un poco abierta luego que Ren y Nora entraran.
—¿que te pareció nuestro beso? —le pregunte.
Ruby sonrió presumida.
—lo has estado pensando todo este tiempo, ja. Debí de haberte impresionado con ese beso, hehe... pero no te enamores de mí, no podría corresponderte. Tú no tienes falda, ni una cicatriz en el ojo, tampoco una personalidad fría y desafiante... Tú nombre no es Weiss...
—ya entendí —dije—... aún así, quería saber si habías sentido algo cuando nos besamos.
—nada fuera de lo común —dijo Ruby—¿tú, sentiste algo?
—eso creó, no lo se...
Ruby se hizo un mechón hacia tras. Parece un poco indiferente.
Podría ser nada, por eso quería... que me besarás una vez más, para estar seguro, dije.
—nop.
—¿no?
—nop.
—¿puedo saber porque? —le pregunte.
—nop.
—¡vamos!
—¡no servirá de nada!, ya que sí vuelves a sentir algo... Lo siento, pero no podría pasar nada entre nosotros... Será mejor que te quedes con las dudas, aunque es mas probable que sea como tu dijiste, nada.
Creó que ella tiene razón, es mejor dejar las cosas hací.
Me iré a dormir, te veo mañana en clases. Abrió la puerta de su habitación y entró en él. Hice lo mismo entrando a mí habitación. Todos sé encuentran acostados. Me cambié detrás del vestidor improvisado que tenemos, en una de las esquinas de la habitación. Una vez con mí mameluco puesto. Comencé a escuchar la voz de Yang, proveniente de la habitación de enfrente. Parece que discute de algo con Ruby. ¿Que estará pasando? Me acosté en mí cama y apague la luz.
Ruby y Yang dejaron de discutir luego de unos minutos. Me mantenía despierto, estaba confundido y muy pensativo, hasta que comencé a rememorar: Recuerdo cuando llegue a Beacon, me fije en la hermosa Weiss Schnee, y por un tiempo creí estar enamorada de ella. Luego besé a Pyrrha, y sentí algo, es mí mejor amiga, pienso que es muy linda y creó que yo también le gusto, tenía pensado pedirle que fuera mí novia, ahora no estoy muy seguro. En la playa cuando besé a Ruby, fue diferente, no se si eso sea bueno o malo, lo único que se, es que no puedo dejar de pensar en sus labios.
Acostado boca arriba sobre mí cama, mantenía los ojos abiertos en la oscuridad, mientras continuaba pensando. De pronto sentí que un lado de mí cama se hundía...
Fin del capítulo 3.
